Lo expuesto en este blog, solo responde a los criterios
personales de su autor como Maestro Masón

8 de diciembre de 2016

ESPIRITUALIDADES LAICAS. V. GUERRA. ACADEMIA V IMPERIO (Oporto)

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Hace semanas, se me invitó una vez más al encuentro de logias y Capítulos de Rito Moderno y Rito Francés , anexionados al Grande Oriente Lusitano, reunidos en torno a la mesa de la Academia V Imperio, que preside el Venerable de la Logia Estrela do Norte de Oporto.

Este año tocaba desarrollar una serie de trabajos sobre o bajo el lema de ESPIRITUALIDADES LAICAS., a cuyo  evento fuimos invitados como ponentes otros dos  Hermanos,cuyas intervenciones no dispongo aún pero que iré publicando a medida de que estas me lleguen. 


Mi exposición  es la que a continuación expongo para conocimiento general de nuestros trabajos en el seno de la ACADEMIA V IMPERIO..

ESPIRITUALIDADES LAICAS.

Muy Ilustres dignidades en la mesa, Hermanos entre columnas, en vuestros grados y cualidades.

Corresponde en primer lugar, como es preceptivo dar las gracias a las Logias y Capítulos del Rito Moderno y Francés que trabajan bajo los auspicios del Grande Oriente Lusitano, por esta amable invitación a participar en el 4º Ciclo de Estudios de la Academia V Imperio, que me permite una vez más, reflexionar sobre el acontecer masónico que nos ha tocado vivir como hombres y mujeres del rito Moderno y Francés. 

Lo cierto es que el enunciado que se nos propone este año, nos sitúa a los que trabajamos bajo el amparo del Rito Moderno o del Rito Francés, en difíciles tesituras, ya que de mano deberíamos rehuir estas emboscadas conceptuales en las cuales se está desenvolviendo la sociedad actual y la propia masonería.

No es que yo rehúya debatir la propuesta, muy al contrario, deseo haceros comprender, Estimados Hermanos, que tal vez el tema a debatir tenga más relación con otras ritualidades más «permeables» a la hora de englobar en su estructura reflexiva esa seudo búsqueda espiritual, con intención de calmar la sed que nos ha deparado una evolución general de nuestra propia cultura, en la cual la religión como asidero sólido ha perdido su función. 

Tal vez, desde esa perspectiva el tema pueda resultar interesante, pero ello, no debe ser a riesgo abandonar o dejar de lado nuestras propias referencias como herederos del rito primordial de Fundación.

Es un tema este, que ya los teólogos católicos vienen abordando desde hace tiempo y cuyas directrices marca muy bien el libro del jesuita Mariano Corbí: Hacía una espiritualidad laica (2007).

Una propuesta que en masonería parece encaminarnos hacia la consignación de una espiritualidad místico-esotérica, la cual es conocido que tiene encaje en algunas propuestas rituales masónicas actuales, como así se viene constatando al estudiar algunas estructuras masónicas y el cariz de sus reflexiones.

Sin embargo, en nuestro caso, como miembros de la comunidad ritual del rito Modernos o Francés, creo que no debemos perder de vista la referencia de nuestra propia historia y tradición.

En 1717, nuestros antecesores pusieron en pie un espacio de consenso, desacralizado, donde pudieran caber «todos»; cada uno con sus creencias religiosas y políticas: anabaptistas, unitaristas, trinitarios, calvinistas, luteranos, católicos y hasta «estúpidos ateos» y libertinos, motivo por el cual creyeron necesario articular la creación de un «espacio logial» basado en el latitudinarismo , porque como decía el Hermano Charles Porset, «la masonería de ese momento no podía ser nada más que un sincretismo» si es que se quería que el imperio de la razón tuviese futuro, que era lo que perseguían Desaguliers y los suyos. 

Sin embargo, hubo quien poco después del establecimiento de la Gran Logia de Londres quiso retornar a los viejos cánones del mundo religioso medieval, al oscurantismo que había presidido tantas almas, retornando a los caducos moldes de la masonería noaquita de los operativos, queriendo convertir esta primigenia masonería de 1717, nacida de la «utopía y la razón» en un instrumento al servicio de las creencias religiosas y el Estado.
Han pasado los siglos, y hoy a las puertas del siglo XXII nos encontramos ante una masonería universal cuya fisonomía es plural y uy diversa, la cual con el paso de los años se ha ido consolidando como una sociabilidad en acción que desarrolla a su vez una activa tarea como tal «masonería de compromiso».

Pero no debemos olvidar que de aquellas divergencias nos han quedado pegadas a nuestro quehacer cotidiano las sempiternas propuestas de insertarnos en una vaga y mística búsqueda que al final ha terminado por instalarse en nuestros debates promoviendo conceptos seudo místicos como el silencio, las trascendencias, la búsqueda interior, la mejora personal, etc., a modo de originales y verdaderos modelos de acción masónica. 

En 1723 se nos dio a conocer por primera vez a través de las Constituciones de Anderson la posibilidad que tenían los masones de trabajar en estructuras organizadas como «hombres libres y de progreso», desde entonces mucho han luchado los masones por quitarse de encima cuestiones como la trascendencia, la divinidad, etc , temas como ya he dicho están en nuestro bagaje como colectivo.

Aunque no será hasta 1872 en Bélgica, y luego en 1877 en Francia, cuando el GOdF, opte por sacudirse de forma tangencial pero efectiva al imperante GADU *, a modo de oxímoron expresivo de ciertas creencias y tradiciones  en base a «la supresión de la obligación de la creencia en Dios y la inmortalidad del alma» como cuestiones imperativas para ser masón, lo cual fue derogado del ámbito logial del GOdF, (aunque el REAA siguió utilizando dicha fórmula) pues no es menos cierto, como exponen algunos estudiosos, que el GADU en aquellos momentos y representado por las estructuras rituales masónicas empezaba a manifestarse como un destructor del ideal masónico, al convertirse en un referente muy concreto de las creencias religiosas.


En pleno siglo XX, tras las tesis positivistas y el racionalismo que amenazaba con devorar todo el quehacer simbólico en las logias, hay un hecho que marcará un punto de inflexión en el seno del Rito Francés, y es la actuación del Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, A. Groussier, el cual empujado, yo creo que, por presión de las corrientes más racionalistas, y bajo la poderosa influencia de masones como O.  Wirth, de Marius Lepage, y queriendo buscar un difícil «equilibrio» simbólico para su obediencia, será finalmente quien plantee la fórmula de la «búsqueda simbólica», cimentando de este modo la exploración hacia una potencial y primigenia «espiritualidad laica».

Está claro que no fue tan solo la voluntad de Groussier quien determinó esa búsqueda, sino más bien la evolución cultural de la propia masonería, que pasó de la «no creencia» manifestada en la expresión de una neutra antecámara en la recepción masónica donde se recluía al profano tal y como nos muestran las Divulgaciones del siglo XVIII, y de ese espacio neutro hemos pasado a otro estadio el cual era importante rellenar de aditamentos y tradiciones con el objeto de darle cierta seriedad el quehacer masónico , sustituyendo de forma paulatina esa antecámara y esa recepción masónica, por un gabinete de reflexión lleno de cabalismos y realidades herméticas, todo ello exógeno al hecho masónico, que vino a su vez respaldado por la aparición de la leyenda hirámica,

Un corpus que se fue construyendo en base a reelaborar algunos conceptos primigenios como la «aceptación» masónica tan neutra como habían querido los padres fundadores de 1717 que fueses, pasando a la «iniciación» que hoy conocemos, la cual forma parte de la columna capitel de toda una concepción, en la cual la «masonería es una institución esencialmente iniciática»,

Una masonería donde los pedestales que sostenían el Libro de la Ley, pasaron a ser altares para sostener el VLS, que fueron a su vez desplazados del centro de taller, donde está el cuadro de logia, hacia la «Luz», colocando en tal sitial un símil de altar haciendo aparecer a su vez la «espada flamígera», y así peldaño a peldaño nuestros candelabros fueron convertidos en columnas sobre las que se ha superpuesto grandes cualidades, y de esto modo, es como hemos asumido todo ello como parte de la primigenia masonería y de la tradición.

