Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

6 de marzo de 2010

Presentación de los libros del “Régulateur” en la Biblioteca Arus.

Víctor Guerra y Joaquim VillaltaJoaquin Villalta (GOI) y Victor Guerra (GODF) en la presentación del los libros en la Biblioteca Arús en Barcelona  

Lo cierto es que se nos cruzó la idea paseando por Terrasa, y nos pusimos manos a la obra, presentar en nuestras respectivas tierras el trabajo que hemos llevado a cabo desde el Círculo de Estudios de Rito Francés  Roëttiers de Montaleau, la traducción de la compilación del Rito de los Modernos que se publicó en 1801, y de los cual ya hemos hablado es estos mismos blogs.

Pues bien llegó el momento de presentar el trabajo y tal y como habíamos convenido en Barcelona lo haríamos bajo el patrocinio de la Biblioteca Arus, y del Grande Oriente Ibérico  y con la participación de Manuel Riera, coordinador del Triangulo de Lectores que hizo de presentador  de los dos que nos sentamos en la mesa

Por un lado me tocó hablar de cual era el contexto masónico del Rito Francés en España en la década de los 90, el porqué esa idea de perseverar en el Rito Francés en esa esterilidad, que pudimos ir llenando con la llegada del GODF a España, y que nos abrió puertas al conocimiento, y a todo un amplio campo de reflexión sobre el rito, no tan extenso como en el caso del REAA, pero para nosotros era suficiente. Fue una labor de desbroce personal y singular, pues los Hermanos franceses no entendían tampoco ni el desconocimiento ni el empeño que teníamos algunos con tal rito, que para algunos es un signo de identidad y de singularidad.

Tras ver y comprobar nuestros estado y situación nos decidimos en plan utópicos libertarios a que el resto de las generaciones que tuvieran interés en el Rito Francés tuvieran más facilidades pudiendo llegar a materiales de trabajo vertido en lengua castellana, el Circulo se ha planteado una ambiciosa tarea, en la que cuentas Lila Lorenzo, Rodrigo Álvarez, Joaquín Villalta y el que suscribe con la estimable ayuda de la Editorial MASONICA.Es

Tras este recorrido , hubo una brillante exposición de Joaquín Villalta , Secretario del Circulo, que traigo a colación porque me parece muy interesante e instructiva. y con ella les dejo, ya que fue el broche de cierre de los trabajos de presentación , que estuvieron complementados por un pequeño debate.

Rito Francés, denominado también Rito Moderno o Rito de Fundación:
La original falta de distinción entre el hecho histórico y lo legendario plasmada en los primeros documentos masónicos ha permanecido vigente para muchos francmasones a pesar del paso de los siglos. Gran parte de esta “deformación” fue responsabilidad del propio Anderson al intentar “legitimar” la nueva estructura obediencial en las Constituciones de 1723 con una Historia de la Francmasonería que se remonta desde Adán hasta dicha fecha de principios del Siglo XVIII.

La Francmasonería, nuestra francmasonería, es una Orden iniciática tradicional y simbólica que tan solo es una heredera indirecta de aquellos constructores de catedrales. La Francmasonería contemporánea nace a finales del siglo XVII y principios del XVIII alrededor de la Royal Society en un país que salió de horribles guerras de religiones. Estos hombres de ciencias e ilustrados que no quieren renunciar a sus aspiraciones espirituales, se inspiran en los ritos y símbolos de estos constructores de catedrales de quienes no son herederos directos, creando una francmasonería especulativa moderna fundamentada en unos mitos importados a tal efecto. Sea como fuere lo que resulta incuestionable es cómo el soporte vehicular era y debe ser simple y sencillo. Un uso simbólico-alegórico claro que finalmente debe mostrar un mensaje cercano y simple. Un contenido que haga estimular en el hombre sus potencialidades mediante la ortopraxis moral, apreciar su libertad así como el uso de la misma, encontrar esa felicidad en la búsqueda autocrítica a las respuestas perennes compartidas con un sentido de pertenencia e interacción universal y despertar su responsabilidad hacia un conjunto-la humanidad- liberada de todo tipo de imposición irracional o subyugante.

Hablando de "nuestra masonería", de la que en realidad somos descendientes, admiramos su metodología que pretende unir lo disperso y liberarse del yugo discriminatorio, dando entrada a todo ser humano, al margen de su religión. Ese espíritu universal y ecuménico fue el detonante de la idea de Désaguliers y su entorno, un sentido amplio que puede dar cabida a todo ser humano con unos principios ético-morales fundamentales, haciendo que se mantenga al abrigo de las fuerzas de tensión generadas por la diversidad religiosa, siempre fuente de confrontaciones, así como de los disensos de tipo político fuera de la Logia. Al respecto, resulta curioso comprobar como esa contención en la opinión política y religiosa, queda regulada en los deberes del Francmasón en el apartado dedicado a la conducta cuando la Logia está cerrada estando aún reunidos los Hermanos, lo cual no explicita la imposibilidad de tratar de estos temas en Logia abierta siguiendo el Orden ritualmente establecido y coherente con los compromisos adquiridos como miembros de la Orden en cuanto a tolerancia, respeto y amor.

La francmasonería tal y como hoy la entendemos procede por tanto de la Gran Logia de Londres y de todo el entorno que dio lugar a su génesis, muy a pesar de otras tesis fantasiosas y sin fundamento histórico y masonológico.

Sin duda alguna la masonería inglesa que elaboró los Antiguos Deberes desde 1390 fue una corporación profesional cristiana de tipo religioso. Primero católica hasta devenir anglicana en 1534. El contenido esencialmente bíblico de esta masonería operativa así lo atestigua. No obstante, con el paso de los siglos la masonería sufrió diversas metamorfosis que, diversificando su identidad primitiva, terminaron por hacer de esta antigua corporación profesional cristiana una expresión moderna de la tradición del eclecticismo.

Hacia 1637 la masonería escocesa, de confesión calvinista, elaboró el rito del Mason Word que contribuyó a transformar la antigua masonería operativa en masonería especulativa. 

