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15 de abril de 2018

Contestando al melancólico Berengario y sus proyecciones…

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Berengario y sus pretorianos

Hace unos días nació un nuevo blog La melancolía del Hermano Berengario, el cual no sé si nace con la intención de reflexionar de forma sutil sobre la masonería, o para constituirse en la cara «B» del blog Masonería siglo XXI, a modo de valeroso combatiente.


En todo caso, desde dicha plataforma el hermano Berengario, contesta a mi artículo Masonería y Librepensamiento ¿Una antimonia?


Realmente no sé si esta acción se trata más bien de una reacción a modo de confirmar su pretensión de constituirse en la pretoriana guardia de cierta ortodoxia masónica, y darlo por conocida a través de la polémica conmigo y con el blog Masonería Siglo XXI.

Fuera como fuere ¿Qué decir de esta reflexión del melancólico Hermano Berengario,? La cual creo más fruto de la testosterona residual por el tema de las elecciones del OdA al trono Salomónico, y las acciones de trolls y pretorianos, aunque conociendo a Berengario se puede pensar en que estos posicionamientos sean producto, más bien de sus gónadas que del intelecto.

Pues no creo que Berengario sea tonto, para llegar a interpretar que mi trabajo se base en similitud entre ateísmo y librepensamiento, que Berengario me adjudica, y máxime cuando yo estoy hablando de que no se puede generalizar en el binomio de masón y librepensador como hace el jefe el Gran Pretor, no tanto porque hay de por medio una creencia u otra, sino porque a ella se anexionan un conjunto de actuaciones.

Si una estructura masónica exige una determinada creencia, y además exige la sumisión a una serie de paradigmas de tipo cristiano, y para colmo pone como parapeto para la inclusión en ese tipo de organización masónica una serie de landmarks, creo que tal tipo de membresía se sujeta mal dentro de la consideración de que esa masonería pueda incluirse dentro del librepensamiento, y está claro que para ello no hace falta ser ateo, no todos los librepensadores ha de ser como insinúa Berengario, ateos, pues Toland pasa por ser uno de los librepensadores más ilustres, y no por ello era ateo.

El desenfoque del Hermano Berengario es impresionante, más allá de que para él unos sean buenos chicos, y otros hayamos caído de su pedestal, y se nos exponga como pertenecientes a una estirpe de sulfuroso olor, a pesar de haber sido alimentador de buenos volúmenes de información masónica en inglés de cara al aumento de conocimiento del tal Berengario, al menos aparte del encontronazo, podía dar las gracias.

Pero creo que a Berengario tiene algunas fallas historiográficas, en la cuales no me voy a meter, ya que creo que le contestará el Hermano Villalta en términos más académicos, pero no quiero dejar de anotar que Berengario lee poco y mal, porque debo indicarle que tanto yo, como Villalta hemos publicado abundante información sobre el tema del ateísmo en la fundación de 1717 y la afirmación en Constituciones de Anderson, y lo hemos hecho bien en nombre propio, o por boca de reputados historiadores como Charles Porset y P. Negrier, a la hora de tratar la cuestión tan traída y llevada sobre el «ateo estúpido» que cita Anderson.

Por tanto, no me voy a extender más, y dejo ese espacio para otros hermanos como Villalta, al que espero que Berengario, lea de forma atenta y recicle las informaciones que le van a ser aportadas, algunas de ellas de proveniente de estudiosos formidables sobre el siglo XVIII, como Porset y Negrier.

Por lo cual esas premisas que aporta Berengario, de que «ateo no podía ser salvo», o que expone sobre la idea de que «Dios en la cultura anglosajona va unida a la libertad»

Pero lo cierto es que cuando uno dejar salir sus demonios y que estos se entrometan de forma patente en la estructura histórica que se pretende hacer, se puede decir que uno la ha pifiado, pues indicar que en mi trabajo presento una visión atea desde la perspectiva masónica francesa, lo cual supone que el bueno de Berengario basado su idea en el hecho de que el Gran Oriente de Francia, se distanció de la GLUI en 1877, cuando marginó la presencia del GADU en los trabajos logiales, lo cual es ignorar la historia de que fueron los masones evangélicos los que promovieron tal cuestión, por tanto Dios no era la libertad, sino la tiranía en manos de otros masones que querían ir en contra de las tesis más progresistas y librepensadoras, pues obligar a la creencia en el GADU, bajo ciertos estereotipos que además venían encadenados a otros axiomas de exigencias, no era querer insertarse en las diversas corrientes librepensadoras.

A este respecto. tanto Berengario, como los distintos lectores, les recomiendo que pueden adentrarse en este tema a través de estos enlaces:
Meter en todo este sarao la «iniciación mística» , lo que ya raya el rizo seudo místico y religiosos, y máxime con relación a la pragmática Inglaterra masónica, llena de pedestales, que no altares, haciendo que el VLS, sea el corpus legislativo, y no la Santa Biblia, y querer hacerlo pasar como gen autentificador de los «Antiguos»,  y proveniente de una practica personal masónica como la de algunos masones ingleses anclados en el Levante español…, creo que es un atrevimiento total, así como indicar que los borbotones de liberalidad en la GLUI, o  en algunos de sus grandes oficiales como Ress o Hammill se deben a cuestiones no resueltas en la Unión de 1813, es algo que raya lo peripatético, y más cuando cuando se sabe que  los «Modernos» resignaron en 1813,  armas y bagajes para enjuagar sus millonarias deudas.

¿Cabría pensar que esos brotes de los cuales Berengario habla, se producen más bien a la cerdada estructura geopolítica y masónica de la GLUI como portadora de unos patrones cerrados, y unos roles de conservadurismo y puritanismo, lo cual unido a la flema anglosajona, les hace ser moneda de cambio hacia una u otra tendencia…, como en el tema de la elección de OdA?.

Indicar que «En realidad lo que los Modernos hicieron fue introducir la idea de razón dentro de Dios. Fue en el seno de los Modernos donde se introdujeron ideas como la del Gran Geómetra del Universo, imágenes recurrentes de Dios como un intervencionista benévolo, una concepción mecánica del universo, la introducción de la medida y la cuantificación que se aprecia en el Segundo Grado de York y Emulación, cierta obsesión con la simetría y los modelos, o la descripción de una mecánica ética que reflejase la que había en los cielos»

A Berengario entre tanto melancolía se le va la olla, debiera repasar de donde surge el tema del Gran Geómetra, y la conformación del GADU, además de revisar sus propias tesis, pues en su artículo nos habla de la ganancia de los «Antiguos» en la fusión de 1813, y ahora parece que algunas cuestiones rituales en el segundo grado del York y Emulación, se deben al imperio de los «Modernos», sin olvidar de que el tal Berengario hay que decir que él se lo guisa y él se lo come, al exponer que «bien no deja de ser cierto que si quieres ser librepensador no puedes pensar que exista Dios porque se supone que Razón y Dios son ideas opuestas» y parece olvidar que muchos librepensadores eran creyentes, aunque no dogmáticos como tales librepensadores.

Por otro lado cuando uno trabaja sobre temas historiográficos, y además uno presume de una pretoriana estirpe nacionalista, que le llevan indicar que el REAA no es masonería, o que el Ritual de Emulación es la masonería genuina, pues pasan estas cosas, y es que uno parece olvidar o ignorar que Inglaterra se dio la masonería en 1717, y en USA en 1730 ya estaba la masonería presente… o sea que uno debe reconocer las realidades pero no hacer de ellas el pan de comunión.

Cuando uno habla en estos términos, tal y  como lo hace el Berengario y dice «que he visto venir a demasiados hermanos a refugiarse en la Gran Logia de España, provenientes de obediencias que alardeaban de ser un paraíso de librepensamiento pero en las que no tenías sitio si no comulgabas con la línea oficial de pensamiento, [proyección de una realidad que se da en la GLE, sino mírense el libro Logia Azul] y he visto también como hermanos expulsados de la Gran Logia de España por querer convertir su logia en una cheka socialista acabaron recalando en esas obediencias que tanto dicen amar la libertad para allí dar gritos a la república, y proclamar el ateísmo que escondieron cuando juraron en falso para entrar en la GLE. »

Y estas opiniones son de un Hermano masón que cierra la Cadena de Unión, con el resto de los miembros de la organización regular española, es para empezar a mirar de reojo a quien uno de la da la mano fraterna.

