Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

24 de diciembre de 2015

LA INVENCIÓN DE LA MASONERÍA por Dévrig Mollés

Libro D.Molles

Los castellano parlantes y lectores en la lengua de Cervnates estamos de enhorabuena ante  una preocupación tan interesante como  la de trabajar sobre los orígenes de la propia masonería moderna, la cual ha ido pasando de los masonólogos universitarios (profano o masones) cuyo debate   ha pasado al seno interno de la masonería actual, como hoy nos muestra Dévrig Mólles, con su libro: La Invención de la masonería.

En general,  tales preocupaciones filosóficas e historicistas se habían generado hace ya tiempo  en el seno de la llamada Escuela Auténtica, desarrollada en Inglaterra por  autores masones, inscritos paradójicamente en el seno de la Gran Logia Unida de Inglaterra (GLUI) como fueron: R.F. Goul; Ch.Crawley; D.M Lyon; Knoop y Jones;  o N. S. Hurty Siwell, etc)  trabajos que tuvieron su repercusión en  el Continente  a través de los trabajos de varios historiadores franceses  como: G. Jouaust. E. Rebod; Lantonie, Daruty, los cuales dieron pie a la conformación de  una Escuela Auténtica en general de carácter hexagonal,  conformada por  historiadores como Pierre Chevallier  y Alain le Bihan,  Etienne Gout,  o René Guilly,  cerrando en parte esa cadena,  tendríamos a P.Langlet y Roger Dachez, este último  será quien en su libro  L´Inventión de la Franc-maçonnerie. Des operatifs aux speculatifs, marcará un antes y un después con dicha publicación.

En esta consideración de ir planteando nuevos paradigmas en el seno de la masonería, se inserta  la labor de Dévrig Molles, historiador, abre toda una la labor de dar a conocer los paradigmas históricos  que se han ido investigando y desarrollando en el seno de la amplia labor de profundización que se ha ido articulando acera de la Escuela Auténtica, y de la cual que Dévrig  es un buen deudor y divulgador tanto en los ámbitos profanos como masónicos, dada la decadencia cultural sufrida por las masonerías argentinas, que yo extendería al resto del continente sudamericano,y también  a la masonería española.

Fruto de esa necesidad que Dévrig venía mostrando hace ya tiempo con la publicación de artículos y ponencias, se materializa ahora a través de este libro cuyo titulo La invención de la masonería. Revolución Cultural: religión, ciencia y exilios,  bien pudiera dar lugar a equivocaciones ó confusiones con otro editado  su momento en Francia por un  gran referente del estudio masónico,  como es  Roger Dachez, del cual ya he hablado.

Dévrig Mollés, es un doctor en historia,  formado en parte en el universo continental, pues realizó sus estudios en la Universidad de Estrasburgo, su tesis fue: Triangle atlantique et triangle latin : l'Amérique latine et le système-monde maçonnique (1717-1921) : éléments pour une histoire des options publiques internationales.

Es Maestro en Historia y Ciencias Sociales por la Universidad de Haut Bretagne (Rennes II) Francia, y ha colaborado en varias universidades y organismo docentes, (México, Brasil, etc,) o sea que tiene un largo currículo , al que hay que unir el hecho masónico, en  cuyo ámbito  desempeña el cargo de director científico del Archivo de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones,

El libro, como dice su prologuista: Nicolás Orlando Breglia, a la sazón Gran Maestre de la Gran Logia Argentina,  no arranca con  un “erase una vez “ sino muy al contrario, pues se inserta  en elñ  gran objetivo como es despertar el espíritu crítico del lector, sea este masón o profano, y lo hace con la sana intención no de polemizar, sino de ir segando la broza que puebla nuestra historiografía masónica llena de tópicos,  en la que unos y otros  nos han ido instalando, unos por acción y otros por omisión.

Las nuevas generaciones quieren dejar de lado, o lo intentan, los tópicos al uso sobre los orígenes y desarrollos masónicos llenos de folclorismo mítico medievales, abandonando a su vez, la historiografía positivista que tanto furor  ha hecho  en las universidades españolas y los masonólogos al uso  en cuanto al hecho masónico, que en muchos casos no pasan de los documentos generados por los servicios especiales de la represión  franquista contra la masonería, sitos en Salamanca para acercarse a esta complejidad que es la masonería.

No es un tarea fácil, ir desfaciendo entuertos en torno a la masonería, pues  andar moviendo lo linderos de los mitos fundadores y las múltiples leyendas con larga tradición en el hecho masónico, es ir pisando juanetes por doquier, no es que Dévrig Mollés se saque de la chistera nuevos marcos referenciales al respecto, muy al contrario su obra es un trabajo de divulgación basado en la recopilación, clasificación y sistemización de la información desmitificadora ya generada por otros estudiosos, para que el público masón o profano, vaya situando el hecho masónico en otras constelaciones menos fantasiosas a lo que viene siendo habitual.

Su posición  me es conocida, como ya he dicho, a través de los textos franceses que frecuento, y por cuyo motivo le estoy doblemente agradecido, por el envío de su libro y por el hecho de contar en castellano con una obra que recoge toda esta compleja trama en cuanto a la compilación de trabajos desmitificadores que ya llevamos años poniendo en conocimiento de los interesados, [creo que cada vez menos dados los índices de lectura tan bajos que se registran], en base a traducciones, reseñas de publicaciones o reinterpretaciones.

En su libro habla Mollés del papel jugado por las famosas Constituciones de Anderson como texto fundador, y lo pondera como un libro en cierta forma transgresor,  que tras las modificaciones y sus respectivas  impresiones en 1734 por B. Franklin, fue un texto que pese a ser reconsiderado hoy como la piedra angular de la masonería , este pasó desapercibido para casi todas las masonerías, e indica en el libro el autor,  que dichas Constituciones  fueron puestas en valor por la derecha católica durante  1930 por Monseñor Jouin, editor de la Revue Internationale des Societes Secretes.

A la vez que estas Constituciones  fueron  publicadas y comentadas por el francmasón francés de honda raigambre anglosajonas como  Maurice Paillard, que abordó sus traducción y “anotación crítica” primeramente en  1938 y  luego en 1952, y  a través - nos dice Mollés- que los latinoeuropeos descubrirán el texto fundador.

Esta presencia de las Constituciones que marca todo el libro de Dévrig Mólles, es lo que en parte estoy en desacuerdo, y así se lo manifesté y tuvimos nuestros debates, pues parte de ese redescubrimiento vendrá de la mano de los debates internos que se suscitarán en el seno del GOdF con relación a sus postulados a cerca del laicismo y la mixtidad de 1877 y en cuyo contexto habrá un resurgimiento del citado texto andersoniano que será cada vez más fuerte, e incluso llegará a los entornos últimos del resurgimiento de las Ordenes de Sabiduría del Rito Francés, a la hora de defender  la tesis laicistas y a la apertura al mundo de la masonería..

De esta manera Devrig Mollés va insertando en su texto referencias con capitulos dedicados a los “orígenes antiguos”, confrontando estos con textos, aunque a mí personal juicio vuelvo a incidir en que  las Constituciones de Anderson, no inventaron nada, sino que tal construcción bebe de las fuentes al uso en esos momentos.

