Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

14 de enero de 2015

EL DESENCANTO DE UN MASON, o la CONJURA DE LOS NECIOS.



EL PROYECTO DE LA MASONERIA REGULAR EN ASTURIAS

Lo cierto que este libro que traigo hasta este pizarrón, lo encontré por casualidad al rebuscar en Masónica.es,  tropecé con el libro de Hermano Roberto García Álvarez (Asturias) EL DESENCANTO, el cual  tal vez no me hizo llegar, ni el libro ni  la noticia de su publicación, debido supongo  a su tremenda timidez.

Para leer su PROEMIO

Solicitado el libro a la editorial me pongo a esperar con impaciencia, al final después de Reyes llegó, y digamos que lo devoré en una larga mañana invernal, oscilando mi impresión entre estadios muy diversos, ya que el libro tiene varios planos de lectura.

Es un libro de esos que de vez en cuando salen a la luz, muy de tarde en tarde, los que recuerdo ahora así de ese estilo y a la  carrerilla, son los de M. Caillet: Yo fui masón; el de Boeglin: Main basse sur la Masison Cadet?., y alguno más que rueda por la biblioteca…y cada uno en sus "marcas".

Es un libro, El Desencanto,  que muchos que ya peinamos canas en esto,  y que hemos sufrido periplos parecidos en esta montaraz masonerías española, quisimos escribir en su día, o hicimos algunas notas al respecto y que reposan en alguna gaveta…, y cuyo deseo se quedó en eso..., en esas notas ya casi perdidas en el olvido, puesto que el tiempo todo lo cura, y los resarcimientos ya han dejado paso, tras las penitencias y el dolo que impone el tiempo….pues al olvido.

Sin embargo hay, quien como Roberto García que se impone como tarea escribir estas dolorosas notas para resarcirse de toda una historia, que él cuenta de forma muy literaria y por cierto muy bien, envidio su capacidad de narración, y el  manejo de la lengua, pero la historia que nos cuenta es más circular y compleja de la que él quiere darnos a conocer..

Su tremendo libro, en el cual carga despiadadamente contra la GLE, tiene varios planos, muy interesantes de resaltar, por un lado está la vendetta contra la Gran Logia de España, la que fue su obediencia durante algún tiempo, por otro lado tenemos el plano histórico en que desarrolla su libro que versa sobre el proyecto de una masonería «regular» en Asturias, y luego está ese otro plano más personal con la exposición a cerca de lo que el autor concibe y expresa sobre la masonería como concepto y praxis.

Tres planos que se entremezclan y crean toda una atmósfera, donde unos relatos a veces rebajan la carga intensa de otros, y donde se transpira tristeza, resentimiento, terquedad, ilusión y voluntad de cambiar un mundo bajo unas determinadas coordenadas.

Pero veamos los distintos planos:

Cuenta la historia Roberto García (Maestro Masón) con algunos años de trabajo tanto en la GLE como en la GLSE,  y en el libro más enfrascado  en las peleas que en desarrollo masónico, de un proyecto de creación como fue el de implantar  una masonería “regular” en Asturias,

Esta historia no se entiende por más que él lo intente sin exponer  los antecedentes, y sin pintar más ricamente a algunos personajes, que quedan en su relato como rubicundos querubines de buen talante, cuando algunos han sido siniestros conspiradores ya desde su incardinación en masonería,  forzando, y utilizando a otros para saber quién estaba y no estaba en el seno de la logias asturianas, y saber quién era cada uno, incluso aún cuando por ejemplo  el significado «Demóstenes» solo era un impenetrante que quería entrar en masonería, eso sí como buen conspirador quería que se le revelasen las membresías para ver si estas eran o no de su conveniencia.