Dar la gracias al tal Berengario el valeroso pretoriano, que parece ser querer pasar por derecha e izquierda a la GLUI, que quiere hacer del Ritual de Emulación, expresión genuina de la masonería mundial, y por tanto hacer bascular a la GLE hacia esa orientación bajo la égida de San Emulación y cierra España.

Está claro que ciertos placeres de la vida, pueden hacer acabar a uno, recomiendo al pretoriano y melancólico Berengario, se comedido en los excesos.

Indicar que le quedan abiertos los Comentarios del Blog, por aquello de la coherencia librepensadora., que por cierto ya que Berengario tiene restringidos los comentarios, puede leer parte de ellos en mi entrada de  https://www.victorguerra.net/2018/04/masoneria-y-librepensamiento-una.html, que es donde los lectores han dejado los suyos al no poder dejar recado en el blog de Berengario, supongo que  inmersos en los placeres de la vida.

Victor Guerra . Alias Bakunin

10 de abril de 2018

MASONERÍA y LIBREPENSAMIENTO. ¿UNA ANTINOMIA?

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Muchas veces oímos o leemos, que los masones son auténticos librepensadores, y como tal se expone en casi todas las entrevistas que se hacen, sin ir más lejos está la que se le hacía al Gran Maestro electo de la Gran Logia de España: Óscar de Alfonso, hace unos días en Barcelona, donde hablaba de su objetivo como Gran Maestro «era pasar al recuerdo por haber levantado una cátedra al librepensamiento», lo cual no deja de ser una paradoja, al menos planteada desde la perspectiva de la Masonería de Tradición, también denominada como masonería «dogmática».

 Sin olvidar como indica Joaquim Villalta que hay una Masonería de Tradición no dogmàtica heredera de la esencia ideológica y filosófica generadora inicial de 1717, plasmada en 1723 constitucionalmente y que se mantiene en vigor aún hoy en día tras su traspaso casi inmediato en la Europa continental del XVIII.

Esta querencia del masonismo por el librepensamiento es algo muy español, pues en general en la bibliografía masónica francesa apenas si aparece tal concepto, al menos en la bibliografía moderna del siglo XXI, tal vez porque la propia definición de masón ya tiene entidad por sí sola como para unirle otros conceptos que tiempos atrás han sido muy debatidos, sin olvidar que hablar de librepensamiento ello engloba nuevas perspectivas en la cuales la masonería, tan solo constituiría una parte.

Tampoco es que yo tenga muy claro, por ejemplo, cuando los masones se refieren a Librepensamiento a qué se están remitiendo, sí a la «corriente filosófica que reclama para el ejercicio de la razón individual independencia absoluta de todo dogma religioso», al cual le gusta ajustarse el llamado jesuitismo masónico, para sentirse cómodo en la tesis masónicas y librepensadoras.

Pero sí se está hablando de un libre- pensamiento amplio, que se expande y alcanza a otros niveles de los ámbitos de pensamiento como bien se expresa en El librepensador: «El librepensamiento es además por naturaleza un pensamiento amplio porque  abarca un extenso círculo de cuestiones teóricas y prácticas, considera los problemas desde distintos puntos y utiliza toda la imaginación parar crear algo nuevo.

Es también un pensamiento profundo porque penetra en la esencia de los problemas, llega al fundamento de los hechos, revela el sentido de lo que pasa, expone las leyes y las causas próximas y lejanas de los fenómenos, así como la variedad de relaciones y conexiones que hay entre ellos y prevé sus consecuencias últimas»

A esto del librepensamiento, se ha dedicado con amplitud un hombre como Pedro de la Llosa con un libro excepcional, como es La razón y la sinrazón. Introducción a una historia social del librepensamiento.

Es un texto que creo que debiera de estar en todas las estanterías de las logias y en los distintos gabinetes de los masones, el cual define el librepensamiento como algo que implica dos nociones fundamentales, «la del pensamiento como actividad racional, y la de libre como ruptura de las ataduras con las que la sociedad o más bien las autoridades, rodean y retienen la actividad racional- y para no confundirlo o que nos confundan con Spinoza, Voltaire, o Russel.

Pedro de la Llosa, nos recalca en la introducción al tema que- Librepensamiento es un pensamiento, emancipado que solo se atiene a razones y razonamientos, no acepta otros límites que los que la razón impone ni otras riendas. Y cabe perdonarle que no siempre sea estrictamente racional si al menos levanta la voz contra quienes tienen el poder».

MASONERÍA Y LIBREPENSAMIENTO
Esta es la parte que me interesa, porque en el siglo XIX, y principios del XX, ya hubo en los grandes Congresos de Librepensamiento europeos ciertas tesis sobre la no ligazón sine quanon de librepensamiento y masonería, puesto que podría tratarse de dos cuestiones diferentes y hasta encontradizas.

Es verdad que, si nos atenemos a la primera acepción como una «corriente filosófica que reclama para el ejercicio de la razón individual independencia absoluta de todo dogma religioso», pues algunas masonerías podían encajar bien en dicho presupuesto, sobre todo aquellas que se asientan sobre el axioma «del masón inserto en una masonería donde prima la libertad absoluta de conciencia» la cual deja los conceptos religiosos y políticos al ámbito íntimo de cada masón.

Bajo este concepto sí que tendría cierto encaje cierta militancia librepensadora, pero hacerlo desde una perspectiva masónica dogmática, como lo hace la llamada «regularidad masónica española» que vive más de los tópicos recuerdos que de una manifiesta realidad, pues nos salta a la cara que tales conceptos se entrechocan, pues no se puede ser librepensador, no desde la amplia perspectiva que expone Pedro de la Llosa.

Aunque pueda tener un mejor encaje en una concepción más academicista «de una independencia del dogma» , puesto que si en la Masonería de Tradición para entrar se exige una determinada creencia y trascendencia, y se obliga a jurar sobre la Biblia o el Volumen de la Ley Sagrada, y si todo ello se envuelve en un halo «cuasi sagrado y místico» en lo conceptual y se envuelve de una cierta mística ritual, como se hace en algunas ritualidades masónicas, más que en otras, pues entonces digamos que de librepensador pues más bien poco o nada, puesto que dicha masonería se encastra en la Tradición dogmática de unos Landmarks que le sujetan indefiniblemente a ella.

Tal vez por eso, los masones del 1717, profesaban una cierta actitud latitudinaria como escépticos moradores de la religión natural, los cuales tuvieron mucho cuidado en alejar los referentes religiosos. al menos en lo que podían  de su quehacer masónico, y máxime que ello pudiera insertarse a modo de sello en una cierta ritualidad masónica, a ellos les bastaba con ser lo que eran, pero tal calidad y cualidad, no podía ser parámetro para los comportamientos logiales, y menos expresarlo en la ritualidad, de ahí ese gran empeño, que ha habido siempre de querer presentar como un simple cambio de columnas y de nombres, la famosa querella de los «Moderns y los Antiens».En el fondo había mas que un cambio, habia todo un sin fin de paradigmas.

La diferencia estaba establecida, había una mirada escéptica sobre el hecho religioso al menos desde la perspectiva masónica por parte de unos, los Modernos, y en cambio había una persistente inclinación de algunos Hermanos, que volvían su mirada hacia los Olds Charges, aspirando a recuperar una masonería noaquita, dejando la mítica euclidiana de lado, era algo que no les convencía ya que era parte de la prédica racionalista, preferían una mítica que les reconciliara con una añorada cultura bíblica ancestral donde el GADU, era algo más en un «centro de unión», y de ahí esas diferencias entre los «Moderns y los Antiens».

Lo cual no deja de ser paradójico que al llegar la masonería al Continente esta se inclinara sobre modelos que hoy podemos entender como parte de una incipiente masonería liberal, y se enraizara en la raíz ritualista de los «Moderns», o sea los Modernos; 

En cambio la otra masonería, la de Tradición, se entiende que se quedara apegada a la corriente  «Antiens», o sea a los Antiguos, cuya herencia volverá a ser ratifica por el Act off Unión de 1813, donde los primeros resignan armas y bagajes (Modernos) a los segundos (Antiguos), tal vez habría que entrar también en ese tema, pero ese ya es un melón amplio y antipático, entre creencias, estatus sociales, etc, porque no hay que olvidar que hay una parte de los historiadores que intentan recuperar la masonería jacobita, pero muy pocos, entran en el conjunto de las ideas religiosas y políticas y su proyección entre Modernos y Antiguos.

