Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

12 de mayo de 2007

LECTURAS Y TOPICOS y VICEVERSA


Hace unas semanas en medio de una Tenida cuando el que suscribe planteaba las diferencias que se dieron, y se dan en la masonería española, entre unas Obediencias y otras, y hablaba de las evoluciones históricas y como conllevó la implantación de un modelo in existente en España como la masonería anglosajona, un miembro visitante de otra Obediencia amiga, intervino para argumentar que no existían tales diferencias, “puesto que la Masonería es Universal”.

Frente a tal planteamiento, uno que ya ha vivido un poco lo que son las “masonerías”, y ha leído un poco sobre unos y de otros, españoles y franceses, y empiezo a estar más viajado que el baúl de la Piquer en esto de la masonería, no pude dejar de admirar este tipo de intervenciones y la capacidad que tenemos los masones para soltar tópicos y quedarnos tan tranquilos.
Es como sin nos fuera ajeno el espíritu crítico, como sino fuera con nosotros, y no lo digo con ánimo de ataque, pues de esas hostias también el que suscribe se comió, y se come unas cuantas a diario.

Lo cual viene a demostrar una vez más que nuestra formación en algunos puntos tiene defectos importantes, lo cual se denotaen los tópicos al uso que devoramos y que repetimos sin someterlos a un análisis previo, lo que stá indicando que en logia estamos muy pendientes de la perpendicular de la escuadra y de las cuadraturas del circulo y muy poco de la reflexión crítica.

Al miembro Maestro Masón que intervino, se le recordó que el tema del universalismo masónico, es una cuestión conceptual, y que ahí se queda, aunque lo manejemos a diari hay que considerarlo como una utopía alcanzable, porque distamos muy mucho de esa “Unidad en el espíritu” que tanto se predica, ya que no hay interés alguno en trabajar en la convergencia, al menos por mi parte y más si ese Universalismo masónico supone la uniformidad y el pensamiento único.

Pero está claro, que hoy vende tanto la uniformidad como el pensamiento único, hasta algunos llegan a creérselo. entre ellos los profanos, luego cuando éstos entran en nuestras páginas quedan alucinados por la gama de conceptos y praxis tan diferentes y diferenciados, destellos y matices que nos distinguen y nos separan, como los que se pueden dar entre el GODF y la GLUI.

Viene bien esta anécdota para sacar a colación un reciente libro que ha caído en mis manos, y aunque el Hermano en cuestión es un defensor de los orígenes cristianos de la masonería, me estoy refiriendo a Eduardo R. Callaey, no deja de sorprenderme el giro que ha tomado su nueva obra, al menos en la parte introductoria que podemos ver en El Mito de la Revolución Masónica.
Veo que abandona el Hermano Callaaey parte de los tópicos al uso, y expone que es cierto, y que de una vez hay que decirlo, que entre los masones hay diferencias. Y que no podemos seguir presentándonos como el rebaño de Blanca Nieves sus enanitos y el Principe Azul, como encarnación del Universalismo Masónico.

Callaey que maneja mucho mejor que yo el lenguaje, y como masón y argentino, sabe sacarle partido, expresa las masonerías con una buena referencia simbólica la del Dios Jano.

Y nos explica “ que la francmasonería es hoy un conjunto de instituciones de peso en todo el mundo, [algo menos que todo el mundo diría yo] pero seriamente atomizada en Ritos y en corrientes diversas, sumergida en profundas diferencias que exceden ampliamente aquello que podríamos imaginar como matices” y es más, llama a capítulo ahondando sobre esas diferencias y singularidades donde una logia por ejemplo agnóstica y progresista pues encabece sus escritos al GADU o la Santa Trinidad, y plantea ¿ Como entender , entonces que el público masónico- y aún quien recién ingresa en la Orden- comprenda estas contradicciones.

