Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

14 de agosto de 2010

La Masonería en la novelística actual (II)

Secta del Placer

Sigo pues  con la entrega de este artículo que en su día he publicado  la Revista CULTURA MASONICA, en junio del 2010.

La novela masónica con ingredientes de “género negro”

A partir de mediados de la década (1999-2010) las novelas toman una línea más cercana a lo que podríamos considerar como “novelística negra” los marcos temporales y geográficos va a ser más cercanos, se van aproximar cada vez más a nuestro parámetro espacio-temporal, casi que podemos decir que se abandonará el marco dieciochesco, para situarse en una realidad más tangible, tal y como lo hace en el año 2006 una extraña novela, con un título no menos curioso: El tiempo de los Emperadores Extraños, de Ignacio del Valle. Editada por la prestigiosa Editorial Alfaguara.

El autor asturiano de nacimiento, aunque residente en Madrid, publica esta quinta novela, que se embosca con ciertos matices de novela de investigación policiaca, pero un ambiente geográfico e histórico cuando menos paradójico, ya que sitúa su acción en un crudo invierno de 1943 en Leningrado, donde ubica nada más ni nada menos que a la División Azul.

En ese contexto situacional aparece un soldado muerto con una enigmática frase tatuada en el pecho: “Mira que te mira Dios”. Esta situación un tanto sorprendente va a dar rienda y correa al sargento Espinosa, voluntario de la División Azul, que había sido en la vida civil ayudante de la cátedra de Química en la Universidad de Madrid, cuyo carácter va a estar muy marcado por una úlcera de estómago que padece, otro de los protagonistas es el soldado Arturo Andrade, inteligente y opaco ex teniente de policía, que tienen que investigar una serie de crímenes de los que son víctimas los soldados de la 250 División.

Ese hilo de Ariadna va a estar marcado por los rituales masónicos que van a rodear los distintos crímenes, habrá uno por cada grado; alguien escribió que eso mismo se reprodujo en los asesinatos de los ex-masones Melquiades Alvarez y López Ochoa.

O sea que estaríamos ante la reproducción de la fórmula simbólica que algunos rituales exponen a la hora de hacer la promesa masónica y las posibles consecuencias en caso de romper esa promesa, cuestión que pasa a convertirse en la formula ritual de venganza de un componente de la División Azul; al final de todo el proceso, el protagonista de los asesinatos se da cuenta que ha estado eliminando a inocentes debido a la locura de su mujer. Final sorprendente y desolador.

Esta novela personalmente me trajo bastantes problemas, porque la crítica que le hice en su tiempo concluyó con una denuncia de injurias no del autor, sino de un lector que hacia la situación suya, en tanto que la refería a sus padres, y creía que con mí critica denigraba a sus progenitores, largo pleito, que ya la trama merece una novela.

En suma, estamos ante una novela con tópicos al uso, y personajes poco creíbles. La crítica la pueden leer en el Blog Masonería Siglo XXI, donde realizo puntuales reseñas de lo que se va publicando al respecto, no solo sobre esta novela, sino sobre todo lo que se publica con referencia a este género y otros[1].

En el año 2008 el premio literario de novela Ciudad de Torrevieja, que su edición IV había entregado a César Vidal su premio por una novela masónica como Los Hijos de la Luz, volverá en esta ocasión a premiar una novela con un argumento de trasfondo donde aparece la masonería, en una trama que se desarrolla en la Alemania de Hitler con una saga de traiciones familiares entre los von Schroeder, en cuya hilazón se desarrollan otros entramados como las SS, el Campo de Dachau y la búsqueda de caballeros masones por parte de te Eichmann. Se trata de la novela de Juan Gómez- Jurado titulada: El Emblema del Traidor (Plaza y Janés)

Frente a esta novela digamos que ya la afirmación que hace el protagonista principal de la novela de que “la masonería es tremendamente aburrida” cuestión que explica el autor en una nota final ”por ese mismo motivo las ceremonias de los masones han sido drásticamente acortadas en aras de la historia (y para no dormir al lector”. Lo cual ya nos indica que la trama masónica es puro teatro para sujetar una trama de amores, adulterios y búsquedas de identidades y de tesoros en medio de la Alemania nazi.