Por tanto, me rechina bastante cuando oigo hablar desde ciertas perspectivas masónicas de Librepensamiento, porque no es una cosa sinónima, sino más bien antinómica, por mucho que al buen Gran Maestro Óscar de Alfonso le gustará alcanzar la prestigiosa cabeza rectora de una hipotética Universidad del Librepensamiento.

Supongo que esa pretensión librepensadora, descansaría sobre la base del pertinente y persistente trabajo de Jerónimo Saavedra en la Fundación DHARMA, con conocidos problemas jurídicos y de solvencia, y de los «discretos» coqueteos del GM con dicha institución y los sujetos que la pregonan, que también parecen ser miembros de la Gran Logia de España, y cuyas motivaciones parecen más cerca de las pretensiones de un cierto corralito seudo académico al estilo de las necesidades de la Sra. Cifuentes que instituir una cierta actividad librepensadora masónica.

Recordar que las Universidades o Cátedras Librepensadoras relacionadas con la masonería, no son del siglo XX, ni del siglo XXI, sino más bien provienen del siglo XIX, cuando el combate contras la imposiciones religiosas, sobre todo las provenientes del Papado romano, que arrollaban, se imponían y se demandaban como «justas y necesarias» lo cual se llevó por delante a pensadores de talla, y a culturas que no estaban insertas en el modelo  del pensamiento único, que fue lo que llevó en 1877 a los Hermanos protestantes, frente al empuje católico, a que el GADU, en el seno del Gran Oriente de Francia, fuese una cuestión a derogar, aunque años antes lo habían hecho los Hermanos belgas.
Estos últimos, frente al fuerte posicionamiento católico, impulsaron mediante el liderazgo de Pierre-Théodore Verhaegen «la creación de una universidad libre que combatiría la intolerancia y los prejuicios». O sea, el levantamiento de lo que hoye es la Universidad Libre de Bruxelas

Es muy posible que hoy fuera necesario un marco educativo, pero tal vez no sea bajo las coordenadas de un librepensamiento clásico, sino bajo coordenadas de un crítico librepensamiento abierto, que encajaría en la expresión ultima de nos plateaba Pedro de la Llosa, y que a buen seguro que ese marco, no sería como el ideal romántico que parece tener el Gran Maestro Óscar de Alfonso en la cabeza.

Tal vez ese modelo, tuvo su momento en la España salida del franquismo recuperando la idea del establecimiento de las llamadas «Universidades Populares» que en España, precisamente la primera que se dio, fue instituida por krausistas asturianos en 1896, y que tuvo muchos epígonos como los proyecto republicanos Escuelas Neutras, o las Misiones Pedagógicas de 1931.

Pero los tiempos cambian y estos abiertos modelos educativos de impronta innovadora pronto fueron asimilados por los poderes públicos, como una herramienta más del control de la ciudadanía, y convertidos en «escuelas de ocio»

MASONERÍA Y PENSAMIENTO ÚNICO
No es tal que así, pero estamos alejados de los modelos masónicos del siglo XIX que tanto atrajeron a las clases progresistas y a los líderes obreros, anarquistas y socialistas utópicos.

Eran tiempos de duro combate externo, puesto que fuera había fuertes enemigos: la iglesia, el conservadurismo político, etc, por tanto las diferentes estructuras masónicas miraba mucho hacia el exterior, aunque no le quitaba un ojo a la labor interna sobre la propia institución, y eso lo podemos ver en instituciones, no como la española de vida corta y guadianesca, sino en organizaciones de largo recorrido como el Gran Oriente de Francia , donde el combate sobre el reduccionismo institucional masónico se palpa, en diversos períodos, en los cuales se deja entrever las problemáticas diversas que nacen de la fuerte estructuración orgánica en la que se encuadra la masonería.
Tal vez sea fuerte hablar de pensamiento único en la masonería, pero sí que se denota esa tentación hacia implantaciones de modelos en base a la estructuración de modelos masónicos cerrados y fuertemente controlados.

Para mí, este no es un tema nuevo, puesto que a tales conceptos le he dedicado varias entradas a lo largo de mi vida como bloguero y es un combate continuo en mi sen masónico, dado que siento que el modelo masónico se aleja bastante del librepensamiento en ese sentido amplio del que no habla Pedro de la Llosa.
La estructuración de las Obediencias, dio paso a un control que se ha ido haciendo cada vez más fuerte y controlador del ordenamiento intimo del masón, que está supeditado en su entrada a la acatación de una serie de Estatutos y Reglamentos que van más allá del respeto del «secreto masónico», en tanto que no solo dichas herramientas nos segrega, nos aísla, sino que conceptualmente nos plantea hasta como entes distintos a ignorar.

A este respecto me gustó mucho escuchar hace ya tiempo en el seno de Grande Oriente Lusitanos, al hermano Francisco Teixeira, cuando destripaba su libro sobre las Constituciones del Grande Oriente Lusitano. Edición anotada., en cuya exposición venía a decir que, analizando la producción de las estructuras masónica, se deba un cierto exceso reglamentario.

En ese sentido, se puede decir que la masonería como estructura ha ido perdiendo pluralidad, en tanto que los combates ya no son hacia lo externo, aunque ello depende en buena medida del tipo de Obediencias que estemos hablando, ahora los combates son hacia dentro, y es donde las herramientas masónicas, como la fraternidad, el librepensamiento, el libre-examen, quedan desarmadas ante una reglamentación que despeja la mundanidad y profanidad dentro del pensamiento masónico, persiguiendo una rígida institucionalización que atenaza a buena parte de la membresía masónica.

Las instituciones masónicas en ese reforzamiento se han vuelto no solo más celosas de sus potestad sino que se denota que tiene la piel fina ante las heterodoxias internas en busca de una tradición interna, y que el caso de las Ordenes de Sabiduría del Rito Francés, el 3º Orden, nos habla del nomadismo del Caballero Masón, cuyo objetivo, no es nada más ni nada menos, que la trasgresión del buscador-soñador que requiere un largo y doloroso trabajo, hasta ser aceptado por la estructura social y logial; por otro lado ese doloroso peregrinar es lo que más molesta más a los “institucionalistas” el hecho de hacer patente la libertad errante del buscador…

Por eso la opción de una masonería abierta, liberal y adogmática, (masonería de prospectiva) inserta en ese Librepensamiento amplio y abierto ha de dar cabida a la incertidumbre de la libertad y a la reflexión no estática de la simbología y la ritualista; debe permitir, y hasta asumir el deber de interrogación permanente.

El Masón debe ser un transgresor alejado de los gurús, de los césares, o los tribunos, y a muchas millas de distancia de los Grandes Inspectores con respuestas secretas ante tanta interrogación, y como no, de los burócratas y los institucionalistas. Como dice Michel Eynaud «un masón sin cuestionamientos es un masón alineado».

Nos habla el pensador francés en su artículo de  Les questions de l´action de los signos de esa dependencia cuasi patológica que son:
  • La monopolización del pensamiento (La elección de futuro, el color de collar, blanco o amarillo si es posible, las franjas del collar último).[los equipos, la imposición del reglamentarismo, el narcisismo vital de cada tenida]
  • Los desórdenes de la regularización de afectos (afectos negativos en las antecámara y en los pasos “perdidos” marcados por los breves alivios al hilo de los escrutinios y los golpes de mallete –y los triunfos de las estrategias. todo por la afinidad y la sumisión]
· La tolerancia (aquella que hace que se habitúen a sus efectos y aumenten sus dosis para mantener sus efectos: más fuerte, más a menudo, más alto, más tiempo en sus grados y en sus funciones hasta la eternidad]
  • Los signos del destete (en el momento que es privado de su sonajero [mallete] devienen en irritables, en angustiados…-en querer alejar todo aquello que les incomoda-.
  • La pérdida del control (ya no puede hacer lo mismo, ya ha repetido no puede ser elegido. [ pero puede rodearse de su corte de los Milagros]
  • Las repetidas tentativas por reducir o controlar los comportamientos…[no se expulsa, se crean estrategias de exclusión o auto exclusión]
  • Las repercusiones en la vida cotidiana y la salud psíquica y física….
Esa piel fina, la hemos visto traducida tantas veces, en expulsiones, irradiaciones, bajas administrativas, en virtud de un garantismo fraternal que se sostiene mal, y que lucha por perpetuarse.