Echando por la borda el hecho de que la masonería constituyese, como así lo expresan los primeros textos ritualizados «una escuela de la vida por el hecho de reunir a los hombres para conversar y banquetear, bajo formulas muy sencillas, un tanto ritualizadas, y un ramillete de símbolos hurtados a los viejos masones operativos».

Si bien en el siglo XVIII y en Inglaterra no eran posibles muchos de estos cambios, sobre todo en los comienzos dadas las especiales circunstancias de orígenes y creencias de aquella masonería del momento, no sucedió lo mismo en el Continente, donde la masonería que pasó el Canal, y que como tal se desarrolló en suelo francés generó toda una deriva particular y singular tras su encuentros y desencuentros con el catolicismo imperante, su entrechocar con las Luces, y su huida de la Reforma, lo cual al final de todo un proceso, podemos decir que se dio en el seno de la masonería continental (francesa) una dicotomía distinta a la inglesa al presentar digamos que dos grandes corrientes, tal y como nos expone Jean-Charles Nehr. 

Por un lado, los hombres preocupados por la humanidad, buscando desde sus ámbitos la lucha por una sociedad esclarecida y la mejora del hombre y la sociedad desde perspectivas filantrópicas, que devendrán tras años de acción en una posición activa, tanto social como política por parte de las logias, mantenida tal acción por hombres ajenos a las búsquedas iniciáticas. Lo cual se expresa muy bien en la Francia del siglo XIX, con la creación de la ley de 1905, y la preocupación por hacer patente que el trabajo masónico se trabara en pro de la «república universal» de los masones.

Luego, estaban aquellos otros Hermanos que verán a la masonería como el transporte ideal que aseguraba gracias a los símbolos y al conocimiento, una permanente búsqueda iniciática, objeto único de su preocupación, respetando las diversas concepciones, pero realizando un esfuerzo notable de coherencia muy cuidadoso y elaborado  por comprender el fenómeno divino y su sabiduría y su orden dentro del Cosmos; Dichos Hermanos hacen devenir a la propia masonería en la expresión ultima de la búsqueda esotérica-iniciática, que ha generado que muchas otras escuelas de pensamiento penetrasen a la masonería a modo de caballos de Troya, lo cual ha significado que las corrientes hermético-cabalísticas, las escuelas pitagóricas o las variopintas temáticas rosacrucianianas se hayan albergado cómodamente en toda nuestra estructura, y sobre todo en nuestros Altos Grados. Digamos que para estos Hermanos todo sirven en pro de la «progresión iniciática».

Está claro, que los expuesto es un cliché, pues entre ambos extremos hay toda una gama de masones de muy diversos matices y tendencias, que conforman la melange masónica universal, tan plural como diferente.

Está claro que estas posiciones que comento, conllevaron renuncias importantes, y como tal como le afectó al Rito de Fundación, al Rito Moderno, el cual quedó relegado en tanto que era fiel a los principios primordiales de 1717 manifestado en 1723, rehúyendo toda posición religiosa y esotérica, tal y como remarca la herramienta de codificación que nos iguala a todos el Régulateur du Maçon, de forma muy expresa,

Estaba claro que nuestro rito no era un buen instrumento para acarrear la ansiada búsqueda iniciática, de hecho, quienes han querido hacerlo desde esta perspectiva, como René Guilly, y otros, lo más que pudieron hacer para no romper el molde de los «Modernos», lo único que pudieron hacer fue introducir unas plegarias y unas cuantas citas del GADU en el texto ritual. 

Seamos claros, sin embargo sí que apareció un vehículo especial, maleable y permeable a todo tiempo y realidad, capaz de asumirlo todo a modo de agujero negro, y cuyo carro paradisíaco no fue otro que el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) que se convirtió en la estrella ritual acomodaticia a las necesidades de cada momento y necesidad política estructural de las Obediencias masónicas, para de este modo «reunir lo disperso» y congregarnos a todos en la ansiada «búsqueda iniciática» que en parte vendrá auspiciada por la proliferación de los llamados Altos Grados. 

No cabe duda, tal y como  explica Nehr, en su magnífico libro (simbolismo y francmasonería) hubo un factor anterior muy determinante que abrió la gran espita  a la búsqueda iniciática , y este hecho no es otro que de la leyenda hirámica que marcó un relato coherente para una búsqueda más allá de la razón,. 

Frente a ciertas lagunas que presentaba el relato, aparecieron nuevos grados que instalados en el «secreto» intentaron cubrir tales huecos en un ensayo de  acceder a los desconocidos poliformismos de la respuesta  masónica, la cual que se nos presenta como el «posible acceso a una serie de ceremonias iniciáticas que provocan la revelación a modo de algo «desconocido» y por  «iluminación», y que como remarcaba Paul Naudon: «el objeto de la iniciación es conducir al individuo al Conocimiento por una iluminación interior, proyección y aprehensión del centro de mí  mismo y de la luz trascendente». 

Desde este tipo de declaraciones, el mensaje ha ido calando de tal forma que el símbolo no era ni es un inocente elemento decorativo, ni una alegoría , «sino la substancia misma de la vida iniciática», por tanto no es raro que se plante en nuestras filas dentro de esta óptica que «el simbolismo es simplemente la unión entre el francmasón y dios», por cuyo motivo podemos indicar que el GADU, un elemento neutro, y de consenso de 1723, ha devenido de nuevo en una divinidad simbólica que hoy podríamos sintetizar en la búsqueda iniciática de una cierta espiritualidad laica.

De algún modo durante todos estos últimos años hemos estado creando un fantástico realismo simbólico alrededor de cuestiones como la Iniciación, la leyenda hirámica, la palabra perdida, las cuales se nos plantean en el tapete de debate masónico a modo de un accésit hacia un conocimiento superior en el cual parece estar de un modo u otro inmersa toda la masonería mundial, no hay nada más que entrar en las redes sociales para ver cómo entienden y se manifiestan los masones de hoy en día.

Y en esas estamos, ante un tema a debatir, el cual creo, y es mi opinión personal, que pertenece más a la teodicea que a la masonería.

A este respecto, y a modo de propuesta tal vez habría que recuperar un pasaje del viejo ritual «Moderno» sobre la Elevación a la Maestría que nos platea del Recuil de 1788, ( Berné), y puesto que me ha hecho considerar nuevas formas del compromiso masónico.

Ese pasaje nos indica cosas esenciales acerca de la manera en que ha sobrevivido la Tradición, sobre la manera en que la Luz prevaleció y sobretodo en la manera en que la transmisión se efectúa, a pesar de los ascetas y sus renuncias y sus diferentes tretas.

Debo recordar que nuestro ritual del Rito Moderno no es inofensivo, y puede encontrarse en él la necesaria tenacidad para la búsqueda y la importancia del método (recomenzad vuestra búsqueda poniendo un cuidado más minucioso), con el ejercicio de la perspicacia (con el descubrimiento de un montículo con una rama de acacia, calificada de «indicio»).

