Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

10 de julio de 2010

IVAN HERRERA. RITO FRANCES. Una crítica y un acercamiento

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Iván Herrera Michel.

La verdad es que en estos momentos que se está poniendo de moda el menospreciar el trabajo personal, fruto de la pasión masónica y producto  de la membresía masónica que me ha abierto nuevos canales de reflexión,  y  motivaciones para luchar contra la idiotez y el pensamiento único,  que a veces se expresan por los canales que dejo abiertos en mis propios blogs para mi propia fustigación...

Por lo tanto viene bien saber que pese a que uno no es licenciado en nada, y que apenas si sabe deletrear su propio idioma, pero que tiene claro que la labor del Masón es leer, reflexionar, escribir , y y pensar de un modo crítico, y aún cuando uno es  fruto de mofa, de criticas libérrimas pero con carga de profundidad sobre el quehacer y la estima personal,  pues que alguien de la talla de Ivan Herrera Michel se ocupe de uno, y no porque sea un buen amigo, que lo es, pero como Masón también es libre  en tanto que yo le  he fustigado con mis críticas acerca de uno de sus últimos libros.

Esa amistad no  le convierte en un chupacirios de mi persona,  ni del Rito Francés ,lo cual le permite  una total independencia y que yo  que tenga oídos para sus críticas y comentarios, y la verdad que al final tipos, como el Hermano Ivan Herrera o Joaquim Villalta,  Porset,  Plumet... dan esa talla que les  convierte en un referente a seguir. Eso sí  ignorando a las mediocridades que solo saben hablar de sintaxis y de formas y herramientas, e ignorando que lo principal es la masonería de la que hablo.

Ivan Herrera, se ha comprado el solito el libro y desde esa libertad ha escrito lo que ha escrito,  lo cual  expongo para escarnio de aquellos que no hacen nada más que ver la paja en el ojo ajeno.
VG
DEL RITO MODERNO LLAMADO FRANCÉS Y DE LA HISTORIA DE LA HISTORIA MASÓNICA
Por Iván Herrera Michel

Le había prometido a mi incansable Hermano Víctor Guerra que iba a hacer un comentario a la edición que acaba de coordinar del libro “Rito Francés. Historia, Reflexiones y Desarrollo”, que fue publicado hace unos días por MASÓNICA.ES (www.masonica.es), que él mismo me presentó como una especie de necesario “Corpus Teórico” pionero sobre ese Rito dirigido a lectores de lengua castellana.

La verdad es que el Hno:. Víctor Guerra es un Masón muy activo y poco común. En ocasiones, desde las playas del Mar Caribe se alcanzan a ver las nubes de las polvaredas que levanta. Pero aparte de eso, posee una inclinación muy valiosa al estudio de la Masonería que ojalá se observara con más frecuencia aquí y allá. Ya es suficiente carta de presentación el que sea miembro de los prestigiosos Centro de Estudios de la Historia de la Masonería Española (CEHME), y del Institut d´etudes et de Recherche Maconnique (IDERM) del Gran Oriente de Francia, así como Presidente del Círculo de Estudios del Rito Francés Roettiers de Montaleau.

La promesa inicial al Hermano, sumada a que mi idioma nativo es el español y a que poseo la V Orden del Rito Francés, otorgada por el Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia, me convirtió en un destinatario natural del trabajo, y me obligó a leer el libro, reflexionar sobre su contenido y presentar una opinión personal. Veamos.

Puesto en la tarea, lo primero que me asombra es que la antología que conforman sus treinta y tres escritos, la mayoría traducidos del idioma francés, y los menos redactados originalmente en castellano, están firmados por una nómina realmente impresionante de estudiosos: Pierre Besses, Roger Dachez, Ives Hivert Messeca, Jean Pierre Lefevre, Daniel Ligou, Ludovic Marcos, Pierre Molier, Jacques George Plumet, Jean FranÇois Pluviaud, Charles Porset, el belga Jean Van Win, y los españoles Víctor Guerra y Joaquín Villalta.

Si lo que pretendía Víctor Guerra era dar a conocer un “Corpus Teórico” sobre el Rito Francés, de la mano de sus más brillantes exponentes, para llenar el vacío de la bibliografía existente en español sobre el tema, doy testimonio que lo logró, y solo me resta felicitarlo, y recomendar vivamente su lectura porque nos ayuda a comprender a ese jacobino que tenemos dentro los Masones españoles y latinoamericanos, que nos hace andar permanentemente en plan libertario, así estemos inmersos en las propuestas del Rito Escocés Antiguo y Aceptado al que le tenemos tan alta estima y apego. Porque, la verdad hay que decirla, de este lado del Océano se mira la práctica de diferentes Ritos Masónicos como una oportunidad constructiva paralela y no se consideran excluyentes ni antagónicas.

La edición es excelente, el libro barato y la entrega, ya sea en PDF o en papel, es rápida. No hay excusa.
No voy a detenerme, en este escrito, sobre el que en palabras del “Jefe Plumet” es un Rito “coherente, progresivo, federalista, abierto y sin exclusiones… acogedor y fraternal, democrático, libre e independiente, sin tener que reclamarse heredero de un principio divino obligatorio o de una regularidad venida por otra parte de ciertos devaneos inútiles e ilusorios; ni sobre “… la tradición que estamos llamados a transmitir…”, de la que habla con lucidez Jean François Pluviaud; ni de “como el positivismo entró en los rituales del Gran Oriente de Francia”, explicado nada menos que por Daniel Ligou, el autor del diccionario Masónico de cabecera de los franceses; ni de los “revoltijos de altos Grados” (la expresión es de Gastón Martín, citado por Charles Porset, el que le hizo el prefacio al libro “República Planetaria”, de Jacques Georges Plumet) que quiso poner en orden en cinco estadios el Muy Respetable y Perfecto Hermano Caballero Alexandre Louis Roettiers Señor de Montaleau en 1783.