Es más si confrontamos los diversos textos de los Antiguos Deberes con las Constituciones, mal llamadas de Aderson veremos que las diferencias de raíz no son tan notables como pudiera parecernos, de hecho los “antiguos” no parece que se hubieran sentido incómodos con las citadas Constituciones de Anderson, aunque no es menos cierto, que esos momentos jugaron un papel menor a modo de cronicón de una bella fundación, que no aportaron a la masonería un neopasado antiguo, sino que conformaron algo que ya estaba en el fermento social.

Aunque en su refuerzo y auxilio sin que el Caballero Ransay tuvo bastante que ver , fortificando el imaginario colectivo - acerca- de una nueva neotradición caballeresca, que despertará todo un gusto por el desarrollo de los más peregrinos grados neo-caballerescos en masonería.

Y así página tras página, Dévrig Mollés va consolidando la tesis de una masonería inventada, no solo al hilo de sus propios descubrimientos y desarrollos conceptuales de los cuales bebe, y no lo niega, sino que lo plasma en las referencias bibliográficas que va insertando en los pies de página.

En definitiva estamos ante un texto divulgativo acerca de las teoría al uso entre los partidarios de la Escuela Auténtica, en un intento de poner razón a la fe en tanto al poblado mundo de la míticas que poco tiene que ver con una “masonería ideológica” como parafrasea Devrig Mólles, que no lo es tanto en tanto que se busca el “poder reunir los disperso” bajo un paraguas tan poco ideológico como el “Centro de Unión, luego veremos que a medida que avancemos en el texto esa búsqueda, y conociendo como vamos conociendo el nacimiento de la sociedad civil moderna en la cual se inserta la masonería, no de Anderson y sus retornos y querencias a los Antiguos Deberes, sino a una nueva concepción que va enraizarse de la mano de Desaguliers, verdadero arquitecto jefe de una nueva apuesta, que pasaría con el tiempo del Centro de Unión a la Unidad de Valores en la cual se insertan una serie de nuevas masonerías.

Llama la atención, al menos para un lector medio, el que la Gran Logia Argentina, esté presente al menos de la mano del prologuista como su  Gran Maestre, en un texto de esta naturaleza, ya que se supone que debiera estar a miles de kilómetros de distancia de textos de esta naturaleza, y se supone son refractarios a estas tesis.

Aunque no es menos cierto que la limazón que se ha ido dando con temas de este calado, por ejemplo con proyectos como el blog de la Imprenta de Benjamín, por el Hermano Saúl Apolinaire, incardinado en el GLA, han debido haciendo más permeable a la organización y a los Hermanos ante las tesis, no tan nuevas, pero si vueltas a traer pro apuestas como las de Dévrig Mólles.

En fin, el texto que ha llegado hasta mi gabinete por la amabilidad de su autor: Dévrig Mólles es la plasmación de una búsqueda dentro de los contextos universitarios y masónicos, y en un intrincado interés por acercar a los propios masones a una realidad que se les antoja como extraña, más conformes a los floripondios míticos de cantería que permite ir dando tumbos por iglesias y catedrales buscando las huellas de una “masonería” que nada tiene que ver con la mitica fundadora de 1717.

Por tanto felicidades a Dévrig por su trabajo, al cual desde aquí ya le demandamos una nueva entrega continuadora de esta saga de escritos que ha comenzado a publicar y que a buen seguro que son todo un marasmo generador de inquietudes entre las nuevas generaciones de masones por sus posicionamientos, pedagogía masónica, y proyección científica al estudio del fenómeno masónico.

Victor Guerra

19 de diciembre de 2015

LAS ÓRDENES DE SABIDURIA del RITO FRANCES, A ESTUDIO Y DEBATE.

http://amzn.to/2fPqC2V

Esta será una reseña extraña, larga y compleja, pues a la crítica  sobre el libro se debe unir las notas para entender las Órdenes de Sabiduría, y su desarrollo en Francia y la  peculiaridad  que mantiene con relación al GOdF, así como el propio desarrollo de los Altos Grados del  Rito Francés.

Sin olvidar sus encuentros y desencuentros con las estructuras obedienciales y  rituales, tanto con el REAA como con otras estructuras que se articularon en el seno del GOdF.

Hay que tener en cuenta que pese al  título  generalista del libro, este más bien abarca la historia relacionada, bien directamente o indirectamente, con el  GOdF en lo que respecta a las Órdenes de Sabiduría y el Gran Capitulo General del RF, dejando fuera otros desarrollos paralelos al Rito Francés, con lo cual digamos que estaríamos ante un libro que aborda la recuperación de la intrahistoria del resurgimiento del Rito Francés en los entornos más próximos al GOdF.

Este tema de las Órdenes de Sabiduría del Rito Francés, (o sea los Altos Grados del RF) dentro del ámbito del Gran Oriente de Francia, (GOdF) ha sido una vez más fruto de estudio por parte de dos investigadores y estudiosos del tema como Ludovid Marcoss y Céceile Révaguer, que han publicado hace poco  LES ORDRE DE SAGESSE DU RITE FRANÇAIS. Au cœur de la franc-maçonnerie libérale, des Lumières au XXI siècle.

Libro que cuenta con un prefacio del actual Gran Maestro del Gran Oriente de Francia: Daniel Keller, y con una intervención de quien hasta hace fuera Gran Venerable Jean-Pierre Catalá.

Es un libro extenso de 330 páginas, que responde en un principio o eso parece  a la directriz de a mayor gloria del ex-Gran Venerable Jean Pierre Catalá, que ya nos adelanta en su Avant Propos que lo que tenemos en las manos es por primera vez la historia de la creación, [desaparición] refundación y evolución de las Órdenes de Sabiduría, lo cual solo tiene una parte  de verdad, puesto que como él mismo Ludovic Marcos reconoce desde la perspectiva del Gran Oriente de Francia ya se había  escrito, en varias ocasiones, por otros autores como Philippe Thomas, o Jean-Yves Tournié, los cuales han publicado diversos libros sobre dicha temática, además de contar con artículos, varios y variados, sobre dicha temática, por tanto la aproximación al tema no es nueva, aunque sí que  novedosa.

Y lo es novedosa en dos sentidos, por querer contar la intrahistoria de las Órdenes de Sabiduría desde la perspectiva el GOdF, refiriéndose a todo aquello que le era afín y la otra novedad es la propia articulación del libro, aunque creo que tiene un problema a la hora de interactuar con el público lector, al hurtarle en el título, la cuestión de que se está ante una historia de las Ordenes de Sabiduría ligadas única y exclusivamente al GOdF

Apuntar por tanto que es un libro que no parece que haya generado debate en el hexágono, aún cuando hay importantes afirmaciones y negaciones, y hasta invisibilizaciones sobre hechos y referentes, sobre todo a partir de tratar la cuestión  del Resurgimiento, y por supuesto no entiendo a que es debido tal cuestión  cuando además  se indica en el título que se trata de una historia de las Órdenes de Sabiduría del Rito Francés, a secas sin que se quiera acotar el espacio reduciéndolo al entorno del GOdF.

