Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

6 de marzo de 2010

Presentación de los libros del “Régulateur” en la Biblioteca Arus.

Víctor Guerra y Joaquim VillaltaJoaquin Villalta (GOI) y Victor Guerra (GODF) en la presentación del los libros en la Biblioteca Arús en Barcelona  

Lo cierto es que se nos cruzó la idea paseando por Terrasa, y nos pusimos manos a la obra, presentar en nuestras respectivas tierras el trabajo que hemos llevado a cabo desde el Círculo de Estudios de Rito Francés  Roëttiers de Montaleau, la traducción de la compilación del Rito de los Modernos que se publicó en 1801, y de los cual ya hemos hablado es estos mismos blogs.

Pues bien llegó el momento de presentar el trabajo y tal y como habíamos convenido en Barcelona lo haríamos bajo el patrocinio de la Biblioteca Arus, y del Grande Oriente Ibérico  y con la participación de Manuel Riera, coordinador del Triangulo de Lectores que hizo de presentador  de los dos que nos sentamos en la mesa

Por un lado me tocó hablar de cual era el contexto masónico del Rito Francés en España en la década de los 90, el porqué esa idea de perseverar en el Rito Francés en esa esterilidad, que pudimos ir llenando con la llegada del GODF a España, y que nos abrió puertas al conocimiento, y a todo un amplio campo de reflexión sobre el rito, no tan extenso como en el caso del REAA, pero para nosotros era suficiente. Fue una labor de desbroce personal y singular, pues los Hermanos franceses no entendían tampoco ni el desconocimiento ni el empeño que teníamos algunos con tal rito, que para algunos es un signo de identidad y de singularidad.

Tras ver y comprobar nuestros estado y situación nos decidimos en plan utópicos libertarios a que el resto de las generaciones que tuvieran interés en el Rito Francés tuvieran más facilidades pudiendo llegar a materiales de trabajo vertido en lengua castellana, el Circulo se ha planteado una ambiciosa tarea, en la que cuentas Lila Lorenzo, Rodrigo Álvarez, Joaquín Villalta y el que suscribe con la estimable ayuda de la Editorial MASONICA.Es

Tras este recorrido , hubo una brillante exposición de Joaquín Villalta , Secretario del Circulo, que traigo a colación porque me parece muy interesante e instructiva. y con ella les dejo, ya que fue el broche de cierre de los trabajos de presentación , que estuvieron complementados por un pequeño debate.

Rito Francés, denominado también Rito Moderno o Rito de Fundación:
La original falta de distinción entre el hecho histórico y lo legendario plasmada en los primeros documentos masónicos ha permanecido vigente para muchos francmasones a pesar del paso de los siglos. Gran parte de esta “deformación” fue responsabilidad del propio Anderson al intentar “legitimar” la nueva estructura obediencial en las Constituciones de 1723 con una Historia de la Francmasonería que se remonta desde Adán hasta dicha fecha de principios del Siglo XVIII.

La Francmasonería, nuestra francmasonería, es una Orden iniciática tradicional y simbólica que tan solo es una heredera indirecta de aquellos constructores de catedrales. La Francmasonería contemporánea nace a finales del siglo XVII y principios del XVIII alrededor de la Royal Society en un país que salió de horribles guerras de religiones. Estos hombres de ciencias e ilustrados que no quieren renunciar a sus aspiraciones espirituales, se inspiran en los ritos y símbolos de estos constructores de catedrales de quienes no son herederos directos, creando una francmasonería especulativa moderna fundamentada en unos mitos importados a tal efecto. Sea como fuere lo que resulta incuestionable es cómo el soporte vehicular era y debe ser simple y sencillo. Un uso simbólico-alegórico claro que finalmente debe mostrar un mensaje cercano y simple. Un contenido que haga estimular en el hombre sus potencialidades mediante la ortopraxis moral, apreciar su libertad así como el uso de la misma, encontrar esa felicidad en la búsqueda autocrítica a las respuestas perennes compartidas con un sentido de pertenencia e interacción universal y despertar su responsabilidad hacia un conjunto-la humanidad- liberada de todo tipo de imposición irracional o subyugante.

