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personales de su autor como Maestro Masón, y tienen por tanto derechos de autor ©.

3 de octubre de 2018

Cuando la historia masónica se confunde con las témporas. A propósito de Sylvia Hottinger.

Sylvia Hottinger
Profesora  Sylvia Hottinger explicando las cuestiones de las imágenes y su significado.

Cuando uno tiene  la masonería como un entretenimiento academicista, o en todo caso, como un medio y excusa para estar en los círculos masonológicos  publicando de vez en cuando en las revistas, de los amigos, sin más filtro que ser de la «panda», o publicar por aquello de engrosar currículo pergeñando cosillas de aquí y de allá adornadas con frases de algunos estudiosos, pues suceden cosas como las que les paso a contar.

Está claro que la pléyade de los nuevos historiadores españoles que se dedican a trabajar sobre la masonería, tienen muy limitado su campo de investigación dado que el basamento  es un archivo policial orquestado por el franquismo a modo de pruebas documentales requisadas como prueba probatoria para la Causa General 155, la cual se abrió en función de la famosa Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo de 1940. Sito en Salamanca.

Esto conlleva a que dada la falta o escasez de otras bases documentales y materiales complementarias, y el poco uso de estas  otras escasas documentaciones por parte de muchos de los historiadores (profanos), el personal se contentan con la labor positivista de contar logias y masones, realizando tal tarea a modo de complemento las adscripciones políticas, como quien cuenta borregas y las añade a uno u otro corral.

Quien crea que esta opinión personal no responde a la realidad, no tiene nada más que dar un vistazo a la amplia bibliografía masónica española, y podrá  asistir a la perpetua clonación de contextos, y directrices, lo que lleva a buena parte de este trabajo historiográfico a constituirse en una obra coral a modo de calco una de otra, salvo raras excepciones, que las hay y entre las que cabe destacar la de Ferrer Benimeli.

Toda esta situación conlleva que tengamos una historiografía masónica inserida en una determinada faz y sello, que si bien era interesante para el arranque y comprensión del fenómeno masónico en los años 80, ello no puede ser la marca y el modelo para el siglo XXI.

Esta larga reflexión viene motivada porque hace unos meses se publicó en una revista REHMLAC+ISSN (Revista de Estudios Históricos de la Masonería Latinoamericana y Caribeña), en el numero 1659-4223, vol nº 1 Mayo -Noviembre 2018(339-359),  entre otros, un artículo de la ayudante académica en la Universidad de la Carlos III: Sylvia Hottinger, , titulado: 

Las huellas del franquismo en el uso de los signos masónicos en Internet: Algunas fotografías de políticos de la segunda República española.

En dicho artículo, la citada historiadora parece deducir que la utilización por mi parte (Victor Guerra) de una fotografía para dotar gráficamente al artículo Bosquejo sobre Alvaro Albornoz Limiana (Blog Masonería en Asturias),  es bajo la opinión de la profesora mencionada, que «vengo a crear por el medio visual del otro que se consigue asignando una filiación masónica a los personajes designados».

Y para ello, la citada autora, Sylvia Hottinger, tomo prestada una fotografía, que según ella, se toman  a modo de que «dichas ilustraciones usadas por los teóricos de la conspiración citan e ilustran en Internet para obtener credibilidad»,

Ni que decir, que para la investigadora Hottinger esa inserción gráfica en mi blog vendría a indicar que «el momento fotográfico en el que fue tomado, el contexto en el cual no es presentada la fotografía actualmente en la red y el uso actual que se hace de la imagen».

Está claro que la autora en su miopía historiográfica, nos quiere hacer creer que ha sido el libro de Ferrer Benimeli:Jefes de Gobierno Masones. España 1869-1936 , es quien nos ha dado la pauta para saber qué políticos de la II República, eran o no masones...

Decir a la ilustre historiadora Sylvia Hottinger,  que el citado libro de Ferrer Benimeli es del 2007, y para esas fechas algunos historiadores, entre los que me encuentro, incluso dentro del CEHME, ya teníamos bien conocido el archivo de Salamanca, e incluso por esas kalendas ya  había visitado otros archivos europeos, tanto masónicos como profanos.