Tal vez esta cuestión se evitó para que se considerase al libro más vendible, y no ceñido al GOdF, lo que podía reducir el público lector, y tal vez  para que no se apreciara lo editado  como  un producto  orgánico,  que lo es,  y por tanto está en sus marcas al dejar de lado a otros posibles referentes paralelos al resurgimiento del RF del GOdF.

Partiendo de estas premisas, nos encontramos con un libro hecho a dos manos, una parte realizada  por Cécile Révaguer, historiadora especialista en temas masónicos varios, cuya inclusión en este proyecto tal vez se deba a su abandono de la GLFF y su inserción en el GOdF y en el Rito Francés.

Esta importante historiadoras desarrolla los dos primeros capítulos en base a cuestiones generalistas,  que no por ello dejan de plantear cuestiones novedosas a la hora de hablar  en el capítulo 1 a acerca de la masonería «inventada», en tanto que ésta desde Londres penetra el suelo francés debiendo adoptar nuevos paradigmas, y por tanto desarrolla una readaptación cultural-masónica con respecto a sus orígenes teniendo que adaptarse a los gustos, modas y concepciones masónicas  continentales, apareciendo cuestiones como la piedra bruta y tallada, los lazos del amor en la cuerda de nudos, la presencia de la espada en logia, nuevos oficios en el taller o la  larga fila nuevos tableros de logia. Etc

En el capítulo 2 del libro, se aborda el tema clásico de las Órdenes de Sabiduría y sus desarrollos, contradicciones y repulsas, que las hubo, y las hay, sobre manera con el tema cenital que cierra las 4 Órdenes de Sabiduría con es el tema de Soberano Príncipe Rosacruz, y las tensiones que ello generaba a la Obediencia y el asentamiento de un primer Capítulo General del Rito Francés ya en el siglo XVIII.

Digamos que cuando uno lee estos primeros capítulos, pese a que algunas cuestiones pueden parecer en cierto modo novedosas, no por ello dejan de estar en trabajos diversos como los de Dachez, Langlet, Jardin, Blondel etc, hay que pensar que el libro no deja de ser una repaso general (en estos dos primeros capítulos) sin mucha aportación a lo que ya sabemos, al menos para los que trabajamos desde hace años el tema del Rito Francés y sus desarrollos.

Está claro que estamos ante un libro de encargo, y por tanto hay temas que apenas se tocan. al menos por parte de los autores firmantes del libro, como es el tema de las diferencias entre el Rito Francés y el Rito Moderno, o los encuentros y desencuentros habidos y actuales, al no abordar la cuestión del porqué una Obediencia hace desaparecer las Órdenes de Sabiduría durante  150 años siendo como es un buque insignia el Rito Francés en los grados simbólicos, y de cuyo período no se habla nada.

Queda patente en el libro la gran  laguna  existente la cual no se cubre, y son esos 150 años en los cuales el Rito Francés en lo que respecta a las Órdenes de Sabiduría, se van por el sumidero del GOdF, sin que nadie aborde lo que pasa en ese período o las incógnitas que ello conlleva.

Es como si hubiera habido un agujero negro y se hubiera comido las Órdenes de Sabiduría y todo su entorno., sin embargo sabemos por otras documentaciones que hubo tensiones y debates fuertes, que hubo derivas que dieron lugar a las reformas rituales, tanto en grados simbólicos como en las Órdenes de Sabiduría, en función de creencias e ideologías que transversalmente atravesaron todo el periplo existencial del GOdF.

Tal vez abordar dicha cuestión hubiera sido entrar pisando juanetes, con respecto a lo acontecido con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) minoritario en las logias azules, aunque creciendo en esto últimos tiempos, pero por otra parte muy poderoso en los Altos Grados, donde tiene todo un bastión de miembros y talleres con  un savoir faire muy singular lleno de discreción.

Cuando uno se adentra en la lectura de los capítulos siguientes, que se supone deben venir de la mano de Ludovic Marcoss, lo cual arranca con el capítulo 3, que está dedicado al resurgimiento del Rito Francés 1963-1994, o sea de las Órdenes de Sabiduría, puesto que el Rito Francés en Logia azul nunca desapareció y además quedó fijado como rito administrativo de las logias azules de la Obediencia.

Es este capítulo tan interesante que arranca, como no podía ser menos, con la señera figura de René Guilly, que se separó del GOdF para obtener un espacio en el cual poder desarrollar un trabajo simbólico más de acorde con el espíritu laico que imperaba, y que parecía hacer tabla rasa ritualmente hablando, al menos en grados azules, lo cual  desembocó en la articulación del Rito Francés Restablecido, aunque veremos que dichas cuestiones también alcanzaron a las Órdenes de Sabiduría.

Se parte en capítulo 3 con  una reflexión general sobre el momento en que el  Rito Francés, en realidad estamos hablando del rito Inglés que traspasa el Canal de la Mancha, que durante muchas décadas careció de título distintivo como así lo demuestra el ritual utilizado por el Soberano Capitulo Metropolitano de París de 1786, en todo caso lo que se practicaba era el Rito de los Modernos al menos en logia azul, sin tener claro si había una «patente» que respaldara la propiedad por parte del Gran Colegio de Ritos del GOdF.

Como ya he comentado, se obvian los 150 años de desaparición de la OS, y reaparece un resurgimiento con una premisa importante que va a modificar todo el panorama de desarrollo de la masonería de Altos Grados del Rito Francés, al imponerse la tesis de la inclusión de facto del artículo de las Constituciones del GOdF de 1877 modificado en 1884, en un intento, según indica Ludovic Marcos de acercarse al espíritu de las Constituciones de Anderson, que por cierto hasta mediados del siglo XIX no tuvieron mucha relevancia.

No deja de ser curiosa la forma de echar balones fuera, pues cuando se habla de René Guilly, en su  búsqueda de amparo por medio de una Patente que le legitimara y  se echó por ello en manos de Henri van Praag y el Capítulo de Roos, y que L. Marcos lo cuenta como que esa búsqueda era ajena a las gentes del GOdF, (10) cuando esa búsqueda es un acto conjunto de todos, [René Guilly y aquellos que luego conformaron la LNF y entre había miembros del GOdF] ya que todos ellos articularon sobre esa base el primer Capítulo del resurgimiento: Jean Theophile Desaguliers al Oriente de Neuilly- sur-Seine, sobre el cual se va a basar todo el desarrollo posterior, como se puede ver en el cuadro adjunto, y que reclamará como uso ritual  el Rito Francés Tradicional.


A este respecto creo que es interesante leer el trabajo de Jean van Win, y el tema de Capitulo de Roos, que Ludovic Marcos pone en solfa, aduciendo la contestación a modo de refutación de los  trabajos de Pierre Mollier y Élie Nicolas, del primero dejo alguna referencia, y del segundo es un tema que no he podido encontrar el trabajo para comprobar el cariz de la refutación de la que nos habla Ludovic Marcoss en el capítulo 3, pagina 68, donde cita un trabajo: Legitimatión par l´historie: les chaines de tradition. Colloque de 2012. [pero mucho me temo que Ludovic, como diría el otro, barre para casa en tanto que viene a indicar que René Guilly no le hacía falta acudir a van Praag, «ya que él mismo era miembro del Capítulo L´Etoile Polaire constituido en 1840 por el GOdF» (.Ludovic Marcos).