Es por tanto este libro de Eduardo R. Callaey, autor que reúne en torno su obra y persona muy diversas y fuertes críticas, como se pueden ver en los escritos que hay bajo algunos de los pots trabados en este blog.
Pero resulta interesante, al menos en lo que entiendo que es una larga introducción, ver las diferencias. Luego es verdad que entra en terrenos más resbaladizos, aunque muestra puntos para la reflexión pues ya no es que los landmarks nos separen, es que hay opciones y acciones que nos colocan a los masones de uno y otro origen en campos diametralmenteopuestos, como pudiera ser el Congreso de Wilhelmsbad en 1872 donde se da el primigenio enfrentamiento entre racionalistas y espiritualistas; por no hablar de las fuertes posturas tomadas por el Gran Oriente de Francia que supone una ruptura total, al abolir el GADU, o sea la trascendencia en tanto que por encima de todo ello esta la libertad absoluta de conciencia de cada persona , del masón, y esa libertad solo puede existir obviando los símbolos transcendentes que nos separan, solo de ese modo se puede gatear hacia el Universalismo masónico.

Recomiendo en parte el libro de Callaey, aunque no sea santo de mi devoción masónica y él lo sabe, y de ello hemos hablado en el marco del Simposiun de Masonería e Historia en La Rioja, y la recomendación de la lectura del libro viene por ese espíritu de ver no el radical abismo existente, que lo hay, sino porque entra en él, aunque de manera somera y ahonda sobre las diferencias, y en los momentos en que esas divergencias se producen y como no muestra las contradicciones que existieron, y se hace eco de cara a deshacer los tópicos mitos de los complots masónico-políticos, que tienen como parangón presentar a la masonería como artífice de la Revolución Francesa.

“Es tradicional que se admita la existencia de un complot masónico contra el trono y el altar…”preparado de larga data, fríamente ejecutado al amparo de los Altos Grados…. Es aquí que comienza- según la expresión de Roger Priouret-la falsificación del balance que orientará en adelante la forma en la que se va escribir la historia de las logias..” Priouret denuncia una visión histórica deliberadamente falseada con el fin de cargar sobre la masonería y sus Altos Grados la planificación de la Revolución y la ejecución de sus crímenes” (pag. 204).



En este caso, la virtud del autor y del libro, es que tomando bosquejos de aquí y de allá presentan una divulgación historiográfica de la masonería y sus circunstancias en la época de la Revolución Francesa. Se echa de menos una mayor profundidad en algunos aspectos, pero para alguien no versado en historia francesa, ni masónica, se puede dar una ligera idea de las circunstancias que concurrieron en dicho proceso revolucionario, que tuvo masones en uno y en otro campo político, y que unos fueron jueces y verdugos de otros, en medio de una masonería casi que podríamos decir que totalmente destrozada.

El libro da un vuelco en las últimas páginas, y pierde interés cuando el autor vuelve a cargar sobre sus viejas pasiones y pulsiones de presentar al Gran Oriente de Francia como una Orden irregular a la que acusa de no ser iniciática, de promover el anticlericalismo y cargar las tintas sobre las bases cristianas de la masonería, cuyas esencias no perdieron - según Callaey- porque los practicantes del Rito Escocés Antiguo y Aceptado la han mantenido pese a la introducción de los Altos Grados de Venganza.

Es una pena la poca densidad bibliográfica española sobre estos temas, y la que hay en las librerías está como muy empeñada en contar logias como quien cuenta ovejitas, o se dedica a los casqueríos de unos y otros.
Tal vez la confusión formativa en la que nos movemos los masones españoles provenga de estos déficit de trabajos sobre nuestra propia historia.

Como colofón tal vez recomendar al Hermano Callaey leer algo de los escrito por Posert, y algún otro autor francés por ejemplo tela polémica entre “Los Antiguos y Modernos” o las actas de "Les Philalehes el les Convents de Paris" que marcó un hito o las diferencias conceptuales entre los Ritos y sus prácticas, o la obra de Hiran Sans-Culottee? y tal vez sí en vez de utilizar el prisma cristiano para analizar al Gran Oriente de FRancia, utiliza la teoría de las socialibilidades tal vez entienda mejor la acción fecunda del Gran Oriente de Francia.

