Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

24 de febrero de 2017

LA REGULARIDAD, Y SU MEDIDA PATRON. ¿LA UNIVERSALIDAD MASONICA)

GRAN lodge

Ahora que estamos en el Tricentenario del nacimiento de la masonería, y algunos se dedican a mirarse el ombligo, y otros a decir lo que bueno que son, y otros los numerosos que son, y en su mayoría a enraizarse en una masonería la de 1717 que nos les pertenece, es como si festejaran el feliz aniversario de la abuela, pues sus fechas patrón creo si no me equivoco que son 1738-1751 y 1813  y 1829. echen cuentas.

En todo caso creo que los 300 años de masonería, ya que todos se auto convidan a la celebración deben servir para algo más que para nos ninguneos, y deben servir para la reflexión crítica, para conocernos mejor y poder encarar un futuro halagüeño

Lo cierto es que este tema de las «medidas patrón» es una cuestión cadente en la masonería desde hace ya muchas décadas y como tal concepto, la «regularidad» supone cuando menos, y de antemano para buena parte de los masones, el canto rodado del camino, ese en el que todos tropezamos alguna vez.

Puesto que supone, de una u otra forma, que pese a los reconocimientos que como masones nos debemos, unos con respecto a los otros, en lo individual e incluso en lo colectivo, sin embargo, nos encontramos que en muchas ocasiones no podemos trabajar juntos, al menos en lo institucional u obediencial, en especial debido a esas concepciones al uso de la «regularidad», e «irregularidad», que al final son etiquetas, pero cuyas definiciones nos separan a los masones.

Esta noción de la «regularidad» en el seno de la masonería, es digamos, unidireccional, en tanto que deviene en base a los edictos que emanan de una determinada entidad masónica, que parte de los presupuestos de considerar como medida patrón de dicha regularidad, lo siguiente:

· La legitimidad de origen
· El respeto a las Antiguas Reglas.
· Reconocimiento
· Exclusividad territorial

Estos apartados son los que han determinado un cierto acuñe definitorio, a modo de que aquellos que nos estén en línea, con la medida «patrón», sean considerados algo así como los «Hermanos Separados» que exponía Alec Mellor.

Lo cierto es que la masonería tiene interesantes e importantes proclamas tendentes a querer alcanzar como objetivos importantes la fraternidad y la universalidad, pero paradójicamente contra ellos choca frontalmente ciertos sofismas nacidos generalmente de la interpretación de las Antiguas Tradiciones, en cuyas fuentes beben aquellas organizaciones masónicas que se proclaman y se establecen como Obediencias Regulares.

Lo cual les implica tener un sello, tan solo por el hecho de estar legitimadas mediante un curioso concepto y singular proceso de otorgamiento de la «regularidad», generalmente proveniente de la Gran Logia Unida de Inglaterra (GLUI).

Aunque esa alineación tan destacada de la organización masónica inglesa, denominada también cabeza de la «Tradición» trae consigo una concepción y una praxis que en lo filosófico viene a decirnos que dichas organizaciones se desarrollan bajo el concepto de un cierto «paternitas».

De este modo ejemplifican su acción fraternal mediante el ejercicio de la caridad, que recoge su identidad más bien del carácter religioso de este acto, frente a otras organizaciones que defienden otros conceptos de carácter más universalista y racionalista, y por tanto desligados de las actividades o concepciones caritativas.

Esto último, digamos que está más bien instalado en las masonerías y Obediencias alejadas de la Traditio, las cuales se embarcan, con mejor o peor fortuna, en lo que supuso la fundación de la masonería de 1717, y sobre todo, en su molienda francesa del renacimiento de la masonería moderna.

La creación masónica de 1717 fue ante todo un proyecto de renovación sobre los pilares de una cierta razón universalista, que, al pasar por el crisol de Las Luces, ya en el Continente, terminó asumiendo conceptos más contemporáneos, como el avance que supuso pasar de ser considerados vasallos, a tener la condición de ciudadanos.

O la que devino entre dos conceptos antagónicos como la caridad y la «fraternidad»; o entre la «universalidad» un tanto confesional del Centro de Unión andersorniano, al llamado Centro de la Unidad, más contemporáneo y actual.

Por tanto, la famosa querella de los «antiguos y los modernos» cobra desde esta visión mucho más sentido; sobre manera en el plano de que el nacimiento de 1717 resultó ser un choque cultural masónico de primera magnitud, que intentó y en parte logró quebrar, Laurent Dermott y sus «ancients».

Por lo cual, podemos decir que la fundación de 1717, no fue un proyecto de transición de una masonería operativa a una masonería especulativa, sino muy al contrario vino a significar el rompimiento con la traditio de un mundo anclado en los «Centros de Unión» de concepción medieval, de raíz cristiana, dicha fundación supuso un gran vuelco, pues la religión protestante que tenía todo un peso social y confesional, de primera magnitud se va a plasmar tanto a nivel organizativo como conceptual.

Toda esta actividad y concepción se trasladó a los rituales, otra cosa es que hoy, podamos y seamos capaces de rastrear en ellos, toda esa cultura religiosa, para de ese modo poder delimitar su peso e influencia.

En este último caso, las diferencias conceptuales entre los «antiguos» y los «modernos», las obtenemos al comparar los viejos catecismos y divulgaciones y los distintos rituales, que la historia nos ha ido legando a lo largo de todos estos siglos.

Tal vez, para comprender la verdadera dimensión de todo esto, haya que revisar nuestra propia construcción de la historia masónica, para poder analizarla de otra forma y bajo otro prisma, fuera, cómo no, de los contextos tópicos e historicistas tan al uso.

Por cual será necesario, entender el fenómeno de la eclosión masónica de 1717, verlo y examinarlo como el resultado de una auténtica ruptura, como fue la quema de naves por parte de las logias que secundaron a Désaguliers, a Payne, o a Sayer en el proceso de modernización, en el que se embarcaron estos francmasones en 1717.

Su nacimiento, se tradujo en un objetivo cuasi único, que no hubiera punto de retorno; tal vez desde esta perspectiva se pueda entender la comentada quema de textos rituales por parte del pastor Anderson; personalmente soy de la creencia que Désaguliers, tenía muy claras las ideas al respecto de la obra en la que estaba embarcado, y como tal dejó plasmada su idea junto con Payne, al redactar los Reglamentos de las famosas Constituciones de Anderson.

Con esa acción estaban dando un nuevo marco de acción y encuentro, dentro de la componente religiosa y confesional protestante, que estaba instalada en las logias, y en los propios masones ingleses del siglo XVIII.

El objetivo era aportar un espacio neutral, un hueco para la Razón, un espacio ideal y singular para aquellos que no querían estar bajo el yugo de la confesionalidad individual y logial de aquellos momentos, y tener que expresarse o de identificarse en función de sus creencias intimas y personales, tanto políticas como religiosas.

El respeto a las creencias religiosas de carácter individual e íntimo, en el ámbito masónico, será producto del crisol del librepensamiento masónico, pero en la protestante Inglaterra tal cosa no se entenderá de la misma manera que en el Continente, con su embridamiento con Les Lumières, tal y como sucedió en suelo francés.

