Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

19 de junio de 2008

LA GLE, se manifiesta...

En esta entrega nos hacemos eco de la entrevista a Don Ilia Galán, que sin cargo de portavocía en la GLE, es todo un referente, no hay como tener estudios y hacer gala de sapiencias

'Rechazamos a políticos con ética poco probada'
  • Los 'clásicos', reconocidos por los próceres británicos, también están en fase aperturista (nunca lo fueron, menos ahora, digo de aperturistas)
  • Hay alrededor de 300 en Madrid y más de 2.000 en toda España (Será menos con 1.375 van que arden )
Ilia Galán, profesor de la Carlos III y conocido masón, posa en su casa en el centro de Madrid. (Foto: Óscar Monzón)

Ilia Galán, profesor de la Carlos III y conocido masón, posa en su casa en el centro de Madrid. (Foto: Óscar Monzón)

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ROBERTO BÉCARES | QUICO ALSEDO

MADRID.- Los masones regulares, los clásicos, aquellos que sí que creen en un gran arquitecto del Universo, también han iniciado ahora un tímido desnudo "para que se escuchen voces serias y no sólo quimeras", explica Ilia Galán, profesor de Arte en la Carlos III. Galán fue hasta hace poco venerable maestro de la logia Phoenix 31, que se engloba en la Gran Logia de España, reconocida por los próceres británicos. Él no se atribuye la portavocía, pero es una voz especialmente significativa. "Hemos querido intervenir para buscar una voz firme y segura sobre las cosas que suceden", incide.

La Gran Logia de España, que engloba a decenas de grupos -más de 2.000 personas en España, 300 de ellas en Madrid-, fue fundada en 1728, y es la primera levantada fuera de las islas británicas. Su funcionamiento es muy similar al de los liberales excepto por la creencia en un hacedor del universo -son admitidas todas las religiones-. "Lo que se pide es una creencia en un ser supremo, que cada uno interpreta cómo quiere. ( Lo que contrasta con los expuesto por la logia Phoneix en su pagina web "La masonería No prohíbe ni impone a sus miembros ninguna convicción o práctica religiosa". como se explica esto y lo anterior, la cuadratura del circulo está al lacance de Don Ilia.)

Hay unos principios que nos unen, como la búsqueda de la bondad, la felicidad o el cultivo de las propias cualidades; hacernos mejores", añade Galán, con visibles canas en la barba y la melena y cierto porte de caballero templario.

Por curiosidad, preguntémosle. "Aunque la masonería moderna empieza en 1717, si se ha descubierto que en Escocia se refugiaron miembros del Temple y están relacionados con la capilla de Roslyn, que está llena de simbología masónica. Ellos eran guerreros de la cristiandad, pero estaban abiertos a otras religiones", dice Galán en su casa del centro de Madrid, llena de símbolos masones. Hay una columna salomónica a ambos lados del salón -jakin y boaz- y una calavera. Sobre las primeras avisa que siempre tienen que estar separadas "para pasar por en medio". Acerca de la segunda explica que les recuerda "la presencia de la muerte".

Misticismo

De la simbología habla, aunque de las ceremonias -tenidas- no suelta prenda. Sí insinúa cierta experiencia 'religiosa'. "Es una especie de mística de la fraternidad, buscas lo mejor de ti y lo mejor de los demás. Es como cambiar de dimensión", precisa. "La simbología que usamos, los mandiles, las capas, los sombreros, nos distancia del mundo cotidiano".

¿Y los ritos han variado algo con el paso de los años? "No", responde tajante, "lo esencial se ha conservado tal cual era en el siglo XVIII. Se intenta que los ritos no se cambien". "Ahora se construye el templo interior, el propio espíritu", matiza refiriéndose al inicio de los masones, situado cercano al círculo de los arquitectos. "Mediante los ritos cada uno escoge su rumbo. Sirven de aprendizaje y encuentro con los demás. Son juegos teatrales que ayudan a la persona a reaccionar de determinada manera".

Galán relata con ardor los rincones de Madrid que presentan símbolos masones. Se mueve por el Ateneo entusiasmado, y se para a observar las estrellas simbólicas que todavía embellecen algunas escaleras. "El Pasillo Verde de Madrid está lleno de símbolos masones", asegura. Este fue diseñado por Manuel Ayllón, conocido masón.