Gómez-Jurado que trae a la palestra una iniciación bajo los cánones que se dieron en algunas logias del siglo XIX y que por otro lado tales prácticas conllevó todo un debate masónico en el seno del Gran Oriente de Francia acerca de la dignificación del trato durante las pruebas ceremoniales y rituales, hace un buen relato de las impresiones del neófito, aunque visto todo ello desde los ojos profanos.

Situados en otro marco, el de la Guerra Civil, se va a desarrollar otra novela El Psicópata de Carlos Berbell, La Esfera de los Libros (2009). Jacinto Alonso, un convencido comunista Inspector de la Brigada Criminal de la Policía de la República, y masón, que se ve envuelto en una doble trama, por un lado la existencia de unas serie de “psicópatas” que hace del escenario de la guerra su negocio, en el que se ven envueltos anarquistas y comunistas, y la otra cara de la moneda le explicitan los distintos servicios secretos de las distintas facciones políticas, donde también intervienen espías franquistas, en otra trama como es la conspiración contra Negrín, articulada por el Coronel Casado.

La masonería y los masones, no son centros nucleares, sino una escenografía para justificar algunos pasajes novelísticos, y hacer patente informaciones históricas sobre membresías y posibles, hechos.

Las descripciones de los símbolos masónicos y algunos otros hechos pues dejan bastante que desear como denominar las “tres luces pequeñas situadas en forma de triángulo equilátero: la luna el maestro de logia y el Sol”

Es una novela rápida que engancha su trama argumental policiaca, con el contrapeso historicista que hace de los hechos, que en ocasiones es todo un contrapeso, ya que la trama policial queda resuelta casi en algo más de la mitad del libro, para dar paso luego al desarrollo más historicista del episodio contra Negrin y la Republica, para al final resolver de forma interesante el periplo existencia del Jacinto Alonso, de nuevo en la España postfranquista como alto representante de la Magistratura mexicana y el desvelo de la intervención de los espías franquistas, que habían estado trufados en el seno de la Republica y en el entorno de este policía masón.

Tal vez el título tenga poco que ver con la trama argumental.

escalamasonicaportada

 

Un año antes 2008 se publica La Escala Masónica, Patrick Ericson[2], este es el seudónimo de un natural de Alhama de Murcia: Jose María Fernández-Luna Martinez.

El autor nos va marcando con esta novela publicada en la editorial Vía Magna, los matices de los escenarios masónicos y policiacos, con los aditamentos que marcan la cotidianidad que se refleja en la “novela negra”, alejándose de la cotidianidad rayante en la mediocridad que marca el género negro. Aquí sí que los ingredientes son de buen gusto, los personajes a veces, solo a veces, y los símbolos historiográficos son creíbles, Tiene la plusvalía de la españolidad ya que aparecen escenarios tan cercanos como Murcia. He aquí el resumen de la trama y sus elementos más esenciales:

Un paleógrafo, Jorge Balboa, que aparece fiambre con los ojos taladrados, la lengua cortada; y de promedio como nos dice la contraportada este “crimen, el diario de un cantero, y un extraño versículo de las Centurias de Nostradamus, forman parte de una confabulación masónica que llevará a los protagonistas de esta trepidante aventura a tener que enfrentarse al Juicio de Dios “La Escala de Jacob

El final se resuelve con la subida a la Escala de Jacob ante un GADU (femenino), ¡Es grandioso¡, ya que esta diosa o divinidad pregunta a Leo Cárdenas (el protagonista de la búsqueda) ¿Quién eres?, y tras varias respuestas sabias por parte de Cárdenas, el Gran Enigma parece desvanecerse, y a la tercera vez responde: Tú eres yo, mi señor…y eres mi dios, cuestión que no sé por qué me recordó a al superhombre de Nietzsche, y me daba la sensación que el autor recobraba la chaveta después de tanta trascendencia.