Este siniestro personaje, que Roberto retrata como la equidad personificada de la amistad,  es el mismo que conspiró todo lo que pudo, y más, el cual se asoció a unos y a otros, en función de poderíos y otras embajadas.... como coaligarse al entorno de Diaz Ron que fue su gran aliado, el cual le facilitó de todo y que como moneda de cambio  este le pagó con intenso reportajes en el Diario La Nueva España, no en vano Ron se codeaba con la monarquía y con poderosos liberales astures y todo venía muy bien a casi todos..

El Hermano « Demóstenes» al cual  se presenta en el libro como víctima de una mala jugada para descubrir su membresía masónica, «mediante el envío de un fax con un incardinación masónica al periódico en que trabaja»`[Diario  La Nueva España], pues es el mismo que escribió sobre mi persona aquello «de que yo venía a vivir de la masonería» y es el mismo que bajo la cobertura del colectivo nombre Arturo Román, ponía en solfa el aditamento (Mandil) que algunos prohombres astures habían olvidado en un avión ya que venían de un viaje procedente de Córcega invitados precisamente por Diaz Ron , colocando la foto cedida, se dice por algún despechado de no ser invitado a tal tertulia en tierras francesas,  en la foto estaban: A. Masip,(Eurodiputado) Blas Herrero (empresario de Radio Kiss), Francisco Rodriguez (Reny Picot) ... me pregunto si con ello se estaba  estaba delatando la supuesta membresía masónica de estos?, o haciendo recaer sobre ellos tal la  posibilidad de una posible membresía masónica..., y al final cabe `preguntarse ¿con que fin...?

Casi que no cabe imaginarse años más tarde, que  con este tipo de chantajes el Hermano Demóstenes, sería con algunos de estos nombres con quienes querría materializar  en Asturias, su pretendida  «LOGIA SECRETA» de la cual nos habla Roberto García, que por cierto dice que ha visitado. Las vueltas que da la vida y la masonería

Todo este preliminar lo viví en primera persona, y por tanto algo sabemos a cerca de toda esa terquedad de querer implantar una masonería regular en Asturias a toda costa, con unos comienzos más que contradictorios y complejos, cargados de desconfianzas y tejemanejes, que comienzan precisamente jugando al gato y el ratón, con aquellos que estábamos en la masonería liberal, pero digamos que nosotros éramos unos desarrapados y mejor incardinarse en una masonería elitista, que venía de la mano y la querencia de Díaz Ron.

Esa masonería  nació como una conjura de necios, y  empezó entre cosas con  la imposición del 1º Venerable Maestro de la 1ª logia que se estableció en Asturias: Miles Lucís, cuyo título distintivo no era este sino; Caballeros de la Luz, acto de levantamiento que tuvo bastante predicamento en la prensa regional, donde lucián con orgullo los grandes mandilones los prebostes de la GLE,  (LNE 16 y 17 Octubre 1999), (fotos muy significadas y significativas)

Dicho VM proveniente de la extrema-izquierda asturianista, aunque en petit comité luciera orgulloso, nobles  rangos abolengos, como buen izquierdista burgués que se precie, y que logró por encima del propio taller su nombramiento, tal vez  al tener un pie en las moquetas de la GLE en Madrid, ser Profesor de Estructura Económica (UAM) con plaza y mando en algunas Provinciales, y pisar, como no, algunas moquetas masónicas fuera del España  eso sí relacionadas con la Universidad.. y  a buen que estas cualidades hicieron que los conservadores prebostes de la GLE (Ron y Sabrobe) por aquello de clavar el banderín regular en Asturias pasaran por apuntalar el nombre de David M. Rivas, como futuro VM del proyecto astur, que pronto renunció o se le quitó el mallete.., aunque visto lo visto, no era de extrañar,  y para muestra un botón del talante que se  gastaba el Venerable Maestro.