Con lo cual queda por saber si la legitimidad era tal, según Ludovic, y ante lo cual cabe preguntarse ¿Porqué  René Guilly  y sus compañeros se tomaron tantas molestias a la hora de buscar un Capitulo fósil baja la tutela  de van Praag, teniendo la regularidad y el propio reconocimiento en sí mismo como dice Ludovic que tenía René Guilly?  ¿Cúal era motivo del empeño en esa búsqueda de Patentes y recibir exaltaciones de manos de van Praag?


Explicando un Diagrama del Resurgimiento

El Capitulo Jean Theophile Desaguliers, que ya formaba parte de la Logia Nacional Francia (LNF)  firmó una convención en junio del 2000, para desarrollar relaciones fraternales con el Gran Capitulo General del RF del GOdF, aunque antes hay que indicar que en Agosto de 1989 el Supremo Consejo del Rito Moderno del Brasil cedía la patente del rito a  los HH.:. P. Thomas, Girad y Mazet, los cuales se sitúan en el seno de la GLNF. Pero este es un desarrollo que queda fuera del libro.

Desde la piedra colocada por René Guilly la multiplicación de Capítulos es incesante,  y todos están en casi todos, del Capítulo de Guilly  (T.Desaguliers) del cual sale el Hermano CBS y Grado 31 del REEA  Roger d´Alméras, miembro del GOdF,  que funda el Capítulo Chaine de Unión  (GOdF-GLTSO) el cual había recibido las 3 primeras Órdenes por comunicación y que según Jean Pierre Lefèvre había recibido la 4ª Orden en abril de 1965. Dicho Capitulo actuara como independiente e inter-obedencial pero sin reconocimiento de las Obediencias.

No deja de ser curioso que se ponga en solfa la cuestión planteada por  Jean van Win, y no se  haga es este trabajo, una interrogación sobre cómo se monta un Capítulo y se reciben  todas la Ordenes por comunicación, sin abordar el tema de  quien comunicó esas Órdenes, y quien  exaltó a la 4ª Orden a Roger de Alméras en 1965?

En 1970, Roger de Alméras, sucede a René Guilly en el capítulo Jean-Théophile Desaguliers, que como ya dije trabajaba como inter-obendencial  y que dará lugar a otro Capítulo del mismo signo: L  Chaine d Unión,(en este taller estarán  Carreau y Lefévre) y se instalará en 1977 en Lille, en vista de transmitir las cuatro órdenes de Rito Francés a otro taller  el  Gran Capitulo Magistral Gran Globe Français, articulado también por Alméras.

En 1979 este último, impulsado por varios masones revestidos de las  cuatro Órdenes de Rito Francés (incluyendo a  Jean Abeille y René Blanco) se pone en pie el Gran Capítulo de la Provenza , que se instalará el 22 de Octubre de 1986 en Cabries, la Provenza,  de forma concomitante a su propia disolución nace el  Capítulo Lou Calen con la perspectiva de una  reinserción en el GOdF y vinculado a este,  mientras otro capítulo significativo comoue Pax Caritas quedará como independiente

Junto a este  se comprometen otros diez capítulos para de este modo integrarse en Gran Colegio de Ritos, comprometiéndose a ser miembros GOdF, participando  el 25 de marzo de 1995 en  Lyon, en la fundación del Gran Capítulo General del Rito Francés dentro de la Gran Colegio de Ritos del Gran Oriente de Francia.

A su vez desde Lou Calen se crean otros talleres como Gnothi Seauton en diciembre de 1991, en cuya proclamación se concluye termina con plegaria al GADU y cuya fórmula  emplearían los otros anteriores,  y paralelamente nacerá el Capítulo Paracelso en Niza en 1993.

Es evidente que Ludovid Marcos, evidencia y remarca el tema del GADU, haciendo mención expresa de lo sucedido con Paul Gourdot, admitido al 1º Orden en septiembre de 1993 del Capítulo  Roettiers de Montaleau con el Muy Sabio Jacques Lapyrere, bajo la fórmula del GADU, y del cual formaban parte como núcleo duro R. Chaumet  y J-P. Carreau, que habían sido miembros de  Capitulo L´Chaine de Unión. (Ludovic Marcos acentúa el tema, porque Gourdot antiguo Gran Maestro del GOdF, será uno de los más beligerantes y hostiles a las cuestiones del GADU).

El Gran Capitulo General de Francia de G. Bautista, fue creado a iniciativa de miembros de Ghoti Seauton y Pax Caritas y luego se sumaran Paracelso y con el acuerdo del Capitulo parisino Roettiers de Montaleau, se funda el 15 de enero cuando diez masones de 4ª votan la proclamación de este Gran Capítulo bajo la presidencia del Gran Comendador  del REAA: F. Gerard Bautista, un antiguo miembro del Capítulo de la Provenza. Algunos de estos talleres  trabajarán con los rituales de  1783 del  Chevalier Maçón.

Estos desarrollos establecen un debate interno sobre la necesidad de organizarse de una menara más  autónoma, o sí por el contrario era necesario depender del GOdF y de la tutela del REAA en el seno del Gran Colegio de Rito (GCDR), dicho debate abrirá dos escisiones, por un lado los que apoyen el Gran Capítulo General de Francia, tendentes a un aproximación al GOdF, pero distantes de la formula de los que apoyen la “sección francesa”  y su inclusión en el Gran Colegio del Rito del GODF que será llevado adelante por Pierre Piovesan, estando de por medio en el debate cuestiones como la mixtidad y la gestión de los Altos Grados en el seno el GOdF.

El Capítulo Tolerance,  nace de la intención de sus  fundadores que van a ser entre otros: Jean Pierre Lefévre y  Jean Paul Carreau y serán claros referentes de la lucha de la laicización de los rituales y del quehacer masónico.

Varios Capítulos en la órbita de Age de L´Homme, se aparejan en la articulación del Gran Capitulo General de Francia bajo la égida del Gran Colegio de Rito, y por tanto tratan de armonizar el Rito Francés Moderno en el seno de ambos organismos, aunque en tal objetivo habrá algunos problemas como los que van a plantear  Lefèvre y Carreau, firmes partidarios de la Libertad Absoluta de Conciencia, como miembros del Capítulo Tolerance, a su vez   afiliado al Gran Capitulo General de France  (G. Bautista) por cuyo tema el GCDR nos estará por la labor, siendo obviados, los Capítulos Les Batisseurs du Futur de Gourdot , ya que además criticaban  el uso muy restrictivo  del término «moderno» el cual por otra parte limitaba el acceso a los Altos Grados de los Hermanos que en la logia practican el Rito Francés Tradicional, y excluían a su vez una mayoría de Hermanos que trabajan el Groussier.

Aunque había masones como  Carreau, quien minimizaba las diferencias entre el Rito Francés (Groussier) y el Rito Francés Tradicional denominado (Moderno).

