Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

23 de diciembre de 2016

SOBRE FUNDACIONES Y REFUNDACIONES MASONICAS

300 años. Refundacion

Hace bien poco, la Gran Logia Simbólica Española (GLSE), ha lanzado a los cuatro vientos de las redes sociales la puesta a punto de su II Curso de Fundamentación Masónica  bajo el título de:  Francmasonería :Tres siglos de la Refundación Moderna.

Actividad que se desarrollará entre  los meses de Marzo y Junio del 2017 y donde un amplio elenco de profesores desarrollarán diversos contenidos, en algunos casos con temas un tanto repetitivos, ya que en parte son firma y sello de las peculiaridades que reune en lo concetual y filosófico la GLSE, con temas tan trillados como el Método Masónico, que  además de estar en todos los índices las obras temáticas sobre masonería  de Javier Otaola, incluso se le dedicó un número monográfico de la Revista Cultura Masónica.

En su momento por mi parte contesté con varios trabajos en este mismo blog, sobre la cuestión del METODO MASONICO
Pero no deseo entrar de nuevo  en dichas tesituras, pues ya iremos desgranando los distintos tema del Curso de Fundamentación a medida que vayamos contando con la videoteca del curso, deseo tratar otro tema, y es lo que trae hoy hasta aquí. 

El enunciado de este II Curso de Fundamentación Masónica, a mi juicio personal, creo que se trata de un título confuso y equívoco en cuanto a los contenidos a los que quiere hacer referencia, aunque no dudo que este tenga tirón publicitario, pero la realidad es dicho título no responde a la situación que se dio en 1717, y parece que los promulgadores del tal evento formativo no han debido ni leer ni un ápice de lo que venimos exponiendo sobre la masonería del siglo XVIII diversos autores, mediante escritos propios y ajenos, aunque tal vez para que seamos escuchados y leídos nos haga  falta el label de algún notable masónico o jesuítico.

Por tanto, renuncio a enlazar una vez más, trabajos tendentes a  clarificar la cuestión del nacimiento de la masonería de 1717,  aunque puedo llegar a entender el tema como sí de un posible renacimiento de la masonería se tratara.

Pero hablar hoy en pleno siglo XXI, al borde de la celebración de los 300 años la masonería  de 1717, en los términos de una Refundación Masónica, y sobre todo Moderna, es  ignorar algunas elementales cuestiones.

Tal vez el nudo gordiano, no esté en lo que yo exponga, sino en los mismos programadores  del curso, cuando por un lado indican el titulo de Tres siglos de la Refundación Moderna, y luego los profesores y brillantes académicos como Octavio Carrera y Vladimir Carrillo, van a desarrollar sus contenidos bajo este otro  titulo la refundación de la moderna masonería, que parece estar un poco más en sintonía con la realidad, aunque faltando  a la verdad, aunque no deja de ser cierto que todo esto depende de la opción  que uno tome, si la de vincularse a la masonería noaquita de los viejos textos que van a rescatar los jacobitas irlandeses con Dermott a la cabeza, o a la masonería  que arranca en 1717.

Lo que está claro es que fruto de los desconocimientos históricos vienen estas confusiones, pues no parece que algunos Hermanos/as sepan muy bien de donde proviene su propia raíz masónica, pues tan pronto están defendiendo el origen de los llamados «Antiguos» y la base  subterránea que los alimenta, como son  los Antiguos Deberes, trayendo a la primera plana los Regius,  Cooke, Sloan, Roberts, Spencer  etc; como se hacen acreedores de los «Modernos» y sus rompimientos estructurales, todo ello en una franca contradicción entre uno y otro,  mezcolanza poco entendible a la luz de la historia, pero que puede ser un buen tema a debatir en el curso pues tampoco es que en esa época hubiera límeites claros entre unos u otros como hemos visto en Bristol y la Gran Logia de Wigan..

Pero  la masonería española es así, muy tendente a las extrañas mezcolanzas ya que parece trabajar sobre modelos  un tanto esquizofrénicos a la hora de explicar el nacimiento de la masonería del siglo XVIII, y la verdad  no  entiendo el porqué, pues estamos hablando de doctos formadores, de consolidada estructura académica, versados en lenguas, que tienen por tanto opción al conocimiento y a la bibliografía de amplio espectro,  y sin embargo los partos son bastante parcos, repetitivos y poco atrayentes o eso me parecen a mí. Está claro que los programadores ojean poco las programaciones europeas de encuentros y trabajos de reflexión, y miren que aquí en este modesto blog de exponen, tendencias, se reseñan libros, se exponen opiniones…,pero ni por esas.