Les dejo en este enlace de una de sus primeras planchas dirigidas al taller que se levantaba en Asturias: PROGRAMA DE UN VM . CURSO MASONICO 2001 DE LA GLE en ASTURIAS

Estamos pues, ante una historia de terquedad de  querer poner algo en pie algo que pocos cimientos ha tenido, ni simbólicos ni rituales, primero porque la materia prima apenas si existía, segundo porque el universos “regular” genera muy pocas herramientas de lectura pese a su capacidad, lo cual hace que el poso para la formación quede en nada, si además a todo este trajín se le apartan los temas de debate sociales como religión y política..., pues al final de todo el recorrido queda poca cosa amen de hablar de muchos tópicos y leyendas ..., pues eso al final lo dicho, les queda la rimbombante lectura de los Decretos, y máxime en una combativa Asturias de aquellos tiempos. Pero bueno siempre hay sitio para todos.

Uno se da cuenta de las urgencias de la GLE y de algunos prebostes, cuando echa mano de la hemeroteca  y ve noticias  y reportajes,  entonces es cuando se explican ya de por sí envidias, premuras y ese querer  estar... y ocupar espacio, pero sin pagar el peaje de no querer estar en el candelero mediático, como hicimos en la masonería liberal.., eso sí luego recogimos nuestros frutos, lo que recogió la «regularidad» fue el desastre… En esos momentos el Diario La Nueva España parecía un periódico masónico del siglo XIX. Era increíble... y la GLE, sin tocar pandero...

Tampoco habla Roberto García, en su libro de como los «regulares» nos echaron a los «liberales» de su local como moneda de cambio en una de esas raras negociaciones para condonar esas extrañas deudas en las que siempre han andado liados, luego lo que son las cosas, los «regulares» serían recogidos previo pago del alquiler por los «liberales» en el local que todavía  hoy tiene la Logia Rosario de Acuña e en la Calzada, y donde aún están allí trabajando, tanto el GODF, como los propios "regulares" actuales.

Todo esto..., más el distanciamiento perpetuo entre «regulares» y «liberales», aun compartiendo local,  no se  ha cedido un ápice hacia una aproximación, institucional casi que imposible, pero es que no ha habido ni una sola para-institucional...., nada de nada, alguna visitilla.. pero ni mencionalos....; eso también conforma parte del complejo de isla que tiene toda  la masonería española, y más aún la asturiana, y ya no digamos la "regular".

Pues todo y más…,como ustedes pueden suponer es el magma en el cual se desarrollaron los proyectos «regulares» asturianos, con más cainismos y cambios de platos de lentejas que otra cosa,  estando siempre de por medios los mismos, o parecidos  personajes (unas veces unos y otras veces otros) actores, en uno u en otro proyecto repetidos como los cromos, o recogiendo a los que daban problemas en otros lugares, no sé por qué se extraña el Hermano Roberto de los resultados como estas estrategias y tácticas.

Si hiciéramos un árbol genealógico de como se ha estructurado la masonería asturiana veríamos a pervivencia de ciertos personajes en ella, y se podrían ver algunas cuestiones que nos llamarían la atención y nos darían cabales explicaciones sobre lo acontecido.

Esto se expone en parte en el epilogo del libro, donde el autor cuenta que otros proyectos se vinieron abajo de igual manera en la GLSE, [en parte porque se cometieron una y otra vez los mimos errores y teniendo como actores principales a las mismas personas], es más tras toda esa debacle de proyectos de traiciones, cainismos varios, lo que se ha logrado es dejar Asturias  como una tierra quemada para repescas de Hermanos, tarea imposible tras las acciones de algunos Hermanos que queriendo imponer modelos, al final lo que se ha generado es una desconfianza total después de tanto obscurantismo, traición y desapego.