Un ejemplo de ello los vimos estas semanas atrás, donde un Gran Maestro como Óscar de Alfonso , saca una Carta Abierta (publica) en respuesta a otra de Ton Sarobe, y en ella se aportaban hechos internos, datos, que creo que debieran estar bajo la ley Protección de Datos, en suma creo que se han pisado todas la líneas rojas que un masón pudiera pisar, si hubiera sido este hecho producido por un masón de a pie, a buen seguro que vería sobre su cogote la cuchilla de la fraternidad truncada.

Sin embargo la institucionalización tan aberrante que existe, es que mientras el Gran Maestro puede estar saltándose los reglamentos internos y externos, de indicar determinados hechos mediante la exposición de varios Decretos, se está pidiendo el ejercicio de la Fraternidad al resto, eso sí luego en clave interna se va a degüello contra quienes se alinean en otro pensamiento, «por no aceptar los Landmarks por los que se rige la Orden, y que parecen sustentar toda la base de la Regularidad» y todo porque se expone abiertamente, como ha estado toda esta campaña de la Gran Logia de España, ¿Qué gran Logia queremos?.

Está claro que los institucionalistas y la estructuras de las Grandes Logias a la vez que han blindado sus intereses corporativos y a veces megalómanos de las élites de poder, estas se vuelven muy sensibles ante las heterodoxias, los pensamientos abiertos y plurales.

Por tanto, cabe preguntarse como la Masonería, y en este caso concreto, por boca de su Gran Maestro, puede pretenderse Librepensador y además querer instituir una catedra de librepensamiento.

Victor Guerra. MM.:.

31 de marzo de 2018

LOS HIJOS DE LA VIUDA, de Vicent Sampedro

Libro de V. Sampedro

Hace tiempo que reposa sobre mi mesa, el libro de Vicent Sampedro Ramo, titulado. Los Hijos de la Viuda. La Masonería en la ciudad de Alicante (1893-1939) publicado por el Ayuntamiento de Alicante y el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alicante, y no es para menos, pues se trata de una profunda tesis de 540 páginas, que requiere tiempo y dedicación su lectura.

Este libro es el resultado de una vocación y una dedicación de alguien vinculado a la institución universitaria, como es Vicent Sampedro, Licenciado y doctor en Historia Contemporánea, materia que imparte en la Universidad Jaume I de Castellón.

Estamos, creo que ante la investigación culmen de este autor, al menos hasta este momento, que se adentra en el quehacer de la masonería alicantina, la cual tuvo una importante trayectoria social y masónica a lo largo de dos períodos como fue el final del siglo XIX, y un segundo que alcanza ampliamente el primer tercio del siglo XX.

Investigación que se desarrolla en márgenes digamos, que comunes entre los historiadores adscritos al Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española (CEHME), como es la interrelación de la masonería y la política, para cuyo autor (Sampedro) no deja de ser un eje fundamental en la investigación, «pues las logias fueron refugio y encuentro de los elementos progresistas, donde eran transmitidos una serie de valores que se encarnaban en el ideal republicano»

Y aquí empieza la madre del cordero, puesto que, si bien está estudiado que la compenetración masonería y política tanto en la España del XIX como en la del XX, este es un axioma archi comprobado, no por ello deja de ser un hecho nuclear en las historiografías masónicas que se llevan adelante en el suelo español.

Tal vez como lector de la bibliografía masónica francesa, ello haya contribuido a una cierta deformación lectora, en tanto que la bibliografía francófona sin huir de esas perspectivas socio-políticas en el seno de la masonería, en general tienden hacia otras dimensiones documentales y conceptuales y huyen bastante del pandemónium de adscripción política, o al menos lo mitigan con la aportación documental de discursos, planchas, etc., para que ese planteamiento historiográfico tenga una mayor consistencia en la prefiguración de cada personaje o logia, más allá de endosar una filiación política como miembro genérico de una organización.

Soy de la opinión que los historiadores de la masonería española, sufren de una cierta tendencia a este estilo historiográfico, que hace que casi todos los trabajos tengan el mismo formato e incluso el mismo tono, y no lo digo por decir, creo que me faltan muy pocos estudios en mi biblioteca llevados adelante por miembros del CEHME, y cuando leo sus trabajos trabajos incluso los míos de esa primera época, se me antojan que todos son iguales, una vez uno procede a cambiar nombres, autores y localidades.

Y les contaré un secreto en mi mesa descansa desde hace ya unos 10 años, un trabajo que realicé sobre la historia de la masonería gijonesa, entre el siglo XIX y el siglo XX, pero me cansa, y hasta me aburre ese efecto del cual estoy refiriendo, lo cual hace que quede enterrado dicho trabajo en el baúl del recuerdo.

Y no solo es que una determinada corriente se haya asentado en los estudios historiográficos masónicos españoles, sino que puede decirse, que ha hecho escuela y modelo de trabajo e investigación, y les pongo un ejemplo en el libro de Vicent Sampedro, ¿Cuántas veces se cita al hilo de las logias existentes o radiografiadas, el rito en el que trabajan?

Creo que casi que ninguna, y para mí esos son datos importantes que me aportan la radiografía integral de la masonería, sea de la nacionalidad que sea, pero no es culpa solo de la visión estereotipada de los historiadores, de entre los cuales de desmarca por ejemplo Luis P. Martín con su libro Los arquitectos de la Republica, ya que esta trabaja no solo con esas mismas fuentes y con otras , sino tiene otras prospectivas y perspectivas sobre las bases documentales, lo cual condiciona mucho el tipo de historia y su resultado final.

No hay que olvidar que el archivo de la Memoria Histórica, el famoso Archivo de Salamanca, no deja de ser un repertorio policial, en el cual pronto se deja entrever que a los requisitoriales, Servicios de Recuperación del franquismo, poco les interesaba temas como el rito, las disquisiciones filosóficas, puesto que lo que buscaban eran fundamentalmente nombres, listados de logias y sus miembros, y por supuesto su adscripción política, para incrementar de este modo la culpabilidad del perseguido.

De esas y otras conceptualizaciones, es de lo que se embebe también el trabajo de los historiadores bajo la égida del CEHME, en el cual Vicent Sampedro se inscribe, lo cual no quita que en este caso, nos encontremos ante una obra magna en tanto que la profundización que lleva adelante el autor, no es solo recabar lo que hay en los distintos expedientes, que también, sino que hay una labor puntillosa de búsqueda de otras fuentes para ir rematando un trabajo laborioso en definir los espacios logiales y sus miembros, lo cual se deja denotar por los datos y la precisión, y más cuando nos emboscamos, en el racimo de logias alicantinas, algunas de ellas creadas bajo el titulo distintivo de Alona, o Constante Alona, que en verdad son unas cuantas.

Y no deja de ser toda una arduo trabajo, en tanto que siempre hay fechas en que por una un u otra razón el archivo falla, en Asturias la documentación falla después del 1931, y en cambio Vicent Sampedro nos indica que la documentación alicantina es deficitaria entre los años 1920-1930, lo cual no ha sido impedimento para que este autor haya logrado identificar entre 1893-1930 un total de 801 masones, de cuya nómina solo hay diez de los cuales solo se conoce el nombre simbólico y el taller de pertenencia, del resto se tiene una fidedigna radiografía de quienes eran.

El autor de Hijos de la Viuda, nos avanza un tema interesante , no siempre tratado por los historiadores, que se suelen quedar en las puertas de la sublevación , cuando la mayor parte de las logias cierras sus trabajos, y los Grandes Consejos federales Simbólicos dejan de operar, en este caso se hace un avance sobre la represión franquista que no solo acoge el ámbito alicantino sino que hace un bosquejo de esa represión por algunas partes de España.

Es tal vez en los dos últimos capítulos donde se nota a Vicent Sampedro más suelto en el manejo de la información y sus interpretación, me ha gustado especialmente el ultimo capitulo La masonería alicantina durante la Guerra Civil . El trágico fin del ideal de la Orden.
La concomitancias historiográficas con el resto de la nación, fue bastante parecido, salvo que unos lugares entraron las checas falangistas prontamente, y en otro lados como en Asturias, que entró el ejercito y evitó algunos desmanes, aunque los masones astures lo tenían claro y pronto colaboraron en la destrucción de datos propios, el embarque de sus familias, y el abandono generalizado camino del exilio, por tanto la represión que si la hubo no parece que fuera tan dura como en Andalucía o Extremadura.