En 1723 Désaguliers y Anderson presentan como base moral de la Orden la religión natural que deviene en ese entorno especulativo puerta consecuente al pensamiento filosófico abierto y diversas formas de deísmo e incluso ateísmo teórico, y por supuesto del librepensamiento en las logias. La penetración sucesiva de estos diversos puntos de vista en masonería, además de explicar la génesis del eclecticismo, debe invitarnos a reflexionar sobre las consecuencias y la coexistencia pacífica de dichos diversos puntos de vista en el seno de la misma Orden masónica.

El rito calvinista del Mason Word (Mot de Maçon), creado hacia 1628/1637 por los masones escoceses de Kilwinning para reemplazar el rito de los Antiguos deberes operativos de la edad media y del Renacimiento, fue anglicanizado y catolizado antes de ser transmutado por la Gran Logia de Londres de 1717 en rito filosófico universal. Y aquí radica la auténtica grandeza de este principio ecuménico que, como en pocas formas rituales, el Rito Francés ha sido fiel a pesar del paso del tiempo y de la historia. 

En su expresión natural, la francmasonería, consecuente y heredera de este planteamiento ilustrado, tiende y debe tender a esa universalidad no exclusiva, no restringida a criterios de orden interno particular, religiosos, formales o discriminatorios, desde el respeto y la tolerancia, uniendo desde la diversidad donde el nexo común es la práctica y desarrollo de la virtud. Hacer prevalecer el bien sobre el mal. 

Son los británicos, o sea, ingleses, escoceses e incluso irlandeses que instalan la masonería en Francia. Su motivación no es el deseo de transmitir la masonería en Francia, sino que han sido más bien obligados a huir de Inglaterra por motivos del conflicto dinástico y religioso que aconteció en esas épocas, y ello es lo que hace que la mayoría de ellos Jacobitas o hannoverianos, durante alrededor de una cuarentena de años no paren de ir y venir por el Canal de la Mancha con sus rituales en uso particularmente en la Gran Logia de Londres y Westminster, creada en 1717, al igual que ocurre con la filiación “Moderna” referida para Bélgica, país con logias constituidas desde 1721, u Holanda algo posteriormente.

Las logias creadas en Francia fueron hijas de la Gran Logia de Londres, por lo tanto una
masonería antigua calificada como del tipo "Moderno" por sus detractores autodenominados “Antiguos”. Toda una paradoja en el uso de los calificativos.

El cristianismo de tipo confesional y religioso se retoma en Francia en 1735 cuando traduciendo los “Deberes de un Francmasón” inseridos por Désaguliers en las Constituciones de 1723 el abad Moret, gran secretario de la Gran Logia en Francia, cristianizó el texto de Désaguliers, cuya versión fechada en 1737 sirvió de constitución a las primeras logias de Suecia convertidas posteriormente en Logias confesionales. Este acto en dicho contexto geográfico obedecía sin duda alguna a la realidad histórico-social que tenía los días contados.

No puede por lo tanto mostrar contradicción ninguna cuando el rito de los Modernos retoma durante la Ilustración continental que desemboca en el “Régulateur du Maçon” su forma base propuesta por Désaguliers, a través de exigir el simple deber la práctica espontanea de la ley moral universal inscrita en el corazón de todo ser humano y en toda época. Esta actitud personal no incluye, sin excluirla tampoco, la institución de comunidades como las Iglesias. Pero la comunidad no deviene un grupo social instituido por las iglesias, sino por comunidades naturales ya sea, la familia, los amigos, el Estado no confesional (laico) y a partir de ahí toda la humanidad.

El Estado laico no está privado de valores éticos o espirituales. Este estado laico liberal es inevitablemente consecuencia del pluralismo confesional, lugar de mestizaje cultural y en particular de valores religiosos.

La humanidad constituye una comunidad, una unidad que no puede existir sin el respeto práctico de la ética, del amor al prójimo.

El Rito de los denominados “Modernos” se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parece tener nombre. Es simplemente masonería. Una masonería que hereda unas tradiciones masónicas, las más antiguas, que no está fijado palabra por palabra, aunque por razones administrativas, se tiende cada vez más a escribirlo, pero que posee una estructura simbólica fundamental.

La aparición de estos otros sistemas masónicos, casi siempre "escoceses", donde el nombre para nada tiene real relación con su verdadero lugar de origen, hace que el Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito "Moderno" entre 1783-1786, una Regulación de referencia, que tiene sus ventajas e inconvenientes que abordaremos en otra ocasión, y que en el futuro será conocido con el apelativo de “Francés”. Para los Altos Grados, este análogo trabajo se realizará en el seno del Gran Capítulo General de Francia fundado en 1784 y posteriormente vinculado a dicha Obediencia en 1786 añadiendo cuatro órdenes superiores: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz. En 1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas.

La peculiaridad del ritual masónico del Rito Francés es que se basa principalmente en la universalidad, los elementos visibles de la luz (el Sol y la Luna son dos de las tres grandes luces), sin referirse directamente a un poder divino. El hombre es así el centro de los misterios de la naturaleza y trata de comprender los signos a través del estudio de los símbolos que lo rodean. La creencia en Dios no está excluida, pero queda dentro del ámbito personal de los Hermanos y Hnas.·., vivir esta comprensión de la naturaleza, dejando a los demás plena libertad en la búsqueda de la verdad, apartada de todo dogma o imposición, sea del tipo que fuere.

La forma Ritual del “Régulateur du Maçon” nos demuestra su atemporalidad mediante su plena riqueza simbólica y la vigencia de su estructurado mensaje donde tradición y modernidad coexisten. 