Un ejemplo que dice mucho de cómo está el patio masónico asturiano, es la resultante de una acción que como Venerable de una Logia de Investigación, desarrollé, y fue la convocatoria a trabajos de unos 26 hermanos, de todas las Obediencias y en «sueños» que me venían insistiendo en hacer una Tenida sobre el Rito Moderno, pues bien entre los que estaban de viaje y ocupados, resultó que la mayor parte de ausencias  que se produjeron eran debidas a temas como «sí esta fulano y mengano, yo no voy..» y eso se produce en una aldea masónica donde nos conocemos todos, y somos cuatro gatos..., a esa Tenida al fina fuimos 8 Hermanos y creo recordar que al final nadie de la "regularidad".

Ese es el ambiente, y aunque se pinta un poco de color de rosa en el libro El Desencanto aún desde la crudeza del relato,  tal vez para justificar alineamientos propios, pero la realidad es más cruda y puedo decir que el proyecto de la GLSE que se estaba encauzando, se trataba de  empezar de nuevo, despacio, sin competencias.. pero aparecieron las prisas por emparentar con prebostes de la GLSE, y al final así se hizo y se les entregó como al Conde D. Julián, las llaves del reino, y la masonería asturiana de nuevo  se tornó en confidencias, en querencias, y en el querer empatar, aun a sabiendas, que la patita que por debajo de la puerta se enseñaba no era de corderillos... sino que era de viejos Hermanos que vieron oportunidades de jugar una vez más, como lo habían hecho años atrás a sus propios intereses, como le recordé una vez más a Javier  Otaola, que fue quien se le facilito con la mitológica llave del Conde D. Julián que el GODF entrase en España  y montásemos las logias que se montaron en un pis-pas,  cuestión acaecida durante su mandato, durante el cual nos fuimos muchos de los cuales luego trajimos el GODF a España, y desarrollamos un masonería más combativa y social que era lo que le pedíamos a Javier Otaola en esos momentos. COmo dice el refrán, no quieres taza... pues taza y media.

Pero los «vitorianos» encontraron en Asturias mucha contertulia , mucho juego báquico y escenográfico  y oportunismos por hacerse con los juguetes mediáticos, como así sucedió, y cuando ya la cosa del autobombo ya dejó de dar réditos y suponía mucho trabajo mantener el tipo, yo les hice mucha crítica interna y externa a algunos de sus productos editoriales, se abandonó el fuerte, aunque digamos que  mucho antes yo había dejado, casi que a buen seguro que con alegría de todos.

 El proyecto de levantar un proyecto de la GLSE de Rito Moderno en Asturias, justo se  iban tallando piedras y justo en ese preciso momento cuando parte de los actores de la «regularidad»  vinculados ahora a la GLSE me plantearon derivarlo al ejercicio del REAA,  porque así se encontraba augusto J. Otaola y Valentín Díaz, y otros…, en ese mismo instante que se planteó dije que no, y ya no me quedé al resto de la reunión, en la cual además estaba el autor del libro El Desencanto, emocionado con la presencia de Otaola.

En fin todo eso existió , porque unos y otros hemos sido partícipes activos de cosas como la que  comento.  Ahora se nos habla de un proyecto egipciaco, y de un ritual francés, y de una masonería más personal ...  tal vez antes que nada yo preguntaría primero: ¿Es eso MASONERÏA?.. y segundo ¿Quién está dentro..?. 

Porque mucho me presumo que en parte son los mismos que han sido activos agentes del cainismo «regular» asturiano, pues es  decir  tanto como que en todo este asunto están casi los mismos, digamos que  «ellos se lo guisan y ellos se lo comen»..., no pueden decir que las otras masonerías les hemos invadido o creado problemas.

Que por cierto ya hay algún damnificado que por ahí pulula echando pestes de algunas de estas últimas movidas masónicas, y que en una comida a tal penitente, le dije que «con él no contaría ni para comer» tardó mucho en reventar la cosa y el citado comensal en echar por esa boca..., hablando de masonerías secretas.. etc, y de las jugarretas de unos y otros…

Este es el gran trasunto del libro, una intrahistoria que no se cuenta, en la que tienen mucho que ver algunos principales actores que están en casi todos los repartos, y aunque no se les espera pues siempre están, aunque algunos nos  hemos salvado de toda esta coña, pues al ser la masonería una especie de vasos NO comunicantes, pues digamos que salvo el desembarco ahora en la GLSE, siempre la "regularidad  asturiana" se lo han guisado ellos solitos, que se bastan y se sobran.