También esta novela tiene su propio blog[3], decir que en ese mismo año dicho autor hace doblete y con una diferencia de meses publica otra novela, que parece ser escribió a la vez: Génesis. El Ritual Rosacruz[4], en cuyo desarrollo juegan un papel importante: un enano, una doncella y un bebé, ubicados todos ellos en Paris; sabiamente combinados con una casa de citas donde la nobleza refocila, y un misterioso personaje que va eliminando a todos aquellos que se acercan al bebé que se convertirá en una hermosa joven, y al final la masonería representada en este caso por los Rosacruces y su búsqueda alquímica, en cuyas ceremonias rituales para lograr los altos objetivos que persiguen, juegan un papel importante el enano y la joven….

Metidos en la harina de la novela negra, con ambiente más urbanos y actuales, donde la cotidianidad la reconocemos en cada detalle, donde los personajes son como bastante “normales” dentro de la irrealidad que les envuelve, y donde la masonería además es un escenario y un atrezzo como bastante creíble, aunque ello va en autores los cuales irán publicando diversas novelas las cuales se revisten con esos tintes de novela negra de los que vengo hablando

La novela de Adolfo Marzal Mayo: El Anillo del Venerable (2007)[5] nos plantea una teoría tan extraña como atrayente, que la muerte del Venerable de la Logia Concordia, fue un mandato “tapado” del General Franco. Este es su argumento:

“Madrid, 1941. En una fría mañana de febrero, el abogado Armando Arnedo Lagrasse muere asesinado en su domicilio. Guillermo Silva, un policía amargado, bebedor y escéptico, será el encargado de investigar el asesinato. La aparición de la letra G grabada en el arma del crimen, junto con el posterior descubrimiento de una logia masónica en un inmueble propiedad de la víctima, prueban la pertenencia del abogado a la masonería.

A esto hay que añadir que el único objeto que ha desaparecido es un anillo, símbolo de la jerarquía que ostentaba la víctima dentro de la masonería. Las pesquisas de Guillermo Silva llegan a un momento en que se encuentran en punto muerto, y el interés inicial de las autoridades en el caso ha decaído; pero el hallazgo del anillo durante el registro del domicilio de un delincuente común, junto con las revelaciones de un antiguo aviador italiano que intervino en la guerra civil y que ahora está destinado en la embajada de Italia; darán a la investigación un giro inesperado.

En El anillo del Venerable, Guillermo Silva, policía servidor del régimen franquista pero de familia republicana, no sólo tendrá que vencer los importantes obstáculos que se le presentan en una investigación que cada vez apunta más alto, sino también deberá luchar contra sus demonios y enfrentarse a sus propias contradicciones que le llevan a algún lugar cercano al abismo”.

En la novela de este autor volvemos a encontrarnos esa nota final, de que habiendo leído un libro de Ferrer Benimeli Historia masónica de España y el Diccionario Enciclopédico de la Masonería de Arús y Abrines, y haber visitado el archivo de Salamanca, sintió que tenía que escribir una novela ambientada en tal época y con la masonería de fondo.

Jaque a la Logia; (2008) de Antonio Monclús. Es una novela de esas increíbles, y la historia va de que en un mismo tiempo “en las sedes de ciertas sedes de Grandes Logias, se empiezan a producir una serie de ataques con bomba. Los Granes Maestros reciben un anónimo en el cual se les amenaza con destruirlos si sacan a la luz un secreto que ha permanecido enterrado durante siglos” De por medio aparece una carta del Tarot que va con cada mensaje, y también en la trama aparece la Zaragoza natal del autor, en la que sitúa de forma paralela una rehabilitación de la antigua sede inquisitorial de la ciudad un arca de madera cerrado por medio de 7 llaves. El inquisidor Pedro Arbués había sido asesinado en oscuras circunstancias.

