Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

27 de enero de 2007

Dos placas masónicas, dos historias...,dos Obediencias..

Lo que son las cosas, hace ya unos años, un grupito que estábamos trabajando masónicamente en la Logia Amigos de la Naturaleza y la Humanidad, heredera de aquellas otras que se dieron en la primigenia masonería asturiana entre 1850 y 1890. [ Aunque la herencia solo tocaba al título distintivo, que no a la orientación masónica de la logia] pues como digo, un pequeño reducto, que ya es mucho decir. Porque la logia era casi que liliputense, además de viajar más que el baúl de la Piquer, o sea itinerancia permanente: Madrid, Valladolid, etc.. , pues eso, planteamos como acción innovadora con motivo del cincuentenario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sacar un folleto con la declaración y nuestros simbolos y la colocación de una placa.

Era todo un acto que rompía con la introspección masónica que amenazaba con sepultarnos a base de trabajos del más puro esoterismo cabalístico que predicaba desde su estrado de 2º Vigilante: el Hermano Daza.

El grupo, o facción social de la logia en cuestión, compuesta por Paulino Lorences, Ricardo Fernández y el que suscribe, capitaneamos la colocación de la primera placa de la masonería en el Cementerio del Sucu.

Y allá nos fuimos con nuestra placa, un frío 10 de Noviembre de 1998, para proceder al acto de la inaguración. La fotos del momento delatan la soledad de aquel pequeño grupo de profanos (no masones) y masones, estos últimos queriendo patentizar la inclinación masónica y social dentro de lalogia y como no de la propia Obediencia.

(foto de masones y no masones el 10 del 11- 1998, en el Cementerio del Sucu)

La soledad era completa, asistieron al llamamiento muy pocas personas, y casi ninguna organización salvo los compañeros de la Sociedad Cultural Gijonesa, el resto se sitúo en lo correctamente político y noverse mezclados con temas de compases y escuadras. Se rompía de este modo aquel hacer de antaño donde las logias iban en comandita con las organizaciones sociales, culturales y políticas para patentizar un lugar , su sitio en la historia.

Y allí clavamos la placa de la Logia Amigos de la Naturaleza y la Humanidad, con espíritu abierto y amplio, pues sabíamos que tanto un bando como el otro, habían dado muerte a Hermanos Masones, aunque hay que reconocerlo, fueron más bien pocos, pues casi todos se fueron camino del exilio.

En aquel momento: La Gran Logia Simbólica Española, como estructura obedencial apenas si hizo algo más que darnos permiso para el uso de logotipos y títulos, y salvo por un suelto con foto, que publicó en Diario El Comercio, por quien era en aquellos momentos Venerable de la Logia, el acto no tuvo más repercusión.

Había escaso sentimiento de pertenencia en el ámbito obedencial, y por tanto eso se manifestó en una ausencia total de representantes de la Gran Logia Simbólica Española y en una escasísima repercusión en el seno de la Obediencia. Si hoy se repasa sus cronicón en las paginas web de la organización, no queda rastro historiográfico de tal cuestión




Nueve años más tarde, parte del mismo grupo pero bajo otro paraguas obedencial como es el GRAN ORIENTE DE FRANCIA, y con una etsructura más estable y comprometida como es la Logia Rosario de Acuña, tambien situada al igual que la anterior, en los Valles de Gijón. Emprendíamos una acción similar, colocar una nueva placa en el paredón del Sucu, como testimonio y compromiso con aquellos que defendieron la democracia, tal vez el espíritu ya fue menos amplio y la concomitancia republicana se hizo patente en todo momento.

Pero para mí fue toda una sorpresa, aquellas viejas fotos que veia en libros y revistas francesas de los masones con sus bandas, finalmente se hizo patente en Asturias y ello tuvo, yo creo, que gran repercusión, tanto en prensa como en los medios masónicos, en el primer caso, se hicieron eco los tres diarios más importantes de la región: El Comercio, La Voz de Asturias, y como no, La Nueva España, Radio Vetusta cubrió su tiempo con una entrevista al VM de la logia Rosario de Acuña , y las televisones Canal 1o, TPA, Tele Oviedo y Tele Gijón, cubrieron los actos.