La edición que hoy presentamos no se ha limitado simplemente a una traducción literal del texto impreso de 1801 y de los anteriores manuscritos desde 1783. Por tanto, para evitar posibles vacios o incoherencias, se ha procedido a un estudio comparativo paralelo y contrastado con el conjunto de la obra integral de los Tres Grados Simbólicos, así como llevado a cabo una comparativa con otras diversas fuentes del XVIII y XIX, que permitan al lector no solo disponer de un materia de práctica ritual, sino también de un contenido explicativo conducente a un entendimiento lo más amplio posible de la naturaleza del Rito Francés, tanto a nivel de Usos y Costumbres, como simbólico, histórico y filosófico. Se trata pues, del primer trabajo en español que sigue fielmente esta obra de referencia, dado que las más semejantes practicadas por algunas Obediencias, presentan sustanciales modificaciones y adecuaciones, a veces tan particulares que deforman no solo la forma, sino el fondo y esencia del Rito, alimentando aún más ese mar de confusión generador de tanto “composite ritual” que va desde el exceso, hasta el defecto.

El Rito francés es esencialmente mítico. Vehicula tres mitos fundamentales:
El mito del paso de las tinieblas a la luz
El mito de la construcción del templo de Salomón
El mito hirámico.
No pretendamos encontrar en él:
Ni el pensamiento religioso que implica una sumisión total a una realidad absoluta. El Rito francés no contiene nada religioso ni de "sagrado", ni oración, ni ningún acto este carácter sagrado.
Ni el pensamiento esotérico entendido como una revelación transmitida a sólo unos elegidos. Esta tendencia que puede devenir sectaria, introduce una criba entre los hermanos que separa entre elegidos y condenados, pensamiento que va en contra del universalismo de la francmasonería. El RF aboga por el universalismo y la posibilidad de que todo ser humano desarrolle sus potencialidades.

Ni el pensamiento místico que busca una inmersión total del individuo en lo que le sobrepasa. La mitología masónica se apoya en la idea de un proyecto de Construcción; se ocupa del aquí y el ahora; pone al Hombre en el centro del universo, donde él es materia y obrero a la vez de su Templo interior, pero de necesaria proyección universal y responsable exteriorización compartida.
Ni el pensamiento mágico que trata de controlar la realidad por operaciones mentales profundamente irracionales entregadas a la teúrgia, a la alquimia o a la magia.

Ni el pensamiento ocultista que privilegia las supersticiones más peligrosas acreditando la influencia de los "espíritus" sobre los humanos, que cree pues firmemente en los actos de carácter mágico.

Sea cual sea su forma ritual utilizada, el Rito Francés o Moderno, si atiende a sus características originales, se impone, hoy como mañana, como una expresión ordenada y completa de los valores masónicos "permanentes": la búsqueda de la verdad, la perfectibilidad para aquella persona que desee progresar, la liberación para permitir el avance de la mujer y del hombre comprometidos como eslabón en la cadena social.

Estructuras simbólicas fundamentales del Rito Francés o Moderno
Tres candelabros dispuestos NE, SE, SO
Representan las Tres Grandes Luces: Sol, Luna, Maestro de la Logia
Los Pilares de la Logia: Sabiduría, Fuerza y Belleza
Belleza y Fuerza coinciden con las Columnas J y B, y Sabiduría se halla en una columna Imaginaría ubicada en Oriente, en el lugar del Venerable.
Es por ello que estos Pilares están directamente vinculados al Venerable y a los dos Vigilantes
El orden J y B de las palabras y la disposición de las columnas acorde a la Gran Logia de Londres.
Joyas móviles
La Escuadra que lleva el muy Venerable. El Nivel que lleva el Primer Vigilante y la Perpendicular o Plomada que lleva el Segundo Vigilante.
Joyas inmóviles
La Plancha de Trazar, la Piedra Cúbica de punta y la Piedra Bruta.
Muebles de la Logia
El Libro (o Reglamentos), el Compás y el Mallete.

Joaquín Villalta . MM.:. del Grande Oriente Ibérico (GOI)
Secretario del Circulo de Estudios de RF Roëttiers de Montaleau.

2 de marzo de 2010

EL R.E.A.A y el “NO” A LA MIXTIDAD (I)

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Camino de Barcelona para la presentación de los libros del Rito Francés del Régulateur de 1801,que el Circulo de Estudios de Rito Francés Roëttiers de Montaleau,  he encontrado entre mis cosas,  esta reflexión muy interesante de un Hermano de la Gran Logia de Francia, que se ha atrevido a algo que no he visto entre aquellos  que reflexionan sobre la mixtidad, digamos que hecho de menos reflexiones a diestra y siniestra sobre el porqué de la mixtidad o el porqué no, y no tanto desde el discurso legal  sino  desde la concepción masónica.

He visto mensajes tipo  manchandaise modernista proclamando  la mixtidad, proclamas de seudo políticas, textos con propuestas varias y variadas que son antológicas y que quedan para la historia, de hoy hay  pero en general  no he visto reflexiones  abordadas desde el marco o la óptica masónica.

He visto asistido como dice Jean François,   los a abanderamientos de Constituciones, de Reglamentos,  manejos de mayorías y minorías en pos de una modernidad,  muy de última hora y a veces con la boca pequeñita,  o sin echar los arrestos suficientes… pero lo que nos visto con tanta frecuencia son reflexiones serenas  y contundentes que desde distintos ángulos y perspectivas nos permitan discernir la contundente realidad que cada año,  por ejemplo al Gran Oriente de Francia le fustiga en cada Convento.

Se le nota al Hermano Jean François un punto de ironía, mucho sentido genoniano  y una  pizca de crítica cuando nos viene a decir de que se ha metido en muchas ocasiones la sociedad   en la logia, o sea que hace una critica amarga al viraje social que algunos persiguen como el ave fénix confundiendo esto con  lo profano, que a veces entra a raudales en los talleres , confundiéndolo y enredándolo todo.

Está claro que nos nos fijamos en los rituales, y a veces los tenemos como salmodias repetitivas que aplaudimos sus recortes  que nos parece que a veces cale el  ritual, que es como que  nos aporta más bien poco, como cuando por  la pluma de Rebiffé  trae a colación lo que dice el ritual  de dejar los “metales a la puerta”  cuestión  que es todo un latigazo y un destello, aunque se esté en contra de su proposición final en el tema de mixtidad.