Esta personificación es una de las técnicas que permitiría la identificación, es decir ese proceso de interiorización por el cual hacemos nuestras las nuevas cualidades, sino que propone una formulación ritualística más poderosa. Se puede ver en el Noveno Maestro la figura mítica del Compromiso del Maestro Masón, que jamás renuncia, sobre todo, a ser lo que es: el sucesor de Hiram, Hiram mismo; lo cual debe hacerle renacer progresivamente en sí, por su trabajo, por compromiso y sus obras de Constructor. Digamos que la soledad no le desorienta. El compromiso y el abandono de los demás no le hace desviar de la conducta que le impone su condición, esa condición que él ha buscado y aceptado.

El Noveno Maestro es el Hermano por el cual la Tradición sobrevive, porque él es la Tradición.

El descubrimiento del cadáver de Hiram simboliza la transmisión de la Tradición y del Conocimiento, la búsqueda del Maestro, indisociable de enfrentamiento con la muerte y de la emancipación del terror que inspira a los humanos. En sentido literal, los 9 Maestros Masones «buscan al maestro» y encuentran en la Muerte la última enseñanza de Hiram, esos 9 Maestros Masones que lo eran, tienen una última enseñanza en el Noveno Maestro, gracias al cual el Maestro accede, a través de esa muerte escapar al miedo tiránico que inspira el estado último de la Maestría: la Libertad.

Conclusión:
A veces nos hemos equivocado al reformular y adaptar los rituales a las circunstancias ideológicas y obedienciales, y digamos que con ello nos hemos empobrecido, por un proceso que se está dando en toda la masonería a través de un profundo proceso de «mundanidad» que consiste en estandarizar, y en simplificar el texto y el contexto, y por el hecho de estar más ojo avizor a las circunstancias que el apego a la tradición.

Tenemos como ejemplo, la introducción en nuestros rituales los textos que incitan a ese tipo de búsquedas, lo cual podría ser de interés estudiar esa reintroducción. Pero para ello tenemos que seguir siendo libres. 

Libres de ajustar la formulación de nuestras herramientas al entorno en el cual nuestra Orden opera, ser libre de hacer renacer eso que ha estado perdido, sin miedo, pero sin perder la referencia a nuestra identidad.

Aunque no por ello dejan de surgir otras cuestiones tan fundamentales como saber ¿cuándo decir no? ¿Cómo decir no? Y ¿Cómo fijar la diferencia entre compromiso y obstinación? O ¿cuándo abandonarlo todo? En ese momento el Noveno Maestro aparece y responde a esas cuestiones. Su actitud no es la de rehusar «totalmente» o sea volverse y abandonar si la búsqueda se muestra infructuosa o imposible.

Simplemente él ve aun la posibilidad de llevar a cabo una cosa y juzga que debe hacerla. Desde ese punto de vista, el Noveno Maestro no es simplemente un «buen» hermano que se opone a los otros ocho que podrían ser considerados como los «malvados» Hermanos, débiles, perezosos, indiferentes o aún negligentes.

Por el contrario, esto pone de manifiesto que a veces las circunstancias nos colocan en el bando de «los ocho» como la viva representación de la falta de discernimiento, la negación, de no ver eso que todavía puede hacerse antes de renunciar, o que nos define: nuestra Búsqueda y las razones para hacerla. 

El Noveno Maestro es el maestro que asume su compromiso y por tanto es el hombre por el cual la tradición masónica sigue viva. Su compromiso radical, pero sereno y reflexivo, su determinación definitiva y su “celo” del cual nos hablan los antiguos escritos, son la marca del Maestro, que no rechaza abordar con celo el debate de la necesidad de una espiritualidad laica, sino que sitúa está en los contextos que le son pertinentes, y esa es la respuesta que debemos buscar desde nuestra condición y herencia «Moderna» 

Victor Guerra. MM.:. del Rito Moderno, 5ª Orden de Sabiduría y 9º grado. 

  • Venerable de la Logia Investigación «Los Modernos»
  • Presidente del Circulo de Estudios del Rito Moderno/Francés Roettiers de Montaleau.
  • Co-fundador de Europa Laica
Recomendaciones bibliográficas de la Plancha leída
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2 de diciembre de 2016

Sobre Honorabilidades Masónicas...

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Realmente no quiero ser duro, ni atacar a una u otra masonería, pero lo cierto es que la llamada «masonería regular» española parece tener claro dentro de su nueva estrategia de comunicación, de que todo vale con tal de estar en el candelero, y por supuesto en el punto de mira del debate, ala vea que parece intentar que las élites de poder de este país se enteren, de una vez por todas,de que existe la Gran Logia «regular» de España.

Es un empeño que ha pasado de las propuestas vacías y las luchas intestinales a las campañas demostrativas que ser quien son, con campañas como lo  del «orgullo de ser masón» que como lema está bien, pero ni esto es Inglaterra ni los masones españoles están por la labor de enseñar su mandil por la mirilla indiscreta de los profanos, pero la estructura ejecutiva de la GLE, muere en el empeño de lucirse primero fueron aquellos estudios sociológicos sobre la membresía masónica y sus tendencias, que eran respondidos por menos del 50% de sus miembros,  luego  la famosa campaña de «orgullo de ser masón»  teniendo en cuenta la recurrente  discreción de los miembros de la «regularidad masónica»ros, la cual no debiera tener ningún miedo, ya que se la intenta presentar como parte del «establishment» social  y político  y hasta religioso del pais»  que es lo que se entresaca leyendo las ultimas declaraciones de destacados miembros de la GLE como Jesus Soriano o Jerónimo Saavedra.

Y sin embargo ahí está de nuevo la estructura ejecutiva de la Gran Logia de España. lanzando su nueva criatura mediática, una campaña  que busca  firmas para lograr la «Honorabilidad Masónica»   y lo hace a  lo moderno, a través de la plataforma Change.org.

Es una campaña dirigida fundamentalmente para presionar a las instituciones públicas españolas para que en sus respectivos estamentos certifiquen  que la masonería española es Honorable.

A l os 7 dias del lanzamiento de la Campaña se puede decir que  ha reunido unas 1729  firmas. Sí como dicen los voceros la GLE tiene más allá de 3000 miembros  deberíamos tener  una respuesta masiva, lo que no parece ser el caso

En todo caso, a mí no me interesa tanto la campaña, la cual  me llama la atención porque solicita que se mojen todas las instituciones publicas en defender y por tanto mojarse en  firmar una petición expresa  y pública en defensa de la masonería, cuando ella misma, en el caso de la misma Gran Logia de España (GLE), todavía preserva con debido celo el anonimato de sus miembros amparada en el «secreto de pertenencia», esta es por tanto, a mi juicio una contradicción de las muchas que presenta la regularidad a la hora de jugar en el tablero público, pues pide , con la que está lloviendo en lo político, que las instituciones cada uno en su ámbito certifique que la masonería es una institución honorable.

Lo que no sé muy bien es porque alguien debe certificar que la Masonería es Honorable, y debe hacer expresa manifestación de ello, no por la voluntad propia sino por la presión de los ciudadanos a la vez incitados por la propia institución que desea la certificación de Honorabilidad.

No entraré en detalles internos de esta estructura masónica, o de las otras masonerías, para saber si sus comportamientos han sido correspondientes para recibir una condición de Honorabilidad. Esta claro que cuando se sacan las cosas de sus contextos originales, como sucedió en el 2016 y el Ayuntamiento de la Palma, pues pueden suceder estas cosas.

Sin embargo como analista masónico, me interesa sobre todo el texto que acompaña a tal petición de Honorabilidad, el cual no tiene desperdicio.