Cuenta la leyenda que el día que se inauguró, con simbología masónica que iba desde las acacias a un obelisco o columnas salomónicas, sonó por los altavoces la 'Flauta Mágica' de Mozart, canción reconocida por las logias como propia. El entonces alcalde, José María Álvarez del Manzano, fuera de juego, dijo que igual hubiera estado mejor una zarzuela.

Sobre los comentarios que se oyen de que son una secta no quiere ni oír hablar. "La masonería es lo contrario a una secta. Uno puede entrar y puede salir cuando quiera. Además, no impartimos doctrinas únicas", incide este profesor, que ya supera los tres lustros como masón. Balance: "A mí me ha aportado experiencias interesantísimas y me ha llevado a trabajar en aspectos que ni había pensado y conocer gente con la que me he enriquecido".

Galán, que tras ser gran maestro pasó a ser guardián del templo, subraya la estructura 'democrática' de las logias. "Cada cierto tiempo se cambia el gran maestro", dice. Niega además que haya un elitismo: "El elitismo que se pide es el de la persona, con hondura interior y que quiera mejorarse. Tener títulos nobiliarios no garantiza el entrar, ni tener dinero. Ha habido altos cargos políticos que han sido rechazados por tener una ética poco probada".

¿Y se sigue influyendo en política o economía? "La Gran logia no hace ninguna intervención en ese sentido. Son los miembros los que libremente pueden hacer cosas entre sí, pero sin directrices. Depende de la libertad de cada uno, la libertad es clave"

Los masones salen de la sombra

  • Las dos corrientes, regulares y liberales, buscan sobrevivir a la leyenda negra

Los masones hace ya tiempo que hemos salido del armario, tanto de forma individual como de forma colectiva, por poner ejemplos, el que suscribe estas notas, ha publicado en apenas 5 años unos 200 artículos sobre Masonería en el diario La Nueva España, y en lo colectivo el Gran Oriente de Francia, ha hecho gala de presencia no solo en Tenidas Abiertas o Cerradas, sino que ha estado con su Gran Maestre Quillardert o Bauer, en distintos actos, como la ofrenda floral y homenaje ante el Paredón de fusilamiento del Cementerio del Sucu, y ante la Fosa Común de la Guerra Civil del cementerio de Gijón donde la logia Rosario de Acuña depositó una placa en recuerdo de aquellos hombres y mujeres que habían caído por defender la legalidad republicana, etc

Otras Obediencias pueden decir que ahora salen ahora de la sombra , aunque desde hace un tiempo es cierto que se ha venido haciendo actos por parte de Obediencias como la
Gran Logia Simbólica Española o la Gran Logia de España, para ocupar su lugar, bien a través de artículos o conferencias. La GLE a este respecto está haciendo un gran esfuerzo por estar al cabo de la calle, no tanto ella como tal , sino por personas interpuestas como los historiadores. Hay un cierto interés en mostrarse en público, y desfacer entuertos, aunque entre los periodistas y los entrevistados no sé si lían más al personal, pues tenemos al inefable Ilia Galán planteando que los masones han de ser por "decreto" de la GLE creyentes del GADU, digamos que Don Ilia sigue sin ver más allá de sus melenas maneras, más allá del GADU, hay vida masónica y muy intensa.

Por otra parte en algunos foros masónicos se escandalizaban estos días con lo que exponía Merino en un vídeo, sobre l
a masonería como una religión laica, y se escandalizaban, en parte ignorando que esa es la vocación de la GLSE, ser una simbiosis religiosa- esotérica, como mensaje ideal de la concepción caballeresca que algunas masonerías tienen, de ahí lo expuesto por Don Ilia sobre el GADU y su transcendencia, y lo de Merino sobre masonería y religión.
Victor Guerra

MADRID.- QUICO ALSEDO | ROBERTO BÉCARES

Sin embargo, el tema es más serio de lo que parece: Ignacio Merino, flamante director de comunicación de la Gran Logia Simbólica de España y (VM) maestre de la logia madrileña Hermes Tolerancia Nº8, sostiene su espada de venerable en un céntrico templo de esta «religión laica», según dice él mismo, en el distrito centro de Madrid.

elmundo.es tuvo esta semana acceso al lugar, oculto en un edificio de viviendas y preñado de compases, escuadras, columnatas metálicas y otros símbolos masónicos. Y el reportaje pretende ser, a su vez, símbolo del aperturismo en que se ha embarcado en España la orden, que se quiere quitar de encima la leyenda negra de comeniños y conspiradores que le persigue casi desde su fundación en 1730.