Puede  dar la idea por el título del pots un tanto equivocada de  que me he vuelto conservador, y que apuesto por la NO MIXTIDAD, o que expongo esto para fastidiar a los Hermanos  escocistas del REAA ,  lo cual no es verdad,   tanto por Rito  que es lo que algunos no comprenden y ante tanta ignorancia , hay que decir  de que la posición del propio rito ya es un paso hacia adelante, pero como  ignoran el efecto de rito que desde su fundación ha optado por la modernidad sacan a relucir los grandes textos igualitaristas, olvidando que el Rito marca y despliega posiciones progresistas,  y el Rito Francés como dice el artículo del Hermano de la GLF ha tomado ya en  su prospectiva y “demarche” la opción, y ello en mi caso personal  viene marcado también en mi propia opción que es la línea de los razonamientos de Rebiffé pero en el sentido inverso , por tanto me desmarco del ese No  a la Mixtidad,  por opción ritual y por convencimiento;

Dicho esto decir que traigo hasta aquí este controvertido y provocador texto , no porque quiera poner en solfa como ya he dicho al Escocismo, dado su titulo,  sino por la clarividencia que para mi tienen  en general los Hermanos de la GLF (Gran Logia de Francia) como pensadores  de lo masónico, como lo atestigua en este caso Jean François Rebiffé, que es capaz de reflexionar desde el marco masónico personal y singular , siendo atrevido desde tales las ópticas, y aunque en lo personal me sitúo muy a distancia de sus posiciones, si que me han impresionado algunas de sus reflexiones y matizaciones  y me han abierto horizontes reflexión, mientras otros discursos más partidistas y políticos de igualitarismo y paridades mediatizados por las consignas de partido   me han hecho plegarme ante determinadas aptitudes en pro de la mixtidad, e incluso a colocarme en posiciones cercanas en apariencia al NO ,  por no  terminar en el río de la confusión que se ha establecido en muchas ocasiones, donde  esas opciones ya tienen nombres y apellidos y” demarches” muy precisas y un  tanto personalistas…. alejadas claro está de la línea de reflexión que marca Rebiffé

Dicho esto les dejo con esta reflexión valiente y atrevida de un Hermano que ha puesto en papel cuestiones delicadas, y también verdades que pocos se ha atrevido a plantear , y que nos deben ayudar al trabajo del discernimiento de los temas, pero también con relación al trabajo en logia, por tanto tan buena es la reflexión sobre el titulo como sobre las dinámicas de las que nos habla el citado Hermano.

Víctor Guerra

 

Paradójicamente, mientras que la cuestión de la entrada de las mujeres en francmasonería es un tema de controversias,  hoy en la francmasonería francesa es ya un hecho el acogimiento de mujeres en las logias, en realidad a principios del siglo XVIII en las logias llamada “de adopción” se estructuraron en parte en el seno de una Gran Logia Femenina en pleno XX siglo.

En efecto,  es gracias a la Gran Logia de Francia quién votó en 1946 por el hecho de tener una logia de adopción, que las Hermanas pudieran optar por crear la Unión Masónica de las Mujeres Francesas, luego en 1952 tanto la Gran Logia Femenina de Francia como la Gran Logia de Francia, fueron quienes les transmitieron los rituales de los 3 primeros grados.

La cuestión de la mixtidad se reguló a partir del finales del Siglo XIX y se hace en el marco de la Grande Logia Simbólica Escocesa de 1880, escisión del Supremo del Consejo de Francia (que llevaron a cabo 10 logias parisinas) y en ella se inició a la primera mujer (Maria Desraime) en el REAA, en la logia Los Librepensadores, al Oriente de Pecq llevada a cabo por el Hermano Georges Martin… los dos hermano y la Hermana en cuestión crearon a continuación la Obediencia mixta del Derecho Humano (4 de abril 1893) para trabajar en perfecta independencia del resto del Francmasonería.El combate para la entrada de la mujer en masonería ya tuvo su lugar y fue victorioso… la mujer tiene todo un lugar en la Francmasonería.

Pero sin embargo, se impone una observación a la luz de los debates sobre la mixtidad que agitaron, y agitan regularmente al mundo masónico. En ningún momento la especificidad iniciática de la mujer, o la especificidad iniciática del hombre, como por otra parte la finalidad propia de la iniciación, ni incluso los fundamentos de lo que es el orden masónico han presidido tales debates.

El resurgimiento de la “Querella de los Antiguos y de los Modernos…!

La cuestión de la mixtidad en Francmasonería es planteada solamente por algunos sobre el plano social, político y de la propia sociedad, y por tanto piensan que hay una forma de sexismo desvergonzado, de anacronismo indefendible en una estructura que se reclama de las Luces, que pretende mejorar la humanidad y rehacer el mundo, excluyendo a las mujeres de los miembros “contribuyentes” (término empleado en una reciente crónica aparecida en le Monde, por un  antiguo Presidente del Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia)….

Se puede admitir que una obediencia de vocación humanista, republicana, laica, quiera inscribirse en una situación de ósmosis completa con la sociedad, y que entonces pueda querer convertirse en mixta.

Pero eso quiere decir que esta obediencia no es prioritariamente una sociedad iniciática, es más bien una asociación con vocación política, social, humanista…. Por otra parte los argumentos formulados para apoyar la reivindicación de la mixtidad en la francmasonería portan la marca de una masonería republicana, igualitaria, laica, que no puede excluir la mitad de la humanidad”.

Recurriendo a un dicho en el mundo profano, que  es por otra parte significativo: el “sentido de la historia”, “es la ley”…. “una asociación” (término empleado también en la crónica citada más arriba)… etc., es decir la masonería no puede entrar en un desfase con la sociedad profana y sus leyes.

Efectivamente, tienen razón…, pienso que el hecho de querer pesar sobre el mundo de manera inmediata conduce hoy de forma inevitablemente a defender la mixtidad….