Aun así, el pastor Anderson, más dubitativo, pivotaba más bien entre un cierto conformismo asentado sobre dos orillas, por un lado, su querencia e inclinación hacia la vieja tradición noaquita, y los distingos heráldicos con que premió a la naciente masonería, y que retrató con toda la magnificencia en su introducción en las llamadas Constituciones de Anderson, yo creo que con la intención de mantener cierto cordón umbilical con los Antiguos Deberes.
Sin embargo, con el otro pie quería alcanzar la otra orilla, en la que se embarcaban sus otros compañeros, imbuidos como estaban del espíritu modernizador que les impregnaba su filiación, o su cercanía con la Royal Society.

Un ambiente empapado de un universalismo, en cuyo atanor racionalista se irán cocinando con los años, hasta nuclear singulares, tras muchas vueltas y moliendas, conceptos como los que adornan a la masonería el siglo XIX, y que han llegado al siglo XXI, de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Estos conceptos, no tenían cabida en el mundo medieval católico del «fraternitas» operativo, de cuyas bases conceptuales en buena medida beben los «Antiguos», con Laurent Dermott, como su más potente referente, y cabeza de puente en ese primigenio retorno a la Tradición , lo cual que se vió reforzado con los cambios posteriores en las Constituciones de Anderson, queriendo amparar el deseado confesionalismo de los masones, que paradójicamente va a poner de manifiesto L. Dermott, con la publicación de su Ahiman Rezón.

Este proceso será definitivo y definitorio en 1813, con la creación de la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Su nacimiento marcará una época y un hacer con la puesta en pie de la famosa «Acta y Unión» marcando para años venideros, una frontera, la dicotomía entre ambas corrientes masónicas, la llamada «regular» y la denominada «liberal».

Esta corriente masónica, nacida en el marco de la Traditio, reflotada por la acción de Laurent Dermott, choca cuando se deshace la melé confesional, y se abren otras posibilidades de inclusión en la masonería fuera de los contextos religiosos.

Y por tanto fuera también de la presión mediática de las diversas modificaciones de los textos andersornianos, que cada vez más se van a ir pegando a la Traditio y por supuesto perdiendo el posible carácter agnóstica de las primigenias Constituciones.

Lo cual, al fin y la postre, andando las décadas, va a suponer una guerra de conveniencias, de apariencia religiosa, pero que debajo se escondía una concepción imperialista y colonizador, que va a generar y a determinar un patrón de conducta, y un reglamento de relaciones nucleado en torno al cerrado concepto de la «regularidad».

Proceso que arranca Dermott y culmina con la puesta en pie y firma del «Act of Unión» de 1813, confirmándose de este modo, una masonería victoriana, enraizada en un fuerte sentido de interiorización, y como en una singular confesionalidad ritual, cuyo desarrollo le lleva a trabajar en la cultura del «Espíritu» cuyo eje central va a ser ocupado por la potencialización de la figura divinizante del Gran Arquitecto del Universo (GADU).

Eso sí, echando por la borda cualquier contexto neutro, o de posible convivencia, sino más bien, desde el más puro enraizamiento de la divinidad, que en parte de recarga con demandas exigencias de tintes religiosos.

Esto es lo que lleva a este tipo de masonería, a inscribirse en una lógica cerrada, en la cual el Espíritu lo es todo, aunque luego oigamos de la boca de un Diputado Gran Maestro de la GLUI a finales del año 2011,[1] que «la francmasonería no se ocupa ciertamente de la espiritualidad»; aunque tal y como nos indica un buen conocedor de la masonería inglesa, como es el ex-Gran Maestro del Gran Oriente de Francia ( GOdF) Alain Bauer en su trabajo La Crise du Contenu, dentro del libro de Les Promesses de L´Aube: «la masonería regular no tiene otra ambición que la de hacer buenos ciudadanos, buenos padres de familia y buenos maridos».

Para poder observar estos cambios de tender puentes hacia ese confesionalismo masónico, del que vengo escribiendo, es bueno referirse a las viejas Constituciones de Anderson y sus respectivas modificaciones.

Para de este modo poder hacer los debidos ejercicios comparativos, de ver cómo van mudando los puntos de inflexión, según pasan los años y la presión de los «Antiguos» se deja sentir 

«Art. 1 (1723). Un Masón está obligado por su título a obedecer la Ley moral y si comprende bien el Arte, no será jamás un ateo estúpido, ni un libertino irreligioso. Sin embargo, en los tiempos antiguos los Masones fueron inducidos en cada país a pertenecer a la religión de ese País o de aquella Nación, cualquiera fuese, no obstante, se le considera ahora como aceptable de someterlo a la Religión que todos los hombres aceptan, dejando a cada uno su particular opinión, y que consiste en ser hombres buenos y leales u hombres de honor y de probidad, cualesquiera fuesen las denominaciones o creencias que pudiesen distinguirlos; de este modo, la Masonería deviene el centro de unión y el medio de anudar una verdadera amistad entre personas que hubiesen debido permanecer perpetuamente alejadas entre sí.

Art. 1 (1738). Un masón está obligado por su título obedecer a la ley moral en tanto que verdadero noaquita, y si comprende bien la profesión, él no será nunca un ateo estúpido, ni un libertino irreligioso ni actuará en contra de su conciencia.

En los tiempos antiguos, los masones cristianos eran llamados a actuar de acuerdo con las costumbres cristianas de cada país donde ellos viajaban. Pero la masonería existente en todas las naciones, aun de religiones diversas, lleva a que los masones se adhieran a la religión según la cual todos los hombres están de acuerdo (dejando a cada hermano sus propias opiniones), es decir, ser hombres de bien y leales, hombres de honor y de probidad, cualesquiera sean los nombres, religiones o confesiones que ayuden a distinguirlos: pues todos se articulan sobre los tres artículos de Noé suficientes para preservar el fundamento de la Logia. De este modo la Masonería es el centro de la unión y el feliz medio de unir a las personas, quienes, de otro modo, habrían permanecido perpetuamente desconocidas entre sí.

Art. 1 (1813). En lo que respecta a Dios y la Religión: un masón está obligado, por su título, a obedecer la ley moral y si comprende bien el Arte, él no será jamás un ateo estúpido ni un libertino irreligioso. De todas formas, los hombres, deben comprender, que Dios ve de otra manera, mejor que los hombres, pues el hombre ve la apariencia externa, en tanto que Dios ve el corazón.

Un masón está, en consecuencia, restringido a no actuar nunca en contra de los mandatos de su conciencia. Cualquiera sea la religión del hombre o su manera de adorar, no está excluido del Orden, considerando que el cree en el glorioso arquitecto del cielo y de la tierra, y que él practica los deberes sagrados de la moral. Los masones se unen a los hombres virtuosos de todas las creencias en el lazo sólido y agradable del amor fraternal, que les enseña a ver los errores de la humanidad con compasión y a esforzarse por la pureza de su propia conducta, de demostrar la alta superioridad de la fe particular que ellos profesen.