Pero el acto de la colocación de la placa en el Cementerio del Sucu, en esta ocasión estuvo complementada por otros actos, entre ellos una conferencia del Gran Maestre del GODF Quilladet, sobre "Democracia y Laicismo" , y tambien por la ofrenda floral ante la tumba de Rosario de Acuña, y la Fosa Común,

Se tiñó el acto como tituló algún diario de "fratrenidad tricolor", y sí algo tengo que criticar del acto es que tal vez tuvo demasiado tinte republicanizante, para mi gusto demasiado profano, aunque lo salvó la presencia de centenares de personas entre ellas, muchos masones que con sus collares y cordones de Maestros Masones arroparon el acto, y como no la intervención del Venerable Maestro de la logia Rosario de Acuña, Ricardo Fernández con esa rotunda frase de "no venimos a revisar la historia ni a lanzar un mensaje de odio y venganza".


Entre la barahúnda de mensajes tal vez se perdió la noción de que los masones fueron fusilados precisamente por defender la democracia ante unos y otros, pues hubo republicanos masones muertos, pero tambien los hubo que dejaron sus vida en las famosas "sacas" como le sucedió a Merediz Diaz Parreño, o a Melquiadez Alvarez, o al General Ochoa..., todos ellos vinculados con Asturias. No se puede negar la barbarie abarco todo el exprecto político.

Pero esa es otra historia. Lo que sí se sintió en esta ocasión, fue la fraternidad, y se reforzó, como no podría ser de otra manera, el sentido de pertenencia a una gran organización como es el Gran Oriente de Francia, pues el apoyo no faltó en ninguno de los sentidos, y lo explica la presencia del GM. Quillardet a todos los actos que se desarrollaron a lo largo de este fin de semana.

Y como no la presencia de unas 120 personas, la mayoria masones venidos desde del otro lado de los Pirineos demostró que pese a los años, el recuerdo de la barbarie no se olvida, y las escenas de dolor y de emoción fueron grandes y hasta dolorosas, era para muchos reencontrase con la historia, con el drama interior y familiar.

La logia estuvo arropada por otra veintena de logias francesas del GODF, del DH y GLFF ,y alguna española como la W. Amdeus Mozart, o la 7 de Abril, ambas del GODF , lo demás fue silencio y notables ausencias, algún día habrá que pasar lista

Uno no para de preguntarse ¿ Dónde estaba el resto de la masonería española...?

Y lo mismo puede decirse del asociacionismo astur, politicamente muy correcto, y por ese motivo obvió la presencia, como siempre, y siguiendo el ejemplo tambien lo hizo la Señora Alcaldesa de Gijón, la Sra, Paz Felgueroso, que pese a tener familiares que fueron en su momento masones, dejó en la más clara orfandad a la delegación masónica del Gran Oriente de Francia, e un acto de esta envergadura y calado, y no cumplio con lo mínimos de anfitriona, cuando en otras ocasiones ha corrido a ponerles a otras organizaciones coronas, medallas y dineros..., pero por ello tendrá mi particular carta abierta a una alcaldesa.

Es la asignatura que todavía cuelga, como pendiente en esta larga batalla de la Memoria Histórica.

Victor Guerra

21 de enero de 2007

FRATERNIDAD MASONICA EN ASTURIAS



Fraternidad tricolor


La francmasonería del Gran Oriente de Francia en Asturias, con su gran maestre a la cabeza, rinde homenaje a los fusilados de El Sucu
El gran maestre del Gran Oriente de Francia, Jean Michel Quillardet, encabezó ayer una representación francmasona que subió hasta el cementerio de El Sucu para rendir homenaje a los fusilados durante la guerra civil española y en la posguerra, entre ellos muchos masones, que están enterrados en las cuatro fosas comunes del cementerio de Ceares. Ricardo Fernández, Venerable Maestro de la Logia «Rosario de Acuña», dijo que «no venimos a revisar la historia».

