Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

16 de octubre de 2006

Pepe Rodríguez de la Investigación a las casquería masónica

El confesionario masónico de Pepe Rodriguez

Es duro tener que decir de un colega de la pluma que se está situando en la sección de la casquería masónica, y que es una especie de “Leo Taxil profano”, pero no puede ser de otra manera, cuando se pergeñan citas y comentarios como las que ha pergeñado Pepe Rodríguez en su libro “Masonería al descubierto”, no es para menos, y eso como dice alguno, que yo he salido bien librado del tema por varias razones y hasta debería a tenor de los alateres que le han salido a Pepe Rodríguez desde los minaretes masónicos, estarle como agradecido.

Pero las razones de porque escribo contra ese libro, y al margen de aparezca en su recetario bibliografico, decir al respecto de esa bibliografía al cierre del libro, que está claro que sirve para lo que sirve, amén de para rellenar páginas, y para decir que tiene fuentes interesantes.
La mayor parte de ella, digamos que el 99% no sirve nada más que para algunas páginas de esas 97 primeras páginas que citaba en el post anterior, lo demás está escrito con qué y como.... fuentes... entrevistas...de quién, como y cuando...?

Por lo caul todo lo demás ha sido un desarrollo de argumentos sin apenas apoyatura bibliográfica, pues las citas de autoridad son mínimas, y es más, hay referencias bibliograficas que se han excluido de forma premeditada, porque sus contenidos han sido utilizados por el autor del libro como posiciones u opiniones propias, cuando realmente esos textos son de otros autores que van desde Manuel Ayllón, pasando por textos que se han tomado del que esto suscribe, aunque sean notas retocadas y maquilladas pero se toman prestadas s para colocarnos como ejemplo del “hacer masónico”

Tal vez el mayor valor no está en ser citado en la bibliografía o ser participe de una acción masónica, sino en que haya utilizado un texto como el que toma prestado del libro: El Gran Oriente de Francia en Asturias. Las logias gijonesas de 1850-2004, que se publicó en Mayo del 2004 con motivo del Levantamiento de Columnas de la Logia gijonesa Rosario de Acuña del Gran Oriente Francia http://www.asturmasón.es , y donde se ha huido en todo momento del casquerío y la venganza editorial, y más cuando había habido problemas de enfrentamientos personales gordos, pues bien se intentó hacer una historiografía objetiva y alejada de estos dime y diretes, de colocar a este y poner a parir al otro, porque bebe o porque le gustan las otras de “papo”.

Eso es lo que hace Pepe Rodríguez, ir a la apropiación más o menos sibilina de tomar textos para explicar su capítulo del “Bosque de Bonsáis” donde relata que Asturias es un ejemplo paradigmático en el orden masónico.

Es muy posible que lo sea, y estoy creído de ello. Pero Pepe Rodríguez no nos trae a colación por ello, o porque no haya encontrado una “garganta profunda” que le susurrara los temas y rencillas, en Asturias no ha encontrado eso, si nos trae a colación como ejemplo, es porque ha sido lo único que ha encontrado escrito sobre la masonería del siglo XXI, por un masón actual y sobre la vida interna de nuestro periplo masónico, y puedo decir que medio apropiado el tema y del tratamiento para dar un cierto giro a la cuestión o quedando claro si el transcriptor es él o la autoría es de otro, en este caso mía, las comillas sin citable autor traen esas cosas.

Al menos es de agradecer que esos textos que en su día se esgrimieron desde ciertas instancias para socavar mi posición, o se utilicen hoy por Pepe Rodríguez, y que haya Hermanos Masones que exalten tal cuestión, que no deja de ser paradójico si se confronta todo ello con polémicas habidas y guardadas celosamente en abultados expedientes que dejan a uno leyendo estas cosas un tanto boquiabierto.

Y la comprobación kantiana de este tema es que Asturias puede haber sido, o ser un paradigma masónico, pero más bien de convencimiento y de cabezonería y de un cierto hacer masónico que hemos sobrellevado varias personas que van desde Paulino Lorences pasando por Ricardo Fernández o por mi mismo.