Es casi imposible imaginar hoy el impacto positivo en la sociedad el hecho de tomar lo que ésta posee de interesante. En este caso la mixtidad, (o las mixtidades,) que es una de las grandes proyecciones sociales. Promoverla, defenderla, reforzarla, extenderlas (de ahí la importancia de las luchas contras las discriminaciones) son todo un deber ciudadano.

Pero me parece que el francmasón tradicional en su planteamiento iniciático está en otra parte. Esto es lo que hace original a la propia masonería tradicional (los Antiguos), en su dimensión iniciática, sus rituales y sus símbolos.  En consecuencia, nos preguntamos ¿Por qué algunas obediencias, como la Gran Logia de Francia (GLDF) no inician mujeres, o no aceptan visitas de hermanas durante sus trabajos?

Este rechazo al cambio que impone la modernidad, puede efectivamente parecer en apariencia un poco anticuado o arcaico, y se explica especialmente por el carácter altamente tradicional, o “tradicionalista”, si no regular, en el sentido monástico del término, de la Francmasonería que practica el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) en que se funde nuestro planteamiento iniciático.

Todo el planteamiento masónico se basa en la cuestión de mejorar el método que descansa sobre el simbolismo, en su lenguaje,  que es su eficacia. La propia iniciación como ritual es un ensamblaje dinámico de símbolos. Comprender el lugar y la importancia de los símbolos y rituales iniciáticos permite discernir mejor los principales objetivos del trabajo masónico y la finalidad de la iniciación.

Los pasos iniciáticos vividos, la participación en los rituales y el estudio de los símbolos tienen por objetivo actuar sobre el Francmasón, e inducirle a una transformación de su ser. Esta acción se sitúa sobre dos planos, de una parte los símbolos que le ayudan reflexionar, y de otra parte actúan de manera intuitiva sobre el inconsciente. El primero objetivo del trabajo masónico es pues el desarrollo personal y la expansión moral del ser. El segundo objetivo es la elevación  de los individuos que es la condición sine qua non del progreso de la humanidad.

La Francmasonería tradicional en tanto que iniciática, es por esencia moral y espiritual, en sus fundamentos y en sus objetivos. La iniciación se vehicula como un proceso interior, es uno proceso hacia la realización del sí mismo, hacia la unidad del ser.

Nuestra Tradición es la transmisión de un método simbólico y de un enfoque iniciático personal que no está basadas en consideraciones humanas. Para nosotros la iniciación señala lo sagrado, y no lo profano o lo que concierne a la vida social. Nosotros no tenemos pues que preocuparnos de las contingencias sociales, empresariales, modernistas, o progresistas.

Entonces pedir a la GLDF ser mixta o aceptar visitas de hermanas, es un tanto fuerte, es como pedir la inclusión en una orden monástica masculina la petición de aceptar mujeres porque se trate que estar en sintonía con la modernidad, y que por tanto ello sea el reflejo de la sociedad humana. ¡Mientras que la modernidad y la vida humana no son de su mundo!

Me parece que este debate es emblemático por las cuestiones que plantea y que revela la distinción retórica en cuanto a la separación entre esfera pública y esfera privada.

Sin tomarnos por devotos reaccionarios, monjes laicos de este mundo moderno…, nosotros consideramos al amparo de modernidad, lo que está en juego en la sociedad (esfera pública) y aquello que no debe tener peso en la vía iniciática (esfera privada).

Nosotros no nos situamos sobre el mismo plano. No estamos en el plano del hombre social, empresarial, o de la política, pero sí en el de la iniciación tradicional y sus valores fundamentales, en cuanto a una investigación espiritual, a una sacralidad, de una búsqueda iniciática, de una búsqueda de la palabra perdida, que permite precisamente a cada uno de entre todos nosotros tomar un poco de distancia del mundo profano. Seguramente para más adelante servirlo mejor.

Asistiendo a un día a una conferencia del ciclo Condorcet- Brossolette, un profano que pedía la palabra preguntaba para qué servía la GLDF en la vida diaria, respondí de una manera un poco provocadora: “La GLDF no sirve de nada…., los masones de la GLDF puede servir a la sociedad (o en la sociedad), si lo desean, prosiguiendo fuera, la obra comenzada en el templo, y estoy a favor por  mi parte, y muy  deseable que se comprometan,  pero no jugamos en la misma categoría”

Mantenemos que, respecto a una pertenencia esotérica (esfera privada), los principios generales de la no discriminación (esfera pública) no pueden aplicarse. Eterna división entre masones “Antiguos” y “Modernos”. La mayoría de los “modernos” que se aceptan  la mixtidad olvidan siempre basarse en algunos puntos que me parecen primordiales.

El orden de los principios

En el  primer plano de las cuestiones esenciales coloco el Orden de los Principios, y en particular la diferencia de naturaleza entre el hombre y la mujer, tema “espinoso” ya que afecta de lleno a este concepto del igualitarismo de los sexos, tan cara a los modernos. La mujer es igual al hombre, sí bien ello es según la opinión de nuestras leyes sociales  y laicas, y no según la opinión de la Naturaleza, que es diferente.

A este tema el filósofo Sylviane Agacinsky, que consagró una parte importante de sus trabajos analizar las relaciones políticas desde el punto de vista de la soberanía masculina, es partidario de una división equitativa de las funciones políticas entre hombres y mujeres. Y no se sostiene el necesario reconocimiento de las diferencias y menos en base a su análisis.

Dentro de una “ puesta a punto sobre la mixtidad ” quién precede el desarrollo de su obra“ Política de los sexos ” (Edición du Sueil 2001), escribe: “ […] Ya que es necesario preguntarse - y creo que es la intuición principal de este libro, si el hombre y la mujer hablan de la misma cosa cuando hablan del sexo o los sexos. Si esta sospecha pudiera comprobarse, eso significaría que no hay medida común entre el masculino y el femenino,  y que lo que se llama la diferencia sexual se debe pensarse como una diferencia ontológica irreducible, sin reconciliación ni síntesis posible ». (Página 20).