En fin, dice la RAE, que REFUNDACIÓN, es la acción y efecto de Refundar, lo cual es: revisar la marcha de una entidad o institución, para hacerla volver a sus principios originales o para adaptar estos a los nuevos tiempos. 

Situados de nuevo en 1717, nos encontramos con una reunión de una serie de masones que no intentan refundar nada, puesto que no tiran de los viejos textos de los Antiguos Deberes, ni ellos mismos son miembros notables de las viejas estructuras masónicas operativas de Inglaterra o Irlanda o Escocia, ni hay presencia de grandes logias o representantes o delegados, tal vez el correlato que en España hemos construido acerca de de todo esto sea muy simplista, y un tanto mítico al estilo andersoniano. y  alejado de los postulados de la llamada “Escuela Auténtica” donde se plantea entre otras cosas que no ha había habido esa supuesta comunicación de la tradición, entre operativos y especulativos. Aunque para gustos hay teorías y muy diversas.

Yo que parto de la misma tesis planteada por Roger Dachez en su «masonería inventada», creo que la mítica de los Colegia Fabrorun, Vitrubio y los operativos, son más bien nexos de las corrientes ocultas de una tradición cuyas míticas, no dejan de rememorar viejos tiempos, pero sus contextos sociales, laborales y a veces hasta políticos  son muy distintos en los cuales los situamos.

A  mi no me cabe ninguna duda que Desaguliers, los «Moderns» de 1717, londinenses protestantes en su mayoría, vienen a romper definitivamente con el mundo de la tradición, marcando un cierto distanciamiento espiritual y religioso y hasta de una cierta ética, en la medida en  que ello fue posible y la prueba palpable es que frente a esa ruptura con lo anterior, apareció Dermott y su  Gran Logia de los “Antiguos” este sí que trata de refundar la masonería anterior, la de los Old Charges, en definitiva  la vuelta a una Tradición espiritual y una ética transcendentalista.

Y tal hecho (Dermott y lo suyos) sí que desembocará en otra genuina  REFUNDACION como es la de 1813, con el nacimiento de la Gran Logia Unida de Inglaterra (GLUI), sobre los derrocados cimientos de los «Modernos» y los victoriosos triunfos de los «Antiguos» estableciéndose curiosas paradojas, de como un nacimiento y desarrollo a través de la aristocracia y la alta burguesía esta va a ser combatida por bases dicen más «populares» y que en 1813 se acaba estableciendo una REFUNDACION en base al establecimiento de la monarquía como cabeza de la masonería inglesa y representante del genuino conservadurismo inglés.

Volviendo a 1717, tenemos que en Londres se reunieron, en ese momento, unas seis logias muy descuidadas por Sir Chistopfer Wrem, y junto con algunos otros Hermanos se reunieron en la Taberna del Manzano(Apple Tree Tavern) en Charles Street, Covent Garden y «se constituyeron en una Gran Logia pro tempore en debida forma” y en el día de San Juan Bautista, año del Señor de 1717, la Asamblea y fiesta de los Masones Libres y Aceptados se realizó en la cervecería del Ganso y la Parrilla en St. Paul´s Church Yard”. En ese humilde ambiente- sin pretensiones de apariencia- en una sala de la taberna, de 22 pies largos por 16 pies de ancho- la primera gran Logia del mundo fue constituida formalmente: La Gran Logia de Londres y Westminster».

Que por cierto, dicha primera Gran Logia  carecía de culaquier reconocimiento universal, digamos que «algunas antiguas logias retenían una posición de independencia y rehusaban aceptar una nueva Constitución- manteniendo algunas antiguas y peculiares costumbres, así fue como surgieron sociedades que afirmaban ser de masones, pero que usaban simplemente el título del oficio como tapadera de propósitos políticos o menos dignos aún». 