Por tanto,  adjudicarme de forma indirecta que los «usuarios que editan en Internet recurren a la manera clásica de intentar cambiar el significado original de la imagen al sacar la imagen de su contexto, y también, usando lo que los editores de la imagen llaman el recorte o crop; es una forma de romper el discurso previamente elaborado».

Es evidente que la exposición de la señora Sylvia Hottinger, no solo es una clara tergiversación de mi artículo. sino que además quiere endosarme una determinada intencionalidad con respecto  a la foto de Indalecio Prieto y Álvaro de Albornoz, la cual adorna el artículo que escribí en su momento.

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Fotografía nº 13, Según Sylvia Hottinger. (publicada en el blog Masonería en Asturias a modo de ilustración del artículo sobre Álvaro de Albornoz y Limiana.

Pie de la fotografía: Indalecio Prieto y Tuero toma posesión de la cartera de Obras Públicas.A su derecha, Gordón Ordax, y a su izquierda, Álvaro de Albornoz (Ministro de Justicia).

Es más, la citada profesora expone en la página 352 de la revista   tomando como premisa lo comentado, que la fotografía que ilustra mi artículo, tiene según ella, toda esta carga de intencionalidad: «En la imagen 13, tenemos al periodista y político asturiano Indalecio Prieto (1883- 1962) con la mano dentro de la chaqueta»

Continúa la citada profesora:« Dicha imagen ilustra un blog llamado Masonería en Asturias y describe a Álvaro de Albornoz como masón. Pero encima de esta fotografía el periodista asturiano Víctor Guerra, escribe esto: “Activo miembro del Comité Revolucionario en 1930, fracaso por el que fueron fusilados en Jaca los capitanes Galán y García Hernández, él mismo fue detenido y procesado junto con otros correligionarios (Gracó Marsa, Luis Salinas, López Ochoa, Cabanellas, Alcalá Zamora, Lerroux, Indalecio Prieto, Martínez Barrios...), como decía Simeón Vidarte: “Masones, republicanos y socialistas seguíamos trabajando activamente por un República democrática”»

Prosigue doña Sylvia Hottinger: «Hallamos la fotografía en dos blogs distintos por el mismo autor dando a entender que Indalecio Prieto fue masón por su presencia entre otros masones, es tal la importancia actual de la fotografía que muchas personas en la actualidad se niegan a hacerse fotografías con las que no son afines».

Cuando uno lee mal e interpreta peor, digamos que pasan estas cosas, y como la insigne señora investigadora en temas masónicos parece ser docta en distinguir mal que bien, y leer bastante peor .debo comentarle varias cuestiones a raíz de su artículo:

1º.- Que no  preciso de poner fotos con signos extraños o camuflados, o en compañía de otros masones para consignar que alguien reúne la condición de ser masón.

Para indicar esto  o negarlo están las bases documentales de Salamanca,  y otros archivos. 

Si bien entiendo que esto lo hagan los periodistas del contubernio tiene un pase, pues para ellos es fácil y cómoda tal utilización y manipulación, pero que usted señora Sylvia Hottinger, quiera endosarme una tarea de manipulación, más allá de la intención de ilustrar mi artículo.

2º.- He dejado en varios artículos, y en mi propia trayectoria  vital masónica que no estoy en las corrientes de especulación masónica de ver membresías masónicas hasta en Marte, sino que mi propio desarrollo ideológico, como racionalista e insertado en las corrientes libertarias unido a mi propio desarrollo como masón y como historiador. digamos que estoy bastante alejado de las tesis en las cuales usted me desea situar.

Debe quedarle claro señora que tengo conocimiento dónde están las fuentes documentales para poder confirmar o denegar tales membresías más allá de donde ella puede llegar buenamente. Por tanto mi buena señora, en este caso no preciso exponer a Indalecio Prieto como masón colocando una foto.

Ni que decir, que tampoco dicha intencionalidad forma parte del lanzamiento de un mensaje subliminal, y por supuesto tampoco tengo la intención de complementar un discurso fascistoide, ni siquiera para dar honorabilidad a la masonería o denostarla, o engrandecer o denigra la imagen de Indalecio Prieto.

Por tanto, el que usted, señora Sylvia utilice una imagen sita en mi blog, la cual  está a modo de "adorno gráfico" , y que usted toma tal hecho para confirmar sus peregrinas tesis sobre el contubernio judeo-masónico, creo que es retorcer argumentos y llevarlos a determinados pesebres, que poco tienen que ver con lo que yo expongo.