He dicho
Víctor Guerra

7 comentarios:

un masón argentino dijo...

No estoy de acuerdo con el libro. Si bien profeso un profundo respeto por el, creo que insistir con eso de la irregularidad, sobre que es lo regular y que no es regular, dejando de lado a una luminaria masónica en el mundo, como es el Gran Oriente de Francia, es quedarse en el pasado, en el prejuicio estéril, es tener una mirada retardataria de la masonería. Si somos débiles y no tenemos presencia en el mundo, no espor culpa de los credos, partidos políticos u organizaciones que nos atacan, sinoque es culpa de nosotros mismos por estar tan divididos.

A Eduarod lo respeto, lo quiero y lo consideraré mi hermano y hasta mi amigo, pero, repito, no estoy de acuerdo con él.

Victor Guerra dijo...

Creo que estamos de acuerdo en el fondo, ya que yo tampoco estoy de acuerdo en su final, pero reconozco que es de la pocas veces que veo exponer las diferencias abismales en las masonería sin ampararse en los lamdmarks y en el tema de la regularidad, por eso me ha gustado esa primera parta. La segunda parte estoy de acuerdo ons usted se pierde .. pero ahí está

Ácrata y Masón dijo...

Q:: H:: Guerra,

Leo siempre tu sitio, que me parece sumamente interesante y constructivo.

Tengo que firmar como anónimo, debido a que algunos HH:: de la Gran Logia, entre ellos el autor del libro al que te refieres, condenan bajo pena de expulsión cualquier contacto con otras obediencias no reconocidas por la así llamada ¨regularidad¨. A eso hemos llegado, esperemos que esta decisión se revierta algún día, por el bien general de la Orden.

La Masoneria Argentina tiene una fuerte tradición republicana, laica y su fuente es francesa, del Mediterráneo Europeo si se quiere. La manera en que practica el RREE AA y AA es similar a las de la Logias del Gran Oriente de Italia o la Gran Logia de Francia. Entonces ¿ Por que insistir con la regularidad impuesta por los monárquicos jubilados britanicos? ¿ por que darle a la masonería un aspecto místico del que carece ? ¿ por qué insistir con la creencia en Dios y el cristianismo, cuando en nuestras filas militan hombres de todas las religiones, o sin religion o directamente agnósticos o ateos. Si señores, no se escandalicen, porque hay muchos ateos en nuestras filas, aunque no lo digan publicamente. Yo soy uno de ellos.
Q::H:: Guerra, te recomiendo que leas las obras del Q::H:: en el O::E:: Emilio Corbière, periodista y masón argentino, autor de la colosal obra de dos volúmenes sobre la Masonería Argentina, un digno exponente de lo que fue el glorioso Gran Oriente Federal Argentino, masonería racional y laica que luchó contra todas las tiranías. Emilio fue ante todo un gran amigo mío. Reproduzco su obituario, escrito en el 2004 nada menos que por su hijo en el sitio Argenpress http://www.argenpress.info, vaya también mi justo homenaje a un ilustre pensador, al que algunos intentan borrar inutilmente de nuestra memoria y de nuestro corazón:

¨No pocos luchadores y amigos encontraron esta mañana la noticia del deceso de uno de los intelectuales de izquierda latinoamericana de referencia ineludible. Militante socialista incansable, maestro de periodistas, profesor universitario, abogado, historiador y especialmente firme luchador por los valores sociales y democráticos, Emilio Jorge Corbière se sumó a la historia ayer a las 4 de la tarde, luego de fallar un transplante cardíaco realizado en el Hospital Francés.
Emilio J. Corbière, Padre, Compañero y Amigo.

Hizo sus primeras armas en el periódico socialista 'La Vanguardia' y en el diario 'La Opinión', fue jefe de redacción de la revista 'Todo es Historia' escribió también en los diarios 'La Nación', 'Tiempo Argentino', 'Sur', 'El Cronista' y el vespertino 'Buenos Aires Herald'.
Luchó contra toda clase de autoritarismos desde las revistas 'Primera Plana', 'Confirmado', 'Cuestionario', 'Crisis', 'Nueva Sociedad' e 'Icaria', entre otras, principalmente en tiempos en los que los promotores de la trilateral pregonaban la ingobernabilidad de las democracias.