Leyendo atentamente los textos andersornianos, y siendo un poco atrevidos, se podría concluir que estamos hablando de una francmasonería que se constituye como una nueva mística occidental, con independencia de que siempre se haga un gran esfuerzo en remarcar y enfatizar la cuestión de que la masonería no es una religión, lo cual no niega que vista la cuestión desde una perspectiva moderna, percibamos a día de hoy que esta Masonería de Tradición se podría calificar sin mayor problema como una tendente a cierta mística masónica, que al fin y al cabo, es como se presenta este tipo de masonería.

Como una, mística del Espíritu, entendida desde esa parcialidad neo-confesional que deja fuera a tantos otros masones.

Tomando como punto de partida la filosofía de los «Antiguos», digamos que se ha ido desarrollando una masonería basada en un triángulo, que vertebra de arriba abajo a la «regularidad», y cuyos tres vértices son el Gran Arquitecto del Universo, el Espíritu y la Tradición,

Sus adheridos, se constituyen así mismos a modo de una gran élite masónica, podríamos decir que conforman en una especie de aristocracia místico-iniciática, en base a ese protocolo que se desarrolla de forma unilateral conformando a su vez las bases y el marco de la mal llamada «regularidad».

Ese gran triángulo de esencias, tangibles e intangibles, se construyen en un determinado espacio, sostenido por varios vértices que lo constituyen, por un lado «Espíritu y por otro el Conocimiento» y un tercer pilar que lo representa la Iniciación, lo cual conforma la filosofía masónica de Tradición (Regular), que tiene su mayor expresión en un espacio, en una palabra, y en un tiempo, basados como no podía ser de otra manera, en una cierta sacralidad y confesionalidad.

Un tiempo, y una palabra que se desarrollan en un espacio sagrado que compondrían y complementarían el epicentro de estos tres vértices: el Templo diseñado por David, dirigido por Salomón y que reconstruirá de forma figurada a modo de parábola para la masonería, el Maestro Hiram, y cuyos referentes míticos se van a encontrar en la Biblia, tanto en la Crónica de los Reyes, como en el Evangelio esotérico de San Juan,

De esta manera se construye un arquetipo ideal que enlaza muy bien con la Traditio, tras cuyo recorrido conformará el gran atanor alquímico de lo que constituye la «regularidad».

Todo este conjunto, la masonería de Tradición, lo revivificará de forma cotidiana en cada Tenida, en el Templo, considerando a este como el «fruto del reencuentro del Conocimiento de los hombres y lo Trascendente, entre el plano humano y el plano divino.

Lo divino se revela en lo humano, y lo humano se eleva a divino, y el templo por tanto se transfigura en un lugar de trasmutación de la metanoia de la transfiguración del hombre».
Pero sí bien esta sería la expresión filosófica de la «regularidad», la expresión práctica y cotidiana obediencial se plasma en la Legitimidad de Origen.

Una Gran Logia, necesita para ser «regular», la transmisión de una Tradición, y para ello tendrá su label de origen por el simple hecho de haber sido instalada, por otra Gran Logia.
Esto no deja de ser un modelo de clonación endogámico de los gremios medievales, que además persigue un objetivo final como es el control férreo de la estructura obediencial de forma unilateral.

Ya que, por ejemplo, la supuesta «regularidad» del Gran Oriente de Francia no valdría como patrón homologador dentro de este sistema patrón creado por la Gran Logia Unida de Inglaterra; como tampoco tendría validez en el caso de una Gran Logia espuria, aunque ésta estuviera constituida por masones regularmente reconocidos entre sí, y como tales tuvieran una demostrada practica masónica.

Al final, se conforma un estrecho embudo en el cual la pretendida universalidad que tanto se exalta en las Constituciones de Anderson, queda reducida al «Centro de Unión» de los iguales dentro del confesionalismo de creencias que conforman todo un patrón de reglaje.
Pero por sí este embudo fuera demasiado ancho, el estrechamiento del canal se constriñe aún más al contemplar el patrón regular la cuestión del respeto a las Antiguas Reglas, que paradójicamente estas, al menos, las principales fueron definidas en el año 1929, en un documento admitido por todas las Grandes Logias Regulares del mundo,

Citaré a continuación los 6 primeros puntos, como los más importantes del citado Decálogo de Reglas y Usos.
  • Creencia en un Ser Superior-Dios-Gran Arquitecto del Universo.
  • Absoluto respeto a los «Antiguos Deberes o Land-Marks».
  • No se puede aceptar más que a hombres libres y respetables que se comprometan a poner en práctica un ideal de Paz, Amor y Fraternidad.
  • Su objeto es el perfeccionamiento del hombre y en consecuencia de la humanidad entera.
  • La Francmasonería impone a todos sus miembros la práctica escrupulosa de los Rituales como modo de acceso al Conocimiento por las vías Iniciáticas que le son propias.
  • La Francmasonería impone a todos sus miembros el respeto a las opiniones y creencias de cada uno. Prohíbe en su seno toda discusión o controversia política o religiosa.
Está claro, que parte de esa «regularidad» se pierde, máxime si partimos de la discusión, en cuyos términos la plantea quien fue uno de los grandes referentes para la Masonería de Tradición, como René Guenón.

El cual nos transmite, que una organización es válida, si la organización es «regular» y esto viene definido por los ritos, la organización y el origen: «Para que una organización sea «regular» sus ritos no deben haber sido alterados, desde su fundación, al menos en lo esencial. Para ser válidos, los ritos deben contener un elemento «no-humano», que los hace indiscutibles y, por lo mismo, intocables. El rito no es una creación consciente de la naturaleza humana, sino algo que trasciende a esa misma naturaleza humana y que, por tanto, no puede haber surgido de ella».

Se puede dilucidar tras la atenta lectura de este guenoniano texto, que pocas grandes logias se pueden considerar «regulares», pues se observa que los landmarks han ido creciendo, y como no, cambiando su faz, en fondo y forma.

Que los ritos y rituales, han sido esencialmente alterados en el fondo y en la forma, no hay nada más que hacer trabajos comparativos entre los ritos y rituales, para testar que se han ido reconstruyendo en base a interpretaciones, mutaciones, y prestamos, y llenando sus contenidos con la transversalidad de las escuelas o corrientes de pensamiento que han encontrado buen acomodo en toda la masonería.

Estamos por tanto ante una masonería, la «regular», que es elitista y jerarquizada, y por tanto se da por supuesto, que no es igualitarista ni democrática; puesto que al final, se sujeta y alambica bajo. el concepto muy embarrado para mantener su estatus en la medida patrón, de la «regularidad».

Por tanto, desde la compleja construcción de un mundo masónico universalista, se puede argumentar que es imposible de lograr por más bonachonas ideas que medien de acercar el desarraigo entre las estructuras masónicas o los masones; ya que, desde una perspectiva histórica, filosófica y de praxis, ambas dos corrientes masónicas están situadas en un antagónico discurso, y cómo no, en el enraizamiento de bases conceptualmente distintas.

Por más que la confusión, reine entre unos y otros, y utilicen indiscriminadamente los modismos, los tópicos al uso, y toda la construcción lógica de una corriente masónica sea la tramitadora de «regularidad» hacia otra, a modo de una torre de Babel, digamos que la estructura jerárquica y la conceptualización que la sostiene, hace imposible que ambas dos corrientes masónicas se den la mano, o se encuentren al final del largo camino del debate.