Indicar que no por ello los enemigos dejaban de trabajar pues varias divulgaciones del Ritual se imprimieron, con el propósito de llevar al mundo exterior los verdaderos secretos del oficio- la mas importante fue Masonería Diseccionada, escrita por un Samuel Prichard en 1730 quien se describe como “último miembro de una logia constituida”» 

A este respecto es recomendable, la lectura del trabajo de una buen colaborador y amigo, además de Hermano: Saúl Apolinaire con la traducción The Craft in the 18th Century  The "Moderns", 1717, and the “Antients”, 1751 de BY ARTHUR HEIRON.

Para que nadie nos acuse de partidistas, referiré otros trabajos muy interesantes  como los referidos al Hermano Herrera Michel expuestos en su blog PIDO LA PALABRA   que en varias trabajos  explica cosas interesantes sobre los hechos de 1717 :

«mucho se ha escrito y poco se sabe de lo que pasó cuando la fundaron en Londres en una habitación de 4.26 por 6.36 metros cuadrados del segundo piso de la “Casa de Ale La Oca y la Parrilla” (Goose and Gridiron Ale House) el 24 de junio de 1717. No se conoce si se reunieron cuatro o seis Logias ni si eran operativas, especulativas o de ambas clases. Tampoco se sabe cuántos eran exactamente los asistentes ni mucho menos como se llamaba la mayoría. De lo que sí se está al corriente es que de las cuatro Logias fundadoras tres no tenían más de cuatro años de fundadas y la otra contaba con veintiséis. 

Sobre las restantes dos (si las hubo), solo existen conjeturas inciertas […]La Logia anfitriona de la “Casa de Ale La Oca y la Parrilla” se llama ahora glamurosamente “Lodge of Antiquity” No. 2***, y en la reunión resultó por elección a mano alzada Anthony Sayer como el primer Gran Maestro de la Masonería. Un personaje del que tampoco se sabe mucho, que es posible que sea francés, de baja posición social, al que se tuvo que socorrer varias veces económicamente y que terminó siendo el Guarda Templo de su Logia hasta que murió con setenta años de edad en 1741»


Por tanto no parece que los masones de 1717,fueran herederos de nada, o quisieran refundar nada, sino todo lo contrario, querían o pretendían FUNDAR una masonería nueva, con nuevos moldes y levantada con cimientos nuevos,,

Si hubiesen querido lo contrario seguro que hubieran buscado viejos referentes sobre los cuales pivotar y cimentar su nueva creación, y hubieran reutilizado los viejos textos a modo de refrendados referentes de una vieja tradición, pero no, ellos estaban en otro concepto social y político, y recuperar o volcar su mirada,por  escasa que  fuera, sobre los viejos moldes les hubiera hecho de facto herederos de los viejos cánones.

De hecho porque lo no lo hicieron y no tardando mucho  facilitaron la llegada de los católico irlandeses capitaneados por Laurent Dermott y los suyos, que fueron quienes a la postre se engancharián a las viejas tradiciones a las que había renunciado Desaguliers y los suyos atrincherados bajo muy diversos mantos  (evangélicos de diversos pelajes, libertinos, ateos estúpidos o no,  y con gentes de muy diversa extracción desde plebeyos a notables burgueses metidos de pies y manos en la Royal Society.

En fin, no se trata de volver a contar la historia de la Querella entre «Antiguos y Modernos» pero no entender esto, supone de mano entrar de lleno en los términos de la REFUNDACIÓN, y hacer con ello de menos la eclosión de 1717, como eslabón de un quehacer, el cual poco tenia que ver con el anterior. Aunque como digo los hechos que desembocaron a través de los hechos de 1751  y luego ya, la definitiva en 1813, esas si que fueron verdaderas REFUNDACIONES.

1717, Fue el nacimiento de una utopía, con gentes poco atadas a viejas instituciones, al fin a la postre,  eran «hijos de San Juan», masones libres  sin instituciones que no buscaban el cobijo de otras estructuras y reconocimientos, nuestros fundadores se dice que  quemaron los viejos rituales y catecismos, no tanto para preservar sus secretos contenidos, sino que lo que querían significar con tal hecho, si es que aconteció, fue la ruptura total y definitiva para de este modo crear un espacio nuevo y bajo nuevas concepciones y parámetros de consenso poco doctrinarias, y capaces de «reunir los disperso para encontrarse», lo que quera  diametralmente opuesto a lo promulgado años después por Laurente Dermott.