Por cierto el capítulo El Juego de Tronos, es toda una vendetta, en la cual utilizar la fuente de Pepe Rodríguez, desmerece del libro, por más que sean episodios que se conocen y que se deba su articulación  a mucha garganta profunda, pero utilizar bibliografía antimasónica como la que hace Pepe Rodríguez por mucho que se quiera disfrazar de historia, a mi me parece poco apropiado.

Por otro lado en el libro EL DESENCANTO, está el plano personal, cuya lectura me resulta dolorosa como todos estos pasos que terminan en el extrañamiento masónico, forzado o voluntario,  pero en la lectura del libro denota como el autor  está en un medio precario, donde hay más voluntad que formación, y donde uno va adquiriendo no el conocimiento sino los tópicos masónicos al uso. En ese sentido la sensación de fracaso es la que expone el autor, desde la quemazón personal de verse desasistido y no tener horizontes claros, en parte porque no hay referentes claros, y esa sensación de fracaso se reafirma cuando, quien debiera ser referente, uno se da cuenta que tras el pavoneo masónico, hay mucho cimiento de barro y eso se generaliza mucho en todas las masonerías y obediencias, falta formación y fundamentación.

En ese sentido si es cierto que la masonería fracasa, y fracasará una y cien mil veces, porque no tiene base, y más aquella masonería que se quiere sustentar en la Razón y en el Espíritu, pero este hay que alimentarlo día a día, hora tras horas,  y tal y como le decía no hace mucho a un Hermano «regular» ¿con qué hacerlo? sin no hay formación, ni formadores, si nos alimentamos de cuatro tópicos que se desmontan a la mínima, si apenas bibliografía, ni lecturas aconsejables, y sin mencionar que la autoformación es tan extraña como escasa, ¿Cómo se va a alimentar a la nuevas generaciones con el escaso bagaje de conocimiento que les damos?, Y esa carencia la deja ver Roberto en su relato.

Una carencia de discernimiento entre elementos, herramientas y símbolos con muchísimas mitificaciones, sin analizar estructuras rituales o el propio trabajo masónico,  o la introspección sobre  qué es la masonería , y esto lo dice quien se considera un medio ignorante, que tiene todo un mundo por descubrir y que dedica horas y más horas a escudriñar y a discernir teniendo abundantes materiales a mi alcance,  por tanto pienso que será de los demás...pero también es cierto que tampoco se quiere perder tiempo, echar horas en esas labores.. y al final tenemos que todo el recorrido acaba en un proyecto de meditación seudo-mística de corte egipciaco, o en casa o haciendo planchas de corte y pega.

Otro de los planos que maneja Roberto García en su libro es todo ese edificio que construye son sus explicaciones simbólicas, rituales y estructurales sobre la masonería, que constituyen todo un corpus de lo que el autor va entendiendo sobre  lo que es la masonería, primero balbuceando, luego afirmándose, para en la plenitud de la maestría masónica, vérsele  más resuelto en el manejo de las estructuraciones metalingüísticas y las distintas definiciones que va soltando como perlas sobre lo que se entiende, o él entiende por una u otras cosa sobre : Masonería, ritual, el grado de Compañero, el del Maestro. Etc.

Esta parte del libro es distinta, sin juntásemos toda esta parte tendríamos una perfecta radiografía de lo que el autor entiende por masonería, sería algo así como la «filosofía masónica personal», que al final queda solapada por ese loor de desencanto y el resentimiento que aún tiene y que le ha llevado a publicar este libro, que a buen seguro que sin algunas cuestiones le pasaría menos factura al menos en lo masónico y en lo íntimo.