Esta tesis bastaría para fundar (si fuera necesario) la legitimidad de un planteamiento iniciático que se vive, en una obediencia masculina como el GLDF,  y en el seno del REAA, de separar, un poco, y por un tiempo de nuestras Tenidas  la mujer.

A título de esto, dicen algunos muy rápidamente que el hecho de rechazar la mixtidad es por la razón de que no querer  ser“ molestados” a nivel de su libido durante los trabajos,  pero no parece ser una “ excusa válida”… ¡y en consecuencia a fortiori una cuestión primordial! Y aunque este es un problema que pueden plantear  obviamente algunos de nuestros hermanos.

Este punto significa que cada uno nosotros, tanto hermanos como hermanas, cada uno en su propio planteamiento y desde su propio soporte puede explorar los recovecos de su ser dando un valor a la diferencia para sobrepasarlo mejor cuando se trate “de extender fuera del templo la obra comenzada en el templo… ” sin embargo “ que se exponga respecto a los profanos ”.Basada en una verdadera fraternidad iniciática profunda la francmasonería es una alianza de hombres y de mujeres, de toda condición social, toda creencia, toda religión y toda nación.

¿Pero la riqueza de esta diversidad, este ideal de apertura y tolerancia, en una palabra este “humanismo”, son suficientes para definir la francmasonería universal o el orden iniciático? Si,  se tiene ella misma ante la percepción humana de una sociedad de pensamiento o de una sociedad filosófica!

Ahora bien, desde un punto de vista iniciático, un principio universal no es “universalista”, en tanto que hay una suma de diferencias. El carácter universal no está más vinculado al universalismo, que “al mundo” al “mundialismo”.El estudio de estos principios universales, eternos e inmutables, se aborda desde el dominio de la ciencia por más elevado que sea: el de la metafísica o la espiritualidad, ya que son sinónimas. Esta ciencia de los principios se identifica al propio Conocimiento, esotérico por definición, y va recurrir al ámbito de la intuición, es decir,  a un ámbito situado más allá de la razón, y de funciones de nuestra mente.

Toda vía iniciática debería conducirnos a una realización efectiva que no puede basarse sino en sus Leyes… y desde el Extremo Oriente justo hasta el Occidente, en la diversidad de las formas tradicionales, adaptadas a las contingencias de lugar y tiempo, es una base todavía idéntica ( la Tradición primordial) o una raíz común, que se encuentra por todas partes, y por la simple razón que el origen es uno, y que toda vía iniciática nos puede conducir .

Como los rayos de una rueda que están vinculados a un eje idéntico, estos principios de orden o principios universales unen todas las vías tradicionales más allá de su forma específica, como no es recordado en esta frase del Taoismo: “ No pregunten si el Principio está en esto o en eso; Está en todos los seres y en todas el formas. Es para eso que se le dan los epítetos de grande, de supremo, de totalidad, de total, y universal… ”

Riqueza y diversidad, unión y no unidad,  ya que sin embargo cada organización iniciática desarrolla su “técnica” particular, y no puede naturalmente admitir a los que son capaces de conformarse y de retirarse de un beneficio efectivo. Lo que supone, en cuanto a cualificaciones, la aplicación de todo un conjunto de normas especiales, válidas solamente para la organización en cuestión, y no excluyentes ningún caso para los que son descartados, la posibilidad de encontrar en a otra parte una iniciación equivalente, con tal de que posean las cualificaciones generales que son estrictamente indispensables en todos los casos.

No es evidente para todos los masones que la mujer sea iniciable... eso puede chocar obviamente a nuestros modernos espíritus.

Su posición se debe a que, la mujer siendo la matriz de la humanidad nada de ello podría existir, ya ella  se inicia y es iniciadora, ya que tiene subconscientemente la respuesta a las cuestiones que nos planteamos sobre el origen de la vida y sobre las interrogaciones que forman el núcleo central de nuestra búsqueda iniciática y espiritual.Por mi parte pienso que la mujer es iniciable… pero no todas las mujeres, y por otra parte no más que todos los hombres … de ahí el proceso de selección a la entrada en nuestras logias, proceso que desgraciadamente me parece que está mal comprendido por la mayoría de los hermanos, incluso desgraciadamente de los Maestros, que olvidan la necesidad de la parte sagrada de nuestro planteamiento en beneficio de conceptos como la de fraternidad, la tolerancia, o incluso de hermandad, sin olvidar la complacencia.)

Las mujeres que poseen las cualificaciones necesarias, encontrarán materia de realización bajo una forma de iniciación simbólica. ¿Sin embargo nuestros símbolos masónicos, nuestros mitos, nuestra historia basada en las leyendas del oficio corresponden a su naturaleza? ¡Esto es para una realización efectiva y no para una pseudo cultura sentimental iniciática! No sería necesario que se inventara, o se reanudara (ya que eso existió en el pasado) una forma de iniciación que corresponda  a esta diferente naturaleza?

Sin devaluar además la medida del camino propuesto no sería un absurdo querer prever la mixtidad en una institución que se reivindica como heredera de los constructores del Templo de Salomón, que emplea una simbólica de los oficios.

Uno de los ejemplos que  pueden dar respuesta a este respecto, es el hecho que existen formas de iniciación que son exclusivamente masculinos, mientras que en otros las mujeres pueden admitirse bajo el mismo concepto que los hombres como, por ejemplo, el sufismo.Es también el caso de las mujeres africanas. El continente negro vio nacer y desarrollarse cantidad de sociedades iniciáticas tanto para y por hombres, como para y por mujeres. Estas sociedades son perfectamente herméticas entre ellas y las mujeres velan envidiosamente para que los hombres no puedan taladrar sus misterios. Y por tanto es nula la necesidad, de ellas, de poder acceder a la iniciación masculina ya que supieron inventar un planteamiento espiritual consustancial a su naturaleza.