En suma una historia que se enraíza por diversos veneros históricos trayendo extraños episodios de tradiciones y arcanos islámicos, y con una sociedad como la Thot de por medio, con policías muy cotidianos y los problemas de entendimiento entre la masonería adogmática y dogmática, ¡Eso sí que es creíble¡

Aunque para mí, personalmente y de momento, solo hay dos novelas que cumplen, hoy por hoy, las dos premisas de la novela negra adornada con la perla central del corpus masónico. Dichas novelas reúnen una serie de cuestiones por las que podemos catalogarlas como tal, primero por el tema de la investigación policial con ese clima de violencia, y de asfixiante cotidianidad, las pasiones de la envidia, el odio, la avaricia, con un personaje central como el creíble comisario Marcas, y sus reflexiones sobre la logia y la masonería; el otro parámetro es que el tema masónico sea más o menos creíble o esté bien fundamentado, y esto lo hacen dos autores franceses, que escriben sus novelas a dúo: Eric Giacometti, (periodista de investigación) y Jacques Ravenne,[6] (masón) de los que considero que son unos maestros en el tema ya caracterizan muy bien a su Comisario Marcas, policía y Masón, eso sí, en el cliché francés.

Estos dos autores tienen vertidas dos novelas al castellano, la primera La Secta del Placer (2008) [7] , que en Francia se titula la Conspiración de Casanova, y que como novela desprende una pregunta de corte existencial ¿Puede sacrificarse una vida humana en nombre del placer?

Año 2006. Sicilia. Los integrantes de una secta se arrojan a una gigantesca hoguera donde las llamas acaban con sus vidas. Solo quedan dos supervivientes: su despiadado líder y Anaïs, una seguidora que consigue zafarse del fuego. Al mismo tiempo, en París, el comisario Antoine Marcas está investigando la muerte de una mujer a manos de su amante, un masón que ha dibujado con su sangre un oscuro símbolo que explica los motivos de su crimen: una estrella que hace referencia a una excéntrica y peligrosa teoría sobre el placer humano.

La otra novela es El Ritual de la Sombra de (Edit. Plaza y Janés 2007) se entrama de esta manera:

“Roma, mayo de 2005: durante una recepción en la embajada francesa es asesinada una joven archivera que se dedicaba al estudio de los documentos masónicos expoliados por los rusos durante la guerra. Su asesino imitó la muerte ritual de Hiram, fundador legendario de la masonería. Simultáneamente, en Jerusalén, un arqueólogo que acaba de realizar un descubrimiento de gran importancia muere asesinado de la misma manera. El comisario Antoine Marcas, miembro e historiador de la masonería, se encarga de la investigación, secundado por Jade Zewinski, responsable de seguridad de la embajada y muy hostil a dicha sociedad, a la que considera responsable de la muerte de su padre. La investigación les pone en la pista de la orden de Thule, sociedad secreta nazi enemiga de la masonería que, sesenta años después de la caída del Tercer Reich, está dispuesta a eliminar a todos los que pretendan penetrar en sus oscuras actividades”

Si Dam Brown llevó a su opusiano asesino a Oviedo en la novela El Código Da Vinchi; Giacometti y Ravenne, en esta novela no han querido ser menos, y han metido en la trama a una cantante española en plena secta de la Thule, y sitúan al Comisario Marcas y a su mujer-talismán, [siempre le colocan una en su vida de solitario policía-masón, aunque parece que aquí la cosa no va a mucho más allá de una atracción filial y de solidaridad con un antiguo frater de Logia] en Granada y en plena Semana Santa, con un Antonie Marcas laicista beligerante con las tumultuosas procesiones religiosas de la citada época.

Ya para finalizar, habría que decir que las últimas novelas en el mercado son: As de Espadas, (2010); El Símbolo Perdido (2010) de Brown, este último libro ha generado toda una literatura paralela, en la cual han intervenido notorios masones intentando descifrar o desmontar cuales han sido, o no son “esos símbolos perdidos”.