Hablando de "nuestra masonería", de la que en realidad somos descendientes, admiramos su metodología que pretende unir lo disperso y liberarse del yugo discriminatorio, dando entrada a todo ser humano, al margen de su religión. Ese espíritu universal y ecuménico fue el detonante de la idea de Désaguliers y su entorno, un sentido amplio que puede dar cabida a todo ser humano con unos principios ético-morales fundamentales, haciendo que se mantenga al abrigo de las fuerzas de tensión generadas por la diversidad religiosa, siempre fuente de confrontaciones, así como de los disensos de tipo político fuera de la Logia. Al respecto, resulta curioso comprobar como esa contención en la opinión política y religiosa, queda regulada en los deberes del Francmasón en el apartado dedicado a la conducta cuando la Logia está cerrada estando aún reunidos los Hermanos, lo cual no explicita la imposibilidad de tratar de estos temas en Logia abierta siguiendo el Orden ritualmente establecido y coherente con los compromisos adquiridos como miembros de la Orden en cuanto a tolerancia, respeto y amor.

La francmasonería tal y como hoy la entendemos procede por tanto de la Gran Logia de Londres y de todo el entorno que dio lugar a su génesis, muy a pesar de otras tesis fantasiosas y sin fundamento histórico y masonológico.

Sin duda alguna la masonería inglesa que elaboró los Antiguos Deberes desde 1390 fue una corporación profesional cristiana de tipo religioso. Primero católica hasta devenir anglicana en 1534. El contenido esencialmente bíblico de esta masonería operativa así lo atestigua. No obstante, con el paso de los siglos la masonería sufrió diversas metamorfosis que, diversificando su identidad primitiva, terminaron por hacer de esta antigua corporación profesional cristiana una expresión moderna de la tradición del eclecticismo.

Hacia 1637 la masonería escocesa, de confesión calvinista, elaboró el rito del Mason Word que contribuyó a transformar la antigua masonería operativa en masonería especulativa. 

En 1723 Désaguliers y Anderson presentan como base moral de la Orden la religión natural que deviene en ese entorno especulativo puerta consecuente al pensamiento filosófico abierto y diversas formas de deísmo e incluso ateísmo teórico, y por supuesto del librepensamiento en las logias. La penetración sucesiva de estos diversos puntos de vista en masonería, además de explicar la génesis del eclecticismo, debe invitarnos a reflexionar sobre las consecuencias y la coexistencia pacífica de dichos diversos puntos de vista en el seno de la misma Orden masónica.

El rito calvinista del Mason Word (Mot de Maçon), creado hacia 1628/1637 por los masones escoceses de Kilwinning para reemplazar el rito de los Antiguos deberes operativos de la edad media y del Renacimiento, fue anglicanizado y catolizado antes de ser transmutado por la Gran Logia de Londres de 1717 en rito filosófico universal. Y aquí radica la auténtica grandeza de este principio ecuménico que, como en pocas formas rituales, el Rito Francés ha sido fiel a pesar del paso del tiempo y de la historia. 

En su expresión natural, la francmasonería, consecuente y heredera de este planteamiento ilustrado, tiende y debe tender a esa universalidad no exclusiva, no restringida a criterios de orden interno particular, religiosos, formales o discriminatorios, desde el respeto y la tolerancia, uniendo desde la diversidad donde el nexo común es la práctica y desarrollo de la virtud. Hacer prevalecer el bien sobre el mal. 

Son los británicos, o sea, ingleses, escoceses e incluso irlandeses que instalan la masonería en Francia. Su motivación no es el deseo de transmitir la masonería en Francia, sino que han sido más bien obligados a huir de Inglaterra por motivos del conflicto dinástico y religioso que aconteció en esas épocas, y ello es lo que hace que la mayoría de ellos Jacobitas o hannoverianos, durante alrededor de una cuarentena de años no paren de ir y venir por el Canal de la Mancha con sus rituales en uso particularmente en la Gran Logia de Londres y Westminster, creada en 1717, al igual que ocurre con la filiación “Moderna” referida para Bélgica, país con logias constituidas desde 1721, u Holanda algo posteriormente.