Ya que expone  en sus escrito una serie de cuestiones que encarnan  a la perfección un buen puñado de «masonerías»  las cuales han ido añadiendo al primigenio objetivo de «reunirse a charlar y a banquetear» tal y como se planteaba en  1717 para «reunir lo disperso»;  a lo cual hoy se han ido sumando  otras concepciones debido a  las luchas que  las propias  masonerías ha mantenido, aunque no es lo mismo la masonería anglosajona que la continental, el texto que encabeza la petición reúne buena parte de esas conquistas como son «la libertad de pensamiento, que sumerge a todo ser humano en la aventura de conocerse y construirse; y la tolerancia fraternal hacia el otro, el respeto hacia la dignidad humana más allá de credos, clases sociales, razas, ideas o naciones». Esto es lo que expresa la GLE en su petición.


A estas manifestaciones se suma esta otra cuestión de que «todos los fundamentalismos religiosos, todos los totalitarismos políticos, todos los pensamientos únicos conocidos por el mundo han perseguido a esta institución» (la masonería) , a lo cual habría que añadir que   también los totalitarismos masónicos, que  también existen  han sido y son causa de una radical «separación radical entre hermanos».

Está claro que lo expuesto lo firma cualquiera de las «masonerías» liberales y adogmáticas  sin problema alguno,  puesto que son los postulados común entre todas ellas, pero que dichas cuestiones las predique y las firme la llamada «masonería regular universal», creo que es algo incoherente,  aunque quiero pensar que se realiza desde los  conceptos más tópicos del lenguaje masónico  sin olvidar las concepciones buenistas y bienintencionadas que deben mediar en todo este asunto de la recogida de firmas, pero que creo que  tales postulados debieran venir no solo de la  ética social sino de la propia praxis masónica.

Por eso me llama la atención la campaña lanzada desde una estructura masónica que  precisamente «no reconoce a las otras masonerías en función de determinados landmarks, linderos o normas fijadas de forma unilateral»,  y por tanto todo lo que se dice en el texto de la campaña a los masones liberales nos suena a hueco, porque no es verdad que se esté en el objetivo  de alcanzar la libertad de pensamiento,  ni por supuesto se está en la vía de  la tolerancia fraternal, digamos que se está a otras cosas, y evidentemente se está en la tesitura de mantener el fundamentalismo  masónico, basado en ciertas directrices que tomaron su asiento definitivo en 1813.

Téngase en cuenta que hablo de la estructura, no de sus miembros, estos en lo personal actúan según sus conciencia y creencia en la fraternidad, y por tanto la relación entre las bases masónicas es más existente que entre las estructuras, muy enrocadas en su parecer.

Dice la RAE . que Honorable. Deviene de  latín. honorabĭlis.  O sea ser Digno de ser honrado o acatado, y aunque parece en primer termino que todo está diáfano  en tanto que honrado, lo de ser acatado ya ofrece más dudas, pero no quepa la menor duda de que puesto todo esto en el debate, tomado el rábano no por las hojas sino por el tallo,  esto nos nos lleva a los conceptos que versan más la moral,  lo justo, lo ético y hasta lo oportuno,  y sino vean este debate cuyo enlace  les adjunto  que aunque no es precisamente masónico, no por ello nos muestra algunas cuestiones interesantes a la hora de establecer y definir el concepto de la honorabilidad.http://definicion.de/honor/ .

De buenas a primeras, se me ocurre pensar sí una Institución como la Gran Logia de España (GLE),  de mano entiendo que es una  entidad  segregadora, ya que exige de sus miembros una serie de creencias para ser  masón  dentro de su concepción de «masonería regular universal», cuestión que los padres fundadores de hace 300 años (1717), no establecieron, ni esas normas, ni otras parecidas,  aunque  poco se parecen aquellos masones de antaño a estos;  muy al contrario, por más que se quieran celebrar los 300 años de la masonería, yo le recomendaría  la GLE celebrar o bien los 266 años de la Masonería «Antigua» o  los 204 años de la firma del Acta of Unión, que le viene mejor a su idiosincrasia.

Aquellos masones de 1717, crearon una espacio de consenso, abierto y libre, donde cupieran todos; tuvieran la religión que tuvieran o las creencia que profesaran o las que no tuvieran, cupieron libertinos y hasta Ateos estúpidos,  tuvieran las inclinaciones políticas que les definieran, porque el objetivo final de aquella fundación era romper con las antiguas raíces del medievo, y su objetivo más inmediato  era  «reunir lo disperso» tanto católicos, como protestantes, tanto libertinos , como «ateos» y donde el preciado GADU, que hoy se adora como el becerro de oro,  brillaba por su ausencia, pues hasta 1723 no será consignado nada más que por una sola mención en las llamadas Constituciones de Anderson .

Claro está que tal vez la Gran Logia de España, no esté en la línea  de fundación de la Gran Logia de Londres, sino en la las raíces que plantó Dermott y sus Antiguos en 1751, Gran Logia de Masones Libres y Aceptados de Inglaterra,que es otra masonería  que rompió el ideal primigenio de 1717.

Ese GADU, por otro lado tendrá consistencia en la raíz de los Antiguos, pero en parte  no cobrará efecto y demanda, en forma de ideal segregador, hasta el Act of Unión de 1813, en cuya fecha se conforma la Gran Logia Unida de Inglaterra, reforzando con ello una serie de directrices que hace que el GADU, se constituya en parte en el perenne destructor del ideal  fraternal de una masonería unida. Un GADU es un mitificación que toma más peso aún cuando se establece la masonería en el Continente de hondas raíces  raíces católicas, lo cual se va dejar notar en el nacimiento y modificación en el desarrollo masónico modificando símbolos, estructuras rituales, etc.

No tengo  dudas acerca de que las Masonerías en general y en conjunto tenga y persiga los preclaros ideales de librepensamiento,  que en cada día  están más en consonancia con sus objetivos, sus luchas y evoluciones, y más si hablamos de «Masonerías adogmáticas y liberales» pero cuando pasamos la lupa sobre esa pretendida coherencia de los textos y la praxis,  se observa que hay determinadas posiciones como las que asume la GLE como estructura «masónica  regular y universal»,  que  no casan muy bien  con la segregación que realiza de sus membresías en función de las creencias que se exigen a cada uno de sus miembros.

Cuestión que no es baladí, pues llega al punto de no reconocer como  «masones» aquellos que no se rijan  por una serie de directrices  patrones, que en este caso serían las que han dictado la llamada «masonería  regular» muy potente y mayoritaria en el mundo, y cuyo modelo patrón es la Gran Logia Unida de Inglaterra. y que fija los criterios para el reconocimiento entre  iguales de ese label  particular de la GLUI  y sus satélites  como «masonería regular universal». 

Cuyas condiciones resume muy bien uno de sus miembros y especial estudioso de dicha facción masónica, se trata de Marc Halévy que en su libro : Hiram et le Temple de Salomon. Le mythe fondateur de la franc-maçonnerie, nos indica que  esta masonería desde su concepción de la iniciación, «deben reunir sus miembros  una fé espiritual en un principio fundamental e infinitamente superior a lo humano, y denominado GADU, la absoluta prohibición de abordar en  en Logia cualquier sujeto político o , además de un constante ejercicio de la filantropía, y la aplicación de una escrupulosa ética de honestidad, de verdad de dignidad u generosidad, y una total condena de toda forma de compromisos, de favoritismo y amiguismo o especulación»

Es evidente que examinados estas cuestiones desde el concepto de la doctrina del librepensamiento tal y como nos expresa la Wikipedia, deberíamos indicar que algunas masonerías no son librepensadoras, al menos desde la concepción manifestada, y desde la praxis que han venido manifestando los múltiples congresos mundiales de librepensamiento, diametralmente opuestos a las tesis  de la llamada «masonería dogmática»  excluyentes con relación a la mujer, o a las no creencias, o al ateísmo, o los debates en logia sobre los temas políticos o religiosos, etc

Parte de ese librepensamiento masónico encarnado en la masonería continental y enraizados en estructuras masónicas como el Gran Oriente Belga y el Gran Oriente de Francia  forzaron en su momento y por diversas razones «cierta» derogación del GADU en los entornos logiales de sus organizaciones,  porque para algunos de ellos como Desmond y otros ese GADU era la manifestación clara de la creencia segregadora entre Hermanos masones.