Tampoco me ocuparé de los 72 años de militancia Masónica de Arthur Grussier que dieron origen a la modalidad del Rito que lleva su nombre expuesto por Ludovic Marcos. Un verdadero Bocatto di Cardinale. Ocuparse ahora de cada uno de estos y otros temas y autores, excedería por lo extenso la decencia de este escrito y la paciencia de sus lectores.
Por el contrario, voy a dejarle eso y mucho más a la buena lectura de los estudiosos que tendrán este libro en sus manos.

Por lo tanto, y con la venia de mi Querido Hermano Víctor, voy a apuntarle que yo creo que los alcances del libro, para los lectores que solo leen en español, van más allá del dotar a las bibliotecas y a las memorias de los Kindles de un texto que describe el devenir y lo que los autores creen que debe ser el aporte y el destino del Rito Francés, en sus modalidades y franjas.

Es decir, que muestra, por contera, algo muy importante sobre lo que existe mucha literatura en inglés, francés y alemán, procedente de Escocia, Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania, pero muy poca en español, como es que la historia de la Masonería, tal como nos llegó, está siendo reexaminada y reescrita, como resultado del trabajo historiográfico adelantado con rigor científico desde la academia universitaria por historiadores profesionales.

Es por esta falta de actualización de las fuentes en castellano, que, todavía hoy, la mayor parte de los nuevos libros sobre la Masonería que encontramos en las librerías españolas y latinoamericanas relatan la versión rectificada.

Yo mismo, modestamente, he colaborado para que se conozcan en castellano los resultados de los estudios que se vienen realizando con rigor metodológico científico, mediante la publicación de mi libro “Historia de la Masonería”, cuya primera de varias ediciones en español data del año 2004.

Este mismo texto, fue editado en idioma portugués gracias a la traducción que hizo en el año 2007 mi amigo y Hermano Masón el Gran Maestro de la Grande Loja Unida do Rio Grande do Sul, en Brasil, y tercer Presidente de la Confederação da Maçonaria Universal Unida no Brasil (COMUB,,) Mauricio de Oliveira Kropidlofscky, complementando igualmente la escasa bibliografía actualizada disponible en lengua lusitana.

Para el lector interesado en estos nuevos paradigmas históricos, el libro “De Oficio Masón Revelaciones de una Gran Maestre”, de mi Hermana y también amiga, Ascensión Tejerina, es también un trabajo actualizado que se consigue fácilmente. Pero, realmente, son muy pocos los trabajos con que contamos hasta ahora.

Por otra parte, algunos Blogs, medios de comunicación y agencias de noticias Masónicas están adelantando una extraordinaria labor de difusión. En idioma castellano los Blogs de los Víctor Guerra y Joaquím Villalta, la editorial MASÓNICA.ES y la revista virtual FÉNIX son muy efectivos.
De hecho, los Blogs Círculo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau (www.ritofrances.es), Rito Francés (htpp//ritofrances.blogspot.com/), y Racó de la Llum (racodelallum.blogspot.com/), son hoy por hoy las más consultadas fuentes de información sobre el Rito Francés, sus particularidades y sus modalidades.

Para quien desee conocer como le entra el agua al molino en relación con las nuevas teorías sobre la historia de la Masonería, el libro “Rito Francés. Historia, Reflexiones y Desarrollo”, apegado al transcurrir del Rito fundacional de los “Modernos” de principios del siglo XVIII, hoy llamado Francés, es una excelente herramienta. Aunque de partida, cabe la advertencia de que no es fácil asumir la verdadera historia de la Masonería cuando sobre la versión anterior se ha construido un edificio en el que han habitado cómodamente las últimas cinco generaciones y se han escrito miles de libros, revistas y trabajos Logiales que hasta hace muy poco eran la única fuente de estudio.


Así que, de la autorizada mano del Hno:. Roger Dachez, Presidente del Instituto Masónico de Francia, apoyado en algunos otros de sus compañeros de libro, y apelando a descubrimientos tomados de Centros Universitarios de investigación sobre la Masonería, en especial de la ponencia del Doctor Jan A. M. Snoek, profesor de la Universidad de Heidelberg, en Alemania, presentada en la Conferencia de Historia de la Masonería, celebrada en mayo del año 2008, en Edimburgo, Escocia, voy a aprovechar la invitación adicional que me hace el libro de Víctor Guerra para tratar de resumir la “historia de la historia Masónica”, que es una invitación tácita y un valor agregado principalísimo de la obra, de la siguiente manera:


HISTORIA DE LA HISTORIA MASÓNICA
En los últimos 25 años se han incrementado los trabajos de investigación científica sobre la Masonería, y es un hecho notorio que la mayor parte de los investigadores no son Masones, sino académicos independientes, y, al parecer, el tópico de mayor interés para ellos ha sido el de la historia.
En este orden de ideas, podemos dividir la historia de la historia de la Masonería en varias etapas, claramente diferenciadas y coherentes con el pensamiento de su época y lugar. Veamos:
LA PRE MASONERÍA

Los documentos más antiguos que se conocen, y de los cuales se ha afirmado que poseen cierta relación con la Masonería, son Constituciones manuscritas, por lo general compuestas por varias partes diferentes, como oraciones, textos de juramentos y una relación de deberes, empezando con una evocación “legendaria” o “tradicional” del oficio de la construcción.
Es una “historia” que es muy difícil tomarla como real en el sentido moderno del término. Es más, uno podría dudar si sus autores la tomaban como una historia en sí. Aunque lo que debe tener claro cualquiera que estudie la Masonería es que poseen una función interior que una historia de hechos puros no brinda. Este rol es algo parecido al que tenía la mitología en Grecia o los relatos bíblicos en la cristiandad medieval. Trasmiten mensajes.