Las logias creadas en Francia fueron hijas de la Gran Logia de Londres, por lo tanto una
masonería antigua calificada como del tipo "Moderno" por sus detractores autodenominados “Antiguos”. Toda una paradoja en el uso de los calificativos.

El cristianismo de tipo confesional y religioso se retoma en Francia en 1735 cuando traduciendo los “Deberes de un Francmasón” inseridos por Désaguliers en las Constituciones de 1723 el abad Moret, gran secretario de la Gran Logia en Francia, cristianizó el texto de Désaguliers, cuya versión fechada en 1737 sirvió de constitución a las primeras logias de Suecia convertidas posteriormente en Logias confesionales. Este acto en dicho contexto geográfico obedecía sin duda alguna a la realidad histórico-social que tenía los días contados.

No puede por lo tanto mostrar contradicción ninguna cuando el rito de los Modernos retoma durante la Ilustración continental que desemboca en el “Régulateur du Maçon” su forma base propuesta por Désaguliers, a través de exigir el simple deber la práctica espontanea de la ley moral universal inscrita en el corazón de todo ser humano y en toda época. Esta actitud personal no incluye, sin excluirla tampoco, la institución de comunidades como las Iglesias. Pero la comunidad no deviene un grupo social instituido por las iglesias, sino por comunidades naturales ya sea, la familia, los amigos, el Estado no confesional (laico) y a partir de ahí toda la humanidad.

El Estado laico no está privado de valores éticos o espirituales. Este estado laico liberal es inevitablemente consecuencia del pluralismo confesional, lugar de mestizaje cultural y en particular de valores religiosos.

La humanidad constituye una comunidad, una unidad que no puede existir sin el respeto práctico de la ética, del amor al prójimo.

El Rito de los denominados “Modernos” se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parece tener nombre. Es simplemente masonería. Una masonería que hereda unas tradiciones masónicas, las más antiguas, que no está fijado palabra por palabra, aunque por razones administrativas, se tiende cada vez más a escribirlo, pero que posee una estructura simbólica fundamental.

La aparición de estos otros sistemas masónicos, casi siempre "escoceses", donde el nombre para nada tiene real relación con su verdadero lugar de origen, hace que el Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito "Moderno" entre 1783-1786, una Regulación de referencia, que tiene sus ventajas e inconvenientes que abordaremos en otra ocasión, y que en el futuro será conocido con el apelativo de “Francés”. Para los Altos Grados, este análogo trabajo se realizará en el seno del Gran Capítulo General de Francia fundado en 1784 y posteriormente vinculado a dicha Obediencia en 1786 añadiendo cuatro órdenes superiores: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz. En 1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas.

La peculiaridad del ritual masónico del Rito Francés es que se basa principalmente en la universalidad, los elementos visibles de la luz (el Sol y la Luna son dos de las tres grandes luces), sin referirse directamente a un poder divino. El hombre es así el centro de los misterios de la naturaleza y trata de comprender los signos a través del estudio de los símbolos que lo rodean. La creencia en Dios no está excluida, pero queda dentro del ámbito personal de los Hermanos y Hnas.·., vivir esta comprensión de la naturaleza, dejando a los demás plena libertad en la búsqueda de la verdad, apartada de todo dogma o imposición, sea del tipo que fuere.

La forma Ritual del “Régulateur du Maçon” nos demuestra su atemporalidad mediante su plena riqueza simbólica y la vigencia de su estructurado mensaje donde tradición y modernidad coexisten. 