De suceder lo contrario, tal eclosión significaría otro «Act of Union», de tal calibre que tendría que deshacerse todo el nudo gordiano de la «regularidad», con sus landmarks, tradiciones y exigencias, para de este modo poder enmarcarse en el rupturista concepto moderno de la Razón.

Y sí tenemos en cuenta lo que nos plantea el gran pensador francés de la regularidad: Marc Halévy, «la Masonería será post moderna o simplemente no será masonería», por más que unos (regulares) fuera del contexto histórico hablen de Fraternidad, de Igualdad; y los otros los «liberales» hablen de Tradición y Espíritu, en un intento de congraciarse, y no quedar fuera de los campos del debate.

Solo habrá un aparente reconocimiento entre iguales, en base las membresías logiales, poco sujetas unas a las tradiciones, pero deseando acercamientos, eso sí ello significaría dejar de lado cierto buenismo dejando de lado conceptos despreciativos como co-masonería, u otros criterios excluyentes, para de este modo tender puentes de cara al reconocimiento de unos por los otros, y viceversa.

Pero pese a los intentos de algunas organizaciones masónicas y fraternales actos por acercar mundos y posturas, creo que el gran nudo gordiano que se ha establecido en el seno de todas las masonerías, hace imposible cualquier acercamiento y para muestra un botón, un alto dignatario de la GLUI indiciaba en el 2016.

Ya que hablamos de «universalismos» distintos, con bases filosóficas distintas, unas enraizadas en la Razón y otras en cierta trasmutación espiritualista, que sirven para enmascarar conceptos un tanto antiguos, que hoy se quieren presentar como algo moderno, pero cuyo planteamiento responde al mundo de las conveniencias y los intereses seudo-religiosos.

Por tanto no se podrá avanzar hasta que las partes en liza, y de forma cruda, como lo hace Marc Halévy, por parte de la «regularidad», o como lo plantea Alain Bauer por la parte de la masonería «liberal», se mostraran mutuamente sus credenciales, sus arraigos y sostenimientos filosóficos, y cómo no sus autocríticas, sin ambages y sin enmascaramientos, definiendo qué cuestiones están dispuestos a tirar por la borda en pro de llegar a un entendimiento, o al menos a un cierto ecumenismo, que no sé si a estas alturas de la situación interesa, tanto a unos como a otros.

Aunque no parece que ello vaya a sucede en España donde el  Gran Canciller de la todopoderosa Gran Logia Unida de Inglaterra, Derek Dinsmore. le recordó a todos los presentes Altos Dignatarios de la  regularidad masónica internacional  lo siguiente:

«Que la regularidad  debe ser "un concepto absoluto" y llamó a los "masones de todo el mundo" a unirse en una "batalla contra la irregularidad" para "velar por el crecimiento de la Masonería". En ese sentido, el respetable Hermano trasladó la preocupación por el ruido que las nuevas tecnologías introducen para una comprensión auténtica de las esencias de la Masonería. Según explicó, recientemente se había sorprendido al detectar 80 webs reivindicando ser representantes legítimas de la Masonería sólo en un país europeo.  

Muchas de estas webs irregulares proporcionan a la sociedad "una imagen distorsionada de la Masonería". El problema adicional es que cualquier persona menor de 40 años interesada por esta fraternidad universal pertenece ya a la "generación Google" y puede dar con "una web impresionante de un pequeño grupo

Es tan grande la estructura obediencial, de unos y de otros, tan grandes sus intereses, tan diversas las masonerías, tan cosmopolitas y con tanto peso, y a la vez tan desinformadas, que plantear sobre el tapete ecuménico, si es que ello fuera necesario y posible, un nuevo «Acta de Unión» ello sería poco menos que un bi-bang masónico, que hoy por hoy es inimaginable que pudiera darse, porque posiblemente ya no estaríamos hablando de Masonería, sino de otra cosa distinta.




[1] Página 2 del libro: Freemasonry: What´sit Al About?.

Víctor Guerra. MM.:. Rito Moderno

17 de febrero de 2017

LA HONORABILIDAD DE LA MASONERÏA ESPAÑOLA. CRONICA DE UN ¿DESPROPÓSITO?

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Foto institucional del acto dado por el periódico Ultima Hora.

Periodismo Reflejar lo más fielmente lo que pasa, explicar las contradicciones e interpretar la razón de esta conducta

A riesgo de aparecer, una vez más, a modo de una atilana mano vengadora para escarnio de unos Hermanos y la institución que los representa, en cuyo momento decir que reina una mudez casi total, una especie de silencio de los corderos, que deja en mal estado cuerpo a quien se pronuncia a cerca de estos temas, tan singulares como complejos.

Pero debo decir que uno adquiere una serie de compromisos personales, y uno de ellos es analizar los entornos masónicos españoles, con mejor o peor suerte, lo más cercanos y los más alejados, a riesgo de ser vituperado, una vez más, desde las más hondas fraternidades…por los escritos varios, que vengo realizando

Porque existe todo un debate de fondo el cual no parece aflorar, y se trata sobre la Honorabilidad de la masonería, que para unos debe ser probada y avalada desde lo institucional (GLE), y para otros no viene al caso que nadie pruebe o avale algo que ni les compete, ni por supuesto ha solicitado la plural y diversificada Masonería española, en sí misma.

¿De dónde nace toda esta campaña de la Honorabilidad? Un poco de Historia

Desde hace años la Gran Logia de España (GLE) viene desarrollando una serie de acciones en pro de auto-legitimarse como fiel representante del quehacer masónico español, que mejor o con peor acierto desarrollaron diversos equipos directivos de la GLE, con sus respectivos Grande Maestres, al frente, baste recordar la época de Ton Sarobe, o Carretero

Estas acciones, digamos coloquialmente se les veía el plumero, puesto que detrás siempre aparecía a modo de coletilla de la petición de reconocimiento moral, aparecía como digo, y de tapadillo, la posible devolución o restitución económica y material por los estragos cometidos por el franquismo en su actividad represora, y tal petición, a veces un tanto subliminal se hacía en calidad de posibles herederos universales de aquellos masones del siglo XIX y XX. No se puede negar que hubo acciones, y reacciones, con colaboraciones varias, o de forma uni-institucional, o torpedeando otras posibles soluciones que venían al caso. Creo que ya he contado este tema, alguna que otra vez.

La llegada de un nuevo Gran Maestre a la Gran Logia de España (GLE), como es el caso de Oscar de Alfonso, abre en la organización regular muy convulsa: irradiaciones varias, incluso Grandes Maestres hoy rehabilitados, oposiciones en blogs, etc.., y escisiones y aperturas de otras organizaciones similares, pero tras ello aparece un nuevo período de calma y estabilización, de la primera y única Obediencia Regular española, que además ostenta el hecho de ser la más numerosa de las estructuras masónicas de nuevo cuño en el estado español,

Eso sí con la inestimable ayuda de los masones extranjeros ubicados en España, que obligados por uno de los ladmarks de la Masonería de Tradición (Regular) ya que los miembros de otras Grandes Logias establecidos en otro país, estos están obligados a enrolarse en las filas de la Obediencia Regular del país en el que residan. De ahí que la membresía masónica extranjera en la GLE, en España en las Islas , o en el Levante, sea numerosa y muy influyente; lo cual por otro lado depara o desencadena una serie de dinámicas internas curiosas y paradójicas, y como no parece que el brexit masónico se emplace en las tierras españolas, pues esa es la situación.