En todo caso recomiendo a la GLE la lectura del libro de Pedro de la Llosa, La Razón y La sin razón. Historia social del librepensamiento, que creo le vendrá muy bien para situar correctamente algunas cuestiones en sus respectivos idearios, al menos cuando se habla de librepensamiento.


Es por estos motivos por los cuales me llama la atención la campaña de recogida de firmas que lanza  la GLE, muy alejada de aquellas otras que lazó el Grande Oriente Español (GOE)  para que los estamentos religiosos no se inmiscuyeran en los temas públicos y políticos de la nación, y que tuvo notadas adhesiones de todo tipo de Ayuntamientos, y Diputaciones, y que por cierto esta misma GLE se engalana de recoger la vieja tradición del GOE.

Querer pasar  la masonería por honorable, por una recogida de firmas realizadas por entes políticos administrativos, por el hecho de que nuestros frontispicios estén coronados orlados por el lema de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que por cierto no todas las masonerías lo asumen como tal, lo cual además redunda en esa ausencia entre ética y praxis, y por tanto no creo que sea un buen ejemplo de fraternidad el hecho de querer mantener a los «otros»  invisibilizados,   queriendo además  hurtar la «herencia de otros» para endilgarse honores no merecidos, lo cual  es algo que dice bien poco de esa pretendida HONORABILIDAD .

Cuestión que además se desea  certifiquen instituciones políticas españolas  obviando que en todo caso debieran ser todas las «masonerías  las que se aunasen en esa pretendida campaña  que debería estar rubricada por la MASONERÏA ESPAÑOLA, que es algo más que la , GLE, la GLSE o el DH, y dicha honorabilidad debiera alcanzar todas ellas, y no solo a una parte.

Tal vez el problema es que se ha querido estirar la goma, y al querer situar esta campaña en el contexto de los actos de los 300 años ,y hay que decir que la cosa se ha descontextualizado con relación a lo sucedido en Junio del 2016  cuando el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  aprobó la declaración institucional  del restablecimiento de la honorabilidad de la masonería y de reconocimiento de la persecución que sufrió la masonería por  las monarquías españolas y el franquismo, y a raíz de los que está sucediendo con la firma de Ayuntamientos de Maspalomas, y Tirajana, si realmente saben que están firmando, para qué y con que fín, y por tanto están dispuestos a entrar en contacto con el resto de las MASONERIAS, no afines con la GRAN LOGIA DE ESPAÑA, y segregadas por esta en función de una serie de linderos o landmarks? 

Poco tiene que ver  tal y como se redactó, en su momento para esa firma y  lo que ahora se está presentando, cuyo contexto puede leerse en este enlace que recoge dicha declaración institucional, con lo que ahora se expone tomando el mismo camino,  

Como puede verse no siempre vale un roto  para un descosido

He dicho.  Victor Guerra. MM.:. Rito Moderno

28 de noviembre de 2016

«Reunir lo disperso» Génesis de Le Droit Humain (DH) de Dominique Segalen.


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Tenia muchas ganas de recibir el reciente libro de  Dominique Segalen, que lleva por titulo:  1866-1916 Genèse et fondation de l´Ordre Maçonnique Mixte Internationale Le Droit Humanin. 

Es un libro que ha tenido muy buenas críticas las cuales exponen tal publicación como un auténtico best seller por cuyo motivo supongo ha recibido en el 14º  Salón Masónico del Libro  de París, el premio que otorgó el Institut Maçonnique de France en la categoría de Historia.

Una vez en mi mesa,  leído y subrayado, decir que para mi, sería más bien objeto del premio al  Beau-livre, pues se trata de un texto de unas  126 paginas en formato  20x22cm que recuerda más a los catálogos de las exposiciones al uso, más  que un libro de historia, incluso su tratamiento en base  cincuenta y cinco capítulos,lo parece, pues estos van desarrollados cada uno de ellos,  en apenas  dos páginas, eso si profusamente ilustradas y documentadas, me recuerda al libro que reseñaba hace unas semanas de Laurent Kupferman.

La verdad, es de agradecer que poco a poco se va completando la historiografía a cerca de la Orden  Mixta Internacional Le Droit Humanin (DH ) que sigue siendo muy escasa aún en el seno del territorio que alumbró tal organización masónica, son escasos los trabajos de investigación sobre el DH

En el caso de España los libros que va editando la Fundación Marie Deraisme, van completando ese déficit,con textos como el de Maria José Lacalzada:  El Cimiento Mixto en Masonería, u otros más internacionalistas y propios de la Orden, como Grandes Maestros tenéis la palabra.

Pero aún así con todo, yo echo de menos más textos, y por supuesto historiografías críticas que salgan de la gran atomización en la cual se empantanan los autores al centrarse sobre las figuras de Marie Deraisme y Georges Martín, cuyo encumbramiento y glorificación por parte de la membresía masónica del DH, hace que desaparezcan de la escena otros grandes referentes  implicados en la génesis del DH como en el posterior desarrollo de la Orden Mixta Internacional tanto en Francia como en el resto del mundo.

Es algo que siempre me ha llamado la atención,  la gran mitificación que existe en el DH en torno a las dos figuras mencionadas, cuyo tratamiento solapan y ocultan en gran parte el trabajo que ha desarrollado el Derecho Humano (DH) a lo largo de su historia, y concretamente su génesis en Francia a través de la Grande Logia Simbólica Escocesa es un tema no solo capital sino interesantísimo.

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Dominque Segalen, a la izquierda de la foto, con el resto de los premiados 

En el caso de Dominique Segalen, esta nos aporta una perspectiva un tanto disyuntiva al que se encuentar en la mayoría de los textos al aportar una visión que complementa al conocimiento del  DH como organización, ya que dicha autora habla del librepensamiento y el naciente sufragismo, como cuestiones que están  encarnadas en el ADN, al menos de la Federación  Francesa del DH, 

Tal vez sea una cuestión muy anexionada a Federación Francesa, más que el resto de la Federaciones, o al menos a mi me lo parece, dicha conclusión en parte la saco por diversas lecturas al respecto y porque tras asistir a un encuentro que organizaron en Burdeos, dos historiadoras como  Margaret Jacob y Cécile Revaguer en el 2010 sobre masonería y mujer. pude  oír las intervenciones de las hermanas masonas del DH de Francia, que manifestaban todo un hacer con bastante componente librepensador y feminista, cuestiones poco vista en otras masonerías, como la española, y menos aún en el seno de la Federación Española donde se puede decir que aún quedan posos de aquella componente teosófica que cruzó trasversalmente toda la Orden Mixta Internacional.

Hay una cosa que me llama la atención, que en el libro de Segalen, y es que en la referencia bibliográfica falte un libro tan esencial para entender la génesis del  la Orden Mixta Internacional el Derecho Humano,como   Le Grande Loge Symbolique  Ecossaise 1880-1911, de  Françoise Jupeau Réquillard.