El hall del templo, llamado Salón de los Pasos Perdidos –«como el del Congreso de los Diputados»–, es una pequeña estancia repleta de imágenes y símbolos: una foto de Antonio Machado, a quien los masones reclaman como suyo, el armario en que se guardan los mandiles para los ritos... Se abre una puerta y entramos en el templo de la logia Hermes: apenas 30 metros cuadrados, las paredes pintadas de rojo, un suelo ajedrezado con una capa de sintasol, varias columnatas de hojalata, una espada para cada miembro de la logia y la del maestre, zigzagueante por ser la autoridad.

Una luz negra, como de sala de revelado, tiene que mantenerse siempre encendida. Y por doquier siglas de todo tipo: LIF significa «Libertad, Igualdad y Fraternidad», el lema que los masones dicen haber adoptado «antes incluso que la Revolución Francesa». El más complejo «ALGDGADU» significa «A La Gloria Del Gran Arquitecto Del Universo».

Merino confirma que Tintín, «o mejor dicho Hergé, su creador», fue masón. No Rodríguez Zapatero, pero «probablemente sí su abuelo, y los principios masones inspiran muchas de sus políticas: la equidad, el igualitarismo». Más: «El ex ministro Jerónimo Saavedra y Mario Conde han admitido su cercanía con la masonería». ¿El famoso contubernio que tenía a Franco asustado? «Ahí inciden dos factores. Por un lado, el padre y el hermano de Franco eran ambos masones y un buen par de vividores, así que él asoció el sufrimiento de su madre con la masonería.

Aún así, al parecer pidió el ingreso en una logia en Larache y no fue admitido por no dar el mínimo. Por otro lado, Franco y Hitler se creyeron los Protocolos de Sión, creados por un masón renegado que a finales del siglo XIX, que aseguraba que había un gobierno mundial en la sombra de judíos, masones y bolcheviques. Hitler se dedicó a los judíos y Franco a los masones: en 1936 habría 8.000 masones en España, y él firmó 15.000 sentencias de muerte. Ni a los comunistas castigó con tal saña», dice Merino.

¿En qué consiste exactamente la masonería? «Esto es una religión laica que procede de los templarios de la Edad Media, es un método de aprendizaje filosófico para vivir mejor que depende de signos y símbolos». En España, cuenta Merino, hay dos corrientes: los liberales, la suya, que admite mujeres y no se basa en la existencia de su ser superior, agrupada ahora en el Entorno Masón Liberal Ibérico, unas 600 personas; y los regulares, sólo masculinos y que deben creer en un supremo creador del universo.

Ambas quieren ahora abrirse a la sociedad, superar las épocas en que «teníamos que permanecer en la clandestinidad para sobrevivir». La masonería quiere pasar «de sociedad secreta a sociedad discreta». Que el secreto se mantenga sólo en torno a sus tenidas, que así se llaman las ceremonias. «De hecho, en ellas no está permitido hablar de religión ni de política, porque la fraternidad respeta las creencias de cada cual. Tampoco hacemos proselitismo alguno, pese a la leyenda negra».

Los regulares, (GLE)

Unos 2.000 en España y de fuerte influencia anglosajona, harían más lobby que los liberales, y funcionarían más como forma de ascenso social. «Eso del lobby funciona más en EEUU, aquí hemos salido de las catacumbas», dice Merino mientras se ajusta el mandil. Dice que a su logia, llamada Hermes, vienen «unas 30 personas de todas las procedencias sociales», dato indemostrable porque no permite la asistencia a rito alguno.

El templo, situado en un edificio antiguo del distrito Centro de Madrid, es una suerte de decorado circense con un cielo nocturno pintado en el techo. Una plomada cae en su justo centro «como símbolo de la justicia y la equidad». varias mesas con mazas, situadas en las esquinas de la estancia, simbolizan «la sabiduría, la fuerza y la belleza».

A Merino, que se dice ateo, no le acababa de gustar un triángulo con un ojo en el centro que preside el frontispicio de la especie de altar. «Sin embargo», cuenta soñador, «un día vi que tiene nubes y me lo imaginé como un mundo, y ahora lo veo como la conciencia, es la conciencia del planeta... Y puede parecer acomodaticio pensar así, pero es una prueba de libertad responsable, y los masones...».