Personalmente creo que de nuevo vuelve a ponerse de manifiesto las problemáticas de definición sobre ritos y rituales, porque creo que no hay un trabajo definitorio al respecto, y se mezclan además el trabajo de las Logias Azules y las Órdenes de Sabiduría, pues ni el Groussier, ni el Retabli, tienen correspondencia ritual en las Órdenes de Sabiduría.

En todo caso esta integración en el Colegio del  Rito no estará exenta de problemas, tal y como no expone Ludovic Marcos, puesto que dicho organismo estaba trufado de escocismo.

Finalmente se proclamará el Gran Capitulo General de Francia reflejando en su proclamación para no crear más disyuntivas la importancia de la «libertad absoluta de conciencia» y para ello se cuenta con la presencia del Soberano Gran Comendador, que se presenta con las decoraciones de Soberano Príncipe Rosa Cruz del Rito Francés ante los diez capítulos presentes: Lou Calen (Ais-en –Provence), Rosa Mystica (Alluch),  Constrution du Temple (Cagnes), Tradition Française (Cannes), Les Commandeurs du Temple (Carcassonne), L´Unión de Temple de Salomón (Essonne), L´Age d´Homme (Lyon) Les Disciples de Salomón (Marsella), Maitre Hiran de Tyr (Metz), Parcelso (Niza) L´Union et le Amitie (Reims); Les Amis Fideles; Tolerance; Le Chanine d´Unión; Tradition et Avenir, Les Batisseurs du Futur, Roettiers de Montaleau, Les Democrates, Republique todos ellos París. Lo cual como puede suponerse fue toda una puesta en escena.

Y en cuyo acto Pierre Piovesan, Presidente del Gran Capitulo General , habló de además  de la conciliación de tradición de la masonería liberal, y  la «libertad absoluta de conciencia», pero todo ello cogido con pinzas para no herir susceptibilidades.

Sobre Contestatarios y bisagras

En ese contexto el Capítulo Tolerance liderado por  Lefèvre y Carreau se proclamará como un duro defensor del laicismo y la independencia, y desde esa postura jugará un rol importante en la reactivación del Rito Francés tanto en la región parisina como en el entorno de otros Capítulos cercanos a sus tesis, y como no participando en la elaboración de un Ritual de Referencia consensuado, que respetara la importancia simbólica  histórica del Mito, y de sus consecuencias filosóficas y morales, exigiendo que no habría una referencia al GADU dentro de la concepción religiosa a fin de garantizar una aproximación laica y una evolución sintáctica  y del  vocabulario  ritual más de acorde con los tiempos.

Cada Capitulo era destinatario de un ritual antiguo de Referencia o también podría   escoger el de  1783, sin obligación de escoger uno u otro.

Otro de los capítulos que jugará un papel importante será Les Batisseurs du Futur, los cuales ya de mano no reconocen la autoridad del Gran Colegio del Rito, y retoman el tema ritual trabajando sobre una prolongación del Groussier para las Órdenes de Sabiduría, y con la clara referencia de lo establecido en el Convento de 1877 que expresa el principio de la «libertad absoluta de conciencia». Este Capítulo será liderado por Paul Gourdot, Cristian Ludovici, y J-P. Askas.

Desde el Colegio del Rito se indica a Gourdot trabajar sobre los rituales de 1801 sin ninguna modificación o aproximarse al Capítulo Tolerance que había desarrollado su particular Rito Francés Filosófico,  fiel a lo estipulado en 1877, aunque estos  inclinaran por el de 1801 con algunas modificaciones, entre ellas la desaparición  del apelativo de «Moderno» termino introducido por los escocistas en oposición al REAA..

Desde luego este dinámico Capitulo creará modelo, y pronto otros Capítulos se irán dando  a lo largo de Francia, en los cuales encontramos incardinados a los hermanos Charles  y Jean Claude Porset, a  Jean Charles Nehr y Gerard Marsaly este último liderará el Capítulo Laikos du Futur fundado en Burdeos en diciembre de 1996, u otros talleres capitulares como F. Desmond con J-G. Plumet al frente, y así hasta completar un larga lista de unos catorce Capítulos, y desde esa posición se  fuerza la existencia  de un Gran Capitulo General de Rite Francés GOdF

Una Reflexión entre medias sobre la intrahistoria

Realmente el libro cuando uno empieza a leerlo, y observa las generalidades historicistas que se planteane incluso al ver como se aborda el tema de la desaparición de las Órdenes de Sabiduría, y sus causas o los choques con las estructuras del REAA, y se va viendo además, a medida que nos acercamos al siglo XX, que se están  escamoteando algunas cuestiones y desarrollos  paralelos del Rito Francés del GOdF pues no deja de sorprender.

Se da una sensación extraña pero  a medida que uno avanza en su lectura, se va haciendo más nítido algo que no se aprecia en la lectura de los capítulos  posteriores, y es que a partir de  los capítulos 3 -4 y 5, estos centran el tema con desarrollos muy meticulosos de este complejo desarrollo de las Órdenes de Sabiduría ,  al principo yo pensaba que se quería invisibilizar algunas tramas  en torno al RF que se habían dado en Francia, y fuera del Hexágono, pero no, lo que se ha querido hacer es contar la intrahistoria de cómo ha llegado a constituirse el actual Gran Capítulo General del Rito Francés del GOdF, dejando de la lado esas las otras posibles historias paralelas, centrando  el estudio en los entornos próximos al GOdF.

Por ejemplo se arranca de René Guilly, el cual se establece como punto de arranque, pero dándole un espacio justo a modo ubicar todo un desarrollo que cada vez será más minucioso en los detalles y referencias, pero siempre enfocado a esclarecer y poner de manifiesto todo aquellos que aconteció en la órbita del GOdF.

Partiendo de este criterio, que no se explica en ningún momento ni en el título ni en las introducciones, resulta que uno tiene entre las manos una importante historia desarrollada por uno de los agentes de la trama, como es el historiador y francmasón Ludovic Marcos, el cual va desentrañando toda la historia de este desarrollo,  para lo cual es importante el diagrama adjunto para poder entenderla y comprenderla en toda su dimensión,

Para construir todo este entramado se ha ido a archivos privados, recuerdos y notas para establecer los marcos entre cuales se desarrolló la articulación de la Ordenes de Sabiduría, sin que por ello el autor deje de pasar una  sibilina navaja barbera por algunas cuestiones, como las  ya citadas sobre Jean van Win, o el tema de Brasil y el Rito Moderno, u olvidos importantes que no están presentes como la figura del Gran Maestro del GOdF, Giovanni, muy relacionad con el tema de Rito Francés, digamos que a veces son las pequeñas venganzas...