El solapamiento por medio de la mitificación es de tal magnitud que por ejemplo  con Marie Deraisme,. hubo otras treinta mujeres masonas que  fundaron la primera logia parisina, como Clèmence Royer, Marie Bequet de Vienne, Marie Georgez Eliska Vincent y Florentien Mauriceau, ou otras como  Julie Pasquier, Louise Daviz , ELisa Levy, Maria Pognon , Charlo Duval, Marie Bonaval, Louise Koppe, etc, y sin embargo estas se encuentran permanentemente fagocitadas por las inmensa figura y un tanto desorbitada de M. Deraisme, pues la talla de estas mujeres es de suma importancia en los social y en lo político , pues estamos hablando de co-fundadoras de la Federación internacional de Librepensamiento,  miembros de las Ligas de Enseñanza, de las Comisiones Nacionales de Librepensamiento, Liga por los Derechos de las mujeres, etc.

Esta claro que de ese gran iceberg que fue el nacimiento del DH en Fancia, solo emergen Georges Martín y Marie Deraisme, cuyo recuerdo y empecinada rememoración, me lleva a otro paralelismo, lo sucedido con otra figura en clave española como es la masona Rosario de Acuña, que sufre del mismo efecto que se produce con los fundadores del DH,  sin embargo cuando uno hace una aproximación crítica y raspa la edulcorada pátina de decorado con que se les recubre se descubren las utilizaciones partidistas de unos y otros, y como no, las mitificaciones tan perjudiciales como tergiversadoras, y lo dice quien se ha atrevido a tener una mirada critica sobre  mítica figura de Rosario de Acuña, con el trabajo de Encuentros y Desencuentros. lo cual arroja otra mirada y otra forma de entender el trabajo prosopografico.

Está claro que del ambiente masónico burgués, tanto francés como español, de carácter progresista surgieron figuras como Acuña, o Deraisme, cuya existencia y miticas han sido muy proclives para un manejo desde la perspectivas burguesas por los hombres,  y este tratamiento en historia siempre ha sido muy superficial, puesto que la realidad del nacimiento del DH en Francia fue mucho más complejo de lo que los autores nos exponen, ya que en ese momento hubo una importante interacción  entra las ideas profanas y la acción masónica, de tal modo que se dieron grandes planteamientos de tal manera que se puede decir que por ejemplo la Revolución de 1820-1830 cambió la manera de pensar haciendo que por ejemplo que los masones de la II República francesa vivieran  con intensidad la acción masónica y quisieran proyectar todas esas cuestiones no solo en el seno del debate masónico, sino sacarlo de los locales logiales, en pro de una sociedad más esclarecida..

Creo que hace falta un examen crítico sobre el nacimiento de la masonería de ese momento en Francia, la derogación del GADU, la presencia del librepensamiento en la organización masónica, el rol ejercido por el REAA, y todos los pues son de tal naturaleza que llevó a Hermanos como Paul Goumain-Conille a plantear dentro del Supremo Consejo  de 1878, un concepto a debatir  «ser humano perdía su libertad al entrar en masonería», algo rompedor en aquel momento.

Está claro que en esa génesis había importantes propuestas desde las logias, al menos las las ubicadas en la linea de la Gran Logia Simbólica Escocesa. como la critica al capitalismo, o un denotado anticlericalismo y antimilitarismo, o la defensa del amor libre  en cuyas tesis había grandes defensoras y precursoras como Louise Michel o Madeleine Pelletier, o figuras como Charles Malato o Paul Robin de claras tendencias anarquistas o socialistas como Caroline Kauffmann, y en cuyos postulados está claro que encaja mal la «figura de la mujer emancipada» desde la opción burguesa que defendía Georges Martín y que presentaba como fulgurante figura a Marie Deraisme, y sin embargo hemos visto muy poco escrito sobre este enfrentamiento entre G.Martin  y las tesis que defendían Louise Michel o la Pelletir, por indicar algunas.

Por ejemplo, no deja de ser curiosa la falta de crítica en lo que respecta a los temas historiograficos el que Marie Deraisme se iniciase precisamente con el ritual «masculino».y que apunta Françoise Jupeau Requillard, como una cuestión a debatir.

En todo caso ha ido interesante la aproximación de Dominique Segalen, pues nos aporta las bases a tener en cuenta a la hora de analizar la historia del DH que tiene mucho que ver con el origen del librepensamiento, las idea anarco-libertarias, algunas de cuyas cuestiones estaban subyacentes en el movimiento librepensador y sufragista del DH de aquellos momentos, y de los cuales  Dominique Segalen nos hace una interesante aproximación para al menos intentar abordar  esa historiografíascrítica que a estas alturas ya precisa el DH  a modo de recesión de su propia mítica,  muy centralizada en dos figuras (Martin-Deraisme) que solapan una rica organización masónica como es Orden  Mixta Internacional Le Droit Humanin (DH ).

He dicho

Victor Guerra. MM.:. Rito Moderno 

25 de noviembre de 2016

Rituales masónicos del siglo XVIII, y su proceloso mundo

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Este  es un antiguo trabajo publicado en el 2014 y que creo que s bueno volver a sacra para mayor conocimiento de las realidades ritualisticas masónicas, de las cuales se ignoran bastante cosas desde las incongruencias, contradicciones… e incluso errores de traducción o de copia…. Hay de todo en nuestros rituales…, préstamos, e inclusiones, hasta podíamos hablar de ciertas «opas hostiles».
Para intentar emendar esos errores, o disfuncionalidades, o simplemente saber de dónde vienen nuestros rituales, o discernir sobre cómo se producen algunas de las mas notorias  digresiones, es necesario armarse de paciencia  pues se ha de hacer en base a un rastreo un rastreo por diversas fuentes, que por cierto no siempre son de fácil adquisición, y menos en idioma castellano.

En ocasiones esto requiere aplicadas búsquedas e indagaciones, en unos casos ello puede resultar más o menos gratuito, sabiendo que la inversión de tiempo no es un problema, y otras veces pues debemos ir armándonos de un conjunto de herramientas y materiales como son los textos rituales  y que van de  los Manuscritos a la divulgaciones, o los catecismos, sin dejar de citar los proto-rituales y  rituales oficiales de cada rito y de cada Obediencia

Esto significa contra con una pleyade de herramientas rituales, que como digo, unas veces son gratuitas, y en otras  estamos obligados a gastarnos unos cuantos euros para poder ir teniendo a nuestra disposición un compendio lo más amplio posible en cuanto a las bases históricas y rituales, amén  de que hay muchas estructuras masónicas muy reticentes en hacer entrega de sus bases documentales,  aunque algunas ya nos estén en circulación.

En ese intento de ayudar a todos aquellos que trabajan en los temas ritualísticos, sobre manera en el Rito Francés, nace el Circulo de Estudios del RF Roettiers de Montaleau, amén de otras herramientas  como propio blog de Rito Francés, que yo dirijo o   el que dirige Joaquim Villalta Racó de la Llum, los cuales  tienen el objetivo de ir reuniendo esos materiales rituales , pero también tienen la pretensión, y esa es la más importante, de ayudar a superar la densa obscuridad en la que hemos trabajado, durante años los demás
. Arrojando luz y exportando todo lo que sabemos. 

Y yo lo hago partiendo de la base, de que todo Maestro Masón es un autodidacta en cuanto a los temas masónicos, lo cual lo constituye en un buscador del descernimiento, y por tanto esa búsqueda de las fuentes es un trabajo arduo y más sí uno no es un avezado masonólogo o ritualista, y esa es una de nuestras labores ir enseñando el camino que nosotros vamos descubriendo.