A este respecto Sampedro no recoge datos de Asturias, los cuales puede encontrar bien en el trabajo de Yvan Pozuelo: Represión y exilio de los Masones en Asturias, que por cierto para que vena que esto de la historiografía masónica va por barrios, no soy citado en parte alguna en los trabajos pese a que en el 2003 se presentó un trabajo en el V Encuentro de Investigadores del Franquismo titulado La represión sobre la masonería en Asturias.
En resumen, estamos ante un trabajo intenso e interesante que nos relata la vida y parte del quehacer de las logias alicantinas, y la implicación política de estas en el acontecer de una convulsa época en la cual la masonería española tanto del Gran Oriente Español, como la Gran Logia Española, y el Supremo Consejos, no se estuvieron precisamente ni quietos ni mudos, amén de involucrarse en los diversos acontecimientos estando siempre al frente de los actos leales a los valores republicanos.

Un libro el de Vicent Sampedro, que viene a completar la importante nómina de trabajos ya publicados con unos 22 volúmenes bajo el amparo del CEHME, y otro importante número de monografías territoriales, entre las que destaca esta sobre la vida masónica alicantina. Muchas gracias por el trabajo y felicidades por el esfuerzo, y poder disfrutar de la labor de recuperación de la memoria masónica española.
    • Ficha del Libro:
    • · Tapa blanda: 542 páginas
    • · Editor: PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE ALICANTE; Edición: 1 (4 de diciembre de 2017)
    • · Colección: Alacant, ciutat de la memòria
    • · Idioma: Español
    • · ISBN-10: 8497175492
    • · ISBN-13: 978-8497175494
Victor Guerra.

27 de marzo de 2018

LA MASONERIA ENTRE LO MASCULINO Y FEMENINO

es-masculino-o-femenino

Hace unas semanas escribía  con motivo del Dia de la Mujer Trabajadora, un artículo sobre Mujer y Masonería . Una asignatura pendiente,  y creo que es un tema que de nuevo, está en el candelero, pues no hay nada más que echarle un vistazo  a  las redes para ver los «ataques» hacia el masculinismo o feminización masónica por los partidarios de lo mixto,. por tanto expongo este trabajo que creo interesante a modo de reflexión a cerca de esos elementos que juegan dentro de la masonería, y por lo cual hace tiempo un amigo y Venerable Maestro (Brenno Ambrosini)  me encargó un trabajo que el ya de mano el me daba el título y el tema:  LOGIAS LUNARES, SOLARES O MIXTAS.. UN ACERCAMIENTO A SU REALIDAD.,  el cual fue publicado en una muy vanguardista publicación como fue ERGO SUM MAGAZINE


Ni que decir que me quedé atónito por el encargo, pues esa terminología hacía muchos años que no resonaba en mis oídos. Todo se aclaró al indicarme que debería ser un artículo sobre la fisonomía psico-social masónica de las logias: femeninas y masculinas, supongo que como axioma de la representación simbólica de la fuerza=Masculino y la sensibilidad=femenino, al menos a este clavo ardiendo me agarro.

Una relación entre mitología y astrología en cuyo campo en un principio tanto un astro como el otro eran la fiel representación de lo femenino que representaba a su vez el poder de la Gran Diosa. De la modernidad acá digamos que el Sol se asimiló al poder patriarcal del hombre; y la luna y sus fases quedó relacionada con la mujer… pero cabe preguntarse ¿Y la mixtidad en donde la situamos…?


Masculinidad versus feminidad.
Tema peliagudo y complejo, que al final viene a resumirse en dos puntales [teniendo en cuenta lo peligroso que es generalizar en estos casos], estos dos pilares a los que me refiero, serían por un lado la llamada cuestión de la "presencia de la mujer en la masonería".

Antes habrá que decir que más que un problema específico de la masonería, es más bien una cuestión que se enraíza en la concepción socio cultural y política anclada en el origen de nuestra cultura occidental, en la cual la mujer ha jugado papeles que han ido desde la "mater amantísima" a prostituta, en este gran claro-oscuro mítico  ha habido estadios que van desde la mítica heroína a la encarnación de la más pura representación de la maldad…

Señalemos " que la mujer ha sido considerada como útil de trabajo en las relaciones domésticas o patriarcales de producción, analogía que se da igualmente, en esta época entre el señor y el criado y entre padres, hijos y esposa en la familia campesina." (Viedma). Solo con el pasar de los siglos las cosas han ido cambiando no sin un previo batallar contra su propia situación, hasta llegar a conseguir los actuales planos de "supuesta" igualdad.

El otro puntal que ha sostenido toda esta situación ha sido el maculinismo patriarcal, imperante a lo largo de toda nuestra sociedad occidental, "ya que el concepto hombre al parecer no estaba entendido desde el punto de vista de "antrhopos", ser humano, sino desde el "aner-andros, el elemento masculino de la especie" (Lacalzada) y que ha tenido y tiene toda una expresión en muchos los campos y estadios de la sociedad.

Y claro está, llegados a este punto cabe preguntarse: ¿Cómo ha afectado y afecta todo esta consideración en la sociabilidad masónica?

Lo cierto es que quien ha cargado históricamente con el mochuelo de marginar a las mujeres de los trabajos masónicos, ha sido el pastor Anderson, quien hará los honores de diligente notario anotando en sus denominadas "Constituciones de Anderson" que para ser masón había que "ser hombre libre y de buenas costumbres"…

Y con tal constatación al pobre le cayó la china para los restos… ya que a partir de ese momento se asoció a esa acepción andorsiana la masculinización de la masonería, y pese a que el texto se puede contextualizar en la época de la "Luces" y directamente influenciado por J. Locke, y pese a todo, no se pudo saltar la proposición por la cual de los trabajos masónicos quedaban excluidos de forma sempiterna tanto los esclavos como la mujeres.

La cuestión en los masones operativos y en los especulativos.
Las cofradías de masones operativos seguían el patrón que venimos indicando del patriarcalismo, digamos que la existencia de mujeres era prácticamente nula, lo que no obsta para que se denoten presencias femeninas en los trabajos gremiales, que servirán de certificación de que la para confirma la excepción confirma la regla, pero estas incorporaciones que incluían de mujeres no participaban de la mirada radicalmente misógina de muchos de sus contemporáneos, y por tanto eran una auténtica minoría la que se atrevía a llevar a cabo estas iniciaciones.

Tal y como remacha Cécile Révauger en su: "Les Premieres Franc-maçonnes au siegle des Lumieres": raramente la francmasonería ha roto con la sociedad de su tiempo, por ejemplo en la sociedad del siglo XVII y XVIII, la mujer ha ocupado ciertos espacios bien delimitados."

Pero no solo eso, sino que la creación de marcos de sociabilidad en los cuales participó la mujer, como la masonería, fueron creados y tutelados en este último caso por los hombres, como bien podemos ver en la creación y desarrollo de las "logias de Adopción", pese a que hayamos encontrados unas primigenias masonas iniciadas en logias de 1751 en la Haya, o en 1732 en Burdeos, y hasta tengamos la referencia en el siglo XVII de la iniciación de la célebre Elisabet Saint Leger (1694-1773) pero no por ello deja de haber una cierta declinación paternalista en dichas inclusiones habiendo de por medio una cruda realidad de masculinismo que se patentiza en término mismo de "Adopción".

Tampoco debemos de dejar de lado que había una mayoría de logias masónicas con cierto perfume jacobita (católicas) (P.K Monod). Lo que supone un plus más para que la presencia femenina en masonería fuera, si cabe aún más, más que escasa; y sí tenemos en cuenta que los hermanos de las logias operativas estaban más que exhortados a cumplir con el deber y ser armoniosos, que a perseguir otras utopías., ya que el deber y la armoniosidad eran todo un mérito en ese oasis secular, pues tenemos de este modo una conjunción para que la mujer no estuviera en masonería
.
No sé sí entre Los " Modernos", una vez de se desarrolla la masonería especulativa la mujer tendrá más cabida, pero tengo claro que la línea de la GLUI, que emprendió Dermott no era lo más idóneo para que ideal masónico-femenino se implantase, ya que Dermott fustigaba por igual los "caminos irreligiosos que emanaban libertinaje" que "a los profesores arrogantes del ateísmo y el deísmo"(M.Jacob) y es de suponer que el rigorismo de los "Antiguos " traería consigo un radicalismo importante en este aspecto que ha prendido en el desarrollo de la masonería anglosajona.