Otra de las últimas novelas, aún por leer sería El Psicópata (2009) de Carlos Berbell, que conjunta todo un personaje que de buenas a primeras puede ser interesante:

En 1939, Jacinto Alonso, comunista y masón, inspector de la Brigada de Investigación Criminal de la Policía de la República, es enviado a Madrid para descubrir una posible conspiración contra el gobierno del doctor Negrín. Sólo es cuestión de tiempo que la capital de España caiga. Mientras el coronel Casado convence a socialistas, anarquistas y moderados para dar un golpe de Estado que acabe con la guerra, Alonso recibe una llamada desesperada de su antiguo mentor, el juez Ricardo Benzo, cuya hija, el primer amor de nuestro protagonista, ha desaparecido.

El policía inicia su búsqueda en un Madrid que vive sus últimos días de guerra y en el que la traición acecha en cada esquina. Sus pesquisas le llevarán a enfrentarse a un peligroso psicópata y a sus acólitos, lobos con piel de cordero que han hecho de la defensa de la República una excusa para enriquecerse y regodearse en el sufrimiento ajeno.

Aquí concluyo este breve inventario, que a buen seguro que dejo alguna otra novela por el camino, como pudiera ser La Catedral de Cesar Mallorquí, calificada como novela juvenil, pero muy didáctica; luego estarían Javier Otaola y Anselmo Vega, con dos novelas cada uno.

Conclusiones:

Estamos ante un alza importante de la novelística de corte masónico, si tenemos en cuenta a la hora de clasificar tal género, como aquél que da cabida a los temas y personajes relacionados con la masonería de forma central o tangencia,

Denoto que la mayoría de las novelas, se decantan por dos ámbitos muy claros, por un lado la novela histórica con acentos más o menos policiales; y la novelística con claros ingredientes de “género negro”, ya que la violencia está presente y aunque esté tamizada constreñida esa crueldad en ocasiones a los rituales masónicos, que para nada son crueles, aunque en el imaginario colectivo puedan jugar otro papel muy distinto.

En general se desprende de la lectura de casi todas las novelas, pero también por lo que exponen los propios autores, que el tema masónico es atrayente, pero que es un poco conocido, por lo tanto los manejos de los personajes o situaciones alrededor de la masonería, son en ocasiones muy torpes y poco congruentes con la práctica y los usos masónicos.

La presencia de los mitologías, son de tono tópico y por tanto están dentro de ese imaginario colectivo que estamos hablando, y por ello están muy presentes esos extraños rituales, las búsquedas de los griales físicos o espirituales, el afán de conquista del mundo y su gobierno, la manipulación constante de personas y objetivos, la crueldad y el placer.., son cuestiones muy presentes en este tipo de novelísticas, en las que además media el famoso y controvertido secreto masónico.

En general estamos ante una novelística en alza, que presenta digamos que sus primeros balbuceos, por lo cual podemos decir que no está mal, y tal existencia y consistencia o inconsistencia debiera llevarnos a una reflexión final ¿Estamos ante una novelística masónica..?

Víctor Guerra  MM.:. del RF (GODF)

Miembro del CEHME (Universidad de Zaragoza) y del IDERM (Francia)


[1] http://victorguerra.blogspot.com/2007/09/el-tiempo-de-los-emperadores-extraos.html

[2] http://victorguerra.blogspot.com/2008/07/la-escala-masonica-una-novela-para-el.html

[3] http://laescalamasonica.blogspot.com/

[4] http://diariodruida.blogspot.com/2009/03/hablando-de-libros-con-patrick-ericson.html

[5] http://victorguerra.blogspot.com/2008/02/el-anillo-del-venerable.html

[6] http://www.giacometti-ravenne.fr/ http://www.jlturbet.net/ext/http://www.polar-franc-macon.com/croix.php. http://www.youtube.com/watch?v=mlMTC2vbFfM

[7] http://victorguerra.blogspot.com/2008/04/la-secta-del-placer.html

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