Creo que su trabajo debiera tener más rigor, ya no digo académico, que también, sino de estudio y comprensión.

Indicarle  señora Sylvia Hottinger, que en la citada foto con Indalecio Prieto  aunque parezca ocupar un lugar preeminente, pero le recuerdo que el artículo es sobre Alvaro Albornoz, como político y masón, lo cual he desarrollado en varias entregas:
En dichos trabajos sobre Albornoz, la figura de Indalecio Prieto es puramente tangencial, hasta tal punto que debo decirle que  dicho personaje es citado unas siete veces en dichos artículos y solo a modo de referencia en cuanto a la actividad política, y nunca como masón, ni seudo masón.

Por tanto creo que mi artículo está lejos de tratar la figura de Indalecio Prieto, al que por otra parte, exponer que todo lo publicado en el blog Masonería en Asturias, que son nada menos que unos casi 400 artículos publicados, todas la referencias que he realizado sobre Indalecio Prieto son refiriéndome a éste como parte de los gobiernos republicanos y su actividad política, no como masón o pretendido masón, que por cierto en toda esa cantidad de artículos publicados, solo hago una cita de la pretendida membresía masónica  de Indalecio,  en tanto que tomo la cita textualmente a Ferrari Billoch.

Por lo cual sacar a colación y hacer hincapié que esa foto de Indalecio Prieto, en un artículo sobre Álvaro de Albornoz, es querer significarle como masón para lograr una cuestionable honorabilidad, o querer desprestigiar a la masonería, es sacar las cosas de quicio, y  hasta denota una malsana intención, estimada Señora Hottinger, referida a la esfera del contubernio masónico.

Pero le voy a decir más, entrar en estos temas, y meter entre sus cita a mi persona y mi blog de historia masónica,  y endosarme una cita que es de Simeón Vidarte, para justificar sus tesis sobre los signos masónicos «escondidos», y realizar con todo ello un totum revolutum, asimilando mi trabajo con otros blogs y otros personajes... deja clara su poca objetividad, lo cual parece indicar una evidente manipulación por su parte, y aunque  le he pedido por email una rectificación sobre dichos contextos, digamos que usted me ha mandado a paseo, como buena colega, que dice ser historiadora de la masonería.

Indicarle que si yo hubiera querido aventurar o especular sobre la posible membresía masónica de Indalecio Prieto, lo hubiera podido hacer desde hace tiempo, tanto en mis propios blogs y hasta presentarlo en los simposios del CHEME,  sin ningún rubor, y por supuesto no colocando fotitos al uso tan de moda, sino exponiendo los trabajos de investigación consultados y las bases en la que habría cimentado mi especulación, pero no ha sido ese el caso, aunque documentación en mis archivos para ello no falta.

Menos mal, que no he expuesto en el artíuclo la  foto de «mano escondida»  de la cual sería interesante ver qué conclusiones saca usted como brillante profesora y traductora Doña Sylvia Hottinger.



Pero es más, debo decirle que su artículo es un conglomerado de cuestiones sin mucha contrastación, y quiero exponerle porqué:

Cuando usted estudia las imágenes, le recomendaría como profesora ocasional en temas masónicos, y haga esas traslaciones  tan preciadas en sus trabajos, no vaya a documentaciones de terceros, «una re-composición de dibujos de un libro que hemos encontrado citado en alemán Freimaurersignale in der Presse: Wie man sie erkennt und was sie bedeuten Taschenbuch,  yo le recomendaría que estudie las fuentes primarias, como son rituales de los distintos grados, y por supuesto los distintos ritos, pues con esa lectura directa es muy posible que el resultado a la hora de interpretar los gestos y signos tenga usted una perspectiva diferente.

Se lo puede asegurar como historiador y como masón que lleva años metido estos telares..

Si usted necesitase consultar algo al respecto le brindo mi biblioteca masónica personal  con algo más 3000 rituales, y unos 3500 libros sobre la temática masónica, los cuale  están  a su disposición.