De la aguja al sufragismo.
Andando el tiempo se podrá denotar que esa incipiente presencia femenina terminará por desembocar en una cierta presión de las mujeres más "progresistas" de cada momento por tener derecho su espacio vital, en sociedad o en masonería, en este último campo terminarán por establecerse una cierta "noblesse de robe", de la cual por ejemplo estarán excluidas el común de la mujeres. En todo caso ya el mismo concepto de "adopción" destila una importante carga paternalista que además sobrellevaban muy augusto los hombres, aunque es cierto que había organizaciones que se rendían en parte ante el mundo radical y sufragista como podía suceder con una gran parte del Gran Oriente de Francia, que podía veía con interés el desarrollo de la incorporación de la mujer a la sociabilidad masónica, pero hay que decir que las logias mixtas le daban cierta urticaria.

Es curioso, porque al tema de la mujer en masonería, tanto desde la perspectiva masona como desde la antimasonería, fueron ejes de batalla desde bien antiguo, tratada a veces por autores muy reputados. Como ejemplo de lo que indico aporto esta referencia: La Femme et l´enfant dans la franc-maçonnerie Universelle . D´appres les documents offciciels de la secte 1730-1893; escrito por A.C. de la Rive, en donde pinta a la mujer como el gran vehículo de Satán para ganarse los espíritus más clarividentes y ganarlos para el polimorfismo teísta de los Gnósticos. Llega a comentar de la Rive sobre la existencia en España de 18 triángulos luciferinos que tenia el Gran Oriente Español en el siglo XIX … sin palabras

Este primer desarrollo que bien podemos situar en el siglo XVIII, se cimentará sobre el valor de la "fraternidad" como un valor recogido de las Luces, y pregonado a través de la enseñanza masónica de los rituales iniciáticos de las logias" (Révauger) concepción ésta que va estar muy presente en el trabajo de las mujeres masonas y su declinación hacia la especulación filosófica.

Hasta llegar a esta situación el camino será más tortuoso de lo que cabe pensar, tal y como nos plantean Hivert-Messeca e Ives-Pierre Beaurepaire, y M. Jacob y la misma C. Révauger, parten de esos los antecedentes citados, los cuales podemos situar entre el abanico que va de las sociedades hedonistas y galantes a la sociedades utópico-alquimizantes del siglo XVIII, acompañadas más delante de la herencia del espíritu militar y caballeresco que imperó en buena parte de la masonería amen de la prohibición papal que coadyuva a entender que la "Mujer era portadora de licencia sexual", sodomía…etc.. lo cual nos puede ayudar a entender pintar el papel que tuvieron que jugar las mujeres.

Género, valores y discursos,
Tras este primer estadio en el que se constata la fuerte presencia de un valor como la "fraternidad", vamos viendo que a este se irán añadiendo otros conceptos como la Libertad y la Igualdad, valores que conformarán una triada y un emblema de conciencia y lucha por conseguir un espacio particular de sociabilidad, donde por ejemplo la seudo-masonería de género pasa de la aceptación y articulación del espacio otorgado por el paternalismo masónico (logias de Adopción) a la reclamación por parte de las elites feministas que la contentan a reclamar un espacio propio, lo cual cambiará la relación de fuerzas y tensiones dentro de la conformación estructural de la masonería de ese momento, aportando con ello una cierta singularidad que ejemplarizarán en el siglo XVIII por un lado la Princesa Lamballe, y en el siglo XIX, de forma muy determinante la destacada presencia de Marie Deraisme.

Llegados a este punto, se podría especular sobre peculiares maneras de conducirse en masonería por parte de unos y otros, hombres y mujeres, a los que podríamos situar en dos grandes grupos: desde la manifestación "del ego masculino, a la manera armoniosa de la gracia y el altruismo femenino" (Goodman), a mi juicio personal, estas dos tendencias marcarán las formas de trabajo de una y otra masonería, la masculina y la femenina, con roles a veces clonados, y otras veces discordantes o distantes.

Aunque no debiéramos quedarnos solo con las formas sino analizar también el trasfondo que trasmiten y manifiestan los discursos masónicos que encarnaban y encarnan, unos y otros, y tal como nos propone María José Lacalzada, sería bueno por tanto abordar un detenido estudio y profundización acerca de sí en el desarrollo del trabajo masónico (femenino) se dan entre otras cosas:

· Si enraízan desde la conciencia de persona o si lo hacen des la de esposa y/o madre.
· Si rompen solo con la estructura clerical, si rompen solo con la patriarcal o sin lo hacen ambas al mismo tiempo
· Si se refuerza el papel dentro del hogar, aunque sea con nuevos valores, o se va apostando por la ciudadanía de pleno derecho, por la ocupación de los espacios públicos; sociales, laborales o políticos

Estas dos tendencias, masculinidad y feminización, enmarcados ambos en "el amor a sus semejantes, el culto a la virtud y como último extremo la regeneración moral de la sociedad civil", (Lacalzada) en parte se rompen cuando entran en juego la llegada del sufragismo y todo lo que ello conlleva, y que de forma trasversal se implanta en una parte de la sociabilidad masónica que tiene que ir abandonando te parcialmente el tradicionalismo andorsiano, lo cual lo van permitir logias cada vez menos patriarcales y teocráticas, por cuya motivo habrá logias cada vez más democráticas y horizontales que facilitaran que mujeres como Marie Deraisme, u otras se puedan iniciar como masonas.

El ariete de la Mixtidad.
Primero de la mano Clemence Royer y su Gran Logia Simbólica Escocesa, y luego de Marie Deraisme y el DH entrará como caballo de Troya un nuevo concepto a la hora de entender la masonería, y este no es otro que el de la "Mixtidad" que ya tenía cierto campo de acción entre 1860-1863 "Temple de les Familles" creada por Luc-Pirre Rioche-Gardon la cual funcionaba en alternancia con tenidas mixtas, masculinas o femeninas.", y es más, en 1"875 hay trazas en Saint Denis de la creación de una logia feminista. (Bacot)

Ya no estamos ante hombres o mujeres, sino ante personas, ante ciudadanos que reclaman su espacio autónomo como ciudadanos, y como una gran parte de la sociedad que coloca sobre el tapete logial nuevos paradigmas como el laicismo, o la cuestión de la "internacionalismo", etc. 

Tratando conseguir si cabe un acercamiento al mítico "universalismo masónico" que pregonan los rituales,[esa internacionalismo tan piramidal que establece el DH va a ser muy contestado en el siglo XIX] pero con ello se buscaba el grado más confortable posible de "autonomía personal". No hay que olvidar que Deraisme, era una mujer soltera, libre intelectualmente y profesionalmente, y lo que era más importante aún, era económicamente libre por ese empeño en la autonomía personal.

A raíz de lo expuesto hasta ahora, se puede deducir sin miedo a equivocarse, que la estructuración especifica en logias mixtas y femeninas va a ser una cuestión esencialmente que se va a dar con esa cierta radicalidad solo en el hexágono francés y sobre manera con un importante desarrollo de la mitad del siglo XIX en adelante con tibias iniciativas en otros lares geográficos que no siempre llegaron a cuajar…al menos del mismo modo

Masculinidad en el sistema masónico?
Sin embargo en pleno siglo XXI, camino del siglo XXII, casi se podría asegurar que seguimos metidos en el debate de las logias lunares, solares o y mixtas…; y pese a que la Masonería no es un dogma, sino un gran contenedor de principios, podemos decir que 300 años más tarde en algunas masonerías la cuestión de la masculinización (solar), o lo femenino (Lunar) o el fenómeno "mixto"(andróginas?) son aún "piedra de toque" en determinadas estructuras obedienciales.

Está claro que para algunas Obediencias masónicas no hay lugar, al menos de momento, para la controversia y el debate, ya que éstas cierran tal posibilidad con un desarrollo propio en general muy reglamentarista, recogiendo la herencia de Anderson y las maneras patriarcales y masculinizantes de los gremios operativos, erradicando de esta forma cualquier posibilidad de que la mujer tenga presencia alguna en el seno de su masonería. Su particular posición, además se ve reforzada por diversos parapetos tradicionalistas como los landmarks, el Nº 18 de Albert G. MacKey, quien afirma que “deben ser hombres no mutilados y de edad madura", y que se refuerzan con opiniones a veces un tanto peregrinas sobre la facilidad por parte del género femenino para el rompimiento del "secreto masónico", supongo que construido en base al tópico que se les adjudica a las mujeres sobre su condición de "cotillas"; por no hablar del desorden que el o "bello sexo" pudiera producir en las bancadas masónicas masculinas en caso de ser iniciadas.