En el mandato de Oscar de Alfonso, y su flamante Equipo de Comunicación ser han ido desarrollando una serie de estrategias comunicativas, tendentes por un lado a consolidar esa lema que se ha acuñado de Orgullo de ser Masón, que como lema está bien, pero no cuaja con la suficiente fuerza dada la discretísima singularidad de la membresía masónica de la GLE, muy proclive en lo interno a sentirse orgullosos de sentirse masones de Tradición, pese a la presión externa del entorno masónico español, que va de otro palo, pero por otro lado, muy reticente a manifestarse en lo público como tales masones, y no son palabras mías, sino que es el propio GM: Oscar de Alfonso, el que emite ese juicio, y hasta se queja acerca de la reticencias internas a mostrarse con naturalidad, tal y como lo expresa en una entrevista que se le hace en Gran Canarias el 10/02/2017 bajo el título En Masonería no se pregunta a quien votas, rezas o besas

En todo caso el Equipo de Comunicación de la GLE y del GM a la cabeza, desarrollan estrategias comunicativas importantes, y una de ellas a modo de colofón es la celebración de Los 300 años del nacimiento de la Masonería en Londres en 1717, la cual abren con su peculiar campaña basada en la Declaración de la Honorabilidad de la masonería española.

En cuyo quehacer y desarrollo se embarca en solitario la Gran Logia de España (GLE), desarrollando sobre todos en los predios insulares, su fuerza y pujanza, que tiene como base las islas Canarias y Baleares.

Esta acción se ejecuta al margen al resto de estructuras masónicas españolas o en suelo español, sean grandes, pequeñas o minúsculas, liberales o regulares no reconocías por Londres, pero en ese afán protagonista de la Masonería de Tradición, las deja a todas ellas sin distinción de origen o situación, al margen de una orquestación, que por otra parte creo que debería ser obra de todos.

Es fácil hablar de la construcción por parte de todos, pero es totalmente imposible llevarla a cabo, dados los abencerrajes, las oposiciones y los desencuentros entre las distintas MASONERIAS españolas o en suelo español, aunque hay que decir que los mensaje del GM Oscar de Alfonso, no ayudan en mucho a la normalización de relaciones masónicas institucionales, como sucede en Francia, eso sí tampoco a nadie de se le ocurre hacer lo que hace la GLE , hablar o intentar mostrar que es r la representante genuina de toda la masonería.

El propio GOdF siendo mayoritario en Francia, con 52000, siempre habla de la Masonería del GOdF, nadie en su sano juicio hablaría o se presentaría como representante de la vida y experiencia de los otros, pero es España es diferent .

Y ahí tenemos a la GLE, abriendo una Campaña en Change. Org, hace ya tres meses, con una muy desigual repercusión.

Digamos que es más una cuestión de marketing que una pretendida realidad, pues en tan solo tres meses, la GLE mediante esta campaña y sus anuncios y esfuerzos solo ha recogido 2.847 firmas, o sea que si hacemos caso de las cifras que daba el GM. Oscar de Alfonso sobre el número de sus masones, resulta que no han firmado ni siquiera la mitad de los masones de la GLE, y sí tenemos en cuenta la cifra de 4000 miembros de la GLE, que dice el GM Oscar de Alfonso que tiene, y teniendo en cuenta que han firmado otros personas y masones ajenos a la GLE, pues el número de firmas correspondientes a esta organización más poco menos que ridículo, puesto que pedir a los otros que se mojen, y los propios hacen caso omiso es de risa , por no decir poco ético.

O sea, que a raíz de la cuentas echadas se puede establecer que ni los propios masones de la GLE se creen esa campaña., o tienen miedo, o reticencias de estampar su firma publica en dicha plataforma de peticiones, cuya campaña presenta de este modo.

“El 24 de junio de 2017 los masones de todo el mundo celebramos nuestro tricentenario. Hace 300 años la Masonería se atrevió a soñar un ideal para la Humanidad sostenido sobre principios sencillos: el derecho a pensar y el deber de tolerar. La libertad de conciencia, la libertad de pensamiento, que sumerge a todo ser humano en la aventura de conocerse y construirse; y la tolerancia fraternal hacia el otro, el respeto hacia la dignidad humana más allá de credos, clases sociales, razas, ideas o naciones.

Lamentablemente, el mundo está muy lejos de ser un lugar que acepte los sencillos ideales que fijamos hace 300 años. Todos los fundamentalismos religiosos, todos los totalitarismos políticos, todos los pensamientos únicos conocidos por el mundo han perseguido los ideales de una institución que hoy sigue estando severamente amenazada en 23 países del mundo.

En España, donde sentimos el amparo y la protección de las instituciones democráticas, desde la Gran Logia de España quisiéramos invitar a todas ellas, desde las Cortes al más pequeño de los Ayuntamientos, y a todas las personas de buenas costumbres a unirse a la celebración global de este tricentenario mediante la adopción de una sencilla y breve declaración institucional:

"En 2017 la Masonería celebra en todo el mundo el tricentenario de sus ideales de librepensamiento y tolerancia fraterna entre todos los seres humanos. A través de esta declaración institucional nos unimos al reconocimiento de la honorabilidad de estos principios con el deseo de que en el siglo XXI veamos el día en que cese el sufrimiento de quienes aún hoy soportan persecución, sanciones, condenas penales, exilio o son ejecutados por razón de la defensa de la Masonería y de sus ideales profundamente democráticos".

Herencias y legitimidades

Todo esta campaña se enmarca en una operación más ambiciosa dentro de las estrategias del Equipo de Comunicación de la GLE, que por un lado quiere dirigirse a las élites, político-culturales y sociales de este país, con mensajes más o menos claros, o explicados, presentando opciones y presencias que, por otra parte para no aparecer desligados de la historia masónica española, ( puesto la GLE nace en 1980, de la mano de potencias masónicas extranjeras que ayudan a los “masones nacionales, a constituirse como tal Masonería de Tradición en España,) frente a eso, indico una vez más, ha sido interés de la GLE de siempre vincularse de una forma u otra con el anterior estadio masónico(primer tercio del siglo XX) labor que desarrollaron tres potencias masónicas el Gran Oriente Español (GOE), la Gran Logia Española (Catalano-balear) y en menor medida y de concepción muy distinta como es el DH.

Ambas organizaciones estaban muy alejadas, por no decir en las antípodas del quehacer del actual quehacer que representa o desarrolla la GLE, la cual quiere hacerse a toda costa su fiel representante de aquella memoria histórica.

