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personales de su autor como Maestro Masón

26 de enero de 2010

Olivia Chaumont, la primera “trans”, francmasona y primera Hermana del GODF

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Por primera vez, el Gran Oriente de Francia (GODF), principal obediencia francesa, en la que me inserto como Maestro Masón , y que es exclusivamente masculina, cuenta desde hace no mucho tiempo entre sus miembros con un “trans', reconocida por ésta organización masónica como mujer.

Esta obediencia masónica sólo inicia en efecto hombres, y ese es un debate pendiente a día de hoy la entrada de mujeres en el seno del GODF, sin embargo en la época en que se había iniciado a Olivia Chaumont como hombre estaba presente también tal debate. Y la cuestión de su transición se planteó hace algunos años con ese debate pendiente. En la actualidad, el Grand Maestro Pierre Lambicchi ha concluido que hay una hermana que acaba de ser reconocida como tal por el GODF, una gran primicia.

RECONOCIMIENTO DE PAREJAS “HOMOS “ EN 2004
Ya, en abril del 2004, el GODF había autorizado el reconocimiento conyugal de una pareja de homosexuales, reconocimiento que estaba reservado habitualmente a las compañeras y esposas, que consiste “en adoptar” el cónyuge de un hermano y en reconocerlo como miembro de la “fraternidad masónica”, sin que este se convierta en francmasón. Y ya son varias las ceremonias de reconocimiento marital a parejas unidas civilmente que se han celebrado en el GODF así como en otras obediencias francmasónicas

El GODF y dos otras obediencias habían intervenido también en noviembre de 2008, hablando de “regresión para todos los humanistas apegados al respeto de la dignidad de la persona”, a raíz de la sentencia del Tribunal de Casación Christian Vanneste, perseguido por observaciones homófobas. “Corresponde a los cargos electos de la República, en el ejercicio de sus mandato públicos, respetar al conjunto de la ciudadanÍa y de los ciudadanos al cual van dirigidos y que representan”, había añadido.
En una entrevista exclusiva para Yagg, Olivia Chaumont, primera hermana del Gran Oriente de Francia , da cuenta de su experiencia.

¿Cómo vivió su transición? Hice mi transición en 2005, lo cual fue en primer lugar un problema personal, una etapa importante en mi vida cotidiana y luego hube de enfrentarme al compromiso masónico que forma parte de mi vida, y por tanto un día, debí efectivamente anunciar a mis hermanos francmasones que tenían una hermana, ya que yo estaba entonces en curso de transición.

Mi “coming-out trans” fue la cosa más difícil de vivir. Hay aún un mal conocimiento de la transexualidad. Se nos observa aún como animales curiosos, nos enfrentamos a toda una serie de dificultades administrativas… Todo eso es algo bastante difícil de vivir, pero lo más difícil fue decirlo, en el medio familiar, luego en el medio profesional. Soy arquitecto-urbanista, se imagina, en una obra…,lo difícil que eso ha sido. Y finalmente, hacerlo en la francmasonería verdaderamente no fue la etapa más difícil. Todos los miembros de la Orden trabajan sobre los temas vinculados a la tolerancia y se plantean cuestiones sobre “la aceptación del otro queha devenido diferente”, por lo tanto para ellos eso se hizo más natural.
¿Cómo se percibía en la francmasonería?

Entré en 1992 en la francmasonería, y fue directamente en el Gran Oriente de Francia, fui iniciada en mi logia “l´université maçonnique” de una manera totalmente habitual y tradicional (la francmasonería se organiza en obediencias y dentro de ellas están las logias). Cuando hago mi transición, hay inmediatamente una aceptación completa por parte de mis hermanos que inmediatamente dijeron “te defenderemos pase lo que pase, es tu historia y se la toma como eso”. Comencé a ser Olivia y durante un determinado tiempo, estuve en el GODF con la apariencia femenina pero bajo mi nombre masculino. Eso no planteó problema al GODF en su aspecto estrictamente administrativo. Un problema que se superpuso al gran debate en curso sobre el carácter de la mixtidad. Se trata verdaderamente de dos cosas diferentes. En un caso, se plantea la cuestión de la orientación de la estructura. ¿Debe convertirse el GODF en mixto? Y en el otro caso, se toma en cuenta un problema humano, el de una persona que vive su historia personal, una historia generalmente muy difícil de vivir. Son dos cosas diferentes que es necesario no confundir.