La edición que hoy presentamos no se ha limitado simplemente a una traducción literal del texto impreso de 1801 y de los anteriores manuscritos desde 1783. Por tanto, para evitar posibles vacios o incoherencias, se ha procedido a un estudio comparativo paralelo y contrastado con el conjunto de la obra integral de los Tres Grados Simbólicos, así como llevado a cabo una comparativa con otras diversas fuentes del XVIII y XIX, que permitan al lector no solo disponer de un materia de práctica ritual, sino también de un contenido explicativo conducente a un entendimiento lo más amplio posible de la naturaleza del Rito Francés, tanto a nivel de Usos y Costumbres, como simbólico, histórico y filosófico. Se trata pues, del primer trabajo en español que sigue fielmente esta obra de referencia, dado que las más semejantes practicadas por algunas Obediencias, presentan sustanciales modificaciones y adecuaciones, a veces tan particulares que deforman no solo la forma, sino el fondo y esencia del Rito, alimentando aún más ese mar de confusión generador de tanto “composite ritual” que va desde el exceso, hasta el defecto.

El Rito francés es esencialmente mítico. Vehicula tres mitos fundamentales:
El mito del paso de las tinieblas a la luz
El mito de la construcción del templo de Salomón
El mito hirámico.
No pretendamos encontrar en él:
Ni el pensamiento religioso que implica una sumisión total a una realidad absoluta. El Rito francés no contiene nada religioso ni de "sagrado", ni oración, ni ningún acto este carácter sagrado.
Ni el pensamiento esotérico entendido como una revelación transmitida a sólo unos elegidos. Esta tendencia que puede devenir sectaria, introduce una criba entre los hermanos que separa entre elegidos y condenados, pensamiento que va en contra del universalismo de la francmasonería. El RF aboga por el universalismo y la posibilidad de que todo ser humano desarrolle sus potencialidades.

Ni el pensamiento místico que busca una inmersión total del individuo en lo que le sobrepasa. La mitología masónica se apoya en la idea de un proyecto de Construcción; se ocupa del aquí y el ahora; pone al Hombre en el centro del universo, donde él es materia y obrero a la vez de su Templo interior, pero de necesaria proyección universal y responsable exteriorización compartida.
Ni el pensamiento mágico que trata de controlar la realidad por operaciones mentales profundamente irracionales entregadas a la teúrgia, a la alquimia o a la magia.

Ni el pensamiento ocultista que privilegia las supersticiones más peligrosas acreditando la influencia de los "espíritus" sobre los humanos, que cree pues firmemente en los actos de carácter mágico.

Sea cual sea su forma ritual utilizada, el Rito Francés o Moderno, si atiende a sus características originales, se impone, hoy como mañana, como una expresión ordenada y completa de los valores masónicos "permanentes": la búsqueda de la verdad, la perfectibilidad para aquella persona que desee progresar, la liberación para permitir el avance de la mujer y del hombre comprometidos como eslabón en la cadena social.

Estructuras simbólicas fundamentales del Rito Francés o Moderno
Tres candelabros dispuestos NE, SE, SO
Representan las Tres Grandes Luces: Sol, Luna, Maestro de la Logia
Los Pilares de la Logia: Sabiduría, Fuerza y Belleza
Belleza y Fuerza coinciden con las Columnas J y B, y Sabiduría se halla en una columna Imaginaría ubicada en Oriente, en el lugar del Venerable.
Es por ello que estos Pilares están directamente vinculados al Venerable y a los dos Vigilantes
El orden J y B de las palabras y la disposición de las columnas acorde a la Gran Logia de Londres.
Joyas móviles
La Escuadra que lleva el muy Venerable. El Nivel que lleva el Primer Vigilante y la Perpendicular o Plomada que lleva el Segundo Vigilante.
Joyas inmóviles
La Plancha de Trazar, la Piedra Cúbica de punta y la Piedra Bruta.
Muebles de la Logia
El Libro (o Reglamentos), el Compás y el Mallete.

Joaquín Villalta . MM.:. del Grande Oriente Ibérico (GOI)
Secretario del Circulo de Estudios de RF Roëttiers de Montaleau.

2 comentarios:

gonzalo dijo...

para leer varias veces.

Administrador dijo...

Estimado Gonzalo:No viene a ser más que nada la sintesis que vienen expresando en sus trabajos investigadores y estudiosos como Dachez, Ludovic Marcos, Porset. Pierre Mollier Jean win Van.. y otros... querer vernos de otro modo es desenfocar el trabajo.
VG

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