Acción masónica aquella, que nada tiene que ver ni en, tradición, ni en el quehacer, ni en la conceptualidad masónica en la cual se embarcaron los Hermanos y sus organizaciones de ese primer tercio del siglo XX, más allá de la condición univoca de ser masones y trabajar en pro del esclarecimiento personal y social.
Pero como digo, la teoría y la praxis, de unos (GOE-GL Española) y otros (GLE) nadan tienen de semejanza, pese a ese pretendido deseo de adornarse por parte de la GLE, con siglas y quehaceres y manifestaciones como GLE-GOE, en pro de hacerse con ese pretendido capital histórico y moral de los Hermanos e Instituciones del primer tercio del siglo XX, que en todo caso, estarían más próximos al concepto de la masonería en todos los sentidos, menos en el de la mixtidad, a la labor que desarrolla la masonería liberal o adogmática española,

Masonería menos numerosa pero más presente en la sociedad, por medio de organizaciones como la Gran Logia Simbólica Española (GLSE), Le Droit Humain: DH, el Gran Oriente de Francia, (GOdF) el Grande Oriente Ibérico, (GOI) la Gran Logia Femenina de España (GLFE), y otras organizaciones masónicas de carácter más autonómico, como el Gran Oriente de Catalunya (GOC) , o el Gran Oriente de Madrid, o tan plurales como las organizaciones del RER, o Menfitas…Etc.

Digo esto por no hacer un extenso catálogo en el cual siempre quedaría alguna de las organizaciones fuera del catálogo.

Esta pretensión de legitimarse a toda costa y en nombre de todos, es la piedra en la que tropiezan estas campañas, pues su legitimización choca con la mudez por parte del resto de las instituciones masónicas del Estado Español, que pasan ya del tema, por aburrimiento, y tampoco parecen sentirse concernidas, sabiendo que la GLE en estos temas siempre va por libre.

Por tanto, hay un significativo silencio por parte del resto de las estructuras masónicas y sus equipos dirigentes, salvo por parte de algunas bases masónicas, que se rebelan ante la existencia o apariciones de estas cuestiones, como es mi caso, aún a riesgo de perecer en el intento, o aparecer como un paranoico masón por los ataques que según dice le prodigo a la GLE.

Pero sí alguien tendría derecho a herencias y legitimidades, este no sería otro que Le Droit Humain (DH) que tuvo logias durante el primer tercio del siglo XX, el resto de las organizaciones digamos que su legitimidad es moral, puesto que no ha habido transición alguna, pese a que haya quien levante viejas patentes para validar cierta herencia más allá del valor moral

Y eso lo sabe todo el mundo, aún más el Estado Español, y correspondientes gobiernos, y las distintas masonerías, puesto que no es posible restituir casi nada ni a nadie, primero porque la mayoría de los bienes masónicos españoles del siglo XX estaban a nombre de particulares, o sea de masones que hacían de testaferros para no tener que dar los datos de las membresías masónicas, locales, joyas, dineros, etc, ese siempre ha sido un problema, aunque no irresoluble.

Por otro lado, la transición masónica de ese primer tercio del siglo XX, a la época actual en 1980 , está muy cuestionada, pues había dos masonerías españolas muy distintas pero en el exilio, el mejicano de tintes regulares y el francés, (liberal y adogmático)

Estilos muy diferentes, y concepciones también distintas de hacer y entender la masonería, y que no legaron otra cosa que valor moral, puesto que la propia refundación en 1979-19809 estuvo cargada de muchas viciosidades de origen, de tipo administrativo y legal, por tanto creo que nadie puede hoy por constituirse en fiel heredero de nada, salvo del valor moral y ser hijos o hijastros de una tricentenaria Viuda, de la cual la Masonería de Tradición no descendería , sino que lo haría en todo caso de 1738 y de 1813, como fechas que para la Masonería de Tradición debieran ser auténticos referentes de su quehacer.

Pero en el fondo, se trata una vez más de ver quien llega primero ante la mesa notarial y administrativa de los órganos administrativos del Estado, y poder reclamar en base a acciones, papeles y demás, como HEREDERO UNIVERSAL Y LEGITIMO de esa tradición masónica española…lo que pudieran darle, y la GLE sigue en esa tesitura,, y que la sigue la consigue, dicen el refrán, solo hacen falta varias cuestiones: paciencia, persistencia y dinero, y dentro de esa estrategias se enmarcan lanzar lemas y acciones.. ya se sabe eso de una mentira repetida mil veces … y en esa idea se trabaja, que al final habrá resultados.
Y en esas estamos

Legitimidad y Praxis. Estado de la cuestión

La Gran Logia de España (GLE) está empeñada en sacar, entre otras cosas, adelante, su campaña de la reivindicación sobre la Honorabilidad de la masonería española, pero lo que nos subleva a algunos masones, es que esa acción no viene respaldad por la posición y apoyo del resto de Obediencia del Estado español, que nos daría igual que lo hiciese siempre y cuando se presente como tal GLE y Masonería de Tradición Regular, y no queriendo ser la imagen viva del resto de las masonerías del Estado español. 

Eso sin olvidar, que este empeño no viene acompañado de una praxis cotidiana, ya hemos visto la repercusión, entre la propia membresía de la GLE, que están teniendo la recogida de firmas que lanza la Obediencia por medio de la Change.org.

Pero hay más, la legitimidad también debería venir coadyuvada por medio de la praxis, y ésta más allá de las campañas citadas, y las manifestaciones de los Grande Maestres, no parece ser secundada y menos desarrollada por parte de la Gran Logia de España en otros espacios de reivindicación como puede ser en el espacio de la Memoria Histórica de la Masonería, más allá del cambio de cromos con el Estado, entregando papeles recogidos por los entornos del Exilio, valiéndose de su condición de Gran Logia para dotar de documentos históricos y hacer tratos con organismos masónicos a modo de referenciar su protagonismo.

Digamos que la Gran Logia de España, carece de praxis legitimadora, ya que desde un primer momento no se ha visto (GLE) en actos de reivindicación de la Memoria Histórica de la masonería, en el cementerio como el de Buñol, en los actos de reivindicación de esa memoria en Avilés, cuando los Hermanos de Tampa colocaron un monumento con insignias masónicas en dicha ciudad, no estuvieron presentes en los actos de colocación de placas de los represaliados de uno y otro bando en Asturias, no estuvieron en los actos de Cantabria, de Alicante, de Madrid, etc.

No estuvieron como institución, aunque me consta ver hermanos regulares presentes entre el público asistente en algunos actos, incluso mostrando posturas antagonistas, unas veces pidiendo que ni se les mencione, y en otras pues revindicando que ellos habían estado en dichos actos. Pero nunca la Institución (GLE) ha pedido o ha querido estar presente a pesar de tener Logias en dicho Orientes, o requerirles su presencia.

Por tanto, hay una falta total de sintonía entre teoría y praxis, tanto es así que el homenaje a la memoria de quien fuera el último Presidente de la II República Española en el Exilio, José Maldonado, francmasón del GOE, del Gran Oriente de Francia, y de la Gran Logia de Francia, que tuvo lugar en Asturias estos días, no estuvo presente ninguna institución masónica como tal, más allá de la presencia individual y personal de Hermanos masones, ninguno regular.

Soy de la idea de que toda esa reivindicación debe venir acompañada de otras acciones paralelas, y más cuando se tiene y se reivindica la supremacía de ser los mayoritarios, y los auténticos masones de pata negra, como indicaba el GM Oscar de Alfonso, mientras saca pecho de ellos y de lanzar campañas de Honorabilidad, tenemos las tumbas de muchas masones llenas de basuras, descuidadas como patrimonio masónico, cementerios masónicos dejados de la mano del GADU, o cuidados de forma caritativa por otras instituciones, sin hablar de los cientos de Hermanos que han quedado en las orillas marginales de las estructuras masónicas, por inefables acciones de estas o de sus dirigentes… , en fin la legitimidad y la honorabilidad es una cuestión de praxis, más que de campañas.