Porque asignar la mano metida en chaqueta, signo por otra parte bastante habitual en Indalecio Prieto, y muy común en otras gentes de dicha época  en  algunos daguerrotipos masónicos del siglo XIX, como el que usted misma expone de José Cao Duran , u otros, es no saber distinguir muy bien a qué obedecen toda esa pléyade de gestos y ademanes, y por tanto comprendo que es fácil dejarse llevar por las modas de interpretar imágenes, y no realizar la interpretación a través de fuentes no directas, sino con textos interpretadores de la esencia masónica, que es lo que hace que usted, estimada Silvia, confundiendo el culo con la témporas.

Creo que le falta conocimiento masónico suficiente para encarar estos temas, y lo que usted consigue al mezclar gestualidades que proceden de otras culturas masónicas con grados y ritos que en la época de la Segunda República, no se utilizaban en la masonería española,  la cual no tenía practicaban ciertos ritos,  ni por supuesto los grados colaterales, debería usted saberlo o profundizar más en ello, pero claro está usted  más interesada en mezclar churras con merinas, aderezando fotografías e intencionalidades para sacar  sus peregrinas conclusiones

Indicarle para su trabajo futuro, que para los masones un gesto en sí nada nos dice, pues a veces la gestualidad que se utiliza puede parecer muy común y dar lugar a errores de interpretación, como a usted le sucede, a lo cual suma el error de adjudicar intencionalidades de manipulación, por tanto tal o cual gesto en masonería debe ir complementado con palabras,  toques y  signos, que es lo que realmente nos indicaría a los masones saber  delante de quien estamos, reconocer su grado y saber  hasta su rito.

En todo caso, la hermenéutica gestual masónica debe llevar ritualmente, otra contra gestualidad, que también va acompañada de palabras, toques y signos que son diferentes en función de los ritos y los grados, por tanto que usted enseñoree la fotografía de Indalecio Prieto, a modo de un cierto significado masónico, porque lleva la mano metida en la chaqueta, o «escondida»,  llegados a este punto le recomendaría ir a la RAE y comprobar el tema de metida y escondida,  e igual ello le da algunas pautas de interpretación, amén de que le recomiendo leer algunos trabajos de Ortiz Osés, que  le podrán venir bien para su trabajo de interpretadora para-masónica de fin de semana.

Por mi parte le  sugiero alejarse de la papanata  moda de hacer similitudes con las imágenes como el  logotipo de gmail y la masonería, y le rogaría se centrará en trabajos reales de interpretación más allá de endosarnos discursos contubernistas o fascistoides por la ilustración de diversos artículos, en los cuales no me niego a que sean utilizados bajo la premisa de una ilustración tomada de aquí  o de allí , pero de ahí a endosarme un discurso del tipo que usted hace, es desconocer mi trabajo y mi persona, como investigador y como masón.

Mostrar cual es mi talante acerca de todo este tema de los signos y los símbolos es algo que llevo intentando a través de ocho o diez libros publicados sobre masonería, y es más, debo indicarle que en algunos grupos de Facebook que coordino sobre Simbólica masónica funeraria, por ejemplo, tengo un combate personal cuando se exponen fotografías con supuestos signos masónicos para confirmar diversas  membresías masónicas, ante esto  a los miembros de los grupos siempre les digo lo mismo, la adjudicación de la condición masónica debe venir acompañada de un mínimo currículo masónico, y no de supuestas especulaciones simbólicas.

En todo caso le recomiendo trabajar algo más el tema de las imágenes masónicas o para- masónicas y su significado, porque viendo lo que ha expuesto  en este artículo, creo que le queda mucho tajo por delante, y lo extraño es que usted esté dando cursos en la Universidad sobre tales cuestiones, y leyendo lo que leo, no me queda más que indicar que el GADU coja confesados a sus alumnos.

En todo caso le encomiendo este trabajo para su conocimiento: los grabados como parte del discurso masónico, igual usted aprende algo, al menos así lo espero,  y con ello me alegraría que dejara de lanzar peregrinas especulaciones sobre oscuras intencionalidades, al menos por mi parte.

Que tenga un buen día Señora Hottinger.

Victor Guerra

Historiador de la masonería, editor de varios blogs masónicos: Masonería Siglo XXI, Masonería en Asturias, Rito Francés. Maestro Masón del Rito Moderno del GOL y Vº Orden se Sabiduría. GOdF- Supremo Consejo del Rito Moderno del Brasil.
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