Debemos saber pues que el trabajo  que emprendemos, en este caso el ritual se desarrolla en base al ensayo y error, o sea mucha lectura y contrastación, hasta ir dando con el venero que nos proporcione esa ansiada recompensa, personal y masónica, como ahora es mi caso, pero eso requiere, como digo, cientos de lecturas y relecturas, contrastando todo ello con otras fuentes que nos puedan ayudar a situar correctamente el trabajo masónico y ritual que estamos abordando 

Es por esta razón, que tomando los trabajos varios estudiosos al uso, traigo hasta estas páginas una descripción y origen de las distintas herramientas que se usan para el esclarecimiento ritual,  de cara a poder avanzar en los trabajos comparativos entre  los usos masónicos, o efectuar la oportuna contrastación en cuanto a alocuciones símbolos, o usos y costumbres.

Para ello además de leer a otros autores, en general, acudimos a otro tipo de publicaciones como son los catecismos,  o las divulgaciones del siglo XVIII. 

En cuanto a los textos que voy a reseñar,  se recogen tanto versiones de origen “Moderno”,  como otras que son de origen o desarrollo “Antiguo”; e incluso algunas son el punto de confluencia común entre ambas ramas ritualísticas, cuando no se mezclan sin pudor unas y otras, er base préstamos o a intrusiones.

Nuestro trabajo servirá para testar algunas cuestiones pero sobre todo nos ayudará para ver las evoluciones rituales, o conocer el sentido u origen de las incorporaciones, y a comprenderlas.

Eso sí, no hay que perder de vista que mucho de todo ello está mezclado con usos estrafalarios y pomposos de la época, y no debemos olvidar que en general la mayoría de las publicaciones de la primera hornada fueron construidas con el objetivo de desprestigiar a la masonería.

Son textos, en cierto modo antimasónicos, que no por ello no dejan de ayudarnos en nuestro trabajo de comprender la realidad de aquellos momentos. Esto debemos saberlo y tenerlo claro, para no caer en tergiversaciones al uso.

Estas primigenias publicaciones son hasta el momento las únicas referencias escritas de usos y formas que tuvieron su desarrollo en tales épocas, de los cuales en general nos quedó muy poca información, salvo estas divulgaciones y catecismos.

Debemos tener en cuenta a la hora de empezar nuestro trabajo que prácticamente en esta primigenia época no había rituales escritos, sino que los trabajos masónicos se hacían de forma oral a modo de la Mot du Maçon recogiendo las modulaciones de unos Maestros a otros, y de unas logias a otras, todo ello al final conformará todo un condensado trabajo oral, de ahí que las fuentes sobre prácticas rituales hayan sido por lo  general informaciones venidas, o traídas desde la perspectiva de observadores situado  fuera de la masonería,

En todo caso, los textos pre- rituales que pudiera haber en esos momentos eran más bien escasos en difusión y en texto y contexto, ya que se trataba de manuscritos para uso propio de la logia, y no se divulgaban como luego se hizo con todo el conjunto de publicaciones masónicas.

Tras las divulgaciones inglesas, en Francia durante la primera mitad del siglo XVIII lo cual se dio de forma muy intensa, algunas de ellas han llegado nuestras manos por acciones como la de Google books , que en general ya no funciona como base para obtener los trabajos, u otras que  han sido prestamos de otros Hermanos o Logias para nuestros trabajos y otra gran parte de nuestro bagaje e son compras de ediciones facsimilares o ediciones críticas sobre textos rituales.

En general ya advierto que es complicado hacerse con tales documentaciones, aunque no imposible… pero hay que armarse de paciencia.

Antes de meternos en harina es bueno discernir conceptos y saber de dónde partimos:
Catecismo: Es una herramienta que intenta verificar la cualidad masónica de un interlocutor, y como no, del grado del interpelado, mediante el cruce de preguntas y respuestas mediando además la demanda de palabras, signos, etc…Aunque estos en sí mismo no constituyen un ritual, aunque hayan formado parte de él.

Divulgación: Es la versión impresa bien de un catecismo o bien de un ritual, y lo que la diferencia de la anterior es su intención, ya que reproduce partes de una ceremonia, de un ritual, etc…, digamos que de forma ilícita, y esto ha llevado a la comprobación de la verosimilitud o negación de algunos documentos masónicos. Teniendo además en cuenta que muchas de ellas han sido plagios unas de otras …

Ritual: Es la herramienta, o texto que se usa en la masonería y que en líneas generales comprenden tres partes: Apertura- Trabajos- y Cierre .

Entre las divulgaciones más famosas tenemos la del Masson Dissected de Samuel Pritchard publicada en Inglaterra antes de 1730, y fue publicada en el mes de octubre de ese mismo año en un pamphlet en inglés, y pertenece a la primera hornada de divulgaciones, la segunda parte de las divulgaciones inglesas empiezan en 1760 con la publicación de The Theree Distinct Knocks (TDK). y en ocasiones fueron utilizadas por algunasl ogias como textos rituales.

Esta divulgación de Prichard tuvo muchas traducciones, y muy variadas versiones en la forma. Patrick Negrier da como fecha de traducción al francés de esta obra en 1743; lo  cual , como ya he adelantado, pues fue parte del bagaje ritual de  muchas logias, llegando a funcionar a modo de ritual, incluso llegando a afectar hasta el mismo fondo del trabajo de Pritchar. Por poner un ejemplo, en la traducción al francés (L´Origine et la declaration misterieuse des francs.maçons) se adjuntó un texto por parte de los autores de la traducción en el que se indignaban de la pretensión de la masones jacobitas (católicos) de recoger una anterior crónica con una crítica a la Gran Logia de Francia.

Dicha "divulgación" no comprende el dialogo para la apertura y cierre de trabajos.
Una de estas versiones en lengua francesa y procedente del alemán es la Receptión d´un Frey –Maçon, publicado entre el 13 y el 16 de diciembre de 1737 en Paris, traducido en varias lenguas y muy difundida en ese tiempo Su autor fue René Hérault, que era Teniente General de la Policía de París, y con cuya obra pretendió poner en ridículo los trabajos de las logias de aquellos momentos, hoy constituye un interesante documento de contraste para saber y conocer los usos rituales de aquellas épocas.

Un poco más tarde en 1738 se publica en Inglaterra, pero en francés La Reception Mysterieuse, texto anónimo de unas 68 páginas, que muestra nuevas páginas originales, y el resto  son parte de los trabajos antes apuntados, pero como el autor no es un masón, díganos que contiene importante errores que hay que tener en cuenta a la hora de las contrastaciones, o de los trabajos comparativos, lo cual debido a esos errores lo hace ser un texto poco interesante.

En 1742 de la mano del Abad Pérau, tenemos unos de los textos más interesantes de la época, Les secrets des Fran-maçons (Ginebra 1742) en la primera edición dice el tal Perau, que no es masón, cuestión que luego rectifica en la edición de 1744, donde se presenta como antiguo masón, cuestión que  Travenol,  confirma y critica las omisiones de la primera edición. En la primera edición indica que no tiene autor y luego en las gacetas de febrero de 1744 es cuando se lo atribuyen al Abad Pérau  que  ha incorporado la Receptión d´un frey Maçon, ya que los dos textos describen una recepción bajo una forma narrativa, son cuestiones muy paralelas que devienen de un texto probablemente de 1737 y publicado un poco más tarde  en 1744.  Aparece en la bibliografía de Thory en el Acta Latomorum (1815) 

En las ediciones posteriores se irán complementando con la incorporación de varias canciones masónicas y algunas piezas de poesía.

Le Catechisme des Francs-Maçons (1744) publicado en Jerusalén y también en Limoges por Louis Travenol con el seudónimo de Louis Gabanon. Se trata de una obra importante que viene de la mano de un periodista y escritor conocido y que nos aporta una completa descripción del 3º Grado de la época, además de incorporar diversas ilustraciones, lo cual fija de forma homogénea el ritual que conocemos hoy, ya que irá incorporando cuestiones suplementarias como la descripción los signos y sus expresión simbólica.