La Refundación del Gran Capitulo General del RF del GOdF

El capítulo 5 del libro, Ludovic Marcos lo hace arrancar con la cuestión de la existencia de los dos Grandes Capítulos que había en ese momento, más o menos rivales, pese a estar compuestos en su mayoría por miembros del Gran Oriente de Francia, por un lado el Grand Chapitre General de France creado en 1996 en el seno del Colegio de Rito, y  el Gran Chapitre General de Rite Français fundado en 1997 por Pauil Gourdot y los Capítulos de Futur, aunque casi todos ellos se inscriben en la continuidad de los trabajos de la logia en las Ordenes de Sabiduría y optan por trabajar  el Ritual de 1783  Le Chevalier du Maçon,  no todos tienen la misma concepción sobre el Rito Francés, de ahí que se aporten diversas modificaciones a los rituales a partir de la premisa marcada por el Convento de 1877, que será la piedra basal de todo el edificio a construir.

Aunque también en esos momentos también se pondrá en solfa el tema del organismo que aglutinaba a algunos de los Capítulo como el Colegio del  Rito, muy tomado por el REAA, lo cual para intentar complacer a las partes  derivará hasta convertirse en un Colegio de Ritos, reconociendo a Lefréve, a Pozzo di Borgo  y a Jacques Lapeyrere, entre otros, aunque en parte poco cambiará, ya que la presencia del REAA seguía siendo omnipresente.

El Gran  Capitulo General de France en ese intento de ir conformándose en un organismo cada vez más afín  la Obediencia, se dota de una Carta del Rito Francés, marcando  como línea roja «la libertad absoluta de conciencia» y desde cuya concepción se piensa que se debería erradicar de los rituales la cuestión religiosa; las tensiones que tal posición despierta son abundante lo que deviene en la creación de una Comisión de Conciliación y Reunificación, en una especie de Act o Unión, entrando en  acción otros referentes tan importantes como Alain Bauer, P.Guglielmi, E. Boeglin, Plumet.. etc ejerciendo a partir de ese momento la propia Obediencia un patronazgo que hasta ese momento no había o no era al menos perceptible.

En julio de 1998 tras el limado de asperezas se trabajará en el  proyecto de un Reglamento General común, aunque lo más dificultoso era sacar al nuevo proyecto de la egida del Colegio de Ritos, lo cual finalmente se alcanzará el 15 de septiembre  1998 donde se informa que ya no habrá dos Grandes Capítulos, sino uno solo  Gran Capitulo General  de RF del GOdF colocado bajo la autoridad del Gran Maestro, que no era otro de Philiphe Guglielmi.

Luego vendrá el famoso Congreso de La Rochelle de 1999 con una presencia importante de Capítulos, de los 46 presentes, 22 estaban en la órbita de los Capitulo de Futur, y ya desde aquí se emprende la ansiada reunificación tras no pocas idas y venidas, y dimisiones  y ceses como los de Pozzo di Borgo, Gourdot.. etc, los cuales cada  uno lo hará con respecto a unas u otras cuestiones.

Desde este estadio se plantea pues una estructura  de Cámaras renovadas, instituyéndose una Cámara de Administración con funciones ejecutivas, una Cámara del Rito y del Vº Orden, y una Cámara de Justicia, todo lo cual será la piedra angular para romper la bicefalia, y de cuyos trabajos sería nombrado como Gran Venerable del nuevo Gran Capitulo General del Rito Francés.- GOdF Jacques –Georges Plumet.

Lo Interesante del libro

Lo interesante del libro amén de lo expuesto por Ludovic Marcos, sobre el desarrollo de este complejo acaecer que viene de largo, tras un silencio de 150 años, es un maravilloso trabajo de relojero que el autor ha sabido ir engarzando de forma inteligente, pues el tema no es fácil, digamos que es muy del hexágono y por tanto muchas cuestiones que o bien  nos quedan lejos o son difíciles de entender dentro del contexto masónico español.

Pero L. Marcos lo ha logrado,  y con la ayuda del diagrama confeccionado para el tema, pues uno al final se puede ir aclarando en medio de toda esta selva de datos, y de referencias, de hechos, actuaciones y personajes que arrancan  en 1963 con la actuación de René Guilly en busca de una Patente fidedigna del RF y cuyo proceso  se da por concluido en el año 2000 con la articulación del Gran Capitulo General del Rito Francés –GOdF, entre medias todo un quehacer intenso.

El libro además en estos últimos capítulos, toma una dimensión nueva, en tanto que a la caterva de datos y referencias, aportados hay que unir una serie de entrevistas a varios de los personajes que tuvieron, arte y parte, en este proceso, los cuales hacen su aporte de distinta manera, desde el recuerdo, desde sus notas, etc...

Material que a veces corrobora lo dicho, o lo matiza, o cuando pues deja en claro la disparidad de visiones, pero no cabe duda que ha sido un importante aporte al complejo desarrollo de articular finalmente el Gran Capitulo General del Rito Francés del Gran Oriente de Francia (GCGRF-GOdF) Por lo cual siendo un libro difícil de leer  he de felicitar  a Ludovic Marcos por ese trabajo, que merece la pena leer con calma, apuntando y subrayando, porque las cuestiones a medida que pasan las páginas de van complejizando.

De por medio el Ritual

No podía ser de otra manera, el ritual que forma parte del jardín secreto de los masones, está en el debut de este complejo desarrollo de las Órdenes de Sabiduría, uno por querer encastrarse en la tradición, otros por querer abrir puertas y ventanas adaptándose a los nuevos tiempos yendo a la reactualización de los rituales, lo cal abre toda una brecha, de la cual se sale difícilmente y más cuando de por medio esta además el GADU que en su momento representaba el progreso en los momentos de supremacía de la iglesia católica y fue un recurso para ubicarse en el seno de la tolerancia religiosa, pero después de 1877 y luego con las ley de 1905 en Francia, tal conceptualización para el GOdF , o buena parte de él, el GADU forma parte de un bello deísmo.

Por tanto el logro del Gran Capitulo General de RF-GOdF,  comporta tres importantes hitos: la continuidad del trabajo en el Rito Francés en las logias azules en las Órdenes de Sabiduría, la puesta en marcha de un objetivo común como es la laicización del ritual en una línea progresiva, y la puesta en pie de igualdad del RF entre sus pares dentro del GOdF.

Hay que tener en cuenta que se quería dejar atrás el ritual de referencia que culminaba las 4 Órdenes como era el Grado Rosa Cruz de 1765, y a lo cual hay que sumar que  algunos Hermanos como René Guilly y otros, levaban más bien mal que bien el tema de  la supresión del GADU que marca la acción de F. Desmond en el Convento de 1877.

Paradójicamente  los pioneros del Rito Francés del siglo XX eran partidarios de antiguo ritual de 1801 con la obligación de la invocación del GADU, a lo cual estuvo tentado el REAA a poner en valor en 1994, abriendo una importante crisis en el GOdF, pero había un importante número de Capitulos. Tolerances (Lefévre) Republique (J. Denis) Tradition et Avenir (Muracciole) Batisseurs de Futur (Gourdot) que estaban por la especificidad laica, y fue Tolerance el primero en suprimir la invocación del GADU, adoptando hoy al igual que el resto de los Capítulos  los Rituales de Referencia del 2010, venciendo así el reto  del  grado Rosa Cruz que planteaba el 4º Orden de Sabiduría,  para lo cual  se abrió o se desdobló el Orden en tres tomando como modelos de referencia los grados de Perfecto Masón Libre, el Heredom de Kilwinning y el Perfecto Comendador del Templo,

Esto es parte de todo lo que nos va contando Ludovic Marcos que cierra el libro con un capitulo 7 que nos deja esta perla: 

"si se toma el caso de España, son unos HH de la Gran Logia Simbólica Española, quienes solicitaron una patente para crear el Gran Oriente de España antes de obtener una patente del GCG del GODF con el fin de fundar el GCG de España. (pag 276)

Cita que abre unas cuentas espitas de porque el apresurado desembarco contra viento y marea del GCGRF en España. ¿Acaso se querían, los "franceses" deshacer de las logias del GOdF en España? Y Farrerons y Mor tener un nuevo espacio masónico?