No obstante, ante la ausencia de registros de hechos históricos suele buscarse la identificación de ellos detrás de la tradición verbal, las leyendas, o las tradiciones populares, para citar unos pocos ejemplos. Por lo tanto, estas “tradiciones” Masónicas, a pesar de su carácter legendario, son las primeras historias con que contamos y no deben descartarse como material de trabajo al escudriñar la verdadera.

LA OBRA DE ANDERSON
Cuando las Constituciones de Anderson de 1723 fueron publicadas el carácter de la “historia oficial” ancestral fue claramente alterado, y cuando el texto se revisó en 1738, ampliándolo, fue transformado otra vez. Es un hecho muy conocido que Anderson escribió su historia de la Masonería de una manera diferente con el fin de ser leída en la admisión de un nuevo Hermano manteniendo un tono legendario, después de haber comparado una serie de documentos antiguos y agregado, de su cosecha, una teología y una cronología desconocida hasta entonces, pero muy cerca a su tiempo.

De todos modos, es lamentable que los documentos en que se basó Anderson hayan desaparecido. Y es también sorprendente que aunque las generaciones de estudiosos posteriores han considerados los informes de Anderson como poco fiables, paradójicamente aceptan la creación de la denominada “Gran Logia Premier” en 1717, basados solamente en lo que afirmó Anderson.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX, un número importante de Masones escribió obras sobre la historia y el desarrollo de la Masonería, si no en su totalidad, al menos circunscritas al país en que vivían o al Rito Masónico que practicaban. Entre las más conocidas encontramos “Ilustraciones de la Masonería” de William Preston de 1772, “El Espíritu de la Masonería” de William Hutchinson de 1775, “Uso y Abuso de la Masonería” de George Smith de 1783, los tres libros de Claude-Antoine Thory “Historia de la Fundación del Gran Oriente de Francia” de 1812, “Acta Latomorum, o Historia de la Francmasonería Francesa y Extranjera” de 1815, e “Historia Precisa de la Orden de la Francmasonería” de 1829, y los tres libros de George Oliver: “Las Antigüedades de la Francmasonería” de 1823, “La Historia de la Iniciación” de 1840 y “Revelaciones de una Escuadra” de 1855.

Aunque ninguna de estas obras se ajusta a la moderna historiografía, son importantes como germen de información ya que sus autores tuvieron acceso a fuentes que hoy se han perdido o habían sido testigos de algunos acontecimientos que describen.

LA ESCUELA AUTENTICA
El año 1886 se considera formalmente como el del inicio de la “Escuela Autentica” de la Masonería, la cual buscó solo sostener aquello que podía ser probado experimentalmente o soportado con pruebas autenticas, así como la redacción de una real historia de la Masonería. Aunque en honor a la verdad, esta corriente comenzó desde mediados del siglo XIX en Alemania con la publicación de la “Enciclopedia de la Francmasonería” en 1822 y el “Manual General de la Masonería” en 1863, de Lenning, la “Masonería en su Sentido Genuino” en 1846 y los dos volúmenes de la “Historia de la Masonería” en 1852, de Georg Klob, y la “Historia del Sistema Masónico en Inglaterra, Francia y Alemania” en 1879, de Christian Carl Friedrich Wilhelm y Freiherr von Nettelbladt.

Pero es con la creación de la Logia de Investigación “Quatuor Coronati” en Londres en 1884 – 86, que la “Escuela Autentica” se convirtió en referente obligado para la historia de la Masonería con Robert Freke Gould como su más recio defensor y su libro “La Historia de la Masonería”, de 1884, como un referente imprescindible.

Gould fue posiblemente el primero en formular la teoría acerca del origen de la Masonería más difundida. De acuerdo a esta tesis, al principio los Masones eran simples albañiles que no “especulaban” sobre su oficio ni sobre sus herramientas de trabajo. Es decir, que no los interpretaban simbólicamente. No eran “simbólatras”, como diría el H:. Ludovic Marcos. Luego, a principios del siglo dieciocho, cada vez más “Masones aceptados” (que no eran del oficio de la construcción) habrían sido admitidos en las Logias, presentándose un periodo de transición, al final del cual surgió la Masonería “Especulativa”.

Esta teoría “Autentica” se consideraría como un hecho cierto por cerca una centuria y prácticamente, todos los investigadores del siglo XX la dieron por sentada. Así lo hicieron Wilhelm Begemann, Fernando Runkel, Douglas Knoop, Jones Gwilym Peredur, Harry Carr, Pierre Chevallier. De igual manera, las Logias de Investigación fundadas después de la Segunda Guerra Mundial se matricularon en la “Escuela Autentica”. Entre ellas “El Institut d'Études et de Recherches Maçonniques” (IDERM) del Gran Oriente de Francia, fundado en 1949, el “Quatuor Coronati Loge Bayreuth” de la Gran Logia Unida de Alemania, fundada en 1951, el “Villard de Honnecourt” de la Gran Logia Nacional de Francia, fundado en 1964, el “Instituto Masónico de Francia”, que no pertenece a ninguna Gran Logia en particular y posee la publicación más importante, el Renaissance Traditionnelle, fundado en 1970, la “American Scottish Rite Research Society”, que publica su libro anual “Heredom”, fundado en 1991.y “Ars Macionica” de la Gran Logia Regular de Bélgica, fundado en 1994.