J. M. CEINOS (LNE)

El paredón del cementerio de El Sucu donde fueron fusilados decenas de republicanos durante la guerra civil y en la posguerra luce desde ayer una nueva placa conmemorativa, en la que reza la siguiente inscripción: «La Logia Rosario Acuña a la memoria de los masones y la ciudadanía de Gijón, asesinados aquí por su compromiso con la democracia». En la placa, de azulejo, se grabaron también un retrato de la escritora y masona Rosario de Acuña (Madrid, 1851; Gijón, 1923) y una escuadra y un compás, símbolos universales de la Masonería.

«Setenta años después venimos aquí a dejar las flores de la libertad», dijo, poco después de descubrirse la placa, un emocionado Avelino Valle, con ancestros catalanes y asturianos, sobrino de uno de los fusilados en el paredón del cementerio de Ceares y adjunto al gran maestre del Gran Oriente de Francia, Jean Michel Quillardet, quien presidió el acto, al que acudió un centenar de masones franceses y asturianos (la mayoría luciendo bandas (masónicas) de color azul celeste), así como los concejales de Izquierda Unida del Ayuntamiento de Gijón Jesús Montes Estrada y Francisco Santianes, y el presidente de la Asociación Memoria Histórica Asturiana, Víctor Luis Álvarez, entre otros, quien, al comenzar el acto en el cementerio municipal, recordó que en las cuatro fosas comunes reposan los restos de más de dos mil fusilados.

A los pies del paredón, bajo la placa, se colocó una corona de laurel con dos cintas: una, con los colores de la bandera de la República Francesa (azul, blanco y rojo) y la otra, con los tres de la bandera de la II República Española (rojo, amarillo y morado).

Minutos antes, ante las fosas comunes, Ricardo Fernández, Venerable Maestro de la Logia «Rosario de Acuña», fundada en Gijón en el año 2002 y que ayer, con la presencia del gran maestre del Gran Oriente de Francia, inauguró su taller (sede), situado en La Calzada, afirmó que «es un motivo emocionante venir a rendir homenaje a los que murieron por defender una España que intentó ser diferente», y como miembro, dijo, «de la masonería liberal, estaríamos del mismo lado del paredón» donde en su día colocaron a los fusilados. Y aclaró el gran maestre de la Logia «Rosario de Acuña»: «Nosotros no venimos a revisar la historia ni a lanzar un mensaje de odio y venganza, venimos a recordar a aquellos que tuvieron las mismas ideas que nosotros, las ideas de libertad de pensamiento y de una sociedad laica, con tolerancia y respeto a los demás».

Jean Michel Quillardet, quien es la cabeza principal de la francmasonería adogmática mundial, con más de un millar de logias y 50.000 masones, tomó luego la palabra para, en francés, recordar los principios que guían los pasos de los masones: libertad, igualdad y fraternidad, y también el paralelismo histórico de persecución de los demócratas y los masones en la España de la posguerra y en la Francia del régimen de Vichy, colaborador de la Alemania nazi tras el colapso militar francés de mediados de 1940, al principio de la II Guerra Mundial. Tras su intervención, los presentes guardaron un minuto de silencio en memoria de los muertos de las fosas comunes.

La delegación francmasona también visitó algunas viejas tumbas del cementerio de El Sucu que tienen grabados, en las lápidas, la escuadra y el compás, y como no, la de Rosario Acuña

Por la tarde, en un acto privado, la delegación de la francmasonería se trasladó donde se ubica la sede de la Logia «Rosario de Acuña», una de las cuatro que funcionan en Asturias, de las que tres están establecidas en Gijón y la cuarta en Oviedo.
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