Travenol escribirá en 1747 La Desolation de Entrepreneurs Modernes du Temple de Jesrusalen, y más tarde. En 1749 Le Nouveau Catechismeque recoge las prácticas de los “Modernos” o sea que es uno de los documentos de referencia para el Rito Francés.

La Franc-maçonne ou Revelation des Mysteres des Franc-Maçons, el cual fue publicado en Bruselas en 1744, sigue siendo uno de los documentos más favorables de la época para con la masonería, eso sí abandonar el estilo pomposo y ceremonial.

Las primeras páginas transcriben los esfuerzos de un autor femenino por obtener de su marido y amigos el secreto de los francmasones, tras el fracaso de los intento el truco permitirá la exposición de los primeros tres grados y la tres reproducciones: Adam, Eva y el Árbol del Conocimiento… etc..

La idea que siguen estas divulgaciones es la sembrar la confusión entre el posible público lector público y también con relación a los divulgaciones precedentes. Esta acusación, ya observada, tendrá vigencia tanto para esta publicación como para la siguiente.

Le Parfait Maçon ou les Veritables Secrets des quatre Grades d´Aprenti, Compagnon, Maitre ordinarie et Ecossais de la Franche Maçonnerie, y más conocido como Le Parfait Maçon.

Se cree impreso sobre 1744 y es de autor anónimo que intenta desde los medios masónicos por lucha contra la introducción en logia de falsos masones que tuvieron conocimiento de las divulgaciones precedentes con el fin de perturban los espíritus con las nuevas aportaciones de palabras, signos y comportamientos, y también como reacción a la excesiva apertura de las logias que participan además de ciertas actitudes de la época un tanto ecumenistas, como curiosidad esta divulgación introduce un ritual de 4º Grado de los “Masones Escoceses” y de inspiración ramsayana como son los “Statuts et reglements de l´Ordre de saint Jean Jesrsalem” explícitamente cristiano y particularmente de con amplio fundamento católico-romano con su símil de la masonería como un caballería bajo el espíritu de Caballero Ramsay. Perau menciona además la existencia de una “Orden Escocesa” superior a los masones ordinarios ya que poseían tales Señores masones secretos desconocidos.

Le Sceau Rompu, ou la Loge Ouvert aux Profanes par un Franc-maçon. Cuyo autor se presenta como masón el cual da a conocer en 1745, realizando una crítica por el crecimiento rápido de la masonería francesa y su reclutamiento sin descernimiento, a la vez que reanuda la historia de la Orden contemplando la gran influencia del discurso del Caballero Ransay, con la organización moderna, el catecismo y la descripción de las ceremonia; en lo cual incidirá en 1757 Le Secret Violé, publicada en Ámsterdam.

L´Ordre des Francs-Maçons Tradhi et le Secret des Mopses Révelé (Amsterdam 1745) Este texto tuvo una gran repercusión ya que entre 1745 y 1781 se pudo contar con una quincena de ediciones, siendo además traducido a varios idiomas, aunque se autor parece desconocido varios autores, como Wolfstieg, Lantonie, Talmain y Thorp se lo adjudican al Abad Perau , en cambio otros, como Thory se lo adjudican al abad Larudan, Buena parte de esta divulgación fue reproducida en Master-Key to Freemasonry.

La primera parte de esta reimpresión reproduce íntegramente el Secret.. que reconoce el autor en su prefacio, aunque ha habido frecuente modificaciones en cuanto a la puntuación y la ortografía.

A este respecto hay que decir que después de la divulgación Catechisme 1744, cada divulgación francesa comprende un catecismo y por tanto se puede constituir en tres bloques su elaboración. 

Dentro del bloque Frances Original: estarían Catechisme 1744, Tradhi 1745 y Anti-maçon 1748, en el bloque de Prichard Francés: (Catecismo en tres grados) Sceau Rompu 1745; Desolation 1747 y Nouveau Catechisme 1749 y como atípicos el Desmaqué 1751.

Tal y como expone A. Benhein, se ignora porqué en 1748 los catecismos de la familia Original no siempre comportan las clásicas tres partes.

Les Francs-Mçons Ecrasés. El Abad Larudan , publica en Ámsterdam en 1747 esta obra, cuyo autor desconocido , y que se presenta como la oposición al trabajo anterior y reúne todos los aspecto estrafalarios de las divulgaciones e la época.

La Desolation des Entrepreneurs Modernes du temple de Jerusalen o Nouveau Catechisme des Frans-Maçons , que se publicó en 1747 por Leonardo Gabanon, en dicho trabajo reconoce los errores de su primer libro de 1744, En esta nueva obra aporta las omisiones o la completa descripción de la Orden , su organización , o la presentación de los símbolos en la recepción del Aprendiz; Compañero y Maestro y sus respectivos catecismos, a la vez que nos describe un banquete de  masones.

La edición de 1749 del Nuevo Catecismo constituye de facto la redición de la Desolation des Entrepreneurs ModernesL´Anti Maçon ou les Mystéres de la Maçonnerie, dévoilés par un profane. Publicado en Paris en 1748 de autor anónimo, es una aportación sin mucha transcendencia.

Le Maçon Démasqué o Le Vrai Secret des Maçons. Publicada por un autor denominado Thom Wolson en Londres en 1751 y cuyos usos recoge los del Maestro de Logia, y esta es la primera divulgación en francés, y que según Carr: «los usos descritos no son conciliables con las conocidas prácticas de una logia inglesa de esa época»

Los usos reunidos descritos no corresponden del todo con los usos masónicos londinenses de la época, lo que lleva a pensar que en parte es una obra nacida en el seno de Francia masónica, y trata de usos y variantes que nos pueden concernir.

Aunque también se contemplan tales usos en la divulgación de Pritchar, con respecto a unos de los ritos al uso por la Gran Logia de Londres “La mot du Maçon” como pueden ser la presencia del mercurio y la fórmula del Vitriol en el Gabinete de Reflexión. Lo cual se reencuentra en los rituales de la masonería irlandesa de los “Antiguos” o lo que expresa el mismo Régulateur con la asociación de los viajes del Compañero.

Tuvo gran repercusión con traducciones en diversos países y ediciones y fue traducida al inglés en 1766 bajo el título de Salomonin All His Glory y con el nombre de Thomas Wilson.
Por otra parte tenemos otra divulgación titulada Master-Key to Freemasonry, publicada en inglés en febrero de 1760, y a tan solo dos meses después de (TDK) y fue publicada una sola vez en 1925 en el Masonic Reprints de Thorp, según Bern es una copia de buena parte del Tradhi.

En 1762, o sea en esta segunda hornada de divulgaciones tenemos Jachin and Boaz, que aparece en el mes de marzo como: An Autentic Key to Door of Free-Masonry, y que adjuntará en la se segunda edición «both Antient e Moderne», 

El grado de Aprendiz que contiene proviene de dos fuentes distintas. Una de ellas es el dialogo que se encuentra en TDK, y las menciones de abrir los trabajos en nombre de Dios y San Juan, y en dicho texto se remarca que « los Antiguos Masones utilizaban una plegaria inserida en la instrucción de aprendiz, pero los Modernos como se hace un Hermano.

El famoso historiador y francmasón Carr nos indica que J&;B «contiene practicas extranjeras a los procedimientos ingleses»

Todas estas obras, o gran parte de ellas… las puede encontrar en la Red o en la sección correspondiente del Círculo de Estudios de Rito Moderno y Frances Roettiers de Montaleau


Víctor Guerra. MM.:. Rito Moderno

Presidente del Circulo de Estudios de Rito Moderno/Frances Roettiers de Montaleau
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