No deja ser curioso que todo el estudio sobre esta ruptura se haga desde estadios distantes a 1717, y no  escudriñando  quienes asistieron, el porqué, y para qué, exactamente,  de donde provenían esos masones de «San Juan» no adscritos a ninguna Gran Logia y que se reúnen un día como si tal cosa para fundar la Gran Logia de Londres, y sinmbargo se está presto a explicarnos todo ellos yendo a escudriñar el mundo de los operativos, o el posterior desarrollo al nacimiento de la Gran Logia de Londres, cuando en realidad  1717 significó en sí misma una ruptura, una FUNDACIÓN, a la cual, al menos  en ese primer momento, parece difícil adjudicarles teorías de la transición, o de los préstamos,  etc, digamos que las  hay para todo los gustos e inclinaciones.

1717, fue para mi la clave y la piedra angular de una FUNDACIÓN en toda regla, y más si la ponemos en relación con lo aconteció con la famosa querella entre «Antiguos y Modernos» pero no haciendo misticismos, o esoterismos raros,  o aislando  unas cosas de otras lo político, lo religioso, o lo masónico  pasta e una extraña melange, que es  poco tan motivadora,  sugerente e idílica, como ligarla al mundo de los Comacinos, los Antiguos Constructores de Catedrales,  los misterios sagrados, o el Compañerismo...

En fin, he expuesto con toda la honestidad porqué el titulo de este II Curso de Fundamentación masónica  ha fundamentado, valga la redundancias, mal su título..

En todo caso quedo a la espera de aquellas nociones que sustenten el proqué si fue una REFUNDACION, y por tanto salvo alguna otra eventualidad no queda nada más que esperar al ya famoso   II CURSO DE FUNDAMENTACION MASONICA a celebrar en los Valle de Madrid.

UN TAF  Victor Guerra

2 comentarios:

aymeric dijo...

Hay un error, ampliamente extendido, en el título de la obrita de Pritchard, La traducción correcta del título es Masoneria Diseccionada. El traductor original, supongo que de la época de la primera publicación, confundió los términos, que en inglés tienen una escritura más parecida todavía que en español, y le endosó un Disecada que perdura hasta hoy. Poco a poco comienza a verse el título correcto.

Por otro lado, en cuanto al asunto de la Refundación, ¿es casualidad que el Pacto de Unión de Inglaterra y Escocia se firmase en 1714?. Hay quien sostiene (un escoceś por supuesto) que los inicios de la Masonería tal como la conocemos se fraguaron en la Escocia del siglo XVII. Y que, con el traslado de los cortesanos escoceses a Londres, parte de esos masones se fueron allí e impulsaron los acontecimientos de 1717. Este autor sostiene que Anderson era escocés.

Y un apunte al margen. ¿Es coincidencia que los presuntos actores de la fundación o refundación, escoceses, franceses y londinenses, que se enfrentarían más tarde a lo Ancients de York, reproduzcan casi exactamente a los contrarios y los partidarios del Brexit?

Victor Guerra Garcia dijo...

Estimado Aymericv: Lo que planteas que en parte es tangencial a lo publicado, no deja de tener su interés.
En cuanto al tema de la Masonería de Pricchard, decirte que tienes razón en masonería diseccionada, y lo que hay es una mala traducción, cuyo error corrijo en este instante.
En cuanto al tema de que Escocia protagonizase años antes una masonería eminentemente especulativa y que fueron luego los que en 1717 dieron el campanazo, digamos que en esas teorías tenemos a Stevenson, pero surgen dudas a cerca de esas posibilidad, primero eso estaría denotado dada su importancia tan trascendental, y es más esos posibles masones escoceses dado su vanguardismo a buen seguro que traerían mandatos de sus logias, y no aparece nada de todo ello en la historiografía que manejamos. Aunque no deja de ser cierto que luego entre los MOdernos, hubo una fuerte mezcolanza tanta de nacionalidad como de mezcla de emigraciones, ingleses en Escocia que vuelven a Londres; escoceses en Londres e Irlandeses , qy que luego ra sus lugares de origen. Etc.
Eso mezclas y prestamos e influencias de unos a otros y otros a unos las hubo, pero no creo que la fundación de 1717 pueda ponersele un apellido o sello nacioanl , muy al contrario-
Y con lo del Brexit me parece una extrapolación que tiene mal encaje entre 1717 y el 2016. UN TAF

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