Hubo incluso en la antigüedad, formas de iniciación exclusivamente femeninas, e incluso en la edad media por ejemplo existían los “costureras” - Orden basada en todos los oficios dichos de aguja (tejido, bordado, alfombra…). Se dice incluso que Juana de Arco (de ahí su nombre Arc= Arch) tendría tuvo una iniciación en el seno de los Arqueros.

Se da por supuesto que algunas formas iniciáticas estarían más en relación con la naturaleza femenina (costureras, tapicería; tejido…), y más si se tienen por otra parte en cuenta que existe ritos puramente femeninos como el elaborado por Constante Chevillon (Gran Maestro del Rito Antiguo y Primitivo de Menfis Misraim) en 1936, y otros más antiguos aún que datan del siglo XVII.

Aún sería necesario que las mujeres no se inscribieran en este ámbito, en esta lucha de clases que se denomina feminismo que consiste en querer imitar a los hombres en sus excesos más viles…!

¿Pero eso tiene una aspiración suficiente para la iniciación y una realización interior efectiva? ¡Más bien  para una lucha antimasculina! La Francmasonería no es un sindicato corporativo… ¡Pero es verdad que la mayoría de los hombres son muy machistas y eso puede aclarar todo esto…!

Y es que todos imaginan que Occidente ha acordado una plaza de privilegio a la mujer, que no tiene en ninguna otra civilización; es quizá verdad en algunos aspectos. Desde otro punto de vista, al contrario, realmente esto perjudica a la mujer mucho más que en las civilizaciones orientales, donde todavía le ha sido posible, en particular, encontrar una iniciación que le convenga a partir de que posea las cualificaciones requeridas.

Todo ha pasado como si las mujeres de occidente hubieran adoptado un planteamiento espiritual inventado por los hombres para intentar colmar su déficit biológico, sin que tengan bien muy definido lo que buscaban, sino más bien para a imitar a los hombres para colmar por otra parte sus desigualdades de derechos reales.

Las mujeres, tenidas mucho tiempo en la ignorancia, no ha  sabido (o no ha podido) desarrollar una doctrina iniciática propia,  y se volvieron hacia algo que ya existía, sin darse cuenta que perdía su originalidad y su iniciación natural intrínseca. Es sin duda lo que falta a Occidente.

Nuestro enfoque no es nunca la expresión de una misoginia social. No es tampoco el rechazo de una forma de iniciación femenina. Hoy la especificidad de la masonería francesa es tal que cada uno,  y cada una puede encontrar la medida más adecuada a su pie ¿Se puede pedir más? A cada uno su capilla en un reconocimiento tolerante con las especificidades de cada uno.

Existen pues espacios totalmente respetables, pudiendo responder a las aspiraciones de los que intentan  una experiencia más humanista afianzada en el siglo y con una fuerte voluntad de progreso social. No es nuestro propósito, ni nuestra opinión.

Reconocemos como hermanas a las mujeres que se han iniciado en logias mixtas, y también a las que optan por Obediencias femeninas, y respetamos sus prácticas. Les pedimos pues que respeten el nuestro, lo que obviamente hacen en su gran mayoría.

¿Cuál es el ambiente de trabajo de nuestra Francmasonería?

El marco de evolución del masón el Orden masónico.

Aunque sus estructuras administrativas responden a las normas de la asociación, según la ley 1901 que solicita a sus miembros implicarse plenamente en la vida de la ciudadanía, la Francmasonería tradicional que vivimos en la  GLDF en el seno del REAA en su esencia misma, se define como una experiencia a la vez íntima e intemporal, más cerca de las fraternidades medievales e iniciaciones antiguas que de nuestros partidos y sindicatos contemporáneos.

La Constitución de la Gran Logia de Francia indica, en del 1º capítulo, indica que:  “ La Francmasonería es una orden iniciática, tradicional y simbólica basado en la fraternidad, ella constituye una alianza de hombre libres y buenas costumbres, de todas las razas, de todas las nacionalidades y de todas las creencias que trabaja en la mejora de la condición humana a nivel espiritual, moral, intelectual y material”.

Y precisa: “ El Francmasonería declara, como lo declaró desde su origen, la existencia de un principio creador bajo el nombre de Gran Arquitecto del Universo (GADU). No impone ningún límite a la búsqueda de la verdad que es una garantía para todos, esta libertad, que exige de toda la tolerancia…. ».

El Manifiesto de Convento de Lausana que reunió el 22 de septiembre de 1875 a los Supremos Consejos de Rito Escocés Antiguo y Aceptado es el que fija, y revisa las grandes Constituciones de 1786,y la estructura de rito hasta la fecha.

El método iniciático que practicamos es el que propone el REAA y es necesario pues en primer lugar referirse a los textos y a los principios que se funden desde su creación.

Desde el 1º al 33º, éstos se definen del siguiente modo:

  • · Invocación y glorificacion del GADU principio creativo, símbolo trascendente, donde la interpretación es únicamente la competencia de cada uno de la libertad de conciencia.

  • · Presencia del volumen de la ley sagrada, este volumen viene siendo la biblia (por referencia a los diferentes rituales y a los distintos mitos fundadores del rito), del compás y la escuadra abiertos sobre el altar de los juramentos,

  • · Respeto estricto de la no mixtidad

  • · Respeto de la lenta progresividad del planteamiento iniciático de grado en grado

  • · Conservación de los rituales que fijan la especificidad del rito y referencia a los textos fundadores adoptados por todos los supremos consejos del mundo

  • · Uso de las divisas “Ordo Ab Chaos”, “Deus Meumque Jus”, por la jurisdicción y “Libertad , Igualdad Fraternidad” por obedienci

Un estudio completo del Rito requeriría el examen de estas normas punto por punto, y el marco de mi trabajo me lleva a que trate solamente el de la mixtidad El contexto en el cual va a evolucionar, y sobre todo va a trabajar el francmasón, que es el de una Orden basada en un método iniciático tradicional codificado por normas.

“ El orden masónico en el cual aspiran a entrar…. » dichos aspirantes antes de que presten juramento y que no “adoubé por el VM de su logia .