Quienes son los que nos hablan...?

Ignacio Merino es autor de novelas históricas como Amor es Rey tan Grande, sobre la tormentosa relación entre Alfonso Onceno de Castilla y Leonor de Guzmán que originó la dinastía Trastámara, editada por MAEVA (primera edición 2000, segunda 2001, edición de bolsillo 2002 en Punto de Lectura y cuarta edición 2003 en Círculo de Lectores); La Ruta de las Estrellas, epopeya del navegante cántabro Juan de la Cosa que fue autor del primer mapa de América y rival de Colón (editada por Anaya en 2002 y galardonada con el Premio al Mejor Libro Juvenil 2003 en Venezuela); y Por El Empecinado y la Libertad, crónica sentimental de Juan Martín El Empecinado, el heroico guerrillero que se enfrentó a Napoleón y fue víctima del absolutismo fernandino (editada por MAEVA en 2003, en la actualidad está preparándose su versión cinematográfica).

Ha publicado la biografía novelada de Serrano Suñer Historia de una Conducta (primera edición Planeta 1996; segunda edición ampliada en Algaba en 2004 bajo el título Conciencia y Poder). Acaba de concluir el ensayo biográfico El Profeta Expulsado, sobre la figura de Salvador de Madariaga.

Ha escrito el ensayo antropológico Los Dominios del Lenguaje, estudio sobre el nacimiento de la escritura, el mito de Prometeo y el valor de la poesía (editado por SM Flash, 1998); la novela corta Efecto Placebo (Finalista Premio Ateneo de Valladolid, 1995); la guía para viajeros jóvenes Italia Meridional de Anaya Touring (2004); y el Informe de Pena de Muerte para Amnistía Internacional (1989).

Es autor, junto a varios periodistas y escritores, de El Reportaje de la Historia (colección de artículos sobre Historia Universal aparecidos en EL MUNDO en 2000 y publicados por La Esfera de los Libros en 2004); también de los reportajes sobre Checoslovaquia, Bulgaria, Portugal, Madeira y Uruguay aparecidos en The Observer, Paris Match y USA Today durante 1992; y de los guiones de Historia en formato DVD: Iberia: solar de pueblos, Hispania Romana, la Patria Goda, Al-Ándalus, El Ideal Neogótico de la Reconquista, Cultura medieval, La labor unificadora de los Reyes Católicos, El sueño europeo de Carlos V y El universo de Felipe II (Planeta / Grandes Publicaciones).

Ha sido director del programa de Radio Intercontinental Claves de la Historia (1995-96) y colabora asiduamente con Radio Nacional y Radio 5 en el espacio Ráfagas de Historia. Ha sido ponente en el Curso de la Universidad de Verano de El Escorial Diez Autores en busca de su personaje histórico (2001); en la Semana de Novela Histórica de Cartagena sobre Origen de los Trastámara en la literatura (2002); en el Curso de la Universidad de Verano Jaume I sobre Guerrilleros de la Guerra de la Independencia (2003); y en el Congreso “Matarraña Mágico” sobre Los Templarios en la Corona de Aragón. Ha colaborado con Javier Sierra en “Al Otro Lado de la Realidad” de Telemadrid en los programas sobre Masonería hoy y Secretos del Temple; también con Tiempo de Tertulia de Onda 6 TV y en diversos programas sobre Heráldica, Hermética histórica, Historia de las Constituciones españolas, Génesis de la Soberanía Popular, Crisis diplomáticas en la II Guerra Mundial y otros temas.

Es autor del Curso de Literatura Inglesa (en inglés) para profesores (CEN, 1993) y del método intensivo Superaprendizaje del inglés (CEN-1994). Preparó con Antonio Piedra la edición de Cántico de Jorge Guillén (1984). Ha escrito prólogos para El Perfume de Patrick Süskind, Hombres de maíz de Miguel Ángel Asturias, Yo, José, padre de Dios de Fernando Barragán y La Realidad se maquilla para salir a escena de Vicente Carretón.

También ha publicado la narración corta "Poeta de Culto" en el libro conjunto Sobre Raíles, editado por Imagine Ediciones (2003). En la actualidad está escribiendo el ensayo Elogio de la Amistad para Plaza y Janés y tiene en preparación un estudio sobre el krausismo español.

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