Por tanto, ese es el campo de batalla, amén de que hubiera sido importante que dados los 300 años de celebración de unos y otros, hubieran hecho un esfuerzo por lanzar algo como lo que ha hecho la GLE, pero de una forma conjunta (MASONERIAS españolas o en suelo patrio) o al menos haberlo intentado, por una vez en la vida, haber lanzado algo de este estilo y JUNTOS…hubiera sido importante y hubiera demostrado las ganas de un ecumenismo masónico.

Por tanto, uno no se lanza, ni se legitima frente a otros, lanzándose el primero, en el banquete y luego repartiendo sobras….

Crónica de un conflicto con la Campaña de la Honorabilidad,

Este tema , como ya he dicho viene de largo, y arrastras muchas cuestiones pendientes, muchas de ellas expuestas en este mismo blog, no hace falta más que poner en el buscador del Blog: GLE, y saldrá unas cuantas, desde insultos, desafecciones, hasta yihad masónica lanzadas por prebostes masónicos anglosajones contra la masonería liberal española en un acto donde la GLE era anfitriona, y que ni la GLE , ni el resto de las masonerías en el Estado español, salvo alguna que otra excepción sacara pecho y reprobara la actitud del Hermano DEREK DINSMORE, pero no, que que yo sepa no hubo protestas institucionales.

Es más, fue un medio de comunicación de la GLE se hizo eco del asunto, ya que el tema se dio y concitó en una reunión de altos masones regulares en España de la que era anfitriona la GLE

El lanzamiento de esta Campaña, nos cogió a todos en paños menores, digamos que nos enteramos del lanzamiento de la Campaña de Firmas en pro de Honorabilidad de la Masonería, por el recibo de las alertas de las redes sociales, por tanto, quedamos estupefactos, y con cara de póker y comentando que aquello era una más en la frente.

Paralelamente se fueron sucediendo una serie de noticias protagonizadas por parte de la Gran Logia de España (GLE) que iba desatando una serie de comunicados a cerca de entusiastas declaraciones por parte de algunos Ayuntamientos insulares, que firmaban la Declaración de la Honorabilidad, parece ser que se ha enviado la misiva a todos los Ayuntamientos de cierta entidad, y las Comunidades Autónomas, de cuyo resultado digamos que no parece menor , pues además que no hay un registro público de esas adhesiones institucionales, que sepamos, de hecho para poder tener un acercamiento hay que ir al Observatorio de la Masonería Española en Facebook,

En dicho perfil vemos el autobombo que ha ido acompañando el tema, al indicar como por ejemplo que el municipio de Arucas es considerado como AMIGO DE LA MASONERIA, ante lo cual cabría preguntarse ¿Si saben, en el Ayuntamiento, que hay otras MASONERIAS, y que, de ser así, serian amigos universales de todas esas otras MASONERIAS...?

Lo mismo sucede con el municipio de MASPALOMAS al cual la Masonería, o sea la Gran Logia de España (GLE) otorga la distinción de Amigo de la Masonería que recibe de la mano del GM. Oscar de Alfonso, o lo mismo que sucede con relación a la Palma de Gran Canarias “tierra de Masones

Está claro, como dice el GM Oscar de Alfonso, que ha encontrado un filón en las zonas insulares, y lo está explotando contra tirios y troyanos.

Pero la bomba final, o penúltima, ha venido el otro día, cuando se recibe la noticia de que el Parlamento Balear , hace una declaración oficial en pro de la Honorabilidad de la masonería, que el diario ULTIMA HORA fecha el 14/02/2017 y que recoge unas 1038 descargas. y 16 comentarios la mayoría denigratorios,

Una nota muy escueta que habla de la lectura de un MANIFIESTO, que luego un video reproduce en lengua vernácula, y que tiene como texto lo siguiente:

El 2017 la Maçoneria celebra arreu del món el tricentenari dels seus ideals de lliure pensament i tolerància fraternal entre tots els éssers humans. A través d’aquesta declaració institucional el Parlament de les Illes Balears s’uneix al reconeixement de l’honorabilitat d’aquests principis, amb el desig que en el segle XXI puguem veure el dia en què cessi el patiment dels que encara avui suporten persecució, sancions, condemnes penals, exili o són executats per raó de la defensa de la Maçoneria i dels seus ideals profundament democràtics".
Aprovada per assentiment pel Ple de la cambra en sessió de dia 14 de febrer de 2017
Traducción al castellano:

“La masonería celebra en todo el mundo el tricentenario de sus ideales de libre pensamiento y tolerancia fraternal entre todos los seres humanos. A través de esta declaración institucional el Parlamento de las Islas Baleares se une al reconocimiento de la honorabilidad de estos principios, con el deseo de que en el Siglo XXI podamos ver el día en el que cese de quienes aún hoy padecen persecución, sanciones, condenas penales, exilio o son ejecutados debido a la defensa de la Masonería y de sus profundos ideales democráticos". Aprobada por asentimiento por el Pleno de la Cámara en sesión del día 14 de febrero de 2017”

Nadie indica, ni en prensa ni en notas u otras plataformas ¿quién ha lanzado tal manifiesto, y por qué…? Los medios no se hacen eco nada más que dicho manifiesto h asido leído por parte de la Secretaria de la Mesa del Congreso balear, «lo cual fue aprobado y aplaudido por parte de los diputados presentes». Ahí se quedó la cuestión.

Aunque las redes en concreto el en Observatorio de La Masonería en España, al colgar la noticia se abrió un fuerte debate al respecto, aunque los debatientes sean un reducido número de miembros, con respecto a lo amplio del colectivo. Pero es lo que hay.

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Recorte fotográfico con la GM Nieves Bayo realizo por la GLSE

Salta la libre: ¿la MASONERÏA LIBERAL presente en la Declaración de Baleares?

Paralelamente a la Declaración del Parlamento de Baleares, de lo cual poco se sabía, ahora se va sabiendo algo más, y ello porque de forma accidental, no porque se le diera mucha difusión, por ese motivo nos encontramos con una nota en el perfil de Facebook de la Gran Logia Simbólica Española (GLSE) de carácter mixto y adogmática, la cual en la nota introduce nuevos matices.

Por un lado, la foto general del grupo de Baleares, sin que sepamos quienes son unos y otros, sin que haya pie de fotos de quienes son unos y otros, aparece en el perfil indicado recortada y en ella se hace evidente la presencia de la Gran Maestra Nieves Bayo de la GLSE, y todo ello sin muchas más explicaciones al respecto.

Una vez se cuelga la noticia en el foro del Observatorio Masónico, salta la polémica. ¿Qué hace la GM Nieves Bayo en ese acto...?

¿No, es un acto que viene de la mano de la GLE…?, ¿Acaso ha habido conversaciones de las altas estructuras masónicas para este acuerdo y firma, y este no se ha comunicado a las bases masónicas de una y otra parte…?