Adelantó el fracaso de la socialdemocracia vernácula con su obra 'El mito alfonsinista. Liberación nacional y lucha de clases en la Argentina' que le valió su expulsión del entonces y ahora obsecuente diario 'La Nación'. Fue también representante de instituciones como la International Gramsci Association, la Fundación Juan B. Justo y la Sociedad Científica Argentina.

Entre sus obras de juventud se encuentran 'El marxismo de Enrique del Valle Iberlucea', 'Orígenes del comunismo argentino', 'Conversaciones con Oscar Allende' y más recientemente, 'Los catecismos que leyeron nuestros padres. Ideología e imaginario popular en el siglo XX', 'Mamá me mima, Evita me ama. La educación argentina en la encrucijada.', 'La masonería. Política y sociedades secretas', 'La masonería II. Tradición y revolución'.

Su último trabajo publicado fue 'Opus Dei. El totalitarismo católico', donde descorre el velo del fanatismo eclesiástico enquistado en las diferentes esferas del poder, a instancias del tráfico de influencias clerical, hombres de paja en el mundo empresarial e innumerables maniobras políticas y financieras de nula transparencia, realizadas siempre por debajo de la sotana.

Actualmente estaba escribiendo, en continuidad con el libro 'Estaban entre nosotros' de 1992, una investigación histórica titulada 'Los argentinos de Hitler', en la que hacía especial hincapié sobre los orígenes del fascismo argentino y sus conexiones políticas, culturales y económicas con el nazismo.

Poco más de un año atrás cristalizó uno de sus tantos sueños, con la inauguración el 24 de junio de 2002 de la agencia de noticias 'Argenpress.info, prensa argentina para todo el mundo', en su búsqueda por concretar algunas de las metas propuestas por aquellos intelectuales que participaron de las críticas contra los monopolios informativos y económicos, que concluyeran en 1980 en el informe sobre un Nuevo Orden Mundial en la Información y la Comunicación, entonces dirigido por el premio Nobel de la Paz Sean McBride.

Argenpress en su corta existencia logró un público que supera ya los 30.000 suscriptores y más de 50.000 lectores, es una de las agencias no comerciales más respetadas en el ámbito periodístico por cumplir sólo con la premisa que tantas veces Emilio repetía: 'que la noticia periodística es noticia sólo cuando refiere al interés público'. Por eso, la tan simple consigna sumada al doble chequeo de la fuente evitaría cualquier tipo de operación de prensa encubierta tan común por estos días.

En los últimos tiempos atendió incansablemente a estudiantes de todas las especialidades y jóvenes militantes para enseñarles y explicarles tal cual lo hiciera el Dr. Nicolás Repetto en la vieja casona de los Iñigo Carrera cuando él era un joven adolescente. El viejo siempre recordaba las clases de astronomía de Repetto y lo relacionaba con la cibernética de Wienner y el dominio del planeta a través del uso de satélites como el de la red Echelon.

Creía en la revolución cultural y en la refundación del socialismo latinoamericano, sin las autocracias ni verticalismos partidarios que confundieron el camino desde hace ya muchos años.

Se enojaba mucho con los oportunistas pero convivía con ellos pensando como todo idealista que los podría cambiar. Uno de sus proyectos más recientes era la creación de una universidad popular en la Biblioteca del Congreso de la Nación, institución a la que dedicó gran parte de vida y esfuerzo.

Le costaba un poco jugar a la pelota. Por eso siempre le voy a agradecer aquellas tardes de cine por la Avenida Corrientes o, ya de adolescente, esas charlas de té porque café no podía tomar, donde nos preguntábamos si algún día completaríamos la colección de 'Rayo Rojo', discutíamos sobre la sexualidad de Batman o cuales eran los entretelones que caracterizaban la orientación nazi-fascista de Patoruzú, entre otras 'maldades' que elucubrábamos, como él decía.