No obstante, como hemos visto en el libro de Víctor Guerra, algunos investigadores que iniciaron sus trabajos bajo la orbita “Auténtica” han ido precisando conceptos y datos alrededor de la historia de la Masonería trabajando como columna principal el desarrollo del que llaman Rito Fundacional de la Masonería Especulativa, hoy conocido como Rito Francés.

Un hecho para resaltar es que casi todos estos autores, centros y Logias de investigaciones trabajaron desde el interior de la Masonería, con excepción de Knoop y Jones que lo hicieron de manera independiente. Y aunque la gran mayoría de ellos eran académicos capacitados, por lo general lo eran en disciplinas diferentes a la de la historia de la Masonería, que practicaban como afición. Esto cambiaría alrededor de 1980.

1979-1983. LA MASONERÍA SE CONVIERTE EN UN TEMA ACADÉMICO
Por alguna razón una serie de académicos comenzó a incluir la investigación sobre la Masonería en sus programas de investigaciones universitarias. Fueron hechos notables de esta tendencia los siguientes:

a) En 1979, Antoine Faivre fue nombrado en la École Pratique des Hautes Études, de la Sorbona, en la Cátedra de "Historia del Esoterismo y las Corrientes Míticas en la Europa Moderna”. En 1986, publicó la primera edición de “Acceso al Esoterismo Occidental”.

b) En 1981, Margaret Jacob, titular de la Cátedra de Historia en la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), publicó “La Ilustración Radical: Panteístas, Masones y Republicanos”. Con esta publicación, la Masonería entró de lleno en el mundo académico. Diez años más tarde, su “Viviendo la Ilustración. Masones y Políticos en el Siglo Dieciocho Europeo” confirmó que la Masonería es un tema apto para la investigación académica.

c) En el mismo año en que Jacob publicó su primer libro académico sobre la Masonería, Helmut Reinalter fue nombrado en la Universidad de Innsbruck como Catedrático en Historia Moderna. Dos años después publicó el libro “Masones y Sociedades Secretas en el Siglo XVIII en Europa Central”.

d) En 1983 fue fundado el Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, (CEHME) bajo la dirección del Prof. José Antonio Ferrer Benimeli, que ya había publicado en 1976 su libro “Los Archivos Secretos del Vaticanos y la Masonería – Motivos Políticos de una Condena Papal”.

e) Igualmente, en 1983 la Universidad Libre de Bruselas creó la Cátedra Théodore Verhaegen, en la que cada año un investigador, que se haya distinguido en el estudio académico sobre la Masonería, es nombrado por un año.

Con esta nueva oleada de interés académico sobre la Masonería surgió y creció una firme crítica metodológica sobre los orígenes de la Masonería moderna.

1986. EL CAMBIO DE PARADIGMA COMIENZA A MANIFESTARSE

En 1986, John Hamill publicó su “The Craft. A History of English Freemasonry”, cuyo primer capítulo está dedicado a las “Teorías de Origen”. En 11 páginas ilustró el cambio de paradigma que había tomado lugar en la historiografía Masónica. Basado ya no en los viejos paradigmas positivistas de la ciencia, característicos de la “Escuela Autentica” sino en los modernos principios metodológicos de la historiografía.

Hamill atacó frontalmente las tesis de Gould y afirmó:

“Si bien el enfoque de los escritores de la Escuela Auténtica tiene la apariencia de la investigación científica sus métodos no podemos aceptarlos hoy como científicos...su trabajo, de hecho, da la apariencia de una búsqueda de evidencias para adaptarlas a una teoría preconcebida. Intentan probar una descendencia directa de la Masonería Especulativa de una fase transitoria posterior a la Operativa. Ensamblaron fragmentos de información de diversos lugares de las islas británicas para establecer vínculos en la cadena descendente.

De este modo, a menudo toman evidencias fuera de sus contextos y elaboran hipótesis para las que sólo existían una débil sustanciación. En particular, ellos asumen una igualdad de condiciones y actividades en Inglaterra, Irlanda y Escocia, y por lo tanto ignoran la coyuntura social socia, cultural, política, legal y las circunstancias religiosas de cada país. ...De esta forma persuasiva y hábilmente escrita, ellos publicaron su teoría de una transición Operativa – Especulativa que ha estado peligrosamente cerca de ser aceptada como un hecho indiscutible. ... A pesar de la falta de sustanciación de la “Escuela Autentica” se construyó una teoría de la transición Operativa - Especulativa de los orígenes de la Masonería, haciendo caso omiso de las diferencias y las discrepancias entre las pruebas.”

La crítica de Hamill fue fundamental y crucial. Y en consecuencia, ningún investigador académico de hoy se adhiere a la vieja teoría de Gould. No obstante, a pesar de que Hamill no propuso una teoría sustitutiva y solo mostró que en realidad no sabíamos como había surgido la Masonería moderna, una nueva generación de investigadores ha nacido y está adelantando una revisión sistemática de los archivos y evidencias, en donde deben estar preparados para el hecho de que no existe una Masonería, sino que se presenta en una multitud de variedades que pueden ser confusas para un investigador que desee trabajar sobre el tema.

Como resultado, muchas áreas de la Masonería han sido fundamentalmente reescritas desde 1986. Y este proceso, seguramente continuará, debido al enorme material a examinar en diferentes países en bibliotecas, archivos policiales, ficheros eclesiásticos, archivos públicos y privados, museos, Etc.