Y lo mismo ha sucedido con el tema de Conde, Pepe Rodríguez, toma prestadas, de mala manera, algunas informaciones de Manuel Ayllón, al cual cita en un tema dentro de la GLE, pero guarda celosamente sus libro Historia de Masones, en el cual además de ser un admirable trabajo de erudición hay un tratamiento del tema de Mario Conde de quitarse el gorro, y sé que eso le ha costado sudor y lágrimas en el seno de la masonería.
Echen un vistazo a este libro porque de verdad si que merece la pena tenerlo en la estantería y ojearlo de vez en cuando.

Lo mismo sucede con otros autores como con María José Lacalzada, que es obviada de un plumazo cuando sus trabajos sobre masonería y mujer son famosos y reconocidos y el citado autor de Masonería al descubierto entra sin empacho en el tema si apenas mencionar aquellos que han trabajado el tema.

Pero cambiando de tercio si hay alguien que se lleva todos los tortazos y parecen los malos de la película masónica es la GLE, desde este modesto blog de opiniones personales decirles que eso ha sido suerte y e influjo contrapuesto de intereses. Pues a poco se lea entre líneas se entresaca que alguien que ha jugado a pactos de silencio, y quien se ha aprovechado para sacar otros asuntos.

O alguien se cree a estas alturas de la película que la GLSE o el GOdF o el DH, no tienen sus propios tingladillos, todos recordamos asuntos como patadas en la puerta de logias, cambios de llave y hurto de documentos, Hermanos pillados infrangantí con “otras” u “otros”. Hermanos que piden préstamos a la Orden, y si te ví no me acuerdo, amén de los encontronazos personales duros donde los haya, perdidas de expedientes, carreritas para llegar primero, presiones sobre instancias masónicas propias para liquidar de al presumible enemigo, filtración de notas y fotocopias para paralizar expedientes o hermanos en auge… y así cientos de casos, pero tal vez porque como dice un antiguo compañero de asiento masónico, somos unos “mindunguis” y eso no vende, por eso nos hemos librado de salir en l papel couché de Don Pepe Rodríguez.

Sí se quiere hay carnaza, y de sobra no se crean ustedes como en toda casa de vecinos, pero creo que hay posiciones en la vida en que esas cosas deben quedar donde deben quedar, y si Pepe Rodríguez las quiere sacar pues adelante , pero que medien Hermanos Masones que se esconden bajo el anonimato y el pacto de ocultación para susurrarle a las orejas del autor del libelo, eso me preocupa, por eso decía que son tan llamativas las menciones como las ausencias, pues entre los escasos dos mil masones que hay en España, aquí se conoce aunque sea de oídas a todo “mariasantíma”.

Y la prueba de que este libro puede ser un mazo de destrucción, es lo que cuenta el propio autor sobre la masonería femenina y la posición que ha quedado la Hermana Rosa Tur, que tiene en el libro capitulo propio, por “garganta profunda”, a la cual se le pasó factura por su amistad y por sus “confidencias”. Es cierto que se sabía de su posición en este tema, porque tal tema era semipúblico, y no se puede negar que las Obediencias, más unas que otras son muy susceptibles con estos temas, y si alguien quiere buscarte las cosquillas pues eso se logra con este tipo de cosas en horas tan bajas como estas.

Rosa Tur como Gran Oficiala de su Obediencia debía saber los peligros que corría con este tipo cuestiones tan delicadas, y más en organizaciones tan protocolarias como estas, aun no media mucho tiempo cuando alguien envió a las altas instancias del GODF que yo había escrito en una potadilla de un libro que era miembro de tal organización, faltaba el cuño, pero para el filtrador era suficiente para paralizar el tema. Y la organización respondió como era pertinente llamándome al orden.

En cambio hay quien no se ha tentado las ropas para colocar en sus “trabajitos virtuales· sellos oficiales o se ha revestido de autoridades que no le competen, o ha susurrado cuestiones que se debían haber dejado quietas, por más que se piensen que son muy regeneradoras.

Y ese es el gran enfado que me corroe, que sean masones los que susurran a las orejas de otros, y que los primeros no se atrevan a firman en publico y acara descubierta tales cuestiones si tan claro tienen que debe salir todo ello a la luz para la regeneración masónica que algunos pregonan.

Porque además me molesta que haya quien pregone a los cuatro vientos y se erija en portavoz a modo de librero virtual, y sea incapaz de comprar ni diez libros de autores que son masones,o sea sus hermanos, será porque los primeros regeneran y los segundos huyen del casquerío.

Y así se cuenta la historia masónica española y así la susurran otros.
Víctor Guerra
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...