Pero sobre todo mi viejo era un buen tipo que como otros grandes pensadores creyó que el cuerpo era sólo algo secundario. Desde hace dos años figuraba en la lista de espera para recibir un transplante cardíaco y estaba en óptimas condiciones para tal operación. Como dicen algunos la muerte primero se lleva a los buenos. Confiemos en que su obra contribuya a construir un mundo mejor que merezca ser vivido por todos.

Como le dedicaras a Gregorio Selser, papá, una rosa roja para vos, nos vemos en tus libros.¨

Anónimo dijo...

Q:. H:. Guerra, al igual que el hermano que me antecede en el uso de la palabra soy un masón argentino asiduo lector de tu página.
Acabo de terminar la lectura del El Mito de la Revolución Masónica y debo confesar que nuevamente Eduardo nos sorprende por igual a los que lo quieren ya a los que lo denostan.
¿Cuántos masones se han atrevido a exponer tan crudamente lo que todos callamos temerosamente? La obra de Callaey es un revulsivo que nos desencaja en la medida que nos coloca frente al espejo de nuestras propias contradicciones.
Lo que destroza a nuestra Orden es el haber ocultado tanto tiempo las migas debajo del mantel y en buena hora que se haga público este debate postergado. Y en buena hora que nos digamos a la cara que no todos pensamos igual y que la masonería debe repensarse a sí misma de manera deliberada y valiente.
Callaey es mi hermano aunque opine distinto que yo y es doblemente mi hermano cada vez que me ha demostrado que es capas de sostener sus ideas con educación y con respeto. Si Emilio Corbiere estuviera vivo estaría seguramente discutiendo acaloradamente con Eduardo y ambos estarían felices de tenerse el uno al otro.
Olvida el hermano que me precede en los comentarios que el único masón argentino que rindió homenaje al querido Emilio Corbiere en las páginas de la Revista Símbolo fue, justamente, Eduardo Callaey.

Un TAF

ácrata y masón dijo...

No, no lo olvidé. Pero Eduardo insiste con el templarismo y con eso de que la masoneria es catolica y eso no es cierto bajo ningún punto de vista.
Yo estoy muy de acuerdo con el debate, algo al H:: Callaey lo pone nervioso porque no acepta discusión o duda alguna sobre sus trabajos que son de por sí materia opinable, sería bueno que en la masonería argentina se debatiera mas sobre quienes somos y que sociedad queremos, en lugar de estar hablando sobre si conectamos lectores de huellas digitales en la puerta del Palacio Masónico para espíar a los HH::, ¿ que te parece, H::?

Administrador dijo...

Estimados Hermanos; Yo creo que el libro de CAllaey es un buen revulsivo, como ya he dicho me ha sorprendido el hecho de que plantease las "diferencias " en base a temas conceptuales y no a landmaks, eso me ha chocado.

Es evidente que tiene interés en sacar a flote la vena cristiana, y no voy a entrar en ese debebate largo y prolijo, pero aunque hubiera existido esa posibilidad, lo bueno es que hubo un cambio y yo me considero como masón heredero no de las logias obreras operativas sino de los Hijos de la Luz y sobre todo Heredero del siglo de Las Luces, o sea de los especulativos que se deiron cuenta que la masonería no podía ser parte de la larga mano de la iglesia, y para ello había que defender la libertad absoluta de conciencia, y librar a la masonería de la cargas transcendentes que la sujetaban, tal como empujaron los librepensadores en el único espacio que podían hacerlo que era el que les dejaba el Gran Oriente Belga y el Gran Oriente de Francia, lo demás podriamos decir que era "pensamiento único" y con escasos espacios para la heterodoxia, como sigue sucediendo hoy en la GLUI

UN TAF

Víctor Guerra

El Shoin dijo...

Hola queridos hermanos, solo quiero hacer una pregunta. Donde queda la cadena de union? o es que somos hipocritas los masones

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