Por tanto un libro a tener en cuenta para aquellos que estén la línea del Rito Francés y quieran saber su intrahistoria

He dicho.

Victor Guerra Vª  Orden de Sabiduría, y Presidente del Circulo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau.

2 de diciembre de 2015

La Masonería analizada por Elbio Laxalte Terra, vicepresidente de GOFMU

Elbio Laxalte Terra, primer vicepresidente de GOFMU (foto: S. Olivera)


La masonería ha formado parte de un mundo secreto desde su existencia. Pocos se han animado a decir que son masones, sin embargo, conocemos la existencia de varias personas que pertenecen a una logia, y aún así, se han mantenido en el anonimato.

El pensamiento masónico del Gran Oriente de la Franc – Masonería del Uruguay (GOFMU), es uno de los grupos que trabaja en nuestro país, instalándose recientemente en Carmelo.

Carmelo Portal accedió de forma exclusiva a esta información y dialogó al respecto con Elbio Laxalte Terra, primer Vicepresidente de la logia mencionada, grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Nuestro medio no solo pudo confirmar que la Franc Masonería se encuentra instalada en Carmelo, sino que además Laxalte accedió a una entrevista profunda donde nos da respuestas a cada una de nuestras preguntas.

A través del siguiente artículo conocerá los detalles de la masonería; su historia, su modernidad, los objetivos que persiguen, los motivos de sus secretos y su vinculación al poder, entre otros temas.

Entérese además acerca de las consecuencias que tiene reconocer ser masón, quienes financian la logia y el trabajo que se está haciendo a través de un grupo local.

¿Qué es la masonería?

El 24 de junio de 2017 la masonería moderna va a cumplir tres siglos. Fue fundada en Londres, heredera de la antigua masonería del oficio, es decir; de los albañiles de la edad media y aquellos de antes aún, que quedaron dispersos como oficio después que desaparecieron por los años 500 del Imperio Romano. Esta masonería moderna que se funda en 1717, en un periodo muy particular de historia europea, tuvo dos propósitos bien delimitados; construir un hombre y una sociedad diferente. La idea fue hacer de cada uno de nosotros una mejor persona y construir la sociedad, dos objetivos que después de 300 años siguen siendo los mismos.

De acuerdo a su relato existe una masonería antigua y una moderna. ¿Podría decirse que antes era vista como algo secreto y la modernidad la ha transformado en algo discreto?

La masonería al plantearse construir al ser humano y a la sociedad puso algunos acentos. Construir el ser humano es una generalidad; en concreto se trataba de hacer de la persona algo mejor, pero además y fundamentalmente que esa persona fuera autónoma. Hoy día, en nuestro ambiente cultural, está aceptado para todos que una persona es autónoma. No era tan así en 1717, donde la gran mayoría de la gente eran siervos que no tenían derechos de ningún tipo, salvo los clérigos, los nobles y algunos comerciantes. Entonces construir la persona humana era darle conciencia de sus derechos, lo cual era muy importante para la época. 

En aquel momento existían monarquías fundamentalmente de derecho divino en Europa, regímenes despóticos, es decir. Junto con la autonomía del individuo, lo que viene al lado desde el punto de vista político es la democracia, régimen de derecho, y más tarde repúblicas, que es lo que propone la masonería de aquella época temprana.

¿Qué consecuencias tuvo la postura que tomaba la masonería en ese entonces?

Hubo reacciones. Como le decía; la masonería moderna se crea en Londres en 1717, pocos años más tarde, en 1738 el Vaticano lanza un documento, un decreto por el cual se excomulga a los masones y se prohíbe a los católicos serlo. Ahí suceden dos cosas; por un lado los masones empiezan a ser mal vistos socialmente, y por otro comienzan a ser perseguidos. Esa es una primera historia del motivo por el cual los masones comienzan a ser secretos.

¿Y qué pasó en la modernidad con la masonería?
Fue perseguida por el Comunismo, el Fascismo, el Nazismo, y el régimen franquista. Por eso hay ciertas razones para que la masonería sea o haya sido secreta. Actualmente en ninguno de los países Islámicos la masonería es libre, no funciona, no está permitida, salvo en Marruecos y Turquía, regiones más liberales que el resto. En Uruguay desde 1800 en adelante la masonería siempre fue legal.

Pero más allá de la legalidad, siempre se los vio como un mundo cerrado ¿o no es así?

Depende de lo que se entienda por cerrado. A todos no nos llegan las actas o los informes de las reuniones de los presidentes de los bancos, y ellos están tocando temas urticantes como son las finanzas, entonces son reuniones secretas, pero nadie dice nada al respecto ni se preguntan por qué esas reuniones no son públicas, pero de la masonería sí, ¿cuál es la diferencia?.

¿Quiénes asisten a las reuniones masónicas?

Va gente de todas las categorías de la sociedad; empleados, jubilados, amas de casa, como también es posible que se encuentre un diputado, un senador, un intendente, un líder político o social de cualquier tipo.

¿De qué se habla en esas reuniones?
Se exponen diferentes temas de la sociedad y el mundo.

Pero teniendo en cuenta de que asisten diversos sectores de la sociedad ¿cómo se eligen esos temas?

De manera absolutamente plural como vengan surgiendo y de acuerdo a las inquietudes que existan.

¿Por qué hay tanta reserva sobre quienes integran una logia?

En las reuniones masónicas uno se puede expresar en libertad porque sabemos que existe el compromiso de que lo que expresamos allí no va a salir del grupo. Yo estoy autorizado a decir de mi pensamiento lo que quiero, pero si usted forma parte de las reuniones, no está autorizado hacerlo por mí a menos que yo lo autorice. Es parte del modus vivendis.

 Yo tengo la libertad como cualquier masón de poner en la puerta de mi casa un cartel que diga que lo soy, pero no tengo la libertad de decir que otro integrante lo es, forma parte de su privacidad.

¿Qué sucede si alguien viola esto?

Puede ser sancionado, porque eso forma parte de la legalidad y el respeto que nos tenemos unos a otros. Si yo no quiero decir que soy masón, nadie tiene derecho a hacerlo
.
¿Hay consecuencias actualmente si alguien reconoce ser masón?

