Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

6 de enero de 2007

ALBERTO VALIN y los ESTUDIOS MASONICOS



Hace unas semanas un buen amigo Alberto Valín, profesor de la Universidad de Vigo, ácrata y masonólogo, lo que ya es una combinación explosiva de por sí, a lo cual se ha añadir su propia y peculiar personalidad, además de no perder de vista que es gallego.

Pues bien, este entrañable amigo me envió una separata sobre "Los Estudios sobre la historia de la masonería hoy” que se ha publicado en la Revista Studia Histórica (Historia Contemporánea) Volumen 23. Año 2005, de la Universidad de Salamanca.

El excelente profesor Valín que coordina este número de la revista, cuyo título y contenido viene muy al pelo para ilustrar lo que está sucediendo en los estudios masonológicos españoles, que a mi juicio se encuentran un tanto estancados en la ya conocidas temáticas de la contabilidad de logias y miembros, sin adentrarse en más causas y posteriores averiguaciones, quedándose dichos estudios muy circunscritos a las órbitas “ortodoxas” de la masonería española, sin que se aborden esquemas diferentes, temáticas nuevas, y sin que apenas haya renovación en las metodologías.

A ese respecto el profesor Valin, mete cuchara y cuchillo crítico en la sopa historiográfica española y dice: “ Debo recordar que los historiadores no somos puristas masones “regulares” para despreciar- como algún otro investigador ha hecho en varias ocasiones- , a la masonería históricamente más interesante para nosotros, la denominada, por su flexibilidad y permeabilidad ideológicas, la liberal”.

Todo este tipo de extraños desprecios que a veces cometen ciertos historiadores con su propio objeto de trabajo, pueden venir determinados, quizás, a un estulto prurito historicista , estatutario u, obviamente, por ubicarse dicho estudioso en una situación de total parcialidad ante el objeto a investigar al pertenecer, como miembro activo o “durmiente” a cierto tipo de masonería- o estar vinculado a ella por otras vías de índole o interés profesional-, o por el simple hecho de no querer reconocer la objetiva realidad científica, al haber desbaratado esta ciertas posturas apolicistas que ha abrazado demasiado tiempo y con excesiva rotundidad”.

Y es que el fondo de lo que está hablando es la esa ausencia que notamos en los estudios historiográficos sobre la masonería española, donde se hecha en falta estudios sobre los temas relacionados con la masonería liberal, como pudiera ser la mal estudiada Gran Logia Española y su relación con el republicanismo militante, o la acción y presencia de los movimientos obreristas dentro de la masonería, por no hablar del desarrollo de un tipología ritualística sobre la que se ha tenido toda una atención, muy permenorizada, por encima de otros modelos ritualisticos más laicistas y comprometidos con la época o en consonancia con el debate, por no hablar de la ignorancia casi total que hay entre los investigadores españoles, sobre el desarrollo de DH en España.

Una historiografía que ha pautado , y elllo cual llama la atención, en función de primar una determinada cosmovisión masónica frente a otras, y dejando a salvo de las tesis complotistas a la “masonería regular anglosajona”, adjudicándole el papel contubernista, de irregular, etc... a la masonería liberal (tesis mantenida y desarrollada por Barruel y seguida al pie de la letra por otros muchos) condenando por ello al ostracismo, y lo que es peor al papel complotista a la masonería liberal de tendencia francesa, que siempre aparece como la organización masónica maldita o la "enfant terriible" del mundo masónico.

Alberto Valín, como profesor e investigador entra en el meollo, no solo en el tema que le compete, el universitario, sino que a su vez dibuja el ambiente editorial actual muy relacionado con todo lo que se está publicando en estos últimos tiempos con libros como La Trama Masónica; La Hermandad; La Verdadera Historia de los Masones, etc que se interpreta en tanto que “este tipo de autor publicistico tanto haya sido empujado a confeccionar esta novelesca manera de interpretar la historia por la típica y reaccionaria acucia doctrinaria como por el más prosaico interés exclusivamente crematístico. Al saberse que, por otro lado, este tipo de construcciones discursivas de calara índole mitológica gustó y sigue gustando mucho a una amplia porción del mercado librero de todos los tiempos, y a cierto segmento socio-ideológico de todas las épocas, influenciado éste, generalmente, por determinados ambientes religiosos”.

Valín, entra también en campo de la investigación universitaria a cuyo respecto nos dice: “aun en vigor y de clara influencia neopositivista que , empujada por las ocasiones falseadas e interesadas interpretaciones de las dos corrientes anteriores, va a partir de las apriorísticas preocupación metodológica de desmitificar todo lo dicho por las dos viejas escuelas citadas, intentando desmontar esos mitos que, en una parte importante de su casuística, fueron construidos partiendo de meros rumores de índole fabulosa, por medio de la correspondiente base documental y las sopesadas y pertinentes valoraciones posteriores”.