La Francmasonería Tradicional es una Orden y una fraternidad. La masonería del Rito Escocés Antiguo y Aceptado no es un club de servicio, esta masonería no es una asociación donde el Francmasón debería en primer lugar sentirse bien y dónde la fraternidad humana, y ser simpática al demandante y servirnos de coartada…

Nuestra Fraternidad no es una fraternidad de contador; es una Fraternidad de combate. Combate contra sí, contra su pereza, contra la idiotez y la crueldad, contra el orgullo y la suficiencia.

La Fraternidad iniciática pide a cada masón vivir su vida en estrecha connivencia con sus Hermanos como se vive en familia ni más ni menos. Invita a salir de los esquemas mercantiles del dad y del vuelto, de la contabilidad de los placeres y dolores: “dejemos nuestros metales a la puerta de la logia " dice la masonería, lo que significa que el masón debe esforzarse en funcionar con sus Hermanos en comunidad de espíritu y cepillando su ego.

Al “ conócete a tí mismo” socrático responden con el “te olvídate a ti mismo " masónico. Solo la obra importa. Solo la obra y el trabajo que allí se ha hecho importar, y las individualidades que allí evolucionan se borran delante del Templo que se va creando poco a poco. ¡El trabajo es anónimo! Esto es lo que une al francmasón, más allá de las simpatías y la amistades interpersonales, es el proceso de realización que cada uno experimenta a cada hora de su vida , como un hombre en búsqueda perfeccionamiento y la creación sí

Si se piensa que la logia es un grupo simplemente de buenos hermanos que se reúne para pasar un buen momento para hablar de los asuntos humanos, de la ciudad, su familia, la vida política… entonces rompamos inmediatamente la cadena , ya que el resto de mi observación no tiene sentido…, o entonces sólo lo tiene en demasía para permitir a cada uno allí encontrarse, en particular, cuando constatamos las derivas y sinsabores que surgen de un tiempo a otro, tanto a nivel central como en nuestras logias.

La logia no es una asociación lambda, de tipo ley 1901, numerosas normas y  referencias nos lo demuestran… Si nosotros no contemplamos en estas acepciones, o si dejamos que se hagan derivas de tal clase entonces no podremos redireccionar el funcionamiento de una logia y la conduciremos a la ruptura, ya que se van introduciendo en su vida los fermentos del desorden social, empresarial, y los conflictos de personas, etc

Si pensamos, por el contrario, que la Francmasonería es una Orden iniciática, tradicional y simbólica, si se persuaden de que REAA es un rito donde la primera vocación es ayudar a la elevación espiritual de sus miembros, entonces todo lo que hacemos en las logias en las que participamos tiene una determinada sacralidad. Ya que el ritual de apertura de nuestros trabajos sacraliza, en sí mismo, el espacio y el tiempo. Sacraliza la totalidad de las Logias y los Hermanos, La francmasonería abierta, es entonces propensa y objeto del Ritual, y aquél que tiene conciencia de lo sagrado y del consubstancial al planteamiento iniciático. El ritual es una clase de hilo de Ariadna del rito, es el desarrollo mismo del rito que en sí mismo es todo un camino

Eso lo sabemos bien,  la ruptura con el mundo profano: “No estamos ya en el mundo profanonos dice el VM en la apertura de los trabajos al 1º grado. Un nuevo Orden se instala por arte del ritual. Este orden y en consecuencia este rigor instaurado no deberían pues tolerar ningún señal profana, ninguna desviación. “Dejamos nuestros metales a la puerta del Templo.

El respeto riguroso del ritual, el Rito y sus fundamentos, es pues uno de los elementos fuertes de esta transmisión iniciática.

Los trabajos de nuestras Logias se abren a la gloria del Gran Arquitecto del Universo y delante del volumen de la Ley Sagrada. Eso implica que se caractericen nuestros trabajos y  se impresionen de la dignidad  con un determinado grado de sacralidad iniciática.

El ritual de apertura añade algunas palabras más: “Elevemos nuestros corazones en fraternidad, y que nuestra mirada se vuelven hacia la Luz”.

Estamos ante un planteamiento sobre todo iniciático, fuera del espacio y fuera el tiempo. Sí, nuestro marco es el de una Orden iniciática tradicional, en el cual reconstruimos un espacio consagrado, dónde debemos buscarnos, todavía y para siempre,  incluso nosotros mismos , la luz, la verdadera fraternidad espiritual, el Amor, para poder encontrar, quizá, la Palabra perdida. Pero si la logia forma indudablemente parte de la intimidad de cada uno de sus miembros, no es necesario olvidar que el trabajo de cada masón, no se  coloca sino en sí mismo, en todo momento.

La logia no es la Obra. La logia no es más que un lugar de transmisión y un  recurso. El trabajo está a otra parte. El trabajo masónico está en la realización en sí, al servicio del Gran Arquitecto del Universo, sobre la obra del mundo. Eso está incluido en el enfoque que tenemos del concepto de trabajo masónico.

El trabajo no es, para mi, la adición de trabajos sobre tal o cual tema de orden empresarial, (sobre todo del tipo “plancha google” sobre las cuestiones “sociales” que aportan menos en general que las contribuciones de un  curso de la Universidad del Tiempo Libre…), e incluso por parte de los trabajos sobre temas simbólicos, pero es el humilde trabajo amargo en sí el que debe efectuar todo masón con ayuda de las herramientas, de  los símbolos, del ascesis iniciático propuesto por el Rito.

La logia, a través del desarrollo del ritual, alimenta este proceso y este trabajo, más ella no se define nunca a si misma.La Logia no es la reproducción en reducción del mundo profano y su funcionamiento. El planteamiento debe ser hecho por el individuo que viene a buscar lo que no encuentra precisamente en el mundo tal como es y el sentido sobre su vida.

¿Cómo encontrar o intentar esa búsqueda?

(Continuará)

Jean-François Rebiffe (GLF) Septiembre del 2009

 

Traducción libre de Víctor Guerra MM.:. DEL RF del GODF

 

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