El GODF toma ahora esta decisión valiente de reconocerme como mujer, y de ir contra la estructura masculina, porque se trata de un problema humano. Si no lo hubieran aceptado, eso habría creado finalmente una contradicción con los valores humanos que defiende el GODF. Junto a eso, recientemente votaron “no” a la iniciación mujeres.

¿Hoy definitivamente se reconoce como hermana para los miembros del GODF? Sí, el Presidente del GODF anunció oficialmente que era ahora una hermana, reconocida como tal en el GODF, un miembro de sexo femenino bajo mi nombre femenino. De golpe, aparece el artículo en el L´ Express el pasado jueves, que no me conviene en absoluto. Escriben: “para sus hermanos, que no aceptan la mixtidad, sigo siendo un hombre”. No es verdad, es al contrario, se me integra como mujer, con mi sexo y con mi nombre de mujer. Y es muy valiente por su parte. Se me inició efectivamente como hombre, pero hoy mi vida es una vida de mujer. Por otra parte, había varias cosas inexactas en este artículo aparecido en L´ Express. Ya, sé se habla de un “transexual” en vez de una transexual. E indica a continuación que estoy al GODF desde hace 35 años, lo que es falso. Escriben también “habitualmente, se invita fraternalmente a los transexuales a incorporarse a una obediencia mixta o femenina”, lo que es absurdo, no conozco ningún caso de “trans' que haya debido dirigirse hacia otra obediencia.

¿Es el la únicos trans' en la francmasonería? Parece que había algunos precedentes, muy pocos casos… yo sólo conozco uno en el GODF y, en cambio, ella había tenido algunas complicaciones con su logia que no la apoyó. Porque es eso que cuenta en realidad, si con los hermanos de la logia eso pasa mal, la situación resulta imposible. No es, por tanto, debido al Gran Oriente.
En las otras obediencias, pienso que un caso como el mío no se presentó. No pienso que en las obediencias femeninas un caso contrario de un trans' (FtM, ndlr) se haya producido. Tampoco he oído hablar de casos similares en las otras obediencias mixtas.

Y luego los francmasones son más bien de edad avanzada, es necesario decirlo, no han por lo tanto vivido su sexualidad como la nueva generación puede vivirlo, no se les ha abierto verdaderamente las puertas del transexualidad. Eso será probablemente más fácil en el futuro.

Soy también una militante de esta causa. Milito para que los derechos del “trans' se reconozcan, en particular, en Homosexualidades y Socialismo (HES). Las condiciones que se nos pide cumplir para el cambio de estado civil son inaceptables…

¿En la actualidad, cómo vive como mujer en una obediencia exclusivamente masculina? El debate sobre la mixtidad es compartido, a partes iguales. La mitad de los hermanos están a favor y la otra está contra, con un número de votos parecido, que hacen que la mixtidad por el momento no haya sido votada. No es efectivamente sencillo vivir siendo la única mujer, pero tengo la mitad de los miembros que es favorable a mi presencia. En cuanto a la otra mitad, son totalmente respetuosos con mi historia. No son favorables a la apertura de esta obediencia a las mujeres, pero no son tampoco monstruos. Distinguen el caso particular de mi historia y la apertura más general. Los caminos se hacen suavemente…

¿Su historia representa un primer paso hacia la mixtidad el GODF? El GODF es todavía una obediencia masculina. Pero se vota regularmente sobre esta cuestión de la mixtidad desde principios del Siglo XX , no es verdaderamente una cuestión nueva. En 1901, ya, hubo un voto en una asamblea general sobre la mixtidad por lo tanto esta historia es ya una vieja historia. Parece ser que en la historia han habido algunas iniciaciones paralelas y “salvajes” de mujeres, pero que no se han reconocido nunca, de ahí la particularidad de mi historia: la primera vez que se inscribe a una mujer oficialmente como miembro del GODF.
En los hechos, el GODF se ha vuelto mixto reconociéndome como mujer, a partir del momento en que tiene un miembro femenino. Pero es un mixtidad entre comillas. Se trata de la consideración de un caso personal, de una actitud humanista, simplemente, porque de no hacerlo sería humillarme al seguir considerándome como un hombre. Pero no pienso que esto cambiará forzosamente en algo sobre la mixtidad en el GODF, y me aflijo. La Mixtidad es un tema aún que deber ganarse. Los que están contra seguirán diciendo que no tuvieron en cuenta que un caso humano, el mío, simplemente. Y para ellos, la mixtidad no tiene nada que ver con eso. Las cosas se ganan poco a poco…