Nadie hasta hace unas horas aclaraba nada, hasta que ayer día 15 a las 23 horas se produce una intervención del Hermano Joan Francesc Pont, hasta ahora Soberano Comendador del Supremo del Grado 33, coaligado con el GLSE, que aporta importantes novedades.

Este nos indica y aclara que « El Parlamento de las Islas Baleares cursó invitaciones oficiales al acto a la GLE, a la GLSE y a la GLFE. El Texto de la declaración fue consensuado con los grupos parlamentarios por un portavoz de la GLE y otro de la GLSE, ambos mallorquines.

La GLSGA (Obediencia francesa, pero con una logia en la zona) la cual también fue invitada. Las cuatro Obediencias respondieron afirmativamente y estuvieron representadas en el acto.

Joan Francesc Pont , indica que «La declaración no reclama la honorabilidad de la masonería sino la vigencia de libre pensamiento y la tolerancia fraternal. Todas estas circunstancias definen la singularidad (y, en mi opinión, el acierto) del acto de Palma.

La opinión del Supremo Consejo Masónico de España aparece en su página de Facebook, «distinguiendo entre la campaña genérica por la honorabilidad de la Masonería (que ésta nunca ha perdido) de la concreta declaración parlamentaria dela que hablamos, redactada con sensibilidad.»

La intervención del Supremo Consejo Masónico de España, presenta otra cosa distinta, entre lo que el vídeo transmite, y cuya transcripción literal expongo más arriba, y sí que habla de la Honorabilidad de la Masonería , y no lo que parece se ha consensuado entre unos y otros.. 


Es más el día 13 de febrero, o sea un día ante sel MM de la GLE Felipe Debasa en un Twitter se auto-felicitaba por al dia siguiente sería un día importante para las Islas: «Desde la Gran Logia Provincial de Baleares, y bajo los auspicios de la Gran Logia de España, se invita a todos los Hermanos a ser testigo de este hecho único, que tendrá lugar en el Salón de Pasos Perdidos del Parlament de les Illes Baleares»  y en ese texto de referencia que daba en su twitter  que remitía  la pagina de facebook de la Gran Logia Provincial de Baleares  de la (GLE) se aportaba el texto que sería leído.

Es como si hubiera habido un juego de manos en el trasunto del manifiesto.

 Al final el texto que se ha leído es el que tiene como base la Gran Logia de España (GLE), para su campaña, guste más o menos, y eso es lo que ha leído la Secretaria del Parlamento, es el texto que aporta la GLE sobre la Honorabilidad de la Masonería, y que el la Logia Provincial de Baleraes consignaba para su lectura, y no el texto que se dice se habia consensuado, más allá de que el Diario de Sesiones recoja un texto consensuado, pero lo lógico y natural es que se recoja lo leído en público.

Esta es la realidad de los hechos que hemos ido conociendo hasta ahora.

Conclusiones 

Digamos que en lo personal es un tema cansino, sobre el cual ya he escrito bastante, y veo que son temas enconados, en el cual los referentes masónicos, personales e institucionales, andan cicateros, y cada uno a lo suyo y persiguiendo sus objetivos particulares e institucionales.

Ante toda esta exposición supongo que se abren diversas incógnitas.

Una pregunta que surge es el ¿Por qué están presentes unas Obediencias y no otras? ,

Por lo que sabemos, y nos han contado, la respuesta tiene que ver con que solo estarían presentes o invitadas las organizaciones masónicas que tienen presencia territorial en las islas Baleares.

Un criterio curioso cuando se está debatiendo acerca de la Honorabilidad de la Masonería española, no de la balear, y en todo caso no hubiera sido de todo mal el hecho de haber  expuesto esa presencia en el seno del EMdE, aunque este organismo no recoge a todas las Obediencias masónicas del Estado, ni mucho menos. 

Por estar no está ni la GLE, ya que solo recoge a algunas Obediencias del arco liberal adogmático, y no todas.

Personalmente no tengo claro que, en las islas Baleares, solo estén presentes la Gran Logia de España (GLE) la Gran Logia Simbólica Española (GLSE) o la Gran Logia Femenina de España (GLFE), por cierto, esta última no se hace eco de esa firma y presencia, y pareciera como lo sucedido fuera como una cosa banal o de la que no se está muy convencida de sus realización , pues un hecho tan importante y relevante, con el Parlamento y de la mano de la GLE, lo parece, pues resulta que el tratamiento comunicacional escabulle esa colaboración, y ningunea en parte el contenido, no negando nada pero tampoco dando mucha información al respecto.

No deja de resultar chocante esa poca difusión y claridad es el aspecto de la Comunicación global del asunto, que incluso pudiera ser hasta pionero, pero al final todo queda todo en una especie de recortes perdidos por aquí y por allá, los cuales son por otra parte poco transparentes, pues lo más expresivo que hasta ahora hemos tenido de lo acontecido en Baleares, lo ha aportado Joan Francesc Pont , y ha sido en un foro como es el Observatorio de la Masonería en España.

Lo que saco en conclusión es que de una manera u otra se ha ninguneado la cuestión, y el texto leido es el Manifiesto de la GLE, y algunas de las potencias firmantes no han quedado satisfechas, y el acto más allá de las escuetas notas de prensa aparece como una cuestión semi vergonzante, pues las bases masónica puede pedir explicaciones, de cómo después de los desprecios por parte de Oscar Alfonso en su entrevista ya citada calificando a las masonerías minúsculas, no originales ni auténticas, se va de la mano a un texto consensuado, que no resulta ser tal, o alguien da el cambiazo

Por otro lado resulta que las presencias institucionales, no son pese al organismo que aprueba el Manifiesto, todo un Parlamento, y resulta que en la foto de familia solo reconocemos a una Gran Maestra, como Nieves Bayo, y cabe preguntarse ¿las otras representaciones ,a qué nivel estuvieron en el acto  representadas ?

En fin, preguntas y más preguntas de unos hechos extraños y singulares que quedan para la historia masónica española, que vemos que es singular cuando menos, y cuyo  desarrollo en cuanto atañe a la Campaña desatada por la GLE, parece todo un Despropósito, dado que ni la campaña en su titulo este muy afortunada, pues no creo que ningun agente externo es expedidor de avales de Honorabilidad, y puede ser que aun habiendo este, luego resulten la mitad imputados por una u otra cuestión, ¿Como quedaría la Honorabilidad de la masonería"

Es una Campaña la Honorabilidad de la Masonería, que con algunos peros no es despropósito, pero evidentemente planteada de otra manera, y el margen de la celebración de los 300 años  daría para poder aglutinar ene sa campaña a todas las masonerías, o casi todas, desde luego las que quisiesen estar, y no jugar al gato ni al ratón o a los ninguneos varios. 

La GLE en ese concepto o deriva expansiva que ha tomado, con campañas que hubieran podido funcionar  y que son interesantes, ha echado en su planteamiento por la borda , todo su potencial y debiera hacérselo mirar pues no casa muy bien teoría y practica, y parece tener muy poca empatía por el resto de las organizaciones masónicas, y por encarrilar las situaciones, o dejar de herir o de meter el dedo en el ojo al otro.
En fin aquí lo dejo

Víctor Guerra. MM.:.
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