En el caso anglosajón además pesa el tipo de organización que tienen que está controlado por unas sociedades fraternales con una estructura muy centrada en torno a unas pequeñas minorías que constituyen pues lo que se ha dado en llamar en Inglaterra: la Co-masonería, que convive con la masonería femenina de carácter muy local y con un lógica muy específica, lo que revela el aislamiento en que se viven ambas realidades ignorando fenómenos como el que se concita en Francia o en otros lugares.

Pero sí bien los argumentos tienen este cariz en el sector masculino, en el otro extremo de la balanza masónica, en la rama femenina, no por ello se dejan de tener comportamientos en torno al hecho masónico de género roles o comportamientos sino similares, sí que existe cierto "ensimismamiento", con un discurso propio de la feminización dentro de la concepción masónica donde  se cambia el GADU por la Madre Gea, pero el envoltorio luego no responde a ese discurso.

Aunque pueda parecer que hay un cierto reduccionismo en lo expuesto, no por ello deja de haber detrás de ello una realidad, como es el hecho de que estemos ante una masonería femenina plural y diversa que se sitúa a la hora de entender el trabajo masónico en el amplio registro que va de la llamada masonería liberal a la masonería regular, bien cerrándose sobre si misma, abriéndose al medio social, pero con bastantes reticencias, y con discursos que van desde la feminización como concepto, al feminismo masónico más o menos radicalizado, lo que nos puede dar idea de la complejidad de analizar en un artículo esta cuestión.

Pero está claro que los modelos masónicos femeninos en buena parte han seguido a los modelos masculinos, y en general han copiado o clonado los sistemas rituales en función de lo que les es más próximo…, pese a los intentos de manifestar cierta independencia: "El progreso social y la igualdad de género en una sociedad competitiva requiere rescatar valores como la solidaridad y la equidad y no que las mujeres se "conviertan en hombres", según La Gran Logia Femenina de España que, ha presentado hoy las jornadas "Valores Femeninos y Progreso Social" en Barcelona. La Gran Logia Femenina de España es una organización masónica que funciona como una federación de asociaciones y cuyo objetivo, según palabras de la Gran Maestra, Ana María Lorente, es alcanzar una "sociedad con más presencia femenina, más equitativa y más solidaria" (Gran Logia Femenina de España)

Estos análisis, reflexiones y generalidades cambian en función de obediencias, de logias, y como no, aún más sí hablamos de realidades masónicas nacionales o extranjeras. Puesto que no es lo mismo hablar de la Gran Logia Femenina de Francia, que tiene una larga trayectoria histórica, que de la Gran Logia Femenina de España que apenas si llega a los 5 años de existencia; los vaivenes de ambas y sus consolidaciones y su cultura han de ser por fuerza distintas.

Por poner un ejemplo, en el Encuentro de Burdeos en le cual se debatió sobre el hecho masónico femenino, y el cual que coordinó Cécile Révauger, pudimos asistir a la manifestación de una interesante propuesta de reforzamiento tanto desde un ala de la GLFF, como desde la otra parte del auditorio miembros del DH, sobre la exposición cuasi radical sobre la construcción de masonería de género de sello feminista, y que se exponía como patrón de singularidad, tanto para trabajar como para exportar…. Lo cual hacía decir, "sote voche", barbaridades a mi amigo Charles Porset, sobre lobby homosexuales en la masonería.

En contraposición a esto puedo indicar que para hacer un artículo sobre Masonería y Mujer para la Revista Cultura Masónica, la petición del articulo que se hizo a una importante Hermana esta lo derivó a la Gran Logia Femenina de España, y tal petición que era personal, corrió por toda la estructura administrativa de la Obediencia, a modo de cadena de mando, convirtiéndose en una cuestión orgánica hasta concluir con la entrega de una especie de comunicado oficial para la citada revista, que ahí está para leerlo.

Las expresiones de Género y los rituales

En dicha Revista de Cultura Masónica nº 5 que versó sobre Masonería y Mujer, se expuso otro tema bien interesante, y que ya he citado de pasada: la a clonación de los sistemas rituales masculinos por parte de la masonería de mujeres, y como axioma de lo que expongo se certifica por ejemplo ante la falta o ausencia de un sistema ritual propio nacido de la naturaleza femenina como representación de una masonería género, tal y como apunta L. Caillet en el artículo publicado en la citada revista

Aunque no siempre la apuesta por una masonería de género por parte de los estamentos masónicos femeninos esté en consonancia con la concurrencia ritual de género, sino que esta manifiesta una cierta sumisión al hecho imperante masónico, y para ello no hay nada más que analizar los rituales, y el hecho de que tanto en Francia como en Bélgica hasta 1970 no se haya podido renunciar a la famosa cita del GADU, o que las Obediencias femeninas no pudieran optar por otros ritos como el Rito Francés, o que se exponga como todo un hándicap que una logia en 1993 de la GLFF haya podido trabajar el Rito Francés Restablecido.

Plantear a renglón seguido que no deja de ser paradójico que cuando se manifiesta en ocasiones una fuerte componente de género en masonería, pues en pura lógica y consecuencia debiera también registrarse la necesidad de abordar como mínimo la reconversión del sistema ritual practicado, haciendo que este responda a las necesidades psicosociológicas y filosóficas de las practicantes masonas, más allá de cambiar los sintagmas. En general se acepta el sistema ritual imperante masculino como una tradición inmutable, reproduciendo de este modo el modelo imperante primordialmente practicando el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) sin atender a las especificidades y la conceptualización simbólica representada en el discurso que se desarrolla como propio de la feminidad, en las planchas que elaboran las hermanas en la que marcan ciertas diferencias en contenidos y desarrollos distintos a los roles masculinos.

Se ha de indicar que la simbólica masónica es común a casi todo el sistema estructural masónico, pero es real también que existe una escasa inclinación a alterar su orden, composición o colocación, pese a la dicotomía que ello presenta con relación al discurso desarrollado, en este caso por las Hermanas Masonas.

Sería interesante ver y analizar según lo propuesto por Maria José Lacalzada, por un lado si hay un hecho diferencial de género, cuando hablamos de masonería femenina, y por otra si cabría analizar cuáles son sus discursos, y alcances y proyecciones y ver las diferencias.

Tradicionalistas y progresistas
En cambio las estructuras masónicas masculinas se mueven entre dos polos opuestos, por un lado el que representa como paradigma la Gran Logia Unida de Inglaterra (GLUI o UGLE) que aparentemente no se mueve de su planteamiento inicial recogiendo al pie de la letra la máxima de Anderson, de la cual los Hermanos entienden que se desprende una apotegma: que la masonería es esencialmente un hecho iniciático masculino, que se traba en la tradición operativa (Old Charges) y por tanto tiene su proyección también en la masonería especulativa, más allá de que se den "excepciones que confirmen la regla", con presencias femeninas en corporaciones, y gremios.

No parecen los Hermanos instalados en la línea de la GLUI, cuestionarse su opción masculina, y tampoco parecen afectados por las corrientes que hicieron, por ejemplo, mover posiciones al Gran Oriente de Francia (GODF); al menos no parecen sentirse muy concernidos por el momento. Ya que están fuertemente creídos que su modelo representa muchos años de ejercicio y desarrollo y un fuerte sentido de amarre con la Tradición, por tanto están singularmente contentos, o parecen estarlo en esa simbiosis de masonería lunar-solar, aunque cada uno en su lugar, no obstante parece que algo se mueve por entre los herméticos intersticios de la Great Queen Steet… de abrir un debate acerca de la masonería y la mujer.

Si bien el discurso oficial que trasmite la Obediencia (GLUI) a través de su asesor de comunicación, paradójicamente un mujer masona inserta en una Obediencia femenina inglesa: Susan Henderson, plantea una gran critica: "Las organizaciones que siguen los caprichos del día tienden a perder su identidad y, para usar un término de marketing, desde el punto de venta único la masonería son sus tradiciones ancestrales y su simbolismo que es su marca. Seríamos tontos de alterar eso. Nuestra fortaleza es que nos hemos mantenido muy similar a través de muchos cambios políticos y las modas".