Para terminar agradecerle al autor las 3 citas que hace de mi persona, la cita bibliográfica, aunque creo que he publicado cosas más interesantes en relación a lo que escribe, como cosas sobre necedades, pensamiento único, gerontofilia en la estructuras obedienciales etc.. , algo mejor que citar el libro de Masonería en Asturias; luego con relación a un anuncio masónico, que dice que no he rastreado, eso creo que es mucho presumir de saber lo que tengo o no rastreado, aunque me supongo que a lo que se refiere es un aún anuncio que se publicó en la LNE al igual que se hizo en el 2001 y en otras fechas, que era una cuestión habitual en la GLE publicar este tipo de discretos anuncios.

Por último corregir al autor en la cronología masónica que ha pergeñado, y es que tras el decaimiento dela Gran Logia Masónica Asturiana, el primer proyecto llega a Asturias es de la mano de un triángulo en Gijón dependiente de la Logia Athanor de Madrid (GLSE) que llevamos adelante una serie de gentes (yo era aprendiz 1996) y estaba tal triángulo capitaneado por Pepe Iglesias y Juan Carlos Daza,. y desde aquí  se generó  a su vez la Logia Amigos de la Naturaleza y de la Humanidad.. que concluiría  cuando yo me enfrento con Pepe Iglesias y Daza y su seudo-misticidad masónica de extraño cuño.

En ese contexto se solicita Otaola una triangulo de la GLSE más «social»  como no lo concedió, yo dejé la logia y detrás otros y tras un tiempo se pasó a conformar  un triángulo que nucleó los comienzos de  la Logia Rosario de Acuña (GODF), de los restos que no se integraron en el GODF algunos lo hicieron más tarde en la Logia la Indivisible (GLSE) y luego alguno terminó por la GLE..

En ese contexto fue cuando le dije a Javier Otaola, a la sazón Gran Maestro, lo que  suponía al dejarnos irnos y no enfrentarse a los hechos de ir hacia una masonería más social y combativa, me respondió muy bíblicamente. «el trabajo es mucho y los obreros pocos» esto se lo hice notar públicamente, cuando al final llegó a Asturias de la mano de Roberto García para lanzar el proyecto dela GLSE digamos que se vengó de mí derivando el proyecto al REAA.
Aparte que lo único que le interesó de Asturias es que se confirmara el levantamiento de una logia para poder tener su ansiado y añejo proyecto del Distrito Vasco, y Asturias hoy por hoy no es vasca, pero se contentaba con un Distrito Norte. "Quien no se contenta es porque no quiere"

Habría otras cosas que matizar a todo esto que presenta el autor del libro, pero la lectura ha sido intensa, al igual que esta reseña, y es un libro interesante pasa conocer la intrahistoria masónica asturianas que está llena de estas descalabraduras que el autor cuenta, que quiérase o no conforman parte de la historia masónica personal y colectiva de la masonería en Asturias.

En todo caso desde la masonería liberal asturiana siempre vimos desde la distancia, que el «grupo masónico regular» eran no solo un poco friquis, sino que además había más cocodrilos que otra cosa, y muchos ya venían de tener el colmillo retorcido de otros muchos otros  lares masónicos, o sea grupos muy cerrados de muy diversa procedencia, o sea  más conspiradores que pueblo llano, y además teniendo que lidiar con todo el peso que significaba levantar de nuevo  una masonería regular en una región como Asturias. No digo que no se pueda o no hay hueco... ahí esta la logia Jovellanos de la GLE subsistiendo después de tanto avatar

Porque eso sí alguien puede presumir  en Asturias de tener por las orillas logiales "muertos en combate"  esa es la regularidad.

En fin un libro para recomendar entre las columnas masónicas para que se vea lo que significó la auténtica  Conjura de los Necios asturiana.

Víctor GUERRA. MM.:.
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