En nuestra obediencia, hay un funcionamiento muy democrático. Son los miembros que votan por esta cuestión. Por el momento, la decisión de abrirse a las mujeres exactamente no se votó aún favorablemente, se es un poco a veces víctimas de nuestras maneras hacer. Pero prefiero a pesar de todo esta manera de hacer, más democrática, que otras… que la decisión de un único hombre. Aunque eso deba tomar algo de tiempo.

¿Por qué eso deseo de permanecer en el GODF más que dirigirse hacia otra obediencia, femenina o mixta? Efectivamente, no sé a menudo se ha dicho “ella sólo tiene que ir a una obediencia femenina o mixta!”. Pero era para mi es inaceptable. Entré en el GODF por una serie de razones, porque compartía sus valores. Cada obediencia tiene a pesar de todo su identidad, todos somos hermanos, pero la manera de trabajar en el GODF, no es la misma que en otras obediencias. Está el tema del posicionamiento religioso por ejemplo. Para mí, no era cuestión de estar en una obediencia con una identidad religiosa. El GODF es una obediencia laica, en la cual cada uno tiene su libertad de conciencia y culto. Es también una obediencia en la cual no se tiene miedo de hablar de los problemas de sociedad, como la cuestión del burka, o las 35 horas, o el debate sobre la identidad nacional… Lo que no es inevitablemente el caso en otras obediencias. No quiero simplemente dejar esta obediencia que se me asemeja. Por esta razón quise permanecer. Cada vez que se me dijo de marchar, dije no. Y es mi determinación y la de mi Logia que me han permitido ser aceptada.
Una noticia facilitada por INFO club FM

Por otro lado expongo lo manifestado por el Gran Maestre Pierre Lamibicchi del Gran Oriente de Francia 

El Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, comunica:

El Gran Oriente de Francia ha oficializado el estado civil de uno de sus miembros, ahora una mujer, tras haber emprendido ésta un valiente proceso que dice mucho en su favor. La Justicia de la República le ha reconocido su nueva identidad y he pedido a los servicios administrativos de la Obediencia la regularización de esta situación específica.

En efecto, no podemos hacer sino manifestar toda nuestra fraternidad y toda nuestra comprensión ante un proceso emprendido voluntariamente por quien se inició en nuestros talleres. A día de hoy, ella ha sido reconocida por los hermanos de su taller, que la han acompañado y sostenido durante este largo período.
La iniciación es un proceso que, en la intimidad de cada ser, permite el desarrollo de la personalidad y su realización. La Francmasonería le ha permitido hacer esto realidad. La elección de todo francmasón, de toda francmasona, es respetable. Se pueden tener dudas pero cada uno, cada una, conoce la dificultad de vivir sus propias elecciones y encontrar su identidad.

El Gran Oriente de Francia desea que ella continúe su vida masónica en armonía, con sabiduría y comprensión. 

En cualquier caso, esta decisión administrativa no conlleva ninguna consecuencia sobre el debate relativo a la libertad de las Logias de iniciar mujeres o afiliar Hermanas en el seno del Gran Oriente de Francia. Se trata de una situación completamente diferente a la que se ha planteado. En este contexto, la dignidad y el honor de todos los miembros de la Obediencia implicará, así lo espero, que ni por unos ni otros se plantee una instrumentalización.

Finalmente, en relación con la cuestión de la libertad de las Logias de iniciar mujeres o afiliar Hermanas, el Consejo de la Orden aplicará el mandato que se le transmita en función de las decisiones del Convento soberano expresadas por los delegados de las Logias de la Obediencia.

Comunicado traducido  POR RICARDO FERNÄNDEZ y Publicado en Masonería.es 




Víctor Guerra MM.:. del GODF
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