Ahora se sabe, por ejemplo, que la Masonería Moderna no nació en 1717, como afirmó Anderson y repitió Gould, sino mucho antes, aunque todavía no se puede decir exactamente cuando. Sabemos que William Schaw, Maestro de Obras del Rey de Escocia, firmó unos estatutos para las Logias que existían en ese país en el año 1598, y estos estatutos muestran claramente que estas Logias practican una Masonería especulativa. Alrededor de las mismas fechas en Londres se presenta la “Aceptación” en la “London Company of Masons” y existe una línea continua con las Logias que se reunieron en 1716 y 1717. Por lo tanto, las formas de lo que hoy llamamos Masonería debieron existir antes de 1600.

De la misma manera, se conoce que, contrariamente a lo que se sostuvo, aquellos albañiles no eran personas sencillas. Por el contrario, algunos eran gente muy bien educada y equivaldría a lo que hoy llamamos arquitecto. A partir de esta razón, la utilización de la distinción entre Masones “Operativos” y “Especulativos”, se ha llegado a proponer que desaparezca por completo por inexistente, y se adopte, en cambio, la distinción de “Masones Albañiles” y “Masones Caballeros” por ser más cercana a la realidad.
Y esto es apenas un aspecto de las investigaciones que se están adelantando desde la academia universitaria. Igualmente, se están estudiando los reales alcances en los últimos tres siglos en múltiples países y regiones, de manera particular y global. Su influencia local y geopolítica como agencias culturales, generadoras y transmisoras de ideas y símbolos, y como fuentes y/o propagadoras de actitudes e imágenes hacia la sociedad, Etc.

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Entonces vemos como el libro “Rito Francés. Historia, Reflexiones y desarrollo”, del Q:. Hno:. Víctor Guerra, publicado por MASÓNICA.ES (www.masonica.es), excede con creces la intención divulgativa de todo lo que tiene que ver con el Rito Francés en que está empeñado el Hno:. Víctor Guerra.
En lo personal, estoy agradecido por la lectura.

Texto que se ha obtenido del BLOG PIDO LA PALABRA de Ivan Herrera y para conocer a Iván Herrera aquí les dejo con una entrevista que le ha hecho la Revista F E N I X:  que  entrevista a: M:.R:.H:. IVAN HERRERA 


Victor Guerra MM.:. del Rito Francés. Logia Rosario de Acuña (GODF)
Círculo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau

7 de julio de 2010

ESTADISTICAS de los BLOGS DE VICTOR GUERRA

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He llegado a la mitad de año, y es hora de hacer balance del esfuerzo propio y también de los lectores que semana a semana sigue mis trabajos en los distintos blogs,

Y además dice el refrán que una imagen vale más que mil palabras.. pues bien frente a todas esas zafiedades que insertan en algunos comentarios de los pots que cuelgo en los blogs, los cuales bajo el anonimato  hablan de inutilidad, de mofa, y desacreditaciones, etc...y para refutar tales cuestiones que mejor que esta imagen que presenta GOOGLE ANALYTICS, analizando los primeros seis meses de trabajo  en los distintos blogs 

Como además deseo que haya un tono de transparencia a la hoza de ver el  resultado del trabajo propio, pero también sopesar la presencia de aquellos que siguen fielmente lo que escribo o reflexiono en voz alta, sin olvidar a  los que abandonan que también los hay, porque en estas visitas hay de todo, desde quien da un vistazo general y pasa otro blog o enlace, o aquel o aquella que lee varios enlaces, o aquellos otros que se lo leen todo y que incluso  lo  imprimen....

Todo ellos hacen un conjunto de visitantes que han pasado por   mis 5 Blogs durante este primer semestre  del  2010: de  33.000 visitantes,  que han visto un total de  51.231 paginas. y eso hace que se tenga un panorama de visitas por países con un total de 136 , 133 seguidores que se ha  apuntado directamente para seguir las incidencias de lo que aquí se va escribiendo cada día. GRACIAS

Aquí les dejo con esta interesante gama de estadísticas de los primeros seis meses del año 2010 -
BLOG MASONERIA SIGLO XXI (blog de noticias y reflexiones masónicas desde la perspectiva más personal y crítica, con trabajos publicados de 2 a 3 a la semana y de una extensión media)
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BLOG MASONERIA EN ASTURIAS (Blog dedicado a la historia de la masonería asturiana, y a las noticias que puedan generar las logias o las Obediencias en Asturias, trabajos que se publican cada 15 días y con una extensión-Media-alta)
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BLOG  RITO FRANCES (Blog dedicado a los trabajos relacionados con el Rito Francés…) se publicada cada 15 días con una extensión en sus trabajos muy alta
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BLOG ORIENTE ETERNO. (Blog dedicado a temas funerarios en general )
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BLOG LOS DOMINGOS DEL LAICISTA (Blog dedicado a los temas y noticias de laicidad)
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AL final de todo este proceso unos casi  33.000 lectores que se han tomado la molestia de visitar o leer mis paginas.

A TODOS  GRACIAS Y FELICIDADES, pues sin vosotros este esfuerzo no se habría podido realizar
Víctor Guerra MM.:. Del Rito Frances  Logia Rosario de Acuña (GODF)

4 de julio de 2010

Salvador Allende: presidente y masón, por Lila Lorenzo

Lila Lorenzo Soto-Aguilar

Aunque este texto ya ha sido publicado varias veces, creo que la figura de la Hermana Lila Lorenzo,  miembro del Circulo de Estudios Roettiers de Montaleau, traductora de muchos de nuestros trabajos, merece una mención en este pizarrón,. por su actividad, por su paciencia para con nosotros, y por ocuparse de trabajos como los de llevar adelante una logia o trabajar como activa miembro del Circulo de Estudios de Rito Francés …

Les dejo con este importante texto.

Texto leído el 26 de junio de 2010, en ocasión del 102 aniversario de su nacimiento, organizado por la Asociación Salvador Allende Gossens (ASAG), en la librería “El juglar” de la ciudad de México.