Hay mucho prejuicio en la sociedad. Si bien las cosas han evolucionado con el tiempo, aún así la Iglesia Católica no ha levantado las clausulas en donde el católico que se hace masón es excomulgado. Si yo soy docente y estoy trabajando en un colegio católico y la dirección del mismo sabe que soy masón, tal vez las relaciones laborales puedan eventualmente cambiar. Sucede lo mismo si soy un comerciante y tengo un proveedor al cual no le gustan los masones, puedo tener inconvenientes. Por eso está dentro de la privacidad de cada uno el tema y tomar la decisión de decirlo o no.

¿Por qué el mundo masónico es relacionado con el poder?

Tal vez por un tema histórico. Si hablamos de la revolución norteamericana, quienes la hicieron o una buena parte de ellos, como Washington y Franklin, personajes importantes estos, eran masones. Si hablamos de los luchadores por la Independencia latinoamericana, Bolívar, Miranda, San Martín y Belgrano eran masones, y la lista puede seguir. La mayoría o una buena parte de los firmantes de nuestra constitución de 1830 eran también miembros de la institución, como así también algunos de nuestros presidentes.

 Esto puede hacer que alguna gente piense que la masonería está vinculada al poder, pero es parte aparente del tema, porque los masones tienen gente en todos los sectores de la sociedad.

¿Qué aprende una persona que se transforma en masón?

Por ejemplo, aprendemos una cosa muy simple que es escuchar. Si se reúne una logia masónica y usted está hablando; si yo lo interrumpo el presidente de esa reunión me advierte sobre ello porque no lo debo hacer. Si la interrupción continúa hasta llegar a una tercera vez, el presidente me hace salir de la reunión y yo tengo que acatarlo si no me echan. No se puede interrumpir a nadie cuando está hablando, aunque no nos guste lo que esté diciendo, de la misma manera que no me pueden interrumpir a mi cuando me toque hablar. También tenemos que dirigirnos hacia los demás de forma respetuosa y siempre hablándole al presidente de la reunión, es igual que en los sistemas parlamentarios, el cual fue inventado por los masones.

¿Qué se logra con todo esto?

Que uno de a poco aprenda a escuchar y algo muy importante como lo es contener las pasiones. Las pasiones se desatan cuando alguien dice algo que nos molesta, pero en nuestras reuniones aprendemos a que esto no suceda, esperando nuestro turno, ordenando el pensamiento y la sensibilidad, y cuando me toca hablar hacerlo de forma correcta, decir lo que tengo que decir de manera bien expresada. Todo esto, de a poco, con años de trabajo va forjando una persona diferente. 

Nosotros practicamos oratoria, se ejercita la escritura, se estudia sobre diversos temas. Yendo a una logia masónica uno encuentra gente de diferente edad, hombres y mujeres de diferentes profesiones de quienes uno se nutre. Alguien que pasa por allí con el tiempo se convierte en una persona más flexible, que sabe expresarse, escribir y con una visión que le permite entender el mundo de forma plural.

¿Cuánto de espiritual y cuánto de terrenal tiene el mundo masónico?

El ambiente masónico tiene tres maneras de avanzar. La forma más espiritual o privada del interior de la persona es la que nosotros llamamos la vía simbólica; el símbolo es una imagen sensible que no tiene una definición inmediata. Como la palabra lo dice, nosotros los masones somos descendientes de los oficios de albañiles, entonces nuestros símbolos son los de la construcción. 

Vamos a tomar como ejemplo la escuadra y el compás; la primera sirve para medir ángulos y cuadraturas, el segundo círculos. Esto que se utiliza desde la escuela, uno no le da más valor que el del dibujo, sin embargo para el masón que trabaja el símbolo como un elemento de proyección más trascendente, la escuadra puede significar la rectitud personal. El compás puede asemejarse por ejemplo a la bóveda celeste, que es lo que uno ve cuando mira al cielo. El círculo podrían ser nuestros ideales elevados, nuestros mejores deseos para la humanidad, representado por el compás. 

Esta es solo una interpretación, ya que para nosotros no hay un pensamiento único, sino que trabajamos sobre un pensamiento plural. La segunda vía es la intelectual; no significa que los masones seamos una sucursal de la facultad, pero hay cosas que pretendemos del estudio. Usted y yo somos una historia desde que nacemos hasta el momento presente, la cual está compuesta de nuestra casa familiar, del barrio donde vivimos, de la escuela a la cual fuimos, de los amigos, de nuestro entorno, en fin, de las diferentes experiencias de vida. Todo eso ha concluido en que nosotros tenemos una forma de mirar el mundo a partir de esa experiencia. 

En masonería decimos que está bien, pero no quiere decir que sea la única forma de ver el mundo, por lo tanto, hay que estudiar y complejizar el pensamiento, incorporando nuevos elementos para ver el mundo de una forma más amplia. No puede haber masonería sin pensamiento crítico. La tercera vía es importante también y está en relación con estas dos; la actividad cívica. El masón es una persona que está en el mundo y eso implica que esté en la sociedad; en un club de ayuda mutua, asociaciones de cualquier tipo, hacer política o sindicalismo, es decir, cualquier actividad que esté en la sociedad y que sirva para su progreso.

¿Cómo se financia una logia masónica?

Como cualquier otra institución, la nuestra se mantiene a través de una cuota que pagan sus integrantes. Lo que no se aceptan son subvenciones ni del estado ni de empresas, porque si fuera así podría existir un eventual gancho de dependencia y para que nuestra institución sea de los miembros, cada uno de ellos paga su cuota.

¿Cuál es el objetivo de su visita a Carmelo?

Estamos en un desarrollo incipiente en Carmelo. La masonería es una vieja institución que tiene diferentes maneras de expresarse, por ejemplo; la masonería más tradicional de nuestro país es esencialmente masculina, mientras que la más nueva como es nuestro caso, está más adaptada a estos tiempos, motivo por el cual ha abierto las puertas a la mujer. 

Aquí en Carmelo estamos promocionando un taller, siendo así como denominamos a nuestros grupos de trabajo. El que se está desarrollando aquí es llamado Janus, como el Dios que tiene dos caras; una vieja mirando al pasado y una joven que mira al porvenir, a la proyección, y ese es el nombre del taller de Carmelo.

¿Cuándo comienza el grupo a trabajar aquí?

Ya lo está haciendo. No se trata de grandes cosas, sino que un grupo de gente trabaje masónicamente.

¿Cada cuánto tiempo se llevarán a cabo las reuniones?

Eso depende de cada taller masónico y de sus propias características; a veces se hace una vez por semana, pero por lo general se hacen cada 15 días.

¿Aquí ya tienen lugar físico donde trabajará la logia?

Sí, ya está todo en Carmelo, pero no es público, motivo por el cual todavía no se puede dar a conocer.

¿Ese grupo está dispuesto a recibir nuevos integrantes?

Totalmente, no hay ningún problema con eso. La incorporación generalmente se hace por dos vías. Una es a través de un masón que considere que alguien es una buena persona, estudiosa, que se interesa por el mundo y que puede ser un buen candidato si está de acuerdo. 

La otra es que alguien se interese por la masonería y quiera tener contacto con el grupo; para eso debe comunicarse a través de gofmu@gofmu.org. (Gran Oriente Francmasonería del Uruguay)  Luego de un primer contacto hay que ver si la persona tiene el perfil adecuado o no para formar parte del mismo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...