De hecho en esa breve separata, de las que les hablo, el profesor gallego da la clave a sus propias preguntas al plantear que algo se está moviendo en este amplio mundo de la masonología, y enfatiza, que en los estudios universitarios, sobre manera, debieran abordar el estudio de la vieja sociabilidad masónica con amplias visiones periféricas y con todas las herramientas posibles que desde la transversalidad de tal modo que pudieran acometer un estudio amplio de la francmasonería y sus historia.

Es de lamentar que autores que están llevando adelante esta novedosa línea de trabajo e investigación, como el propio Alberto Valín o Luis P. Martín, no sean muy prolíficos en sus trabajos metodológicos y discursivos, pues merece la pena escuchar sus autorizadas y vanguardistas voces, que dejan en esté número de Studia, donde Luis P. Martín aborda desde esa novedad metodológica un tema como son los Modelos y culturas políticas en la masonería española contemporánea.

Abordando de nuevo, tras estas primeras reflexiones para situar al lector, Alberto Valín, un tema interesante y novedoso que trataremos en este blog en breves fechas: La masonería y el movimiento obrero: Imagos e ideas para una reflexión teórica”

Espero que esta reseña les halla resultado interesante.

Víctor Guerra (miembro del CHEME y del IDERM)

1 de enero de 2007

LECTURA MASóNICAS (1) con Ascensión Tejerina a vueltas

Esto del cambio climático , no deja de ser todo un problema medioambiental, aunque en parte me ha permitido estar metido una semana en la cama debido a los grandes contrastes climáticos que hay en el medio natural, que unido al esfuerzo físico de andar todo el día por la montaña pateando senderos y rutas de BTT, pues irremediablemente he terminado por coger un catarro de aquí te espero.

Como no hay mal que por bien no venga , como dice el refrán, ello me ha permitido enfrascarme en la lectura de varios libros que se iban apilando sobre mi mesa de trabajo. Entre ellos tenía pendiente el libro de Ascensión Tejerina, ex Gran Maestre de la Gran Logia SImbolica Españaola y que ha escrito De Oficio Masón” Revelaciones de una Gran Maestre”, es flojito y más si lo vemos bajo el prisma comercial de considerarlo como unas “revelaciones” .

El libro viene introducido por Javier Otaola, al cual Ascensión está muy unida, y como tal le entrega el prólogo a manera de homenaje mútuo. Javier como siempre, brillante aunque parece estar re-escribiendo de nuevo su duplicada “Metáfora Masónica” , por lo cual a quienes ya hemos leido sus clonadas obras nos resulta un tanto cansinas, aunque no por ello deja de ser esto mío de su punto subjetivo tal vez subido de tono pro la fiebre. Puestoq ue la primera vez que leí "Matáfora Masónica" me gustó, las reelaboraciones ya no tanto, había mucha repetición.

A mi Ascensión me gusta, a pesar de que estoy en parte en línea con algunas cosas de lo que se ha escrito últimamente sobre ella en Masonería al Descubierto, no todo evidentemente, pero entre líneas se hace un buen retrato de ella.

Por eso me gusta la primera parte del libro el Prefacio y las Líneas Maestras, éste último creo que es el capítulo más brillante del libro, puesto que luego entra en derroteros historicistas en los cuales como ella misma argumenta no es ducha, y ello se nota porque medio cae en las cuestiones ya conocidas por casi todos y que en nada se parecen a una revelación.

Pero en Líneas Maestras apunta varias cuestiones muy interesantes como “que había que realizar una puesta al día del discurso masónico y de nuestras formas de estar en el mundo.”

Aunque tan sugestivos planteamientos se han quedado en puros enunciados , los cuales podían haber abierto todo un largo trabajo de reflexión al respecto. con temas como ¿Qué ha hecho la GLSE y ella misma como Gran Maestra, amén de estar en los foros internacionales, para que ese discurso haya cambiado?

Habrá que preguntarse igualmente sí es verdad que ella misma ha cambiado ese discurso masónico que parece depararse en estos nuevos tiempos, o al final ha sido devorada por la corriente al uso, y también nos quedaría por saber cuales son las dificultades para establecer ese nuevo discurso y esas nuevas formas de las que habla. Que por cierto no he visto expresadas durante sus estancias en Gijón, donde algunos le dimos pie desde la prensa con un artículo sobre Masonería y Mujer para lanzar su Discurso, en el cual se dedicó a hablar de Belen Sagarra, de Ayala de Libertad Morte y se olvidó d ela enseña de la ciudad la tambien masona Doña Rosario de Acuña (perdóname querida Ascensión esta pequeña venganza)


La cuestión de la creencia en Dios o la incorporación de la mujer en el trabajo masónico que ella los presenta como retos para una nueva cultura del siglo XXI, creo que pudiera haberse extendido sobre ese “aggiornamento” tan persistente aún en la GLSE que no acaba de salir de esa estanqueidad en que se ven presos algunos de sus talleres, pese a la pujanza intelectual de algunas otras de sus logias.

Pero ya digo que me ha gustado ese primer capítulo, por esa autocrítica de reconocer que algo ha de estar pasando en el mundo masónico español para que después de veinticinco años el balance que se presente sea tan lúgubre con una menbresía de tan solo tres mil masones, y nadie por ello a estas altura se rasgue las vestiduras es algo que da que pensar.