Queridos Compañeros todos:

En esta ocasión en que homenajeamos a Salvador Allende en un aniversario más de su cumpleaños, quiero referirme ¾como miembro de su guardia personal (GAP) que fui¾, a una faceta poco conocida por todos; la del presidente masón. Como Hermana suya que soy ahora, quisiera mostrar cómo su coherencia entre el político y el masón se unieron para hacer de él un gran hombre, respetado y querido por todos nosotros, su pueblo. Es mi deseo participar hoy con vosotros, para contar mi experiencia junto a él, sus enseñanzas, su sabiduría, que me hicieron crecer interiormente como masona, como mujer y políticamente como militante.

Expresar con palabras nuestros sentimientos a más de treinta años del golpe militar de Augusto Pinochet, es —a pesar del dolor por los sueños perdidos, los compañeros y hermanos muertos y desaparecidos—, un acto de profunda melancolía, porque como dijera un poeta, la melancolía no es sino la alegría de la tristeza. Así, las vivencias junto al presidente de Chile, Salvador Allende, son hoy para mí una enseñanza plena de alegría, de cómo se ejerce la libertad con responsabilidad, y como esa responsabilidad debe llevarse siempre hasta las últimas consecuencias. Hoy, como masona, comprendo de dónde provenía la fuerza de valores que ostentaba día a día Salvador Allende y que así, en la cotidianeidad, compartía con nosotros.

El cuatro de septiembre de 1970 Salvador Allende gana las elecciones presidenciales con el apoyo de buena parte de los partidos políticos de izquierda, agrupados en la Unidad Popular. El 25 de octubre de ese mismo año, antes de que Allende asuma la Presidencia, es asesinado el comandante en jefe de las fuerzas armadas René Schneider. Es una macabra advertencia a Allende para que no lleve a cabo su programa político y económico, que traerá a Chile fundamentales reformas sociales. Para el novel y pequeño aparato de seguridad del todavía presidente electo de Chile, es también la afirmación de que no se puede confiar en unas fuerzas armadas históricamente ligadas a la aristocracia y a la oligarquía económica y social; alejada por ende de los intereses de los más necesitados.

Es en este contexto que uno de los partidos políticos que si bien no forma parte de la Unidad Popular, pero que sí apoya abiertamente el proceso hacia el “socialismo a la chilena”, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, (MIR), propone al todavía presidente electo la conformación de un cuerpo de seguridad presidencial conformado por militantes de izquierda, garantizando de esa manera una lealtad a prueba de todo. Es así como nace en 1970 el “Grupo de Amigos Personales”, conocido popularmente por sus siglas como GAP. Formado en un principio por militantes del MIR y del grupo chileno del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Tradicionalmente los presidentes estaban protegidos por una guardia escogida entre las Fuerzas armadas y de Carabineros, pero dadas las características de los altos mandos, éstas no eran garantes de la vida de un presidente que defendía por primera vez los derechos del pueblo, enfrentándose inevitablemente a los intereses que la alta oficialidad defendía. De este grupo de miembros del GAP cabe destacar una vez mas, que todos ellos se enfrentaron a los que quebrantando la ley por la fuerza, derrocaron el gobierno elegido por el pueblo. Todo esto es ya sabido por todos nosotros, pero vale la pena recordarlo para aquellos que eran muy pequeños o aun no habían nacido y que nacieron en el exilio. De esos compañeros, muchos cayeron en la lucha, y algunos otros lograron sobrevivir.

Allende asume la Presidencia. Su programa de gobierno era un programa abierto a la libertad en todos los aspectos, libertad de expresión, de prensa, libertad económica para las empresas privadas, siempre y cuando ello no significara mercar la soberanía nacional. Asimismo su programa implicaba la igualdad de todos los civiles ante la ley, algo nuevo en un país acostumbrado a aplicar la justicia a los más pobres, mientras que las clases económicamente poderosas se valían de la corrupción para esquivar la ley. Cuestión que podría producirse hoy día nuevamente, como se produjo durante la dictadura.

El programa económico implicaba también igualdad frente a los recursos económicos. En el fondo de la aplicación práctica de estos dos valores, la libertad y la igualdad, residía la fraternidad. Allende entendía que sin fraternidad —traducida profanamente como solidaridad—, era imposible alcanzar la igualdad civil y económica, pasos previos para vivir en plena libertad. Eso era para Allende el “socialismo a la chilena”. Valga decir que hoy en día los grandes recursos del país están siendo nuevamente vendidos al mejor postor, el de siempre, perdiendo el país nuevamente los recursos que le pertenecen legalmente por estar en su suelo patrio.

Por indicaciones de la dirección del partido en que yo militaba, el MIR, fui asignada a la residencia en la calle de Tomás Moro en el año de 1970, para integrarme al GAP en el área de comunicaciones. Inmediatamente pude constatar que la relación del presidente Allende con los miembros del GAP era siempre como la de un padre, no sólo por la diferencia de edad —la mayoría no alcanzábamos los treinta años—, sino porque nos aconsejaba con cariño y respeto. Conocía y trataba a cada uno por su nombre de batalla, entonces el único nombre propio que ostentábamos. Dejé así de ser Lila Lorenzo para llamarme entre mis compañeros Antonia Guerra. Ese nombre, simplemente Antonia, era el que recibía lleno de cariño por parte de mi presidente.