Por tanto quien sí ha tenido que moverse, y poner en lógica correspondencia su discurso y su quehacer ha sido el Gran Oriente de Francia (GODF) que tras muchas décadas, tras el parto de los montes del fenómeno de Marie Deraisme y el Droit Humain (DH) , facilitó a trancas y barrancas la creación y desarrollo de una masonería mixta que ya en aquellos momentos se salía por la tangente de su ala más progresista al no dar la obediencia francesa respuesta a las demandas de integración del hecho femenino, decir que veía con buenos ojos el sufragismo pero tenía pavor a las logias mixtas, lo que dio como resultado de su inoperancia se diera como resultado el nacimiento no solo de una Obediencia como el Droit Humain, (DH) sino también a una nueva concepción masónica: la mixtidad, que encabezaría una nueva estructura que va a plantear este hecho como una cuestión singular e identitaria, y así lo ha promovido y expuesto siempre el Derecho Humano (DH).

Durante décadas el GODF resistió la tentación, y como no las presiones, de que la organización más potente europea de la rama liberal se decidiera a dar el paso y abandonara de una vez por todas el extremo que ocupaba junto al tradicionalismo masónico de la masculinidad de la GLUI, optando por un modelo más abierto en el cual tuvieran hueco las singularidades femeninas, masculinas y mixtas.

Este ha sido un debate que ha vuelto a rebrotar en esta última década (años 2000-2010. Al principio fue una cuestión planteada más bien de forma tímida, como un globo sonda dejado caer en el seno de la señera masonería liberal francesa, faro radiante de una masonería progresista y progresiva, que no se amilanaba ante casi nada, pero en cuanto se hablaba de la inclusión de las féminas en la estructura, para al menos estar en justa correspondencia con su discurso igualitarista, pues ponía el grito en el cielo.

En el blog Masonería Siglo XXI, pueden, encontrar bastantes crónicas y opiniones sobre los avances y retrocesos en este estado de cosas de la mixtidad en el GODF; ya que la cuestión fue seriamente debatida.

Y creo que fue más externa e intensa en lo que pudiéramos llamar los entornos del GODF, que en el seno de la Obediencia misma; y los argumentos utilizados iban desde la invisibilización de la mujer y su falta de querencia por incardinarse en la masonería del GODF; a la exaltación maximizada, sobre una potencial demanda de las mujeres por entrar en ella, eso sí todo ello aderezado en ocasiones con un fuerte discurso de género de por medio curiosamente defendido por hombres.

Tretas, argumentos, aposturas y desafíos…, de todo hubo para que la inclusión de la mujer en el seno del GODF fuera un hecho.

Cierto es que Convento tras Convento se perdía este debate por escasos márgenes de votos; la mitad de los casi 50.000 miembros del GODF no estaban por la labor de dar un fuerte respaldo a la inclusión de la mujer en la Obediencia.

Al final el affaire de la transexual Olivia Chaumont echó por tierras los argumentos y se impuso una cruda realidad, ya que había un Hermano que ahora era Hermana en el seno del GODF, y ese fue todo un paradigma que al final llegó al Convento, donde se ganó a los puntos con una escasa diferencia; como diría un castizo, la mitad más uno…, y de este modo con un cierto retorcimiento del sentido reglamento y las Constituciones fue como el GODF salvó lo papeles y pasó a tener mujeres en su organización, aunque queda por comprobar sí finalmente se acepta el hecho diferencial de género para dar cabida en su seno a logias femeninas en el mismo plano de igualdad en la que sitúa una fuerte mayoría de logias que han optado por mantenerse en masculinidad.

Digamos que es una inclusión esta de las mujeres en el GODF en base a ciertas triquiñuelas en tanto que dicha inclusión de la mujer en la organización viene domeñada por ciertas restricciones de acceso a cargos, y jurisdicciones. A día de hoy, personalmente ignoro en números reales cuantos trasvases de mujeres a habido en el GODF.

Es un dato que no es fácil de obtener, sin embargo sabemos que hay 30.000 miembros que están en un arco que va entre los 50 y 65 años de edad, hay numerosos cuadros de evolución y datos estadísticos al respecto, pero se ignora las demandas de inclusión a los trabajos del GODF por parte de las mujeres, que sabemos que en su mayoría provienen en cuanto a masonas iniciadas del DH, de la Gran Logia Mixta de Francia, de la Gran Logia Mixta Universal, o de la Gran Logia Femenina de Francia .. etc…Hace unas semanas el Gran Maestro del GODF hablaba de unas 1300 personas del género femenino en el GODF (Tienen que estar contentas las otras Obediencias…)

Se debe apuntar que el modelo del GODF en cuanto a la inclusión de la mujer en los trabajos logiales, se deja a la voluntad de las logias que la acepten o no, los talleres no pueden hacer discriminación por género, pero sí que la hacen de una forma administrativa, en tanto que si una logia que opta por un modelo masculino y recibe un petición de una profana pues agotará plazos. etc, Por tanto no estamos ante un modelo mixto en su totalidad, sino en una especie de parche para incluir al otro género sin mucho problema en la organización.

La mixtidad como opción
Por otro lado el gran marco de confluencia de intereses y consensos que abarcaría a todos los géneros sería la masonería mixta, y aunque no está en regresión, y parezca la opción más idónea entre discurso y praxis masónica, digamos que sus números en cuanto a Obediencias y miembros está más o menos estabilizado al menos con respecto a España, donde hay diversos modelos mixtos donde el más genuino de todos, es el Derecho Humano (DH), en cuya Obediencia todas sus logias son mixtas, estarían en ese misma sintonía la Gran Logia Simbólica Española (GLSE) y el Grande Oriente Ibérico (GOI), que también tienen su pack mixto, y luego estaría el GODF, con logias masculinas o que se mantienen en la masculinidad, sin hacer de ello una singularidad, y también tienen tanto en Francia como en España alguna logia mixta, aunque es un hecho residual y casi que anecdótico

Este ultimo modelo de estructuras que dan cabida de forma orgánica a logias mixtas, lunares o solares, o sea femeninas o masculinas y mixtas, no acaba de cuajar, por lo que supone de desdoblamiento jerárquico y los problemas que pudiera de haber por injerencias… o visitas, y multiplicación de instancias… es un modelo que se pensó para el GODF para poder administrar las logias de uno y otro género y las mixtas, pero al final de desechó y se buscó esa interpretación que facilitó el papel al menos de momento en la estructura del GODF de la incorporación de la mujer.

Lo que sí se está denotando es el gran "reveival" que está teniendo el tema mixto en Iberoamérica, donde se registra un vuelco importante de talleres hacia la balanza de la mixtidad, y además en el seno de los núcleos duros de la masculinidad representados en la mayoría de los casos por la llamada "regularidad"; hay ciertos países como Méjico, Uruguay, Colombia, o Brasil donde se denota este aumento de expectativas en cuando el desarrollo de la masonería mixta en base a un de amplio registro de adscripciones, algunas de ellas pasan por el DH, pero no siempre es así.. y además con roles distintos al producirse en Grandes Logias, a veces un tanto autónomas e incluso inclinadas a salirse de la norma ritual imperante.

Los ámbitos bibliográficos ante la cuestión.
Otra cuestión que llama la atención es la proliferación de trabajos de investigación desde diversas ópticas sobre la cuestión de la mujer en masonería, tratada también de forma abundante por la antimasonería de todos los tiempos, y como no, por la propia masonería, bien a favor o en contra, a lo que hay que sumar los múltiples trabajos universitarios sobre el ámbito masónico femenino, y sin embargo llama la atención la escasez de referencias de investigación y reflexión sobre la cuestión de la "Mixtidad" en el ámbito masónico, más allá del tratamiento histórico del Derecho Humano (DH), estoy por decir que es casi nulo al menos en nuestra historiografía española.

Haciendo memoria no tengo ningún texto aparte de los que editó el DH, que trate el tema de la masonería mixta a excepción del libro de María José Lacalzada: El Cimiento Mixto en Masonería, que es toda una singularidad en muchos sentidos.

Sí que hay diversos libros sobre la cuestión de la mixtidad, pero en francés, en cuyo país lo han tratado tanto Jean Pirre Bacot, como los Hivert-Messeca, y recomiendo para un acercamiento importante hacia los modelos femeninos y la mixtidad a dichos autores, que creo que son de lo mejor para tener una certera idea del desarrollo que he intentando plasmar en este trabajo, lo cual ya digo una vez más, que es complejo, tanto por género como por estructuras por tanto creo que lo mejor es concluir en este punto.

Victor Guerra. MM.:.
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