Este debió ser el reto de la reflexión para el aniversario de los Veinticinco años de masonería en España. Al menos ella como jerarquía se ha atrevido a plantear el tema, que ahí queda como reto para las Obediencias y sus cabezas rectoras en España y tal vez volviendo sobre nuestro pasado, no enfrascandonso en el fantasmal D. Francisquito, sino en esa retorno masónico del 78 y el desarrollo de la masonería desde ese tiempo acá en España, podamos sacar algo...

Y estoy de acuedo cuando ella dice que nos falta “tradición masónica y nos falta oficio.." y como no, “saber hacer” y eso querida amiga Ascensión hay que ponerlo en acción, pero con otra consigna aunque ya plantea a renglón seguido una dificultad saber realmente cuál es nuestro trabajo “la mayoría de los masones españoles no tengan claro cuál es realmente el trabajo en el que debería implicarse la masonería”

Propuestas para la reflexión, lúcidas y atrevidas que creo debieran haber sido la piedra bruta a desbastar con la reflexión como punto de inflexión para estas “Revelaciones de una Gran Maestra”

Solo por leer y subrayar algunos de estos puntos ha merecido la pena dedicarle unas horas al libro, aunque como digo luego este se me cayera de las manos, pues algunos son tópicos al uso sin sello personal alguno, y con una insistencia brutal sobre el tema iniciático que no acabo de entender si es una propuesta, una justificación, o un repique para autoconvercerse, y que además siempre me suena a rancio, a iglesia.

Es el estadio que no acaba de superar la GLSE ,el cual la deja, como organización en unas aguas intermedias, de indefinición que corren entre la masonería laica y la masonería crística, lo cual la hacen situarse a ella y a su Obediencia en esos respetables parámetros de lo esotérico. O sea “ni chicha ni limoná” que dicen los castizos.

La parte del libro que dedica a la Masonería y la Mujer, parece que le falta soltura, se le ve a “apretada” y tal vez si trabara su discurso en obras importantes como las de Maria José Lacalzada, (Mujeres en Masonería) o Natividad Ortiz (Las mujeres en la masonería) o incluso en el peculiar discurso simbólico de Marta Prats, ganaría desde esas catapultas más peso sus planteamientos, pues me ha dado la sensación de cómo si balbucease por el tema, cuando todo ello unido a su experiencia como mujer y masona y alto cargo en la Obediencia, ya de por sí tiene ingredientes suficientes para abordar una obra importante, que de pistas sobre las apuestas y escollos del futuro en este y en otros temas. Lo que pudo haber sido un eje central de su obra se parece más a un bosquejo historicista de andar por casa.

En el libro da pie de entrada a algunos “amigos” del CHEME, y creo que esas aportaciones sobraban, y a cuyo hilo de su presencia, me pregunto: ¿Porqué esa manía de algunos masones de revestir su palabra personal con la apoyatura de los "intelectuales masonológos profanos?

Son valiosas tanto la aportación del “gran alter ego” de la GLSE, el jesuita Pedro Álvarez, que ya es harto conocida, como la del resto de los participantes los amigos: Manuel de Paz, y Leandro Alvarez, que más bien aportan poco al libro, aunque ellos individualmente tengan mucho que aportar y lo hacen desde sus estadios propios, pero que en esta ocasión no son un oportuno contrapunto sino que más bien me ha parecido como un material de relleno.

Es un libro, éste de Ascensión Tejerina, que parece tener problemas para alcanzar un minimo de páginas y realmente le hace poca justicia al súbtítulo puesto que lo que aporta no son “revelaciones” ya que ha cumplido más bien poco con las premisas de la acepción: 1. tr. Descubrir o manifestar lo ignorado o secreto. U. t. c. prnl. 2. tr. Proporcionar indicios o certidumbre de algo. 3. tr. Dicho de Dios: Manifestar a los hombres lo futuro u oculto. 4. tr. Fotogr. Hacer visible la imagen impresa en la placa o película fotográfica.

Tal vez debiera haber empezado está critica a la manera tradicional masónica o sea partiendo de las acepciones que da origen al libro y apoyándome en ellas entrar en el texto de la ex- Gran Maestra, a la cual pese a todo siempre he tenido simpatía y no me han gustado algunas cosas que le han hecho como un dificil situación en una logia alicantina, o el vano enfrentamiento con un notable amsón masón coruñés de armas tomar. Tal vez le tanga simpatía por eso del sindrome de Estocolmo ya que fue una admirable Hermana Terrible en mi iniciación.

Bromas aparte, creo que Ascensión Tejerina ha tenido en su mano, pues ha ocupado un lugar en el campo masónico privilegiado, la oportunidda de arrojar alguna luz sobre los restos de futuro que los ha planteado en una cuartilla pero nos los he visto desarrollados y hubiera sido admirable ver desde su prespectiva cuales han sido las dificultades ante los crecimientos y desmayos masónicos que sufrimos desde hace décadas en la masonería española.

He dicho
Víctor Guerra
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