Allende aconsejaba a cada uno de nosotros cuando lo creía necesario, incluso haciendo razonar a quienes habían abandonado sus carreras profesionales para estar junto a él. Les hacía sopesar dónde eran más útiles a la Patria; si allí junto a él o desempeñando su profesión, pues el país necesitaba también de profesionales conscientes, capaces de luchar por el bienestar y la libertad del pueblo. Era como un sabio Venerable Maestro que sabía aprovechar las virtudes de todos sus hermanos, al tiempo que bajaba el perfil de nuestros defectos pasando cariñosamente la cuchara de albañil. Se preocupaba así por todos y cada uno de nosotros. En mi caso, como militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria —el MIR—, y a pesar de las diferencias con el Partido Socialista, el partido político al que pertenecía el presidente, nos sentíamos identificados con él íntima y plenamente.

Formalmente y de cara al pueblo era el presidente, pero en su vida diaria nos expresaba como un amigo su capacidad pedagógica en política, nos escuchaba y nos aconsejaba. Su sencillez en el trato le permitía algo que siempre nos sorprendió; siendo el presidente de Chile era capaz de escucharnos, de crear el diálogo con nosotros, con quienes trabajábamos con él.

Pero Allende se comportaba del mismo modo en las asambleas con el pueblo, y aún con quienes se consideraban sus enemigos políticos. La palabra era su verdadera arma, porque creía en ella, porque así lo había aprendido también en su última logia masónica ¾Hiram nº65 de la Gran Logia de Chile¾. Así como el poeta español Gabriel Celaya dijo “la poesía es un arma cargada de futuro”, Allende usaba la palabra como un arma cargada de futuro. Esta capacidad suya, era realmente un don que lo hacía tan querido y tan cercano para nosotros, y para todos quienes le conocían de cerca. El respeto hacia la figura presidencial con la que llegábamos a la residencia de Tomás Moro, pronto se convertía en cariño y admiración. Así, dejó de ser el “señor presidente” para convertirse en nuestro “compañero presidente”, como le llamábamos cotidianamente. Tal era la confianza ganada por él, que a veces le decíamos cariñosamente “Doc”, abreviatura de doctor, por su profesión de médico. La política que Allende nos enseñaba convertía a la fraternidad en solidaridad, y a los hermanos en compañeros, todos libres en conciencia e iguales en el trato.

El gobierno legítimo y democrático de Salvador Allende demostró que la Libertad no era sólo un concepto abstracto, sino una realidad que se materializaba todos los días por la voluntad del pueblo. Con Allende el pueblo recuperó su dignidad, dejó de ser víctima del poder arbitrario de la oligarquía para convertirse en sujeto actuante, protagonista soberano, constructor de su propio destino. El pueblo ya no padece la historia, el pueblo hace su historia.

Para comprender de dónde provenían estas ideas, es preciso partir de ciertos datos que rodearon la vida de Allende. El medio en que crece Salvador Allende, es desde su infancia influida por los resabios de las revoluciones burguesas del siglo XIX, de los levantamientos de 1838 y 1848, cuando se consolida lo que hoy para nosotros los masones es nuestra divisa: “Libertad, Igualdad y Fraternidad”.

Alrededor de 1850 empieza la emigración europea a América de quienes han participado en estas revoluciones y deben exiliarse. El por entonces presidente de Chile, Vicente Pérez Rosales, abre las puertas a esta emigración, compuesta entre otros por presos políticos anarquistas y socialistas de diverso cuño. Su abuelo materno, padre de Laura Gossens, su madre, había emigrado desde Bélgica. Influyen en él también amigos de su padre y su abuelo, ambos masones ilustres en el siglo XIX chileno.

Su abuelo paterno, Ramón Allende Padín, apodado “el rojo” por sus ideas liberales, llegó entonces a ser Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, destacándose en la cruenta e inútil guerra entre Chile, Perú y Bolivia como médico militar. Su padre, Salvador Allende Castro, también masón, se convierte en importante jurista. Es así como Salvador Allende Gossens materializa dos valores fundamentales de la masonería heredada de sus ancestros; la solidaridad y la tolerancia por medio del diálogo, herramienta fundamental venerada en cada logia masónica. Estas se materializan en su formación como médico y en las leyes como marco referencial del diálogo para resolver las diferencias. Salvador Allende estudia medicina, una profesión que le acerca al pueblo y a los duros problemas que aquejan a éste. Así, denuncia lo que hasta el día de hoy es una cruel realidad en América Latina, que el origen de enfermedades hoy de sencilla cura, se convierten en alta tasa de mortalidad debido a la explotación e injusticia sociales.

De este modo, su independencia de criterio, sostenida por sus convicciones masónicas y políticas, así como la educación humanitaria aprendida en el hogar, influyen en él como médico y como político. Sus ideas sociales lo convierten en un hombre consecuente, coherente en el sentir, el pensar y el hacer. Todo ello lo convierten en un hombre admirado por su honestidad como político que jamás claudicó para alcanzar lo que para él era simplemente justicia.

Salvador Allende sabía que con claridad en los principios y la práctica constante del diálogo podía lograr lo que anhelaba para su país. Nunca fue agresivo en la discusión porque su palabra convencía y no necesitaba agredir, ni lo hubiera hecho nunca. Nunca hizo diferencias sociales. Siempre se comportó con cortesía y caballerosidad, su afecto y gentileza eran excepcionales. Directo en el trato, estas características le convertían en un hombre imponente. Esa era la fortaleza que trasladó a la política. Fue incalificablemente un negociador. La derecha no quiso escucharle, porque sabía que tenía poderosas razones que sustentaban sus posiciones, tal como si fuesen las columnas del Templo de Salomón. La derecha nunca le dejó hablar, no fueron capaces de escucharle porque le temían, porque sabía exponer sus ideas y convencía a sus interlocutores con argumentos válidos, nunca por la fuerza. Su capacidad de negociación le permitió convivir con todos los políticos de diferentes grupos, porque sabía acercarse, sabía ser un amigo por encima de las diferencias políticas. Esta actitud le permitió construir el prestigio que lo llevó a la Presidencia de la República. Escuchaba, dialogaba, tenía ideas claras en lo social y en lo político. Destacaban en el valor humano y la tolerancia que como buen masón tuvo hasta con sus enemigos. Fue tolerante con quienes fuimos los primeros GAP; el MIR y los compañeros del ELN, que diferíamos políticamente en algunos aspectos, pero la fraternidad que él inspiraba permitía que trabajásemos junto a él con profundo respeto, admiración y un leal cariño nacido de esa convivencia.

Si bien no compartía para Chile la revolución armada cubana, pudo hacer de Cuba un amigo incondicional. De igual modo no compartía la defensa armada del estado socialista, pero a pesar de ello apoyó sin tapujos la lucha del pueblo vietnamita frente al imperialismo estadounidense, expresando su admiración por quien fuera también su hermano masón, Ho Chi Minh, iniciado muchos años antes en París.

Ahora sabemos que históricamente, tras el ejemplo de la Revolución cubana, los Estados Unidos nunca más volvieron a permitir en América Latina un gobierno con un proyecto diferente y verdaderamente soberano. De este modo, desde el día mismo en que Allende gana las elecciones presidenciales en septiembre de 1970, comienza como hemos visto el plan de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para derrocarlo.

Sabemos bien que el golpe de Estado se materializó el 11 de septiembre de 1973. Igualmente, sabemos que ello se debió a que Allende osó tocar los intereses de la oligarquía chilena y del capital extranjero. Eso le costó la vida a él y a buena parte de quienes formaban el Grupo de Amigos Personales (GAP). El combate del palacio presidencial de La Moneda es hoy un icono por diversas razones, todas ellas enraizadas en sus principios masónicos y en la lealtad y valentía de los componentes del GAP que se encontraban allí luchando junto a él.

Esa calidad masónica vivida como algo inherente a su propia naturaleza es la que traducirá en camaradería con sus compañeros del GAP. Los valores de la masonería son universales, y por lo mismo no son tampoco monopolio de los masones. Es por eso que sus guardaespaldas y compañeros del GAP supieron retribuirle la fraternidad incondicional que él les otorgaba, aún hasta la muerte.

Como masones sabemos que la vida es lo más importante, pero también sabemos que es efímera. La leyenda sobre la muerte masónica nos muestra igualmente la importancia, hasta la muerte, de la coherencia inherente a la responsabilidad del conocimiento y la sabiduría. Hoy conmemoramos el día en que nació, su cumpleaños, pero no olvidemos el día en que murió y que como decimos nosotros los masones, pasó a ocupar su lugar de trabajo en el Templo que sostienen los astros sobre las nubes, bajo las estrellas Detrás del sacrificio de Allende aquél lejano 11 de septiembre de 1973, cuesta no ver los símbolos que nos son propios como masones.

Mucho se ha hablado y escrito sobre su muerte. Se sabe hoy día que se suicidó. Recordemos un poco la historia. El período de consolidación político-social de Chile se da entre la mitad del siglo XIX y la mitad del siglo XX. Sólo dos personajes destacan por su importancia histórica frente al poder de la todopoderosa oligarquía chilena: Manuel Balmaceda y Salvador Allende. Ambos sufrieron la negación de su papel histórico y la traición del ejército y la oligarquía nacional. Ambos murieron con dignidad. Tras perder la guerra contra quienes representaban a la vieja aristocracia, Balmaceda se asila en la embajada argentina y se suicida un 19 de setiembre, justo cuando acaba su mandato presidencial. Esta espera hasta finalizar su mandato hace que quienes usurparon el poder permanecieran en situación ilegítima, pues mientras el viviera, sólo Balmaceda era el legítimo presidente del país.

Allende es el símbolo del Estado constituido, es la expresión de la soberanía nacional frente a los intereses extranjeros, es el derecho constitucional y democrático el que se expresa en él, porque fue electo por voto universal y aprobado por unanimidad de los representantes del Congreso al entregarle la presidencia. De haber entregado el poder a los golpistas, ¾ya fuese renunciando, o aceptando el exilio¾, traicionaba la legítima confianza que su pueblo había depositado en él y habría dado el espacio político legal para que las fuerzas golpistas adquirieran la legitimidad. En caso de que su muerte ocurriese, habría de ser sucedido legítimamente por el Ministro del Interior, entonces José Tohá, también asesinado por la dictadura en el Hospital Militar donde se encontraba recluido y enfermo.

Existe un derecho inalienable sobre nuestra vida, reconocido en algunos países europeos a través de la Eutanasia. Así como todos tenemos derecho a la vida, a una vida digna, tenemos derecho también a decidir nuestra muerte en defensa de la dignidad del ser humano. Es el derecho que ejerció Allende al decidir terminar con su vida, para demostrando así la ilegitimidad de los golpistas, la injusticia social, política y moral que se cometía al atropellar la Constitución.

Como masón era un hombre libre, con absoluta libertad de conciencia, y como tal tenía derecho a ejercer esa libertad. En este caso, el suicidio es un recurso político de dignidad que representa el final coherente de un proyecto de vida político y social.

Esa fecha, 11 de septiembre de 1973, hoy en día no es más que una entre miles para el conjunto de la humanidad, pero nosotros ¾como hermanos suyos¾ reconocemos esa semilla que fructificará en las espigas que recogerá la Historia.

 

Lila Lorenzo Soto–Aguilar     Maestra Masona del Rito Francés

R.·.L.·. “La Fayette” Nº10   Grande Oriente Ibérico

Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

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